Algo raro pasa en Durango / USMCA: en este club no cabe China, ¿qué haremos?…

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Desde la redacción de @loscabareteros ponemos a su consideración la “Columna de columnas nacional” del jueves 04 de octubre de 2018. Algo raro pasa en Durango… USMCA: en este club no cabe China, ¿qué haremos?… Por ahora, el consenso en Estados Unidos y Canadá, es que Trump se salió, aunque no completamente, con la suya. ¿Mayorías rebeldes en el Congreso?… “Dorada” herencia peñista… Y que se dan cuenta que no hay dinero…

Rayuela

A Trump lo protege el efecto teflón, todo le resbala. Acosos sexuales, evasiones fiscales, conflictos atómicos. Es incombustible.

Algo raro pasa en Durango

Templo Mayor, en Reforma comenta que algo raro está pasando en las lejanas tierras de Durango: “…pues de pronto el gobierno de José Rosas Aispuro se acordó de perseguir a los colaboradores del ex gobernador Jorge Herrera Caldera. Y ya metió dos a la cárcel por peculado. A la par, surgieron en la entidad versiones que hablan de supuestas maniobras turbias por parte del ex mandatario para lavar su fortuna. A lo mejor por eso es que funcionarios del pasado gobierno han solicitado hasta ahora ¡mil 400 amparos! como quien dice, el miedo no anda en burro, pero sí pica como alacrán duranguense”.

USMCA: en este club no cabe China, ¿qué haremos?

Luis Miguel González, escribe en El Economista sobre el acuerdo que finalmente se firmó con Canadá y EUA: “El acuerdo para modernizar el TLC se firmó en un momento en el que Estados Unidos prepara su artillería para la siguiente fase de su guerra comercial con China. ¿Qué papel jugarán México y Canadá en esta guerra comercial? El capítulo 32, artículo 32.10, nos ofrece una pista: los países firmantes del USMCA se comprometen a no signar acuerdos comerciales con economías que no sean de mercado. A China no se le menciona explícitamente, pero esta restricción tiene una dedicatoria para el dragón. ¿Cómo tomarán las autoridades chinas este mensaje? Una de las primeras tareas del próximo gobierno, en materia de comercio exterior, será ejecutar una operación cicatriz con Pekín. No es un secreto el interés de China por incrementar su presencia en México y tampoco tiene caso minimizar las ventajas que representaría para nuestro país el tener una relación de mejor calidad con China. Esta nación, que se convertirá en la mayor economía del orbe alrededor del 2030, puede ser un elemento clave en nuestra estrategia de diversificación económica. Una pieza fundamental para reducir la dependencia (y vulnerabilidad) de México respecto a Estados Unidos. “Apaciguar” a China es importante, también porque ese país crece como inversionista global. En menos de una década, pasó de ser una simple “estrella” del comercio a consolidarse como uno de los tres principales inversionistas del mundo. El Instituto Mercator de Estudios sobre China, con sede en Berlín, calcula que el stock de inversiones directas de China en el planeta pasará de 744,000 millones de dólares en el 2015 a 2 billones de dólares en el 2020. Cada año, son más de 200,000 millones lo que China invierte fuera de su territorio. El dragón apenas pinta en México, en los renglones de inversión. Esto a pesar de ser el segundo socio comercial más relevante para nuestro país. China es el candidato natural a ser el inversionista que haga posible el Tren Maya y el ferrocarril transístmico. ¿Por qué? Se trata de grandes proyectos que no son tan atractivos para inversionistas “ortodoxos”. No tienen rentabilidad financiera, pero sí pueden tener sentido para una nación que quiere desarrollar musculatura en México. China cuenta con una gran bolsa de recursos financieros que coloca a muy bajo costo, en proyectos que son estratégicos para ella. Está dispuesta a desembolsarlos, si recibe las señales correctas del país receptor. Así iba a ser en el ferrocarril México-Querétaro, hasta que pasó lo de la casa blanca. La cancelación de ese tren provocó una crisis en la relación diplomática binacional que, al parecer, ya ha sido superada. ¿El USMCA será un obstáculo para una mejor relación entre México y China? Sin duda. “La región se hace más proteccionista”, reconoció Jesús Seade, el representante de AMLO en las negociaciones del acuerdo. El USMCA, combinado con la guerra comercial que Estados Unidos ha lanzado contra China pone a México bajo enorme presión, por parte de Washington, para cerrar filas en contra de ese “extraño enemigo”. ¿Podrá México acercarse a China sin desatar la furia de Mr. Trump? Ésta es una de las grandes cuestiones. Allí Marcelo Ebrard probará su talla como diplomático. Debe hacerlo porque México tiene mucho que ganar con una buena relación sino-mexicana. Tenemos muchas cosas que perder si entramos en una guerra China-Estados Unidos. ¿Alguien quiere ser carne de cañón?”

