Columna de columnas nacional

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Desde la redacción de @loscabareteros ponemos a su consideración la “Columna de columnas nacional” del jueves 03 de mayo de 2018. Ni el PRI ni el no-PRI lo hicieron suyo. ¿Y ahora?: a estas alturas de la contienda, queda claro que la arriesgada jugada de poner a un no-priista como candidato priista a la Presidencia no funcionó. Se endurece el PRI: “ni un voto a Anaya”… La traición de Del Mazo… ¿El Partido Revolucionario Institucional ya aventó la toalla?…

Rayuela

Faltan dos meses de campaña y los movimientos telúricos van en aumento. Mejor pónganse los cinturones de seguridad.

Ni el PRI ni el no-PRI lo hicieron suyo. ¿Y ahora?

Desde que lo definieron como candidato presidencial externo se tenían dudas de que pudiera ganar las elecciones, y hoy en día las sospechas derrotistas se confirman. En el Excélsior, Leo Zuckermann, escribe que: “a estas alturas de la contienda, queda claro que la arriesgada jugada de poner a un no-priista como candidato priista a la Presidencia no funcionó. El día de su destape, José Antonio Meade le solicitó a los miembros del Partido Revolucionario Institucional que lo hicieran suyo. […], Meade necesitaba el voto duro del Partido Revolucionario Institucional más el voto de indecisos, ciudadanos sin identificación partidista e incluso algunos de otros partidos como el Partido Acción Nacional. Los priistas tendrían que verlo como uno de los suyos, aunque fuera externo. Los otros votantes tendrían que verlo como un externo, aunque fuera el candidato del Partido Revolucionario Institucional. No estaba nada sencillo. Corría el riesgo de que sucediera lo contrario: que los priistas lo acabaran viendo como externo y los externos como priista. Es, me parece, lo que está ocurriendo: ni el Partido Revolucionario Institucional ni el no-PRI lo hicieron suyo. El peor de los mundos. Así lo demuestran las encuestas. Desde su destape en noviembre, Meade no ha salido del tercer lugar en la gran mayoría de las encuestas en vivienda. […]. El Partido Revolucionario Institucional es un partido diseñado para ganar. Lo trae en su ADN. Surgió para poner de acuerdo a los caciques de la Revolución Mexicana y pacificar, así, el país. […]. Desde 1929, el Partido Revolucionario Institucional siempre ganó las elecciones presidenciales hasta el año 2000 en que finalmente perdió. […]. Peña es el hijo de ese nuevo partido y nieto del viejo. Durante su sexenio, recuperó los usos, costumbres y liturgias del pasado. […]. Ya desde 2016 se visualizaba que tendría grandes dificultades para ganar la Presidencia en 2018. Desde entonces era una pésima marca: el partido más identificado con la corrupción cuando este tema era el que más indignaba al electorado. De ahí que Peña haya decidido poner como candidato presidencial a un no-priista. La apuesta era que el candidato pesaría más que la marca. No ha sido el caso. Meade no pegó. Al revés: el candidato, de inmediato, heredó la mala fama del Partido Revolucionario Institucional y del gobierno de Peña. Una verdadera lápida que lo condenó al tercer lugar. Los priistas ya se dieron cuenta del desastre electoral que viene para ellos en las elecciones de julio. No sólo podrían perder la Presidencia, sino quedar con muy pocos gobernadores, senadores y diputados federales. […]. Las alarmas ya se encendieron en el tricolor. No se trata de salvar la campaña de Meade, que ya es insalvable. Se trata de rescatar a lo que quede del partido. El Presidente, gobernadores, líderes de las bancadas legislativas y dirigentes de los grupos políticos afiliados lo saben. Son políticos con capacidad de olfatear la derrota. En los próximos días tendrán que tomar decisiones de qué hacer para minimizar el impacto de ésta. […]”.

Se endurece el PRI: “ni un voto a Anaya”

