Cenar en casa de Bernardo

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Desde la redacción de @loscabareteros ponemos a su consideración la “Columna de columnas nacional” del jueves 21 de marzo 2019. Cenar en casa de Bernardo: En otros tiempos –y no hace mucho-, eso sería calificado como una reunión con conflicto de intereses, con manejo de información privilegiada y con tufos muy preocupantes para el interés nacional… ¿El final de la Estafa Maestra?… ¿Solo entre mujeres o con presencia de mujeres puede hablarse con seriedad del aborto?…

Rayuela

“Inocultable aroma a sabadazo. AMLO y Kushner se escondieron en la casa del número dos de Televisa. ¿Por ahí va la 4T?”.

Reprobados

En Milenio, Héctor Aguilar Camín, escribe que: “Hay quienes dicen que solo entre mujeres o con presencia de mujeres puede hablarse con seriedad del aborto. Esta sería la regla, para mí desconocida, de las muchas mujeres que enviaron tuits indignados o críticos porque el lunes pasado, en La hora de opinar, Javier Tello, Jorge Castañeda, Leo Zuckermann y yo dedicamos media hora a hablar contra la penalización del aborto. Hubiera esperado muchos comentarios discordantes porque el tema es irreductiblemente polémico, pero lo que recibimos fue una cascada de reclamos porque no estuvo sentada a la mesa una mujer. Y otra cascada preguntando con qué derecho hablábamos de un tema que afecta solo a las mujeres. Y con qué conocimiento del tema, si no somos mujeres. En suma, que a los ojos de estas personas nuestra discusión del aborto fue una especie de acto machista, discriminatorio, de gente que no entiende nada de la mujer porque no es mujer y además no entiende que no entiende. Confieso que no entiendo esta reacción y que quizá se debe a que no entiendo que no entiendo. El reclamo de las mujeres que yo entendía hasta ahora era más bien el contrario: ¿por qué los hombres no hablan del aborto, por qué miran a otro lado, por qué esta causa no tiene solidaridad en el género masculino? En aquel mundo remoto que los hombres hablaran del aborto era fundamental no solo por razones de conciencia y solidaridad, sino también por razones prácticas: porque quienes decidían sobre el aborto eran fundamentalmente hombres: gobernantes, legisladores, médicos, curas, papás, maridos, novios. Es posible que aquel mundo haya desaparecido y que hoy las mujeres necesiten menos de la solidaridad masculina para discutir y resolver un problema que las afecta fundamentalmente a ellas, como el del aborto. La verdad, me sigue gustando más el reclamo de antes: hablen señores, no miren a otra parte. Es lo que tratamos de hacer el lunes pasado en La hora de opinar, con la extraña consecuencia que refiero. Tomo nota del hecho, pero la verdad no me rindo a la idea de que solo las mujeres puedan y sepan hablar de las mujeres y solo los hombres, de los hombres”.

¿El final de la Estafa Maestra?