La batalla por el TLC

Raymundo Rivapalacio escribe en El Financiero que el ganador con la firma del USMCA es, ante todo, Donald Trump: “Entre los más grandes ganadores en la negociación del acuerdo comercial norteamericano, escribió Margaret Wente en The Globe and Mail, el periódico más influyente en Canadá, está Chrystia Freeland, la cara del equipo negociador canadiense. “Freeland era vista y oída en todos lados en sus característicos vestidos largos y perlas, corriendo por aeropuertos, brincando escalones e informando a los medios”, añadió Wente, una de las columnistas más prominentes en su país. “El único lugar en donde no era popular era Washington, donde su visión del mundo chocaba claramente con la del negociador republicano, Robert Lighthizer”. “Chocar” es una descripción muy generosa. En realidad, ella y Lighthizer pusieron en riesgo el descarrilamiento del acuerdo comercial. El presidente Donald Trump la tenía muy presente por las peores razones. “Estamos muy molestos con las negociaciones y con el estilo de negociación de Canadá”, dijo Trump la semana pasada. “No nos gusta nada su representante”. A Lighthizer no les gustaba nada, pero a Trump, según un funcionario canadiense, lo que más le molestó fue que a principio de septiembre, en un discurso en Toronto, habló en un panel llamado “Enfrentando al Tirano”, donde se sentó en el escenario mientras se proyectaba un video que comparaba a Trump con el ruso Vladimir Putin y el sirio Bashar al-Assad. Como recordó Wente, Freeland ha criticado casi todo lo que defiende Trump. Para evitar que se levantaran de la mesa y acabara ahí toda la posibilidad del acuerdo, los secretarios de Relaciones Exteriores y de Economía, Luis Videgaray e Ildefonso Guajardo, tuvieron que servir como intermediarios, casi terapeutas, con Freeland y Lighthizer, mientras que Jared Kushner, yerno y asesor de Trump, hacía lo mismo con Lighthizer y Katie Telford, jefa de gabinete del primer ministro Justin Trudeau. El embajador de Canadá en Estados Unidos, David MacNaughton, también jugó un papel activo y crucial para su país, al sugerir que varios ministros hablaran personalmente con legisladores en el Capitolio y les explicaran por qué el acuerdo tenía que ser trilateral. Los canadienses creen que la presión que ejercieron sobre Lighthizer frenó su intención de que se pidiera al Congreso sólo la autorización para el acuerdo bilateral con México. (…) La intermediación de los mexicanos, de Kushner y Telford, allanó el camino para que antes de la medianoche del domingo, el último plazo impuesto por Estados Unidos para que el acuerdo pudiera firmarlo Peña Nieto el 29 de noviembre, Freeland y Lighthizer dejaran a un lado sus profundas diferencias y concluyeran un acuerdo tentativo. Las tres naciones dijeron haber ganado sin haber dejado perdedores. La historia comenzará a contarse para determinar qué país, bajo qué definición de sus ventajas, logró el mejor acuerdo. Por ahora, el consenso en Estados Unidos y Canadá, es que Trump se salió, aunque no completamente, con la suya”.

¿Mayorías rebeldes en el Congreso?