Después de que en los días pasados se especuló con la posibilidad de que José Antonio Meade declinara a favor de Ricardo Anaya gracias a presiones de un grupo de empresarios, aunque los candidatos lo negaran, hoy se terminó por diluir esa posibilidad. En El Universal, el periodista Salvador García Soto, escribe que: “este 5 de mayo se vence el plazo para que el Instituto Nacional Electoral mande a imprimir las boletas electorales, y con él se cancela también la posibilidad de que un ‘candidato único’ del Partido Revolucionario Institucional y el Partido Acción Nacional, con sus respectivos aliados, pudiera aparecer en las papeletas de votación. Y lo que aún quedaría como posible, una alianza de facto […] ya fuera por una declinación pública o por una operación subrepticia en las estructuras partidistas, también se complica: ayer una fuente interna del cuarto de guerra más cercano de José Antonio Meade aseguró que la definición que han tomado en su campaña, hoy en tercer lugar, es categórica: ‘Ni un voto a Anaya’, es la consigna de Meade, que promoverán entre la estructura priísta de todo el país. Para confirmar el ‘endurecimiento’ del priísmo y de su candidato, en contra de una alianza con el panista Ricardo Anaya, como la que presionan empresarios y una parte del gobierno peñista, ayer hubo otras dos señales contundentes: la primera, la llegada fast track de René Juárez Cisneros al Comité Ejecutivo Nacional del Partido Revolucionario Institucional, lo que apunta al regreso de los políticos al control del partido […]. Y la segunda señal, de rechazo a la alianza con Anaya la dio el Presidente Peña Nieto, con un trabalenguas de palabras les respondió a los reporteros que le preguntaron si él estaba negociando una alianza con el panista: ‘Veo que no veo, no se qué ven ustedes… Veo que no veo, nadie negocia conmigo, yo soy presidente y los candidatos y sus campañas corren por otro camino. Yo soy Presidente de la República y estoy dedicado a trabajar y a cerrar bien mi administración’, contestó enfático el mandatario. Es decir que, ante la presión real ejercida en las últimas semanas por empresarios de las cúpulas financieras, como los que sí participaron en la reunión confirmada en casa de Ricardo Anaya […] para proponerle que negociara con Peña Nieto una ‘candidatura única’ y que presionaron también para una declinación de José Antonio Meade y de Margarita Zavala, al final pudieron más los enconos y el rechazo a la polémica figura del candidato panista y se impuso la línea que dice ‘no’ a una alianza con el Partido Acción Nacional, […]. Lo que no está claro es si esa definición, tanto de Meade como de un Partido Revolucionario Institucional que decide pelear ‘hasta el último minuto’ de esta contienda, les alcance cuando las encuestas le dan un tercer lugar a la baja al candidato presidencial, con diferencia de hasta 31 puntos del puntero Andrés Manuel López Obrador, mientras que al partido se le ve también en tercer lugar en prácticamente todos los estados de la República, incluidos los que renovarán gubernaturas, y en la contienda por el Congreso de la Unión. Repetimos la consabida pregunta: ¿tienen remedio, a estas alturas, el Partido Revolucionario Institucional y su candidato?”.

La traición de Del Mazo

Raymundo Rivapalacio escribe en El Financiero acerca del rompimiento de Alfredo del Mazo con el Partido Verde en el Edomex: “La alianza que forjaron a nombre del presidente Enrique Peña Nieto el líder del PRI, Enrique Ochoa, y Aurelio Nuño, coordinador de la campaña presidencial de José Antonio Meade, con el Partido Verde y Nueva Alianza, les dolió a varios gobernadores priistas que consideraban que había resultado onerosa. Varios de ellos desfilaron por Los Pinos para quejarse y plantear que se modificara. Peña Nieto se mantuvo en lo acordado. Si abrigaba alguna posibilidad el PRI de mantener el poder, sería imposible hacerlo sin aliados que le pudieran dar votos que no estuvieran tan contaminados como el de los tricolores. La alianza se mantuvo como compromiso de honor hasta que, el menos esperado de todos, el gobernador del Estado de México, Alfredo del Mazo, la rompió. La semana pasada impugnó en el Tribunal Electoral del Estado de México 62 planillas para diputados del Verde y 22 candidatos a alcaldías y regidurías de Nueva Alianza. El argumento del PRI, el viernes pasado, fue que “hicieron la solicitud de registro para participar como aspirantes a miembros del PRI”. Si bien en algunos casos es cierto, la alianza con esos partidos, a cambio de apoyar como candidato presidencial a Meade, era que aún en aquellos cargos donde corrieran priistas bajo sus colores, tendrían que renunciar a su militancia priista, afiliarse al partido que los cobijó y comprometerse a que una vez en sus cargos, de ganar, se mantuvieran dentro de esos partidos. A Del Mazo le pareció muy costoso y como en Los Pinos lo ignoraron, se fue por la libre. El PRI estatal impugnó el acuerdo que habían suscrito ante el Instituto Electoral del Estado de México, con el propósito de romperlo. El líder del PRI en el estado, Ernesto Nemer, quien fue uno de los precandidatos al gobierno mexiquense, no hizo nada por frenar la acción de Del Mazo, que coloca en riesgo la alianza general con Meade. La explosión hacia el interior de la alianza es fuerte, porque no es un tema menor. De proceder la impugnación, el Partido Verde no sólo perderá sus 62 planillas, sino que quedará completamente fuera de la elección en el Estado de México, con lo que es probable que pierda el registro en aquella entidad. Nueva Alianza no llegaría a ese extremo, pero toda la estrategia diseñada para que a través de sus candidatos a alcaldías y regidurías contribuyeran a mantener el registro y elevar su peso político, tendría merma en detrimento del partido y del propio Meade. (…) El conflicto con Del Mazo se encuentra en los órganos electorales estatales. Este domingo la dirigente estatal de Nueva Alianza, Luz María Escobar, dijo que la impugnación del PRI era un desafío local, revanchista y vengativo, que no afectará el apoyo para Meade en la contienda presidencial. Sin embargo, Efrén Ortiz, representante del partido ante los órganos electorales mexiquenses, dijo que “no respetar los acuerdos políticos tomados ante los consejeros del Instituto Electoral del Estado de México es traición”. En un comunicado, el Partido Verde añadió: “Hemos intentado comprender la actitud poco ética del Partido Revolucionario a nivel local. Todos los partidos tenemos derecho a participar en la contienda de manera justa y democrática”. Los señalamientos van al PRI, pero el destinatario real es el gobernador Del Mazo. Traidor, vengativo y revanchista, son los calificativos que indirectamente le han colgado. En Los Pinos, la extrañeza debe ser superior. El primo de Peña Nieto actuó sin consultar a nadie, poniendo en riesgo la propia viabilidad del candidato presidencial del gobierno”.

