Columna de columnas nacional

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Desde la redacción de @loscabareteros ponemos a su consideración la “Columna de columnas nacional” del martes 22 de mayo de 2018. Qué mal debate: Quedaron fuera otros asuntos de mayor importancia en la agenda bilateral con Estados Unidos. Poco, casi nada, se habló de la renegociación del TLCAN. Eso es lo que tiene en vilo a la economía nacional, generando una gran incertidumbre. ¿Qué hacer frente a la visión proteccionista del presidente Trump? ¿Seguir cooperando en un esquema en el que ellos demandan drogas y nosotros ponemos los muertos? ¿A quién le conviene la política de interdicción? ¿Debe seguir operando la DEA en México con toda libertad?

Rayuela

De lo que alguna vez fue la política exterior mexicana, sólo queda una pequeña llama que pronto será humo.

Qué mal debate

Leo Zuckermann escribe en Excélsior acerca del mal debate que presenciamos: “No me gustó el segundo debate presidencial. Supuestamente se trataría sobre las relaciones de México con el mundo, un tema importantísimo para el contexto actual. Pues nada de eso. En su lugar, la gran mayoría del tiempo se la pasaron hablando del problema de los inmigrantes indocumentados. No es que yo esté en contra de este tema. Por el contrario, se trata de un asunto al que había que entrarle, pero no como para dedicarle casi el debate completo. El encuentro entre los candidatos presidenciales tuvo ese sesgo con un tema en particular. Quedaron fuera otros asuntos de mayor importancia en la agenda bilateral con Estados Unidos. Poco, casi nada, se habló de la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Eso es lo que tiene en vilo a la economía nacional, generando una gran incertidumbre. ¿Qué hacer frente a la visión proteccionista del presidente Trump? (…) Lo mismo con la estúpida guerra en contra de las drogas, una guerra impuesta por nuestro vecino del norte y que nos ha costado miles de vidas de este lado de la frontera. ¿Seguir cooperando en un esquema en el que ellos demandan drogas y nosotros ponemos los muertos? ¿A quién le conviene la política de interdicción? ¿Debe seguir operando la DEA en México con toda libertad? Pues nada”.

Decepcionante debate

Raymundo Rivapalacio escribe acerca de lo que nos dejó el segundo debate presidencial: “Para quienes esperaban una guerra de pastelazos en el segundo debate presidencial, los protagonistas no los defraudaron. Pero para quienes querían oír sus ideas y propuestas sobre los temas que incidirán en el futuro mexicano, fue una pérdida de tiempo. Estaban tan preocupados Ricardo Anaya y José Antonio Meade en atacar a Andrés Manuel López Obrador, que ni siquiera escucharon algunos señalamientos inverosímiles que hizo (por ejemplo, que quiere unir Asia con la costa este de Estados Unidos, que baña el Atlántico). Estaba tan preparado López Obrador para responder las imputaciones, que también desperdició la oportunidad de mostrarse como un político que entiende el mundo, aunque su proyecto de nación sea aislacionista. ¿Cómo mirar sólo hacia dentro en un mundo interdependiente? La respuesta, que es que la mejor política exterior era la interior, es insuficiente por reduccionista. López Obrador, sin embargo, salió victorioso de este debate. La política exterior y migración es lo que menos conoce, los que menos le importa y donde menos recursos dialécticos tiene. Y, sin embargo, la debilidad de los argumentos de sus adversarios para mostrar su desconocimiento, le permitió terminar sin sobresaltos ante situaciones donde hubiera quedado exhibido. Uno de los momentos que perdieron sus rivales fue su propuesta de reedición de la Alianza para el Progreso, una iniciativa del presidente John F. Kennedy, en 1961, para desarrollar infraestructura en América Latina, que recordó López Obrador como un éxito, cuando en realidad terminó en fracaso, porque el financiamiento se redujo significativamente tras su asesinato, en 1963. Meade tuvo una de sus grandes oportunidades en ese instante, porque una versión de aquella alianza, rebautizada por el presidente Barack Obama como la Alianza para la Prosperidad, fue abrazada como propia por el presidente Enrique Peña Nieto, en julio de 2016, para contribuir de manera significativa al desarrollo económico del llamado Triángulo del Norte, como definen a Guatemala, Honduras y El Salvador. Pero Meade no se acordó de su existencia. El pecado de uno se convirtió en el de dos. Ni Meade ni Anaya aprovecharon tampoco la oportunidad para mostrar, al recuperar López Obrador el proyecto de Kennedy, que en efecto, su visión de país es obsoleta y corresponde a un mundo que ya no existe. (…) Meade, que conoce a la perfección la temática, está entrampado con Trump. Justificó la invitación a Los Pinos cuando era candidato, con el argumento de que modificó su actitud frente a México. Todas las promesas de Trump de cancelar acuerdos internacionales, dijo, las ha cumplido, pero no la de pedir la abrogación del TLCAN. ¿A costa de qué? Insultos permanentes y, más grave por las consecuencias, la incertidumbre, que frenó inversiones y tiene loco al mercado de divisas. Del resto de los candidatos, que son poco duchos en política exterior y finanzas, se puede entender lo liviano de sus alegatos, pero de Meade se esperaba mucho más de lo que expuso. Él, que podía, no mostró al electorado lo que mejor sabe, perdiendo su oportunidad. En la conclusión del segundo debate, los lugares comunes dominaron la discusión de fondo. Quizás muchos se divirtieron con los pastelazos, pero nadie se quedó con una idea clara de qué piensan y proponen sobre estos temas, conclusión de un debate decepcionante”.