El altercado protagonizado por Dolores Padierna y legisladores priistas y del Verde Ecologista durante la comparecencia del secretario de Hacienda José Antonio González Anaya, derivado de un discurso que la Diputada morenista dio a nombre de su partido al finalizar la intervención de González Anaya, mismo que no había sido acordado, puso en evidencia que tampoco trae línea del partido: “En El Universal, el periodista Salvador García Soto, escribe que: “el sistema parlamentario mexicano, que apenas en los últimos 20 años comenzó a consolidar su autonomía […] vive hoy el regreso de una hegemonía política y absoluta de un solo partido. Pero a diferencia de las mayorías absolutas de la era priista, que eran dóciles, casi uniformes y allanadas siempre a los designios del presidente en turno, hoy las mayorías de Morena, tan diversa y amplia en su integración, registran un comportamiento distinto en el que la existencia de grupos y corrientes internas rebasa por momentos a los liderazgos de las fracciones. No hay duda de que las bancadas morenistas que controlan el Senado y la Cámara de Diputados apoyan e impulsan el proyecto de Andrés Manuel López Obrador, pero también comienzan a mostrar ciertos signos de rebeldía y de decisiones propias […] En apenas un mes de la LXIV Legislatura hay ya varias muestras de que las mayorías de Morena, por más que nos recuerden a las de los priistas del antiguo régimen, no se comportan igual, ni se mueven por los mismos principios y traen una nueva dinámica que rompe los esquemas, que modifica los usos y costumbres del Congreso mexicano y que, en ocasiones, violentan las normas parlamentarias […] Ayer mismo, en San Lázaro, durante la comparecencia del secretario de Hacienda, José Antonio González Anaya, Dolores Padierna volvió a mostrar su fuerza al cerrar la comparecencia con un discurso a nombre de Morena, cuando había un acuerdo de la Junta de Coordinación para el formato de la comparecencia, que no incluía ese último mensaje […] ‘Aquí doy yo la palabra y estoy en el uso de la palabra, usted no me puede interrumpir. Pido a los diputados guardar silencio, guardar compostura, sentarse, porque este fue un acuerdo de la Mesa Directiva’, dijo Padierna para callar a los priistas que gritaban por la violación al formato […] por encima del fuerte liderazgo del presidente López Obrador o las pugnas internas por los liderazgos parlamentarios, las nuevas mayorías en el Congreso mexicano tienen sí un proyecto político claro, pero también, en su amplitud y diversidad de orígenes, grupos e intereses, las veremos a veces rebelarse y cobrar vida propia”.

El día que Trump fue bueno, versión AMLO

En Milenio, Carlos Puig, escribe acerca de las recientes declaraciones y muestras de cooperación del próximo Presidente Andrés Manuel López Obrador y Donald Trump, de quien el tabasqueño se ha expresado muy bien últimamente, al grado que el Presidente electo ya anunció que su charla con el magnate sirvió, entre otras cosas, para hablar de inversiones que beneficien a centroamérica y ayuden a combatir la migración : “ayer hablaron Donald Trump y Andrés Manuel López Obrador. A partir del tuit de Trump y de lo que dijo en entrevista banquetera López Obrador, todo ha cambiado. Trump es otro. Dijo el Presidente electo de México: ‘Muy buena llamada y yo le reconocí al presidente Donald Trump que ha sido respetuoso con nosotros y que a partir de ese respeto hemos llegado a un buen entendimiento’. Por supuesto se refirieron al reciente anuncio de lo que será el nuevo Tratado de Libre Comercio: ‘Hablamos de la importancia de la firma inicial de este acuerdo, que en el caso nuestro nos da certidumbre económica, permite que haya confianza para la inversión en el mediano y en el largo plazo, de modo que fue un buen acuerdo, eso fue lo que conversamos’. Pero también hablaron de otro asunto, de un siguiente paso, en palabras de Andrés Manuel: ‘el que podamos ponernos de acuerdo para inversiones conjuntas entre México, Canadá, Estados Unidos y se pueda invertir para el desarrollo de los pueblos de Centroamérica, de México, para enfrentar de esa manera, con desarrollo y empleo, el fenómeno migratorio, ese es el segundo paso. Aparte del acuerdo comercial, el propósito es que podamos unir esfuerzos para que haya inversiones de los gobiernos para beneficio de los pueblos, con el propósito de que haya trabajo y bienestar en pueblos de Centroamérica y en nuestro país, en México’ […] entonces las preguntas. El presidente estadunidense que denostó en la ONU y dijo adiós al ‘globalismo’, que dejó claro que cada país para su santo, ahora va a invertir en Centroamérica. Oquei. ¿Cuánto de esos 30 mil? Sobre todo, ¿a cambio de qué? ¿Cuál será la política del Instituto Nacional de Migración (INM) en la frontera sur y respecto a los centroamericanos que cruzan el territorio hacia la frontera norte? ¿Cuál es la respuesta frente a la presión estadounidense para convertirnos en ‘País Seguro’? Por cierto, del muro no hablaron […] No, pues ya todo cambió. Supongo que también el trato a nuestros paisanos y eso… Qué bueno”.