¿El Partido Revolucionario Institucional ya aventó la toalla?

El nuevo nombramiento de René Juárez no fue del todo bien visto al interior del Partido Revolucionario Institucional, o eso se dice, pues la señal parece ser de que llega para salvar lo que se pueda de este proceso electoral y que ya están dando por perdida la elección presidencial. En Reforma, Templo Mayor, asegura que: “con más escepticismo que entusiasmo recibieron los priistas el nombramiento de René Juárez como el nuevo dirigente nacional tricolor. Las dudas surgen, dicen, porque no queda claro cuál será su función. De lo que no hay duda es que la salida de Enrique Ochoa y la llegada del guerrerense no fueron una decisión del candidato José Antonio Meade, sino de su jefe de campaña, el Presidente Enrique Peña Nieto. Cuentan que el mandatario le tomó especial aprecio cuando, en su papel de subsecretario de Gobernación, Juárez fue el encargado de atender temas de damnificados y demostró que sabe hacer trabajo de tierra. Hay quienes creen que su designación al frente del Partido Revolucionario Institucional es, primero, para evitar que se le desmorone el partido en una elección muy cuesta arriba. Y, segundo, como una forma de tratar de congraciarse con ese priismo tradicionalista que acató pero no aceptó las decisiones de Los Pinos en este proceso electoral. Y en ese sentido, resaltan el hecho de que René Juárez es considerado muy cercano a Miguel Osorio Chong, de quien ya se sabe que se sintió maltratado por el Presidente y su equipo. El detalle está que a nivel de los estados, las reacciones fueron más bien de desconcierto, pues consideran que, en realidad, el Partido Revolucionario Institucional ya aventó la toalla en la elección presidencial”.

Ochoa, ¿el relanzamiento de Meade?