Alberto Aguirre, en El Economista, escribe lo siguiente: “Enrique González Tiburcio y Armando Saldaña son los dos exfuncionarios de más alto rango que hasta ahora han sido sujetos a proceso penal, en la causa derivada de la Estafa Maestra. Han pasado de denunciantes, a imputados. En julio del 2017, ambos ya estaban en la Sedatu, al lado de Rosario Robles: el primero era subsecretario y el segundo –su subordinado– se desempeñaba como director general de Ordenamiento Territorial y de Atención a Zonas de Riesgo. En el primer tramo del sexenio peñista habían formado parte de los mandos superiores de la extinta Sedesol. Un mes antes, ambos habían acudido ante el titular del Órgano Interno de Control, Miguel Ángel Vega, para presentar sendas denuncias para desconocer la suscripción del convenio con la Universidad Politécnica de Francisco I. Madero, de Hidalgo y, en consecuencia, de los términos pactados con dicha institución académica. En términos similares establecieron que jamás signaron documento alguno, sea convenio, contrato, recibo o cualquier otro. Vega no dio vista a la Secretaría de la Función Pública, sino que remitió los expedientes a la Unidad Especializada de Investigación de Delitos cometidos por Servidores Públicos y contra la Administración de Justicia de la PGR. El último día del sexenio –es decir el pasado 30 de noviembre – González Tiburcio fue notificado de dos causas penales en su contra y emplazado a presentarse al juzgado. En audiencia celebrada el 29 de enero de 2019, correspondiente a la causa penal 443/2018, el juez de control, Orlando Íñiguez Delgadillo, vinculó al exfuncionario a proceso, por el delito de falsedad de declaración a una autoridad distinta de la judicial. Haber negado que la rúbrica que aparece en el Convenio Marco, fechado el 4 de enero de 2016, fue la causa de su imputación. La prueba que presentó la fiscalía fue el resultado de grafoscopía realizado el pasado 24 de julio, en el que se señala que la firma del convenio es auténtica. El pasado 10 de febrero, la defensa de González Tiburcio presentó apelación. Los convenios específicos signados por Saldaña Flores con la Universidad Politécnica Francisco I. Madero, significaron erogaciones por 185 millones de pesos. Y ayer Marco Antonio Fuerte Tapia, juez de control del Centro de Justicia Penal Federal del Reclusorio Norte, lo vinculó a proceso, tras considerar que existen los indicios suficientes para procesarlo por el delito de ejercicio indebido del servicio público. El pasado martes 19, otros dos excolaboradores de Rosario Robles –Pedro de León Mojarro, excoordinador de delegaciones en Sedesol, y Marcos Salvador Ibarra Infante, quien dirigió un área similar en Sedatu– fueron citados por un juez. La audiencia tuvo que ser diferida, a petición del abogado del exfuncionario zacatecano, y se reprogramó para el próximo lunes 25. En los próximos tres meses, la Fiscalía General de la República deberá presentar las evidencias del involucramiento de los exfuncionarios –al menos otros 10 serían imputados en las próximas semanas– en la trama que desvió más de 5,000 millones de pesos. En las pesquisas será indispensable determinar quiénes autorizaron la liberación de los recursos entregados a la Universidad Politécnica y otras instituciones educativas”.

Cenar en casa de Bernardo

Julio Hernández López, en La Jornada, escribe lo siguiente: “Es una pifia de dimensiones aún desconocidas el hecho de que el Presidente de México se haya reunido en la casa de un vicepresidente de Televisa con un alto representante formal del gobierno de Estados Unidos para llegar a acuerdos de índole política, económica, comercial y migratoria. Resulta desconcertante tal fusión de intereses justamente cuando el Presidente de México acaba de proclamar el fin del modelo neoliberal y su política económica de pillaje, antipopular y entreguista. Hasta antes de los nuevos tiempos obradoristas, Estados Unidos y Televisa constituían referencias constantes de ese modelo y de algunas de esas políticas. Cierto es que, ya como titular del Poder Ejecutivo Federal, el político tabasqueño debe actuar con prudencia y diplomacia, pero no aparece en el panorama nada que parezca justificar la sesión de trabajo del mandatario de México y el enviado del presidente de Estados Unidos en la casa de un personaje, Bernardo Gómez, el mencionado vicepresidente de Televisa, que con absoluta legitimidad podría tomar ventaja y aprovechar en favor de su empresa, Televisa, y en detrimento de otras empresas, lo que se habló y negoció con el plenipotenciario yerno de Donald Trump. Lo altamente irregular de esa estampa nocturna de gastronomía y política tiene como agravante la historia política reciente de nuestro país: el rechazo abierto de buena parte de los mexicanos a la recepción sumisa y colaboracionista del gobierno de Enrique Peña Nieto al recibir al entonces candidato presidencial, Trump, en Los Pinos, con trato de presidente en funciones. La posterior apuesta de Peña Nieto, y de su cerebro operativo sustituto, Luis Videgaray, fue entregarse en brazos políticos del primer yerno de la Casa Blanca, Jared Kushner, con quien se arreglaban los asuntos mexicanos sin tomar en cuenta a los embajadores formales de cada país en el otro. El agradecimiento de la dupla Peña-Videgaray a Kushner llegó al extremo de que en la última semana de Peña Nieto en el poder se le hizo entrega de la Orden del Águila Azteca, la máxima presea mexicana de reconocimiento que se les otorga a los extranjeros en México por servicios prominentes prestados a la nación mexicana o a la humanidad. El siguiente gobierno, el obradorista, no quiso impugnar y mucho menos retirar esa polémica asignación, atenido a la Doctrina Amnistía: no ver hacia atrás. (…) A pesar de todo, con un desparpajo impropio de lo que se ha llamado la Cuarta Transformación, se ha propiciado que el vicepresidente de una empresa comercial tan ávida de recomponer finanzas, como es Televisa, haya sido anfitrión de una sesión en la que se habló del curso final del renegociado acuerdo comercial entre países de Norteamérica, de la inversión de cuando menos 10 mil millones de dólares que el gobierno de Trump podría allegar a México para que este país continúe fungiendo como barrera contra el paso de centroamericanos a Estados Unidos y de las medidas migratorias en sí, que constituyen un asunto de seguridad nacional. En otros tiempos, eso sería calificado como una reunión con conflicto de intereses, con manejo de información privilegiada y con tufos muy preocupantes para el interés nacional”.

