Columna de columnas nacional (09 feb 18)

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Desde la redacción de @loscabareteros ponemos a su consideración la “Columna de columnas nacional” del viernes 09 de febrero de 2018. Banxico sube tasas; ¿cuánto costará el combate a la inflación?: la era Carstens en el Banxico ya terminó. El periodo Díaz de León apenas comienza. ¿Cuánto tiempo falta para que el gobernador nos diga: “la tormenta ya terminó, guarden los paraguas”?… Los antiPRI y los antiAMLO: los primeros abanderan el combate a la corrupción; los segundos no tanto. Ambos tienen cosas en común: los anti de ambos lados suelen ser más jóvenes y más escolarizados. El rechazo a López Obrador ha disminuido…

Rayuela

Suma y sigue. ¿De veras ganó el gobernador Corral el pulso contra la Federación?

http://www.jornada.unam.mx/2018/02/09/

Banxico sube tasas; ¿cuánto costará el combate a la inflación?

Luis Miguel González, Director Editorial de El Economista, escribe sobre los retos de BANXO y Díaz de eón, el nuevo Gobernador para contener la inflación: “Alejandro Díaz de León se ha estrenado al frente del Banco de México con un par de alzas en las tasas de interés. El nuevo gobernador del banco central no es un halcón, pero es pragmático. Tiene claro el riesgo que representa la inflación para el cumplimiento de las metas del Banxico, pero sobre todo para la economía mexicana. Estas dos alzas son la expresión más clara de la preocupación de la Junta de Gobierno por la resiliencia de la inflación. Ahora sube con menos fuerza que a principios del 2017, pero no está bajo control. Los precios de los energéticos son la mejor prueba de ello. No subieron 20%, como hace 13 meses, pero sí dieron un brinco que el Inegi estima en 2.19 por ciento. Sería bueno saber de dónde sale esa cifra: una muestra de precios de la Comisión Reguladora de Energía, consultada por El Economista, muestra incrementos de 7% en el mismo periodo. Más allá de controversias sobre medición, hay que estar preparados porque la gasolina seguirá subiendo, muy probablemente. Dependemos del valor del dólar y del precio de las gasolinas en Texas. La presión inflacionaria es un malestar al que se recomienda aplicar incrementos en las tasas de interés. Eso es lo que ha hecho el Banxico, desde principios del año pasado. En ese periodo, la tasa de referencia ha pasado de 5.00 a 7.50%, el nivel más alto desde el 2009. Si se toma en cuenta la inflación de enero, significa que la tasa real es de casi 2 puntos porcentuales. Ésta es la más alta en dos décadas. Este rendimiento es una excelente noticia para los ahorradores. Ahora es muy buen negocio tener dinero “trabajando” a tasa Cetes. Desde otra perspectiva, el nivel de las tasas se ha convertido en un dolor de cabeza para aquellos que tienen niveles elevados de deuda. En primer lugar está el gobierno federal, cuyos pasivos equivalen a 46% del PIB. El servicio de la deuda pública implicó para el gobierno federal un pago de 533,000 millones de pesos en el 2017. En el presupuesto de egresos del 2018 está proyectado para crecer 9.7% y llegar a 663,000 millones. Suena mucho, pero será mayor. ¿Cuánto más? Dependerá del número de alzas a las tasas de interés que determine el Banco de México y otros bancos centrales. Pueden ser una o dos más, dependiendo de la inflación y también de lo que haga la Reserva Federal de Estados Unidos. Allá se esperan dos o tres alzas. El Banco de México no está obligado a subir las tasas cada vez que la Fed lo haga, pero sí está presionado. El riesgo de no hacerlo es enfrentar embates contra el peso y una posible depreciación de la moneda mexicana. Los movimientos de las tasas de interés serán uno de los grandes temas económicos del 2018. Lo serán en el mundo porque varios países están en el proceso de implementarlos. Además de Estados Unidos, están Canadá, Inglaterra y el Banco Central Europeo. En el caso de México, los incrementos en las tasas deben ser monitoreados para comprobar si pueden darle un buen descontón a la inflación, pero también para ver qué efecto tienen en la actividad económica y en el tipo de cambio. La era Carstens en el Banxico ya terminó. El periodo Díaz de León apenas comienza. ¿Cuánto tiempo falta para que el gobernador nos diga: “la tormenta ya terminó, guarden los paraguas”?