Impunidad verbal en el debate

El pasado debate presidencial, una vez más, estuvo plagado de ataques entre candidatos más que de propuestas. Cada uno de los aspirantes presidenciales utilizó argumentos que carecen de sustento en su afán de descalificar a sus contrincantes, hecho que fue sumamente criticado por la opinión pública, pues esto convierte el debate en un espectáculo, desviando el objetivo principal del evento. Al respecto en Milenio, el periodista Carlos Marín, escribe que: “Federico Berrueto definió anoche […] como ‘impunidad verbal’ el borbotón de ofensas, mentiras, medias verdades y descontones que se dieron el domingo los candidatos presidenciales. El espectáculo parecía exclusivo de senadores y diputados, pero ha resultado una especie de examen de oposición para que alguno de los aspirantes se corone. Insultos aparte, las trampas en el discurso de los contendientes degradan el nivel de discusión. Gracias a Verificado 2018 sabemos ahora que, aunque la morenista Néstora se atuvo a usos y costumbres de una policía comunitaria que aplica reglas intolerables en las policías constitucionales, la acusación de ‘secuestro’ que leyó Meade no se sustentó en los tribunales. En sus cuentas de la inversión extranjera durante su jefatura de Gobierno, AMLO incluyó la millonada de dólares por la venta de Bancomer y Banamex, y es falso que en 1988 se compraran 50 kilos de tortilla con un salario mínimo: alcanzaba para casi 12. Tampoco es cierto, como dijo ‘El Bronco’, que en Guerrero no se produzca maíz: es el cuarto productor en México…”.

Anaya, provocador; Meade, novedad escénica; AMLO, en el centro

También en La Jornada, el periodista Julio Hernández López, coincide en que en el segundo debate entre los aspirantes a la presidencial destacaron las provocaciones entre los participante, y escribe que: “los momentos más inquietantes del segundo debate entre candidatos a la Presidencia de la República se produjeron cuando el panista Ricardo Anaya Cortés se acercó de manera provocadora al morenista Andrés Manuel López Obrador. Un desplazamiento del abanderado del frente PAN-PRD-MC que buscaba sacar al tabasqueño de su anunciado pacifismo de puntero. Momentos que pudieron desenvolverse de una forma distinta a la finalmente vista, acaso con algún roce físico o alguna expresión altisonante. Todo quedó en la sonrisa plastificada del joven retador y programadamente imprudente, y en la resolución teatral de López Obrador, quien disolvió la tensión con el recurso sencillito de la cartera bajo necesaria protección, en caso de cercanías partidistas indeseadas. El debate del hombre del costal (Anaya, pretendiendo dar fuerza a su argumento en turno); del muy peligroso señalamiento difamatorio de José Antonio Meade hacia una candidata de Morena al Senado, Nestora Salgado; del histrionismo cada vez más grotesco del candidato que ni es independiente ni es bronco, de la aparición de un público bajo control, en cuanto a su selección y sus preguntas, como ejemplo de una democracia tripulada y de los memes justicieros como intento de recuperación de algo de esperanza y buen humor […]El chiste, la ocurrencia, los apodos y los juegos de palabras, la rutina, la mentira abierta y la evasión de lo concreto fueron elementos distintivos de este segundo debate que resultó peor que el primero y que debería llevar a declarar de inutilidad pública al tercero”.

En el postdebate de la red, Anaya y AMLO ganan peso, pero uno por las malas razones

Metadatos: Más de dos millones 440 mil tuits fueron generados durante el segundo debate entre candidatos presidenciales. Andrés Manuel López Obrador y Ricardo Anaya fueron los más mencionados, casi al punto del empate. Siempre en tercer sitio se mantuvo José Antonio Meade Kuribreña. El candidato independiente, Jaime Rodríguez “El Bronco”, no fue tan nombrado como en el primer encuentro, cuando ofreció elevar a la Ley el castigo corporal de “cortarle las manos” a los corruptos. Una tendencia se posicionó: #RickyRiquínCanallín. Esas fueron las palabras que el candidato de Morena utilizó para responderle a su contrincante de “Por México al Frente”, quien le señaló que su hijo había estudiado en España y luego ironizó: “¿No que muy nacionalista?” Si bien el objetivo de los debates en las contiendas presidenciales son para discutir el proyecto de nación más conveniente, ninguna fue adoptada por los tuiteros para conformar tendencias.