La cena de AMLO con el yerno más famoso

En Excélsior, el periodista especializado en temas parlamentarios, Francisco Garfías, escribe que: “¿Qué habría ocurrido si Enrique Peña hubiese ido a cenar con Jared Kushner, yerno de Trump, a la casa de Bernardo Gómez, alto ejecutivo de Televisa? ¿No estarían hablando los fans de AMLO de un complot en lo oscurito de ‘la mafia en el poder’? La pregunta va dirigida a los partidarios de López Obrador, quienes en su gran mayoría se han quedado callados frente a la sorpresiva cena del Presidente con el yerno más famoso […]. Kushner vino a México en representación de Donald Trump. Habló con el tabasqueño sobre la posible firma de entendimiento para impulsar la cooperación con el propósito de que haya inversiones, que se creen empleos y se impulse el crecimiento económico no sólo de México, sino también en los países centroamericanos, según el propio López Obrador. El Presidente confirmó que la cena fue en la casa de ‘un amigo en común’, Bernardo Gómez […]. Me queda claro que entre las tareas de un jefe de Estado está la de buscar la mejor relación con los gobiernos de otros países, principalmente con los vecinos […]. La idea es destacar el doble criterio, la doble moral, que aplican los seguidores de la 4ª T en las ‘benditas’ redes sociales”.

AMLO y Kushner: ¡en la casa de un amigo común!

Reforma, Templo Mayor, asegura que: “a ver, a ver, como que no cuadra eso de que Jared Kushner fue invitado por el gobierno mexicano, pero se reunió con el Presidente en… ¡la casa de un amigo común! Y es que si fue un simple encuentro social, ¿cómo es que acordaron planes de inversión por 10 mil millones de dólares? Resulta extraño que el gobierno que presume de ser muy transparente haya ‘olvidado’ informar con anterioridad de la visita del yerno de Donald Trump. Y no pudo ser por motivos de seguridad, pues las últimas dos visitas de Kushner sí fueron anunciadas y no se hicieron en secreto. Pero lo que más desconcierta es que si un encuentro de esa naturaleza se da al amparo de un alto ejecutivo de una televisora, ¿dónde quedó aquella promesa de que la Cuarta Transformación separaría el poder público del poder económico? Es pregunta de memoria”.