“Dorada” herencia peñista

En La Jornada, Julio Hernández López, habla acerca del panorama “positivo” que el actual Secretario de Hacienda, José Antonio González Anaya, presentó ante el Congreso; sin embargo, los diputados de Morena, mayoría en ambas cámaras, se encargaron de cuestionar al funcionario al grado de provocar un conflicto entre morenistas: “José Antonio González Anaya, ex director del Instituto Mexicano del Seguro Social y de Petróleos Mexicanos durante el peñismo, y actual secretario de Hacienda, cumplió ayer con la rutina de dibujar escenarios manejables y positivos en una comparecencia ante diputados, sin asumir que la realidad cameral mexicana ha cambiado, de tal forma que su pretenciosa palabrería tecnocrática fue abollada por el ánimo mayoritario de San Lázaro y, en especial, por sendas intervenciones de Dolores Padierna y de Alfonso Ramírez Cuéllar. Mientras el Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, sobrelleva la transición de terciopelo sin alterar la relación política con el saliente Peña Nieto y sostiene entendimientos también de (falsa) tersura con Donald Trump, en la Cámara de Diputados se objetaba con rudeza el diagnóstico dorado que el peñismo pretende dejar como herencia quebradiza: un México con supuestas buenas cuentas macroeconómicas y con números oficiales ajenos a cualquier suposición de crisis o bancarrota. Las críticas a González Anaya y, en realidad, al manejo económico de Peña Nieto, provocaron incluso una escaramuza en la bancada de Morena, donde el coordinador oficial, Mario Delgado, trató de contener o desautorizar las palabras de Padierna. La falta de recursos económicos suficientes para cumplir sin aprietos con los compromisos obradoristas de campaña ha hecho que los futuros secretarios y directores de primer nivel estén buscando la manera de hacer ahorros, evitar fugas por descuidos y cerrar la puerta a la corrupción institucionalizada. En ese esfuerzo, aunado al proceso de aprendizaje en que están inmersos, algunos de los próximos funcionarios han ido cometiendo errores, conceptuales y de comunicación”.

Héroes y villanos

La reciente decisión de las autoridades capitalinas para borrar todo rastro de la presidencia de Gustavo Díaz Ordaz parece un nuevo intento por el poder para imponer su propia visión de la historia. En el Reforma, Sergio Sarmiento, escribe que: “nuestros políticos siguen insistiendo en construir una historia maniquea, una narrativa de héroes y villanos que pretende ser políticamente correcta pero que al final se vuelve unidimensional e infantil. La decisión del jefe de Gobierno de la Ciudad de México, José Ramón Amieva, de retirar placas con más de medio siglo de existencia que hacían notar que distintas líneas del Metro fueron inauguradas por el presidente Gustavo Díaz Ordaz forma parte de este esfuerzo. No es nada nuevo. Nuestra historia oficial ha querido borrar de la memoria no solo a Hernán Cortés sino a todo el periodo colonial, que con 300 años es más prolongado que el imperio azteca o el México independiente; ha ensalzado la figura de Miguel Hidalgo, a pesar de que no proclamó la independencia y ordenó o permitió matanzas inaceptables, mientras que ha tratado de ocultar la de Agustín de Iturbide, el verdadero consumador de la independencia; ha buscado también eliminar las tres décadas de gobierno de Porfirio Díaz. Tenemos muchos más casos de esta miopía selectiva. Hoy los políticos han enfocado sus miras al gobierno de Gustavo Díaz Ordaz […] Los abusos y la represión del movimiento estudiantil de Díaz Ordaz son hechos históricos documentados, al igual que la declaración con la que el propio Presidente asumió toda la responsabilidad por las acciones de su gobierno ante los estudiantes. Eso no significa, sin embargo, que su gobierno no haya tenido logros importantes, particularmente en el campo económico y en obra pública. De hecho, Díaz Ordaz fue parte de esos gobiernos nacionalistas revolucionarios que el actual Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, admira, uno de esos gobiernos previos a los neoliberales […] La historia siempre es compleja. El primer paso para entenderla, y aprender de ella, es conocerla bien con todos sus matices y contradicciones. Los intentos por simplificarla y convertirla en un simple desfile de héroes impolutos y villanos impresentables no nos traerán ningún conocimiento. Lo que buscan los políticos es presentarnos una historia que solo refleje su visión”.