https://www.eleconomista.com.mx/opinion/Banxico-sube-tasas-cuanto-costara-el-combate-a-la-inflacion-20180209-0010.html

Los antiPRI y los antiAMLO

Alejandro Moreno escribe en El Financiero acerca de la evolución de los polos antiPRI y antiAMLO: “El amplio abanico de sentimientos políticos que se leen, que se observan y que se escuchan en estos tiempos, muy probablemente estén flanqueados por el antipriismo, en un extremo, y por los antiAMLO, en el otro extremo. Como buen deporte, la política tiene partidarios que celebran y aplauden cada jugada de su equipo, aunque sea mala, y detractores que abuchean y rechiflan todo lo que hace el equipo contrario, aunque sea bueno. Así es la rivalidad. En este espacio ya le había platicado una manera de medir con encuesta estos públicos anti, que en junio de 2017, a poco más de un año de la elección presidencial, representaban alrededor de un tercio del electorado: los antipriistas registraban 36 por ciento, mientras que los antiLópezObrador representaban 32 por ciento. (“Los anti”, 4 agosto 2017). Las preguntas que se utilizaron son: “¿Se considera usted antipriista?” y “¿Se considera usted antiLópezObrador?”, con opciones de respuesta sí o no. Quizás ya es tiempo de dar seguimiento a esta medición. ¿Ha crecido, ha disminuido o se ha mantenido la proporción de electores antiPRI y antiAMLO? ¿Qué implicaciones tienen esos cambios, si es que los hay? Lo primero es que, efectivamente, ha habido algunas variaciones, sobre todo del lado de los antiAMLO. Si bien en junio pasado representaban el 32 por ciento, en las encuestas de octubre y noviembre se registró un 26 por ciento de antiPejistas, y en la reciente encuesta, realizada a finales de enero y publicada en estas páginas en martes 6 de febrero, el público antiLópezObrador registró 20 por ciento. Evidentemente, los sentimientos antiAMLO han disminuido de manera importante. Si se trata de ganar con goles, la frase “ódiame más” con la que muchos futboleros en nuestro país están familiarizados, quizás no perjudica al equipo, sino que puede incluso ayudar a fortalecer el sentido de identidad; pero cuando se trata de ganar con votos, “ódiame más” puede resultar nocivo. Quizás por ello la precampaña del tabasqueño ha promovido el símbolo “AMLOve”. Del otro lado, el sentimiento antiPRI se ha mantenido más o menos estable. En junio era 36 por ciento, hacia octubre se registró 35 por ciento, en noviembre 38 por ciento y ahora en enero 35 por ciento. La base del antipriismo se ve más sólida. La pregunta para el candidato presidencial (y de hecho para todos los candidatos a los diversos puestos de elección este 1 de julio) es si eso se puede revertirse y cómo. Los públicos antiPRI y antiAMLO son realmente opuestos en muchos sentidos. Los primeros son de izquierda, los segundos de centro y derecha. Los primeros abanderan el combate a la corrupción; los segundos no tanto. Pero también tienen cosas en común: los anti de ambos lados suelen ser más jóvenes y más escolarizados”.

http://www.elfinanciero.com.mx/opinion/alejandro-moreno/los-antipri-y-los-antiamlo