Después del primer debate presidencial todos los candidatos se dijeron ganadores pero hasta ahora se están dando las cifras y los resultados de dichos debate, dejando como saldo el tercer lugar en las encuestas del candidato del Partido Revolucionario Institucional, José Antonio Meade. En Milenio, el periodista Joaquín López Dóriga, escribe que: “el miércoles pasado, día 25, le contaba a usted aquí que el resultado poco favorable de José Antonio Meade en el debate del domingo 22 podría ser lo que faltaba para que se tomaran decisiones en su equipo y campaña. Al día siguiente, abundaba aquí mismo al referirme al regreso esa misma madrugada del Presidente Peña Nieto de su visita a Alemania, Holanda y España: Hoy se sentará (Peña Nieto) a revisar el tema de la campaña y equipo (de Meade). Luego habrá decisiones. El viernes 27 me refería al diagnóstico favorable que el equipo de Meade tenía de la campaña y mandos y le insistía: estos días en Los Pinos no son de puente, son de reflexión y decisiones. Y dependiendo de eso, de ajuste de estrategias, equipos y hasta generales. Así, ayer por la mañana se comunicó a Enrique Ochoa Reza su salida de la presidencia del Partido Revolucionario Institucional y el arribo de René Juárez, ex alcalde de Acapulco, ex gobernador de Guerrero y subsecretario de Gobernación en tiempos de Miguel Osorio. Una fuente del primerísimo equipo de Meade me dijo: Lo que el candidato quiere con este ajuste es reorientar su campaña, relanzarla, reencontrar al priismo, a los priistas y traer refuerzos. Este relevo se consumó anoche, cuando hoy faltan 57 días para las elecciones del 1 de julio y 54 de campaña. Ochoa Reza permaneció un año y 10 meses en el cargo y pasó por la asamblea de agosto, que abrió los candados a los candidatos ciudadanos, las elecciones de los estados México, Coahuila, que ganaron, y Nayarit, que perdieron. Participó en el proceso de nominación del primer candidato presidencial no priista, la elaboración de las listas de senadores, diputados federales y locales y alcaldes en 29 estados y el arranque de las campañas. La suma de todo eso tiene un desgaste que ya se llevó con su salida. El breve plazo nos dirá si el lastre era él”.

¿Para tratar de mejorar?

Los cambios al interior del partido revolucionario institucional son para tratar de mejorar la posición de José Antonio Meade, que aunque digan lo contrario, sigue estando en tercer lugar de las encuestas. En Milenio, Trascendió, se asegura que: “que dicen en los círculos del poder que la llegada de René Juárez Cisneros al Partido Revolucionario Institucional fue una decisión que se tomó en Los Pinos la semana pasada y entre las virtudes que destacaron los equipos del canciller Luis Videgaray y del candidato presidencial, José Antonio Meade, está que el guerrerense fue subsecretario de Gobierno de Miguel Ángel Osorio Chong en la Secretaría de Gobernación, con quien tiene una ‘gran relación’ y ayudará de una vez por todas a que el priismo en los estados, y sobre todo el hidalguense, ‘jale hacia el triunfo’. Al que no le irá tan mal será a Enrique Ochoa Reza, pues en los pasillos de la sede nacional del Partido Revolucionario Institucional lo perfilan como coordinador de los diputados tricolores en la próxima legislatura ‘por su disciplina partidaria’”.

Es la versión del ‘no se hagan bolas’ de Peña Nieto

El mensaje del Presidente Enrique Peña Nieto para los integrantes del Partido Revolucionario Institucional fuer claro, el apoyo se mantiene para José Antonio Meade. El Universal, su columna Bajo Reserva, asegura que: “muy clarito debió haber quedado para los senadores y diputados del Partido Revolucionario Institucional el mensaje, orientación, definición y línea del Presidente Enrique Peña Nieto para apoyar a su candidato presidencial, José Antonio Meade. Nos comentan que en las recientes reuniones del mandatario con los legisladores el mensaje ha sido directo e incontrovertible: con Pepe Meade hasta la victoria. Por eso, nos dicen, cuando en Los Pinos se preguntó sobre la supuesta presión de algunos empresarios para que don Pepe Toño decline en favor de Ricardo Anaya, la respuesta del mexiquense fue elocuente y contundente: es más factible que Anaya se vea obligado a declinar, que Meade decida hacerlo por el panista. Es la versión del ‘no se hagan bolas’ de Peña Nieto, nos comentan. Al mensaje del Presidente se suma la llegada a la dirigencia nacional del Partido Revolucionario Institucional de René Juárez Cisneros, hombre cercano a Meade y que, nos dicen, también se encargará que las bases priístas tengan muy claro a quién deben apoyar”.