El sainete en Conacyt

En Excélsior, su director, Pascal Beltrán del Río, escribe acerca de las recientes acciones de la futura titular del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) quién en un intento por intervenir en la actual administración de dicho organismo, envió una carta solicitando al Consejo suspender las convocatorias para becas y apoyos que pudiera afectar el presupuesto para la siguiente administración. Mientras que el Conacyt negó el favor a María Elena Álvarez-Buyllá Roces, está, más allá de ofrecer una explicación, pareció molestarse más porque se haya evidenciado su intento por ocupar el cargo lo antes posible: “[…] a la futura directora general del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, María Elena Álvarez-Buyllá Roces, se le quemaban las habas por imprimir su estilo personal en ese organismo público descentralizado. En una carta que se filtró en las redes sociales el martes, Álvarez-Buyllá solicita al actual director general del Consejo, Enrique Cabrero Mendoza, que ‘suspenda toda convocatoria abierta dentro de Conacyt que pueda afectar y comprometer recursos presupuestales para ejercicios 2019 y subsecuentes’. Es decir, allí le pide que le dejen la casa limpia y con la despensa intacta para lo que se le ofrezca. Pero aquí hay dos problemas. El primero, que varias de esas convocatorias tienen que ver con apoyos a la investigación científica y becas. Quienes aspiran a obtenerlos no pueden esperar a que el próximo gobierno reemprenda esos procesos […] El segundo, que legalmente el periodo de gobierno no termina sino hasta el 30 de noviembre y los actuales funcionarios tienen el deber de cumplir con sus responsabilidades […] El Conacyt respondió ayer miércoles mediante un comunicado propio en el que dijo que se han celebrado ‘más de 25 reuniones’ entre la actual administración y ‘distintos miembros del equipo de la doctora Álvarez-Buyllá’ para ‘concretar una transición ordenada y alineada con propósitos institucionales’. A la solicitud de Álvarez-Buyllá de suspender las convocatorias, el Conacyt respondió que éstas seguirán adelante con base en la normatividad […] El incidente en Conacyt ha enturbiado una relación entre el gobierno federal y el equipo de transición que parecía ir sobre rieles engrasados. Quizá estemos ante un caso excepcional, en el que una futura funcionaria acelerada se sintió con el poder para intervenir en las funciones de la actual administración de Conacyt y, al mismo tiempo, mostró su desdén por la transparencia al pretender que su petición se gestionara en lo oscurito. Ojalá sea eso y no un anticipo de una forma de ejercer el poder que no cree en los procesos institucionales ni en la rendición de cuentas ni en la observancia del marco legal. En cualquier caso, sigo pensando que debiera contemplarse seriamente acortar el periodo de transición. López Obrador tendría que estar gobernando y no en gira. Este compás de espera no deja beneficio alguno a los ciudadanos”.

Y que se dan cuenta que no hay dinero…

Enrique Quintana, en El Financiero, escribe sobre la realidad de la transición en términos de los recursos económicos: “Hizo mucho ruido la solicitud de la nominada como directora general del Conacyt para el próximo gobierno, María Elena Álvarez Buylla, al actual titular de la dependencia, Enrique Cabrero, para que suspendiera convocatorias de programas, fondos y contratos, que implican erogación de recursos para 2019. Obviamente, Cabrero rechazó la solicitud e indicó que las convocatorias van a continuar en términos de la norma vigente. Aunque en la discusión pública se dio relevancia al tema de que una persona del equipo de transición parecía estar dando instrucción respecto a acciones del gobierno en funciones, la realidad es que ese no es el punto de fondo. La solicitud quedó por escrito y fue filtrada. Pero, un sinnúmero de solicitudes verbales se han hecho. El equipo de transición se está dando cuenta de que una parte importante del ejercicio del gasto público es inercial, es decir, está previamente comprometido o sujeto a reglamentos o leyes. Por lo tanto, el margen de maniobra del que realmente se dispone es mucho menor del que probablemente algunos integrantes del equipo consideraron inicialmente. (…) Si los funcionarios del próximo gobierno están realmente haciendo su trabajo y hacen cuentas del dinero que tendrán disponible y de lo que cuesta lo que aspiran hacer, se van a dar cuenta de que lo de la austeridad no será un mero concepto sino algo con lo que tendrán que operar”.

Ya más nada

En El Universal, Carlos Loret de Mola, escribe acerca de la grave crisis de migración que vive actualmente Venezuela, pues debido al creciente número de venezolanos que cruza la frontera hacia Colombia parece que la nación sudamericana vive un auténtico éxodo, aunque el presidente Nicolás Maduro asegure que solo se puso “de moda” migrar, o lo que es lo mismo, dejar todo atrás para huir de la miseria: “pasar de Colombia a Venezuela es como salir de la fiesta a la calle. Se escucha el bullicio, pero atrás […] El Río Táchira separa a una nación en estado de vallenato de un país en depresión […] Dos millones de venezolanos han huido de su país, según la Organización de las Naciones Unidas. Es un éxodo. Pero el gobierno de Nicolás Maduro dice que no es éxodo. Que se puso de moda emigrar. Que no hay crisis […] Sé que en México solemos pensar que no hay más tragedias que las nuestras. Que las desgracias internas superan a cualquiera en el extranjero. Hay quien en nuestro país considera que hablar de los problemas a miles de kilómetros es volverse cómplice de que no se solucionen aquí. No estoy de acuerdo con ellos. Me parece que en un mundo irreversiblemente globalizado nuestra conversación tiene que ser también global. O al menos un poquito”.