Golpe preventivo

Raymundo Rivapalacio por su parte analiza los discursos beligerantes contra la institucionalidad y que no solamente proviene de López Obrador, como quieren mostrarnos: “Vivimos momentos muy críticos sin que nos queramos dar cuenta. Hay ataques políticos directos contra las Fuerzas Armadas, contra la Suprema Corte de Justicia y contra la libertad de expresión. No es sólo el candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador quien abrió fuego contra las instituciones, sino que existe un armado, estratégico o espontáneo, que en las horas finales de la precampaña, desató una embestida para descarrilarlas. Se vive un incipiente proceso de desinstitucionalización, entendida como la crisis de las normas y convenciones que regulan la vida social, que urge atender. Las instituciones desempeñan, en la práctica y operatividad, un trabajo de interés público. Pueden funcionar bien o mal, dependiendo de quienes estén al frente de ellas, pero no deben confundirse y mezclar todo. Las instituciones median y regulan el comportamiento dentro de una sociedad que se rige por un conjunto de normas, y cuando dejan de ser funcionales, por la mala administración individual o de un gobierno de ellas, se produce la anomia, que tiene consecuencias como el resquebrajamiento del tejido social, la pérdida de valores y conductas ilegales, acompañado de agresividad. Una sociedad con anomia es una sociedad enferma. Y caminamos en esa dirección. La cara más visible del ataque es López Obrador, el líder de la izquierda social que desde que inició su búsqueda por posiciones de poder hace casi 30 años en Tabasco, ha jugado en los linderos de la legalidad institucional. Este miércoles descalificó sin excepción a los ministros de la Suprema Corte de Justicia, órgano supremo constitucional, a quienes calificó como “alcahuetes”. El ejemplo que puso fue la resolución de la Corte en 2014 donde, por nueve votos contra uno, declaró que la consulta popular propuesta por el PRD sobre la reforma energética era inconstitucional. “Están maiceados por la mafia del poder para actuar bajo consigna”, dijo. Quería que violaran la Constitución para satisfacer sus intereses. “Mafia del poder” es como describió la mano que mece la cuna de intelectuales y periodistas que discrepan con él, en un lance de inhibición respaldado por sus legiones de fieles en las redes sociales que, mediante el vituperio incesante, quisieran acallar a quienes piensan diferente. Estos son intentos de censura y golpes directos contra los medios de comunicación. Si les resta credibilidad, siembra sospechas o simplemente, como lo está construyendo, establece una narrativa de que los medios son sus enemigos y trabajarán en su contra durante la campaña presidencial. Así minará el acceso de información del ciudadano, y al oscurecer el día intentará –como lo ha hecho en el pasado–, alumbrar su noche. Con la tercera institución que se metió en la semana fue con las Fuerzas Armadas, tiene un diferendo de meses, donde ha venido señalándolas de manera continua por su papel en tareas de seguridad pública, omitiendo tramposamente que los militares no pueden actuar en las calles mexicanas contra criminales, si no existe una petición expresa del gobierno local. No son las Fuerzas Armadas las que deciden de manera discrecional combatir a los delincuentes –a los que López Obrador, lo ha reiterado, quiere darles amnistía–, sino los gobiernos rebasados por la delincuencia. (…) Al final, nos quedará vivir con nosotros mismos”.

http://www.elfinanciero.com.mx/opinion/raymundo-riva-palacio/golpe-preventivo

Esto es una ‘spotiza’

