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Tecnócratas (los que se van) irresponsables, versus  «los que llegan» sumamente acotados financieramente. Así de contradictorio está el tema económico en México.

Una de las máximas preocupaciones de cualquier administración es el estado en que se encuentran las finanzas públicas. Caso muy peculiar –y hasta contradictorio en México- es el equipo económico saliente que se jacta de ser “neoliberal”; es decir, que una de las prioridades que en materia presupuestal privilegian es el equilibrio fiscal y la estabilidad macroeconómica. Pues bien, en eso quedan reprobados. Si algo caracterizó la administración Peña Nieto fue el despilfarro y la indolencia financiera (uso discrecional del gasto), así de simple.

Con las cifras de finanzas públicas disponibles correspondientes al segundo trimestre de 2018, ¿qué nos dicen los principales indicadores a junio 2018?

Para el próximo gobierno será un reto debido a la debilidad estructural:

  1. La presente administración continúa exhibiendo un déficits de tamaño considerable en 2018. El déficit observado al segundo trimestre de 2018 (-1.2% del PIB), es el segundo más grande desde 1994, sólo el segundo trimestre de 2015 lo superó.
  2. El Balance primario, los ingresos menos los gastos antes de pagar intereses, fueron negativos por tercera vez en esta administración a un mes de junio. Desde 1994, sólo en 6 ocasiones se ha observado este comportamiento durante un segundo trimestre: 2009- 2012, 2014, 2015 y 2018.
  3. La medida más amplia de la deuda pública se estima en 46.8% del PIB, se reportó un monto de 10 billones 427 mil millones de pesos. Su componente en monedas extranjera se incrementó para representar el 37.5% del total.
  4. El gasto creció a ritmos acelerados al 2T18, se gastó por arriba del promedio observado al segundo trimestre de las tres administraciones anteriores.
  5. Preocupa lo siguiente: 1) Siguen incrementando los pagos de diversas obligaciones como intereses de la deuda, pensiones, y pagos de otros pasivos como los “Adeudos de ejercicios fiscales anteriores” (Adefas), 2) El gasto de Salud y de Desarrollo Social se vio disminuido en relación al año anterior y puede afectarse el financiamiento de servicios públicos de salud y de programas sociales. Los programas que sufrieron un recorte respecto al año anterior mayor de 2 mil millones de esta índole fueron Prospera, el Seguro Popular, Pensión para adultos mayores.
  6. Once programas presupuestarios presentaron incrementos mayores a 5 mil millones de pesos respecto al año anterior. De estos tres programas fueron de subsidios y tuvieron un alza en su gasto superior a 7 mil millones de pesos respecto al año anterior que resaltaron fueron programas del Ramo presupuestario “Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación- Ramo 8” y del “Provisiones Salariales y Económicas- Ramo 23”. Estos incrementos se presentan en un entorno electoral muy complejo.
  7. De los programas discrecionales del Ramo 23 se observa que el gasto se incrementó de manera muy importante. Estos dos programas –Fortalecimiento Financiero y Programas Regionales- ejercieron a junio de 2018 28.6 mil millones de pesos, superando el gasto del año anterior en 8 mil millones de pesos (39% real). Curioso que estados como Puebla, Estado de México y Veracruz lideren este gasto muy por encima de del promedio en año y proceso electoral, respectivamente.

@leon_alvarez

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