Sectarios, mezquinos y omisos

En Milenio, Carlos Marín, reflexiona acerca de los recientes homenajes hechos a las víctimas del movimiento estudiantil de 1968, y de aquellos líderes y participantes en el movimiento que han sido dejados de lado a lo largo de los años: “en la develación de la placa en San Lázaro, antier fueron recordados el rector Javier Barros Sierra, Roberta Avendaño, La Tita; Luis Tomás Cervantes Cabeza de Vaca, Roberto Escudero, Leobardo López, El Cuec; Eduardo Valle Espinoza, El Búho; Raúl Álvarez Garín, José Revueltas, Heberto Castillo, Fausto Trejo y Eli de Gortari, entre un total de 35 ausentes. Para deshonra de quienes ostentan la representación ‘histórica’ del 68, hubo las deliberadas omisiones de líderes tan resplandecientes como Luis González de Alba y Marcelino Perelló, críticos del victimismo de los promotores de las marchas conmemorativas y de los colados tardíos que, como se vio este martes, enarbolan banderas ajenas y hasta opuestas al espíritu vivificante y democrático del movimiento estudiantil. La mezquindad incluyó el olvido de los trabajadores universitarios de Puebla Jesús Carrillo y Ramón Calvario quienes, vistos como ‘agitadores comunistas’, fueron asesinados junto con los hermanos Lucas y Odilón García, que les habían dado posada, por una turba de fanáticos religiosos en San Miguel Canoa…”

El lío en el Conacyt

El Universal, Bajo Reserva, asegura que: “por dos vías, nos dicen, la doctora María Elena Álvarez-Buylla Roces recibió un golpe de realidad por el oficio enviado al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, en el que pide cancelar las convocatorias para el ejercicio de los recursos en 2019. La futura titular del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología tuvo una serie de críticas de la comunidad científica y en redes sociales por pretender hacer valer atribuciones que todavía no tiene —en todo caso puede hacer sugerencias en la transición. Pero el momento más complicado, que también ocasionó el alboroto, fue cuando se quejó por la ‘filtración’ del documento por alguien que está en funciones en el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología y por la ‘interpretación’ que se está haciendo en las redes sociales. No cabe duda, nos comentan, que doña María Elena tiene mucho que aprender en las lides del servicio público. Bueno, pero ya falta poco para que asuma sus nuevas funciones y la preparación del presupuesto del próximo año está en marcha”.

Van contra nepotismo

Milenio, en Trascendió, asegura que: “la bancada de Morena en el Senado presentará hoy una iniciativa que causará escozor en el Poder Judicial: fijar un máximo de seis años a los jueces para permanecer en una plaza a fin de evitar que se enquisten y creen cotos de poder. La iniciativa del coordinador Ricardo Monreal busca modificar la Ley Orgánica del Poder Judicial para establecer un sistema de rotación, con duraciones máximas y mínimas por competencias geográficas de jueces y magistrados de circuito. Se dice que solo en Guanajuato 38 de los 46 titulares tienen hijos, hermanos, concuños, cuñadas, primos y sobrinos en puestos administrativos”.

El sueño irrealizado

Excélsior, en Frentes Políticos, asegura que: “la idea a todas luces positiva de reunir a todas las policías en un Mando Único, proyecto inconcluso de la actual administración, será realidad en poco tiempo. Antes de que acabe octubre, Andrés Manuel López Obrador, presidente electo, dará a conocer el Plan Nacional por la Seguridad. “Vamos a unificar a todas las fuerzas: la Marina, el Ejército, la Policía Federal, las Policías ministeriales, las Policías estatales, las municipales, coordinación, porque ahora cada corporación actúa por su cuenta”. Estimó que el cuerpo unificado de seguridad será como una guardia civil, de la cual estará pendiente todos los días en las reuniones de gabinete desde Palacio Nacional a partir de las 6 de la mañana. Excelente noticia, no podemos seguir viviendo… así”.

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