Cayuco completo

Después del debate presidencial, lo real es que el único ganador fue Ricardo Anaya al ser el único que subió en las encuestas, y aunque se dijo que Andrés Manuel López Obrador perdió el debate, la realidad marca que no es así pues las preferencias se mantienen igual que antes del primer encuentro entre candidatos. En el Reforma, Sergio Sarmiento, escribe que: “Ricardo Anaya sí ganó el debate, pero no solo en las encuestas telefónicas levantadas inmediatamente después del ejercicio, sino en el indicador más importante: las preferencias electorales. Anaya fue el único candidato que registró un aumento en su respaldo electoral después del debate. Según la encuesta de Reforma, elaborada por Lorena Becerra y copatrocinada por Grupo Radio Centro […], el candidato de Por México al Frente ganó cuatro puntos porcentuales. […]. Por lo pronto, la afirmación de Anaya de que él es la verdadera opción ante López Obrador parece confirmarse en esta encuesta. José Antonio Meade no solo no ha repuntado, sino que tuvo un ligero descenso después del debate. Los dos candidatos independientes también perdieron terreno. […]. La encuesta señala las dificultades de derrotar a López Obrador. El 48 por ciento de los entrevistados tiene una opinión buena o muy buena del tabasqueño. Es por mucho el mejor registro de cualquier candidato. La imagen negativa del pasado se ha borrado. López Obrador registra una opinión mala o muy mala solo del 26 por ciento de la población, la cifra más baja de cualquier candidato. Jaime Rodríguez, El Bronco, y Meade son los candidatos con peores evaluaciones personales. ¿Significa esto que López Obrador ya ganó la elección? Las encuestas no permiten responder a esta pregunta porque no pueden prever el futuro. Lo cierto es que ningún candidato ha llegado con ventaja de 18 puntos porcentuales a estas alturas de la contienda desde que tenemos encuestas y procesos democráticos. […]. La gran pregunta ahora, de hecho, no es si López Obrador ganará la elección sino si impulsará con él a sus candidatos al Congreso y a los gobiernos estatales y municipales. Ningún Presidente ha gobernado con mayoría absoluta en el Congreso desde 1997, cuando el Partido Revolucionario Institucional perdió esta ventaja en el gobierno de Ernesto Zedillo. Por eso Andrés Manuel, que durante años usó todos los tiempos de radio y televisión para promoverse en lo personal, ahora ha concentrado su atención en las otras contiendas. […]. ¿Y si se unieran Anaya y Meade? Tampoco parece suficiente para derrotar a López Obrador. En los careos que presenta la encuesta, el morenista sigue estando muy arriba de sus rivales. Una declinación de Meade no le suma a Anaya y una de Anaya tampoco le sumaría a Meade. Solo hay un enemigo que pueda hacerle perder la elección a López Obrador. Es él mismo. Si el candidato no comete errores garrafales, parece encaminado no sólo al triunfo, sino al cayuco completo el próximo 1o. de julio”.

Confrontación, ficción y… zzz

Las campañas electorales en México se basan en confrontación y acusaciones, pero dependiendo de quién haga lo señalamientos se toma como ataco o guerra sucia. En Excélsior, Yuriria Sierra, escribe que: “confrontación y fake news. La guerra electoral sigue. Y sí, la llamo ‘electoral’, porque más que sucia, eso es: una guerra electoral como la que ocurre en las democracias adultas. Ojalá pronto la nuestra se deje de hipocresías. Una declaración de Ricardo Anaya fue suficiente para generar reacciones y desmentidos en todos los cuarteles. Las aclaraciones del candidato del Frente y sus voceros quisieron evitar la ola de acontecimientos que, para su mala suerte, ya circulaban. Andrés Manuel López Obrador de inmediato aprovechó el guiño de Anaya a Enrique Peña Nieto para regodearse en su idea de que sí hay un complot en su contra, y que la ‘mafia en el poder’ está a marchas forzadas contra él. Su discurso de siempre, pero ahora inyectado de la vitalidad que le dio la supuesta alianza que se cocina para arrebatarle el triunfo que ya siente en la bolsa. […]. El llamado al voto útil se vale, pero no puede ser éste el último (a veces único) recurso de nuestra estructura democrática. La brecha entre los candidatos se irá cerrando conforme llegue la elección, siempre sucede; la distancia entre un candidato y otro será todavía más pequeña en los resultados de los comicios. En los estudios de opinión que hasta hoy se han publicado, los indecisos representan un porcentaje importante, y si a esto le agregamos los cambios que genere el voto útil que algunos electores aplicarán, el trazo que se obtiene es muy distinto a lo que hoy se tiene como perspectiva. […]. Hoy, hasta los empresarios han tenido que desmentir su participación en la confrontación por el voto útil, porque el tema le dio gasolina a Andrés Manuel López Obrador para su discurso del complot. Fake news, dijo la Presidencia. Y no ha sido la única imprecisión, también está el tema de la serie Populismo en América Latina, cuyo dudoso origen puso a mil el cuarto de guerra de López Obrador, incluso él mismo ofreció transmitirla en su Facebook si se resolvía la interrogante sobre su manufactura. Se habló, otra vez, de guerra sucia […] y mientras los morenistas la descalificaban, otros alegaban libertad de expresión. Lo cierto es que la serie es un trabajo de hace una década, confirmado por el mismo realizador: ‘Mi serie Consecuencias sobre populismo/ imperialismo/ dictadura/ indigenismo en Nat Geo tiene 10 años. Aunque se ha repetido y sigue disponible en distintos lugares, no es nueva. Lo aclaro ante la avalancha de (des)informaciones aparecidas en medio de algunas campañas electorales…’, escribió Álvaro Vargas Llosa en Twitter. Algo que era sencillo de resolver, pues en los videos que fueron compartidos por varias vías escuchamos una narración que se refiere a Hugo Chávez en presente, al Brasil de Lula da Silva sin Dilma Rousseff. Es, eso sí, un documento que recopila momentos de la historia de algunos países latinoamericanos que vivieron la euforia de un sueño que se fue volviendo pesadilla: el del entonces llamado Eje Bolivariano. Sin embargo, se sabe que sí existe otra serie, Ciro Gómez Leyva tuvo oportunidad de ver ese episodio sobre AMLO que se anuncia en camiones que circulan por toda la ciudad. Tan es cierto, que la misma campaña de López Obrador respondió, tuvo tan buenos reflejos que contraatacó y uso memes con su versión, pero hablando de la historia priista. Esta polémica y la reacción son también guerra electoral, lo sabemos, ellos también lo saben. Y contrario a lo que se pregona, son muestras de salud democrática. Lo malo es que la película (no la serie) ya la hemos visto tres veces en nuestro país. La misma. Ya casi aburre. Y aún nos faltan dos meses de campaña…”.