Repensar la migración

El Universal, su Editorial, asegura que: “la falta de oportunidades, la violencia y la situación económica en sus países, ha obligado a miles de migrantes centroamericanos y caribeños a emprender un camino hacia Estados Unidos en busca de una nueva vida. Sin embargo, la estación previa en la travesía es México, que ha buscado dar un trato humano hacia los migrantes al permitir su estancia temporal en nuestro país, a pesar de la política antiinmigrante de Donald Trump. La presencia de migrantes que buscan llegar a Estados Unidos es un fenómeno que ha cobrado mayor relevancia desde hace meses y en los últimos días. Dos sucesos recientes demuestran que nuestro país se encuentra en el peor de los escenarios, tanto hacia el vecino del norte como frente a una ola de migrantes que buscan dejar atrás la vida de carencias que tenían en sus lugares de origen […]. En los hechos, México es un país refugio que recibe la migración que Estados Unidos se resiste a aceptar, pero que no recibe ningún apoyo por asumir esta postura. Hay casos en el mundo en los que los países que adoptan migrantes gozan de beneficios económicos por ello, como las naciones africanas que tienen financiamientos tras signar acuerdos con Europa […]. De la reunión que sostuvo el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, con Jared Kushner, funcionario de alto nivel del gobierno de EU y cercano al Presidente Donald Trump, existe un acuerdo de inversión de 10 mil millones de dólares destinado a un plan de desarrollo para México y Centroamérica. Vale cuestionar si parte de estos recursos se destinarán hacia el fenómeno migratorio, si habrá dinero para contener el flujo de centroamericanos hacia Estados Unidos; si se busca que se queden en México de forma permanente o si se trata de un incentivo para garantizarles trabajo en nuestro país. ¿Cuánto aguantará México esta situación? La llegada de más migrantes requerirá uso de recursos públicos y políticas para atajar el rechazo que generan en la población local, como ocurrió en Tijuana. En consecuencia, hay una bomba de tiempo que en algún momento estallará. Humanizar la política migratoria es fundamental, como lo es también considerar el panorama al completo para tomar la mejor decisión para los intereses de nuestro país”.

Adiós para siempre, adiós

Excélsior, Frentes Políticos, asegura que el PES “organización conservadora, perdió su registro como partido político, de acuerdo con una resolución del Tribunal Electoral. Se confirmó así una decisión del Instituto Nacional Electoral que dictaminó en 2018 que el partido perdía su registro al no alcanzar el 3% del total de los votos en la elección del 1 de julio de 2018, a pesar de ir en alianza con el partido que ganó las elecciones. Desde ese momento, Hugo Eric Flores, su presidente nacional, ha insistido de mil maneras para que no le quiten el registro. El tribunal “determinó” por unanimidad, confirmar el retiro del registro al Partido Encuentro Social”. Pese a la pérdida de registro, el PES tiene actualmente cinco senadores y 29 diputados. Dice Hugo Eric Flores que acudirá ante instancias internacionales. ¿Y así sí llegará al tres por ciento que no logró en las urnas? No pierda más el tiempo; suyo y nuestro”.

El PES por su boca muere

En El Universal, Salvador García Soto, escribe que: “después de que se filtrara hace unas semanas un primer proyecto de ponencia, en donde el magistrado Felipe de la Mata, proponía analizar, bajo una interpretación de la Constitución, que se mantuviera el registro a un partido político que si bien no alcanzó la votación que marca la ley, sí logró una importante representación parlamentaria en el Congreso de la unión y en posiciones de gobierno, ayer en un fallo totalmente distinto, los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) aprobaron por unanimidad que el Partido Encuentro Social (PES) perdiera su registro oficial al no haber obtenido el 3 por ciento de la votación nacional en las pasadas elecciones federales, aún cuando haya ganado diputaciones y senadurías […] ¿Qué fue lo que cambió en el análisis y la discusión de los magistrados? En realidad no mucho. El Magistrado presidente del TEPJF, Felipe Fuentes, reconoce que el primer proyecto que se filtró a los medios desató una fuerte polémica pública y hasta un ‘linchamiento mediático del tribunal’ por reclamos de un supuesto ‘favoritismo’, al tratarse de un partido ¡aliado del Presidente’ […]. Como sea hoy un partido como el PES, que tiene tal nivel de representación en el Congreso federal, en los estados y municipios, se queda sin registro y tendrá que desaparecer. Sus dirigentes, que cabildearon y presionaron por mantener su registro, hoy ya tienen un plan B, según ha dicho el propio Hugo Erick Flores, quien confirmó que los grupos de evangélicos que integraron al PES ahora metieron una nueva solicitud al INE para formar el nuevo ‘Partido Encuentro Solidario’, conformado por las mismas bases y que de ese modo, si obtuviera un nuevo registro, buscaría mantener las mismas siglas que ya identifica el electorado y los medios. Por lo pronto el fallo del Tribunal electoral sienta un precedente para casos futuros similares y una vez resuelta la muerte del PES por los magistrados, la pregunta es si en el INE los consejeros electorales le van a dar registro al nuevo PES que, por supuesto, también traería la bendición y la alianza con Morena y con el Presidente López Obrador”.