Cada que es periodo electoral se espera una inmensa cantidad de spots de los diferentes partidos y precandidatos ofreciendo propuestas, eso en el mejor de los casos, pero en México la realidad es distinta porque en los spots no se ofrece nada nuevo. En Milenio, el periodista Joaquín López Dóriga, escribe que: “Con base en las reformas a la ley electoral que aprobaron los partidos, nos están dando una spotiza con un total de 58 millones 536 mil 576 minutos de spots que se transmiten desde el 14 de diciembre en 6 mil 222 estaciones de radio y televisión, en forma independiente de la que nos dieron previamente Andrés Manuel López Obrador y Ricardo Anaya. […]. En la precampaña que está por terminar el domingo para iniciar el lunes ese limbo legal que es la intercampaña de 45 días, los 48 minutos de spots se dividen así: 30 para los partidos y 18 para la autoridad; en la precampaña son 24 y 24 y en la campaña se acentúa el bombardeo partidista con 41 minutos para ellos y siete para la autoridad. De acuerdo a Consulta Mitofsky, que dirige Roy Campos, en la precampaña, del 14 de diciembre de 2017 al 11 de febrero de 2018, nos han dejado ir 17 millones 919 mil 360 minutos de publicidad; en la intercampaña, del 12 de febrero al 29 de marzo, 46 días, serán 13 millones 738 mil 176 minutos; y en la campaña, del 30 de marzo al 27 de junio, otros 26 millones, 879 minutos que dan un total de 58 millones 536 mil 576 minutos de publicidad, que si se dividen en spots de 30 segundos, alcanzan 117 millones 73 mil 152 spots que promedian 597 mil diarios en las citadas 6 mil 222 estaciones de radio y televisión. Y por eso la gente está harta de sus spots, que, en lugar de difundir, provocan un rechazo automático, por pasados de minutos y de spots”.

http://www.milenio.com/firmas/joaquin_lopez-doriga/spotiza-spots-radio-television-propaganda-publicidad-milenio_18_1119068105.html

De la decepción electoral

Las precampañas no han servido para mucho en los entornos de los aspirantes a la presidencia de la República pues, no hay grandes cambios respecto a como iniciaron en diciembre del año pasado. En El Universal, el periodista Óscar Mario Beteta, escribe que: “las precampañas presidenciales que arrancaron el 14 de diciembre y que terminarán en dos días más no han dejado nada digno para el registro político de la historia. ¿Debe esperar el país, con ese antecedente, una sorpresa durante las campañas, que correrán entre el 30 de marzo y el 27 de junio? Las precampañas nunca tuvieron ningún sentido ni razón de ser, pues ninguno de los precandidatos tuvo jamás un contrincante al frente. José Antonio Meade, Ricardo Anaya y Andrés Manuel López Obrador arrancaron en ese status y en automático serán candidatos. […]. En los casi dos meses de duración de esa absurda fase, que en realidad es una costosísima farsa pagada con los impuestos de la sociedad, los candidatos presidenciales, propiamente referidos, no enseñaron nada en términos de discurso, visión de la realidad, proyecto de Nación. […]. Se supone que las precampañas serían una especie de round de sobra en el que cada aspirante a gobernar México empezaría a exhibir sus armas, sus potencialidades. […]. Los electores no detuvieron la dinámica de sus actividades para observarlos. Decepcionados y frustrados como están, no voltearon a verlos. [..]. Cuando se suponía que el ‘calentamiento’ de casi sesenta días empezaría a dejar ver claramente al electorado por quién votar el primero de julio, se baja el switch, se cierra el gimnasio, se guardan los arreos de combate y, en uno más de los absurdos de la ley electoral, se abre el impasse de reposo e inmovilidad hasta el 30 de marzo. ¿Qué pasará en ese periodo de vacío, ausentismo y silencio?, es una incógnita que nadie se atreve a despejar. Y es natural, pues todo lo que debería ser visible y público se invisibiliza y se privatiza. Con los infaltables recursos de los contribuyentes, claro está. […]. En esa situación y perspectiva, quizá los más necesitados de hacer algo realmente eficaz, importante, significativo y de valor para su causa son José Antonio Meade y Ricardo Anaya, pues Andrés Manuel López Obrador les lleva una ventaja de varios años en términos de exposición público-mediática, discursivo-ocurrente y demoscópica. […]. Las campañas presidenciales, a lo que se ve, serán más de lo que han sido las precampañas, pero mucho más caras. Se espera que en esa fase candidatos y partidos se lancen con todo para ganar. Y si el gasto legalmente establecido que harán va a rondar los 30 mil millones de pesos, la desesperación por hacerse del poder puede llevarlos a prácticas aún más extremas que, lejos de mejorar, empeoren todo. […]”.