Si les vale, ¿para qué se meten?

Tras el segundo debate presidencial, la mayoría de los mexicanos perciben que sus preguntas e inquietudes aún permanecen sin respuesta, gracias a las evasivas y falta de propuestas concisas por parte de los candidatos. Al respecto, en El Universal, el periodista Carlos Loret de Mola, escribe que: “si algo mostró el primer debate con público en la historia de las elecciones mexicanas, es que los candidatos a Presidente de México no saben de los temas migratorios y de frontera. Puras generalidades, pura empatía y buenos deseos, una interminable metralla de lugares comunes. […] Mientras tanto, 35 millones de mexicanos viven en Estados Unidos y unos cuantos miles son los que se registraron para votar en las elecciones de este 1 de julio porque las autoridades mexicanas se las ponen muy difícil […] Si los van a expulsar así de la democracia, qué sentido tiene dedicarles un debate que tuvo un buen arranque, atractivo, pero luego se asentó, se volvió largo, aburrido, tedioso para la audiencia […] por qué no se animan el INE y los candidatos a seguir dando saltos hacia adelante (el primer debate lo fue, el segundo, al incorporar público, también) y exploran la posibilidad de un formato mucho más abierto y flexible, con un límite de tiempo global, general, en lugar de fragmentitos de 30 segundos salpicados por aquí y por allá, con el micrófono abierto todo el tiempo para que los candidatos puedan confrontarse en serio, para que no queden acusaciones sueltas al aire”.

Contra la pobreza

Respecto a las propuestas asistencialistas de los tres candidatos a la Presidencia que son punteros en las encuestas, en el Excélsior, su director, el periodista Pascal Beltrán del Río, escribe que: “la actual temporada electoral se ha caracterizado por una feria de promesas para otorgar nuevos apoyos sociales a quienes menos tienen. Los tres principales candidatos a la Presidencia, así como muchos de los aspirantes a las nueve gubernaturas que están en juego, han ofrecido ingresos garantizados a diferentes grupos, en una descarada competencia para ver quién da más […] Los candidatos, por supuesto, hacen sus ofrecimientos con base en recursos públicos sin que quede claro que las becas en cuestión resolverán el problema de la disparidad en los ingresos y que sean fiscalmente sustentables [..] A pesar de que llevamos varias décadas de gastar miles de millones de pesos del erario en programas sociales que, en el mejor de los casos, han mantenido a los pobres a flote, pero no han roto el círculo de la miseria –y por eso tenemos en el padrón de Prospera a los nietos de personas que recibieron el apoyo de Solidaridad–, se insiste en mantener el esquema asistencialista […] Lo que muchos candidatos están proponiendo es profundizar el desastroso asistencialismo, sin aportar una sola evidencia de que esas dádivas rompen el círculo de la miseria y la dependencia ni que tengan otro fin que no sea el clientelismo electoral”.

Mientras veíamos el debate… el infierno

El aumento de la violencia en fechas recientes se ha visto opacada por los temas electorales, que son los que de momento acaparan la agenda de los medios y por tanto la atención de la ciudadanía, Al respecto, en Milenio, el periodista Carlos Puig, escribe que: “ayer, en una de las zonas más concurridas de Guadalajara, en plena colonia Americana, unos hombres balacearon a agentes estatales de seguridad y, según las primeras versiones, intentaron asesinar al ex Fiscal general del estado Luis Carlos Nájera, que se encontraba en el restaurante Suntory. Hasta el momento que redacto estas líneas parece solo haber cuatro heridos. Guadalajara, buena parte de Jalisco, sigue en llamas. La salida de prisión a finales del año pasado de varios personajes fundadores o piezas importantes de la organización que después se convirtiera en el cártel de Jalisco Nueva Generación parece haber provocado nuevas tensiones en la organización criminal que, añadido a que enero, el secretario de Gobernación anunciara que sería ese cártel y su líder la prioridad más importante del gobierno federal en la lucha contra la violencia y la delincuencia. En Tijuana, mientras la ciudad estaba llena de políticos e invitados para el debate presidencial, en un par de días hubo cinco ejecutados y otros tantos heridos. Apareció un par de cuerpos envueltos en bolsas de plástico […]. A partir del 2 de julio y hasta el último día de noviembre, cinco largos meses, el país va a estar en transición, unos estarán entregando, otros aprendiendo. No solo en lo federal, sino en nueve estados y muchos municipios más. Y es ahí, en lo local, donde el cambio de autoridades, la inestabilidad de las transiciones, es terreno fértil para la violencia. No sería extraño que vivamos un verano y un otoño de miedo. Y que el nuevo Presidente y muchos de los nuevos gobernadores y alcaldes tomen posesión en medio de un infierno”.