AMLO conservador

En Reforma, Sergio Sarmiento, escribe que: “‘Yo vengo de un movimiento liberal’, dijo el 19 de febrero el Presidente Andrés Manuel López Obrador. A sus críticos los descalifica habitualmente como ‘conservadores’ o ‘neoliberales’, sin hacer distinción entre los términos. Este 21 de marzo estará en Guelatao, Oaxaca, para celebrar el natalicio de Benito Juárez, el liberal icónico de nuestra historia. López Obrador, sin embargo, no parece entender el liberalismo. Muchas de sus posiciones son abiertamente conservadoras. No debería haber vergüenza en ello, si las posiciones son honestas, pero el régimen busca aparentar un ascendiente liberal del que carece […]. El liberalismo es la ‘doctrina política que postula la libertad individual y social en lo político y la iniciativa privada en lo económico y cultural, limitando en estos terrenos la intervención del Estado y de los poderes públicos’ […]. López Obrador puede ser progresista, socialdemócrata o socialista por su insistencia en elevar la intervención del Estado en la economía, puede ser nacionalista o proteccionista, como Donald Trump, por su afán de construir una economía autosuficiente o puede ser conservador por sus ideas morales y religiosas, pero no tiene nada de liberal […]. Los liberales se oponían a la propiedad colectiva de la tierra. La Ley Lerdo de 1856 desamortizó -privatizó- los bienes de manos muertas, tanto de la Iglesia como de las comunidades indígenas, predecesores del ejido. Para los liberales solo la propiedad privada en un mercado libre podía generar prosperidad. Cuando algunas comunidades indígenas se negaron a la desamortización de sus tierras, Juárez envió tropas para tomar posesión de ellas. Si la Ley Lerdo eliminó las tierras comunales indígenas, la Ley Juárez de 1855 decretó la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley. La disposición eliminó los fueros militares y clericales, pero también la tutela especial que recibían los indígenas desde la época colonial. Para Juárez era indispensable que los indígenas tuvieran todos los derechos y obligaciones de un ciudadano para competir y prosperar. Los tratos especiales que hoy tienen los indígenas, para la realización de consultas, por ejemplo, serían considerados conservadores por Juárez. Hoy podemos también señalarlos como racistas. Es loable que un Presidente conservador como López Obrador recuerde hoy a un liberal como Juárez. Pero no celebremos nada más el liberalismo en abstracto. Defendamos las ideas liberales”.

Hacienda y Salud en tiempos de la 4T

El Universal, Bajo Reserva, asegura que: “los que al parecer aún están en la curva de aprendizaje son los secretarios de Hacienda, Carlos Urzúa, y de Salud, Jorge Carlos Alcocer, pues ayer la junta a la que convocaron sus equipos para dar información sobre el proceso de compra consolidada de medicamentos acabó en un verdadero caos con gritos y empujones. Asistentes a la reunión nos dicen que el primer error fue que se contrató un sistema básico de videoconferencia que únicamente aceptaba a 100 usuarios, lo que generó aglomeración y desorden a las afueras del auditorio de las oficinas de Nafin, en Insurgentes Sur, donde se realizó la junta, que comenzó con más de dos horas de retraso. Y al final, nos dicen, vino lo mejor. La reunión duró 15 minutos y la mayoría de los asistentes salieron con más dudas de las que tenían al llegar. Es cuestión de paciencia, pues este gobierno de la 4T que tiene solamente poco más de 100 días, ya agarrarán su paso”.