http://www.eluniversal.com.mx/columna/oscar-mario-beteta/nacion/de-la-decepcion-electoral

Las guerras (que no de pasteles)

En el Excélsior, la periodista Yuriria Sierra, escribe también sobre lo que dejan las precampañas pero por el lado del abuso de todos los partidos, pues aprovecharon los tiempos para promoverse: “la precampaña tuvo mucho (casi todo) de campaña. (…) los partidos se burlaron de la ley electoral, optaron por candidatos únicos; aprovecharon estas semanas para promoverse a ‘discreción’, a sabiendas de que su candidatura está resuelta. El Instituto Nacional Electoral se limitó a decir que esto fue algo atípico. […]. Son tres mil 400 cargos de elección popular los que se jugarán el próximo 1 de julio. Si para cada cargo tenemos, digamos, cinco aspirantes, en total habría 17 mil candidatos. Pero para llegar a ellos, cada partido deberá decidir a sus abanderados de entre una multitud aún más grande. […]. Durante esta precampaña hemos visto brincar de un lado a otro a varios personajes. Todos mutando sólo por cálculos electorales o por lo que les haya prometido el, hasta hace meses, contrincante. Pero, ¿qué sabor deja esto en personajes cuya trayectoria y lealtad ha estado siempre dentro de un solo grupo? No imagino lo que en Morena habrán sentido algunos con la llegada de Gabriela Cuevas. O cómo en las filas más ortodoxas del Partido Revolucionario Institucional vieron el nombramiento de Javier Lozano como vocero de la campaña de su candidato. Esa foto histórica de Ricardo Anaya con el chaleco perredista debió sacarle ronchas a uno que otro militante del sol azteca. Vimos cómo los más progresistas recibieron la alianza de Andrés Manuel López Obrador con el Partido Encuentro Social. Un balde de agua helada. Otro, cuando recibieron al nieto de Elba Esther Gordillo. […]. El pastel que generalmente se reparte en un partido ahora debe ser compartido, negociado para que todos los firmantes de las respectivas alianzas estén contentos. Eso, sin duda, genera enojos dentro de cada grupo. Nadie dijo que el costo de una coalición era barato. La elección, aun así, será de tercios. Ningún partido puede, por sí solo, asegurarse un triunfo significativo. Quien sea el ganador de los comicios llegará no sólo a un país socialmente polarizado, sino a un gobierno cuyo aparato legislativo también estará seccionado, porque una vez en la curul, las alianzas se transforman en función de los intereses partidistas. La polarización es también política y el próximo Presidente del país debe ser capaz de acercarse a cada grupo, si desea construir acuerdos. Las alianzas no son sólo cosa de sumar fuerzas, sino de dividirse el pastel. Y habrá siempre quienes no quieran sólo una rebanada”.

http://www.excelsior.com.mx/opinion/yuriria-sierra/2018/02/09/1219176

¿Elba Esther, dirigente legítima del SNTE?