El espejismo mexiquense que cegó a Enrique Ochoa

Con lo sucedido en el Estado de México en 2017, el PRI no se dio cuenta a tiempo que era una victoria engañosa ya que ganaron por le menor diferencia en su historia. Hoy están al borde de perder nuevamente la presidencia. En Milenio, Carlos Puig, escribe que: “el Partido Revolucionario Institucional fue víctima de un espejismo mexiquense. Después del desastre en las elecciones para gobernador de 2016, cambiaron dirigencia y enfilaron a las de 2017 con la gubernatura del Estado de México como prueba de fuego para la tecnocracia convertida a militante priista. Ganaron aquella gubernatura. Pero en el entusiasmo y las ganas de quedarse con el partido, no vieron que la habían ganado con un millón de votos menos que en 2011 y apenas 200 mil más que la candidata de Morena o que habían perdido muchos votos en zonas que antes arrasaban. No quisieron ver que, en Coahuila, en la Coahuila ni más ni menos de los Moreira, el triunfo de su candidato había sido en la mesa y en los tribunales después de más irregularidades que las que veíamos el siglo pasado. Así y todo, la única lectura del priismo encabezado por Ochoa y quienes lo acompañaron fue ya ganamos, o al menos, con nosotros sí hay manera de ganar. […]. Nada hay más complicado en cualquier proceso electoral que esa repartición. Legisladores federales y estatales, presidencias municipales, gubernaturas. Algo se rompió en ese proceso. El espejismo mexiquense, sin embargo, les hacía seguir diciendo que ellos sí sabían y lo harían mejor. La insistencia en lo ‘ciudadano’ del candidato presidencial no ayudó —como si les diera pena el logotipo, pero lo que los desfondó fue que hoy están cerca de no ganar una sola de las nueve gubernaturas en disputa y de tener una bancada aún menor que aquella de 2006. Es decir, el peor resultado de la historia del tricolor. El cambio en el liderazgo priista parece llegar tarde y más encaminado a salvar legisladores y gobernadores que a hacer algo por la presidencial. Ya veremos si les alcanza. Después de meses de decir que iban bien, de descalificar encuestas, por lo pronto, a confesión de parte…”.

A fondo

En el Excélsior, su columna de trascendidos, Frentes Políticos, asegura que: “difundir odio y división entre la sociedad puede resultar muy costoso. El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación ordenó al Instituto Nacional Electoral investigar la página pejeleaks.org, después de que en principio la Unidad Técnica de lo Contencioso desechó una queja interpuesta por Morena para conocer el origen de esa dirección en internet. Los magistrados revocaron el acuerdo por unanimidad y ahora tendrá que investigarse quién es o quiénes son los responsables de la difusión de textos, imágenes y videos que contienen ‘propaganda calumniosa’ en contra del candidato presidencial por Morena, Andrés Manuel López Obrador, y contra el partido. ¿Se les sancionará o sólo les darán las buenas noches?”.

@loscabareteros

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