Caso Colosio

En el Excélsior, Jorge Fernández Menéndez, escribe que: “si hay dos personajes en el gobierno federal que pueden contar su versión de la historia respecto al asesinato de Luis Donaldo Colosio son Alfonso Durazo, hoy Secretario de Seguridad y hace 25 años Secretario particular del candidato asesinado, y Marcelo Ebrard, el entonces principal operador del comisionado para la paz en Chiapas, el exregente de la ciudad, Manuel Camacho, quien durante aquellos asfixiantes tres primeros meses de 1994 se había convertido de facto en el principal opositor a la candidatura de Luis Donaldo. Se dijo en innumerables ocasiones que la bala que mató a Colosio también acabó con la carrera política de Camacho. Es una verdad, pero sólo a medias, pues Manuel perdió todas sus oportunidades entonces, pero pudo reconstruir, no tanto como lo ha hecho Ebrard, su carrera. Sin embargo, a diferencia del actual canciller, creo que Camacho nunca logró superar, en lo personal, aquel terrible trauma […]. En el caso de Durazo, el suyo fue un recorrido muy largo que lo terminó llevando con el paso de los años al equipo de López Obrador. Pero ese recorrido estuvo marcado, siempre, por el asesinato de su jefe […]. Varios otros abonaron la tesis de que el crimen había sido tolerado por Camacho y/o por Carlos Salinas, y de ahí partieron muchas de las teorías de la conspiración que enarboló Pablo Chapa Bezanilla. El fiscal del caso fue tan desastroso que su único ‘logro’ consistió en acabar con la verosimilitud de cualquier prueba que fuera en sentido contrario a la versión original: la del asesino solitario. Durazo nunca regresó al PRI. Fue parte del equipo de Vicente Fox, con el que terminó en muy malos términos, y con el tiempo apareció cada vez más cerca de López Obrador hasta llegar a la posición estratégica que hoy ocupa […]. Hemos investigado ese caso durante años y creo que la reconstrucción de hechos que realizó Luis Raúl González Pérez se apega a lo sucedido, pero no termina de respondernos el porqué y el quiénes. Por supuesto que hubo un ‘clima político’ que alimentó la posibilidad del crimen, en el que jugó un papel destacado el levantamiento zapatista; hubo graves errores de instrumentación en la seguridad del candidato, alimentadas, a su vez, en ocasiones por malas decisiones de Luis Donaldo; hubo diferencias políticas trascendentales entre los hombres claves de aquel proceso […]. Pero sigo pensando, 25 años después y, sobre todo, analizando lo sucedido en este cuarto de siglo en términos de inseguridad y violencia, que la mano que estuvo detrás del arma de Aburto no fue tanto la de la política, sino la del narcotráfico. No hay pruebas concluyentes, pero sí indicios muy sólidos de por qué el crimen organizado podría haber ordenado el asesinato de Luis Donaldo Colosio. Ya lo veremos con más detalle mañana”.

La batalla (ratonera) final

Raymundo Rivapalacio escribe en El Financiero, escribe que: “El dictamen de la Cámara de Diputados sobre la revocación de mandato deberá ser rechazado por mal hecho, tendencioso y antidemocrático. Prevé solicitarlo con el 3 por ciento de firmas del padrón –el estándar en las naciones es 20 por ciento– con un umbral de participación del 25 por ciento, el respaldo del 33 por ciento del Congreso y el Senado, o una solicitud del Ejecutivo. Establece que sea un referéndum concurrente con las elecciones intermedias, cuando lo normal es después del medio término, para eliminar el factor de la popularidad del gobernante. Es decir, prepararon un manjar para el paladar del presidente Andrés Manuel López Obrador. En el Senado, donde querían debatirlo y aprobarlo este mismo jueves, no se va a poder. El coordinador de Morena, Ricardo Monreal, admite que no hay consenso y que se tendrá que discutir de manera más amplia. La oposición afirma que el dictamen es inaceptable, pero su argumento es que no quieren que la fotografía de López Obrador esté en la boleta electoral porque haría campaña por candidatas y candidatos de Morena. Se puede argumentar que tienen razón. Si eso sucediera, es probable que Morena los barra en las elecciones y que algunos partidos, como el PRI y el PRD, caminen a su desaparición. (…) El ideal político sería tirar a la basura la iniciativa de López Obrador y legislar sobre una ley que contribuya constructivamente a la propuesta: regresar a periodos de cuatro años de gobierno –como hubo hasta Lázaro Cárdenas–, pero con reelección. De esta manera, el presidente tendría cuatro años para poner en marcha su gobierno y entraría, si así lo desea, en un proceso de reelección, que en la práctica es un referéndum sobre la gestión del gobierno. Esto sería lo mismo, pero mucho mejor”.

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