Las cosas para Elba Esther Gordillo se complicaron desde que estuvo en la cárcel, y una de las principales es que le quitaron el lugar de presidenta del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación. En La Jornada, el periodista Julio Hernández López, escribe que: “ya en su departamento de Polanco, retomado el contacto directo con representantes de grupos en todo el país que le son leales, la profesora Elba Esther Gordillo Morales asume que, en términos jurídicos, su sucesor de facto en la presidencia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Juan Díaz de la Torre, fue designado mediante un congreso nacional ilegítimo, por lo cual, con base en los estatutos actualmente vigentes, y en los anteriores, ella es la presidenta legítima y legal del comité ejecutivo nacional del sindicato magisterial y sólo a ella compete convocar y dar validez a un congreso como el que Díaz de la Torre pretende realizar del 12 al 14 del presente mes en Puerto Vallarta, Jalisco, presuntamente con la intención de relegirse. El 30 de enero del año en curso, bajo la firma del abogado Carlos De Buen Unna, el Bufete de Buen emitió una opinión profesional en 19 hojas, a petición de Venancio Morales Zúñiga, presidente del Grupo de Análisis Jurídico y Dignidad Magisterial. De manera detallada, el estudio señala las múltiples irregularidades cometidas a partir del 26 de febrero de 2013, cuando fue detenida la profesora Gordillo, consistentes en retorcimientos estatutarios, interpretaciones sin sustento, actos jurídicamente inválidos y una expedita predisposición de órganos del gobierno federal para dar el visto bueno a la virtual destitución de Gordillo y la imposición de Díaz de la Torre. […]. Cabe recordar que la profesora Gordillo tenía cita la noche del 26 de febrero en Ciudad de México para cenar con el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong y, al otro día, el 27, desayunaría con el entonces secretario de Hacienda, Luis Videgaray, en lo que se preveía como un esfuerzo por fijar posiciones, con la reforma educativa como eje de la discordancia. El 27 volaría a Guadalajara, para informar a la sesión extraordinaria del consejo general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación sobre los acuerdos o desacuerdos alcanzados con los dos máximos funcionarios de la administración de Enrique Peña Nieto. Ninguna de esas dos citas se pudo cumplir, pues Gordillo fue aprehendida en el aeropuerto federal de Toluca, estado de México, procedente de su casa en San Diego, California, por agentes de la Procuraduría General de la República. […]. La corriente gordillista, en ese contexto, considera que Elba Esther es la presidenta legítima del comité nacional del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación […]; impugna todos los actos realizados por Díaz de la Torre […]; estima nulo de pleno derecho el congreso convocado por Díaz de la Torre y cualquier otro que no sea citado por Gordillo; promoverá amparos judiciales y otras fórmulas políticas y jurídicas de desacato, y exhortan a quienes asistirán al congreso convocado por Díaz de la Torre para que denuncien la ilegalidad del acto. También se asegura que la Presidencia de la República y las secretarías de Gobernación, del Trabajo y de Educación Pública dieron por válida una elección ilegítima. […]”.

http://www.jornada.unam.mx/2018/02/09/opinion/008o1pol

Reformen el Cisen, no lo cierren

Luego de que Andrés Manuel López Obrador anunciara que el Cisen va a ser cerrado por su mal funcionamiento y por haber espiado a su familia, hoy en El Universal, el columnista Alejandro Hope, escribe algunas de las razones por las que el Cisen no debe ser desaparecido, pero sí sufrir modificaciones: “en una gira reciente, Andrés Manuel López Obrador, el (pre)candidato presidencial de Morena y sus aliados, afirmó que el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) ha investigado a sus hijos. Anunció asimismo que, por tal motivo y para que ‘se acabe el espionaje a opositores’, el Cisen desaparecerá si llega a la Presidencia. No sé si lo primero sea cierto. Hay muchas formas de espiar a rivales y opositores que no pasan por el Cisen.  Lo segundo es más serio y, como en otros temas vinculados a la seguridad, parece una decisión más bien apresurada del candidato de Morena. Si el siguiente gobierno decide cerrar el Cisen, se vería obligado a crear otra institución con características similares, de manera casi simultánea ¿Por qué? Consideren los siguientes asuntos: 1. Pase lo que pase en las elecciones, el próximo gobierno va a enfrentar a grupos guerrilleros. Pequeños, sin duda. Con capacidades limitadas. Sin mucha vocación de poder. Pero existen y, en circunstancias específicas, pueden dar golpes duros (los atentados del EPR contra ductos de gas en 2007, por ejemplo). […]. 2. Existe una amenaza terrorista permanente en el país. Puede ser interna o provenir de fuera. Es tal vez remota, pero no inexistente. Y las consecuencias potenciales de un acto terrorista podrían ser catastróficas. […]. 3. Con casi total certeza, hay servicios de inteligencia extranjeros operando en territorio mexicano. De nuestros vecinos del norte, en primer lugar, pero también de otras nacionalidades. ¿No querría un presidente López Obrador monitorear y neutralizar esa actividad, considerando además que su gobierno sería blanco potencial de esas agencias? […]. 4. En sentido contrario, es probable que algunos servicios de inteligencia extranjeros quisiesen compartir información con el gobierno mexicano. Pero eso sucede entre organismos pares, no por canales diplomáticos normales. Si no hay Cisen, ¿quién sería la contraparte mexicana?  Nada de lo anterior significa que el Cisen deba subsistir sin cambios. Hay sin duda muchos asuntos a revisar. (…) El mandato del Cisen está mal especificado y se presta a excesos. Los mecanismos de supervisión legislativa, en particular la llamada Comisión Bicameral de Seguridad Nacional, son muy débiles. Todo eso es cierto, como es cierto que ha habido abusos en diversos momentos y por diversas razones. Pero hay un hecho incontrovertible que bien harían en considerar tanto López Obrador como los otros candidatos y aspirantes: no hay un solo país democrático en el mundo que no cuente con agencias de inteligencia civil que usen métodos encubiertos de recolección de información.  Eso sucede porque el mundo es peligroso. […]. Entonces tal vez López Obrador no quiera al Cisen. Pero, si gana la Presidencia, va a querer y tener algo como el Cisen. De eso pueden estar seguros. Nota: en la administración federal anterior fui funcionario del Cisen y me siento orgulloso de haber formado parte de sus filas”.