Balas sobre Guadalajara

La violencia se hizo presente en calles de Guadalajara, que como en años anteriores, recordó la época de terror que capos como Caro Quintero trajeron a Jalisco en la década de los 80; en torno a este tema, en El Universal, el periodista Salvador García Soto, escribe que: “un síntoma de la violencia creciente que azota al país es la descomposición que vive Guadalajara y su zona conurbada. La segunda ciudad en tamaño e importancia en México, referente internacional para nuestro país, vive un escalamiento de los niveles de violencia del crimen organizado que la colocan en un momento similar a aquella Guadalajara de Caro Quintero y Miguel Ángel Félix que en los 80 se volvió la capital operativa y financiera del narcotráfico sinaloense […] Hoy, como en aquella época, a la pujante Perla Tapatía han vuelto las balaceras en las calles, ajusticiamientos y el horror de ataques y asesinatos de civiles. Ayer, a plena luz del día y en el céntrico corredor cultural y gastronómico de Chapultepec, 4 civiles y 3 policías fueron heridos por ráfagas de comandos que dispararon contra el ex fiscal Luis Carlos Nájera, cuyo atentado terminó en balaceras por las zonas turísticas más transitadas de la ciudad […] Hoy que sobre las calles de Guadalajara se cierne la violencia, surge la duda de si el inatrapable Mencho es más inteligente que toda la inteligencia federal. O si detrás de la preocupante descomposición de la segunda ciudad de la República, se confirma el fracaso rotundo de la estrategia de seguridad de este gobierno”.

De tin marín entre Meade y Anaya

En El Universal, su columna de trascendidos Bajo Reserva, asegura que: “Margarita Zavala hace ‘de tin marín’ entre José Antonio Meade y Ricardo Anaya. La ex candidata independiente a la Presidencia, nos cuentan, sí tiene la intención de reunirse con sus ex adversarios de la contienda electoral, el representante del PRI y el panista. Nos informan que el encuentro servirá para entablar diálogos y emitir opiniones de la situación del proceso y las necesidades del país. Sin embargo, nos comentan, en el equipo de doña Margarita tienen claro que no hay ninguna intención de decantarse, de momento, por alguno de los dos candidatos. Uno de los principales motivos que hace dudar a Zavala es que se perdió la confianza con Anaya y el panista no tiene con qué sustentar cualquier ofrecimiento futuro. Y, en el caso de Meade, quiere escuchar los planteamientos del abanderado del PRI, nos explican. Así que ella todavía no decide por dónde caminar de aquí al primero de julio, día de la votación”.

¿Accidente?

La falta de Estado de derecho ha sido uno de los principales señalamientos que se ha hecho al estado de Veracruz, situación que ha sido negada en diversas ocasiones por las autoridades. Al respecto en el diario Reforma, su columna de trascendidos Templo Mayor, asegura que: “con eso de que más vale negar la realidad que mejorarla, el Gobernador Miguel Ángel Yunes salió con que el descarrilamiento del tren en Orizaba no fue sabotaje sino ‘accidente’. En respuesta, la empresa Ferrosur le recordó que sus trenes han sido objeto de diversos ataques y asaltos en los últimos meses. Sólo en el último mes llevan ¡siete! casos de sabotaje en sus carros. Y no sólo eso: que en los atracos orquestados por el crimen organizado, participan pobladores de la zona de Acultzingo a su servicio. Y si bien la SCT tiene que hacer un peritaje, la empresa ferrocarrilera cuenta con las pruebas de las mangueras cortadas, las grabaciones de los operadores y los 17 vagones chocados, para que Yunes compruebe que no fue cosa de la mala suerte, sino de la falta de Estado de derecho”.

El encuentro

Por su parte en Milenio, su columna de trascendidos Trascendió, asegura que: “la mañana de ayer el vuelo 185 de Aeroméxico, de Tijuana con destino a CdMx, parecía un charter de la clase política nacional. Entre los viajeros estaban Ricardo Anaya con su esposa Carolina Martínez; Juana Cuevas, cónyuge de José Antonio Meade; además del consejero Presidente del INE, Lorenzo Córdova, Manlio Fabio Beltrones, Yeidckol Polevnsky y el Gobernador interino de Nuevo León, Manuel González Flores…”.

@loscabareteros

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