http://www.eluniversal.com.mx/columna/alejandro-hope/nacion/reformen-el-cisen-no-lo-cierren

Guanajuato del PAN

En sus últimos días de precampaña, Ricardo Anaya fue a Guanajuato, y ahí recibió un apoyo generalizado de los simpatizantes blanquiazules, dejando claro que el estado buscará impulsar a Anaya en su búsqueda de la presidencia mexicana, y de ello, hoy en Milenio, su columna de trascendidos Trascendió, asegura que: “que efusivo y aplaudidor se vio al ex coordinador del Partido Acción Nacional en la Cámara de Diputados, Luis Alberto Villarreal, quien acompañó al precandidato presidencial de la coalición Por México al Frente, Ricardo Anaya, a un encuentro con militantes en Irapuato, donde se placeó en aras de buscar un escaño. En esa ciudad no ven la contienda interna del blanquiazul como una simulación y prometieron que el próximo domingo saldrán a las urnas a elegir a Anaya como su candidato a la Presidencia, con alrededor de un millón 400 mil votos, según prometieron, para refrendar que Guanajuato es el estado más panista de México”.

http://www.milenio.com/firmas/trascendio_nacional/luis_alberto_villarreal-aplaude-anaya-irapuato-milenio_18_1119068099.html

Acorazado legal

El que sigue envuelto en problemas legales es el ex Gobernador de Nuevo León, Rodrigo Medina pues nuevamente es señalado de participar en prácticas ilegales con la constructora de autos KIA, y de ello hoy en el Excélsior, su columna de trascendidos, Frentes Políticos, asegura que: “Rodrigo Medina de la Cruz, el ex Gobernador de Nuevo León, fue vinculado nuevamente a proceso por ejercicio indebido de funciones. No queda resuelto, entre fallos y amparos, el lío de los incentivos por tres mil millones de pesos a la armadora KIA, en el que está involucrado. De acuerdo con el juez Jaime Garza Castañeda, Medina debe ser procesado por desfalco, porque no sólo fue testigo de la firma de acuerdos para beneficiar a la automotriz, sino que conoció el documento desde antes de ser signado. El 29 de mayo, Medina deberá presentarse a la audiencia intermedia. Ha resistido todos los embates legales. Y, hasta ahora, no ha huido del país, como otros…”.

http://www.excelsior.com.mx/opinion/frentes-politicos/2018/02/09/1219193

@loscabareteros

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