Columna de columnas nacional

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Desde la redacción de @loscabareteros ponemos a su consideración la “Columna de columnas nacional” del jueves 10 de mayo de 2018. El candidato de las cartulinas: ya no expuso tan claramente su oferta de encarcelar a Enrique Peña Nieto, si llega a la Presidencia. Con palabras jabonosas, aseguró, sin bajar la vista, que nunca lo había dicho… Anaya: el nudo y la frialdad: dejó claro que a causa del acuerdo que tiene con otros partidos políticos no puede dar una posición clara en varios temas importantes…

Rayuela

Donald Trump no conoce límites. Si el jurado de los Nobel no le concede el de la Paz es capaz de comprarlo.

El candidato de las cartulinas

Raymundo Rivapalacio escribe en El Financiero que Ricardo Anaya ha dado pruebas de que es un esgrimista con la palabra desde que en el aniversario de la promulgación de la Constitución en Querétaro, el 5 de febrero de 2014, pronunció un discurso como presidente de la Cámara de Diputados que hizo voltear a todos: “De entrada, porque su oratoria superó ampliamente a un maestro de la retórica, el entonces presidente del Senado, Raúl Cervantes. Pocos conocían a Anaya, que en ese momento empezó a construir su futuro. Posiblemente desde ese momento decidió ir por la candidatura presidencial, al empezar a tejer alianzas dentro del PAN, al tiempo de ir perdiendo amigos que se sintieron traicionados. Con una promesa incumplida a Gustavo Madero –que lo empujó a la Presidencia a cambio de la coordinación en el Congreso–, se quedó con la dirigencia del partido, y se fue deshaciendo de sus adversarios azules, teniendo que construir una coalición con el PRD y Movimiento Ciudadano. Aprovechó la presidencia del PAN para promocionarse y darse a conocer en el país. Desde que asumió la dirección del partido hasta el arranque de las campañas presidenciales, se calcula que tuvo 70 mil spots en radio y televisión en tiempos oficiales, que le permitieron presentarse políticamente en la nación. Con el control de la estructura, fue borrando a los calderonistas y empujó a Margarita Zavala –ante la imposibilidad de una lucha justa y equilibrada por la candidatura presidencial– a renunciar al partido. A otros adversarios los sometió, como Madero, que aún no procesa su coraje, y Rafael Moreno Valle, el exgobernador de Puebla, que fue uno de sus mentores. Su grandilocuencia retórica le permitió vencer en los campos de batalla política a veteranos como Manlio Fabio Beltrones, la misma noche de la debacle del PRI en las elecciones para gobernador en 2016 –donde el PAN ganó 7 de las 9 en juego–, que fue la consagración de la presidencia de Anaya. Hace unas semanas fue el ganador claro en el primer debate presidencial, donde utilizó sus inseparables cartulinas para ir apoyando con imágenes y gráficas los ataques a sus adversarios. Llegó muy preparado a ese encuentro, producto de la forma meticulosa con la que hace las cosas. Por ejemplo, cada uno de los candidatos tuvo dos horas el día previo para reconocer la arena donde competirían, y él le invirtió 25% más del límite porque quiso ver cada ángulo que tomarían las cámaras de televisión, revisar el atril que utilizarían para saber dónde colocar y ordenar sus papeles, y familiarizarse con el gran cronómetro que todos tenían enfrente, para optimizar y maximizar su tiempo. No sorprendió, en ese sentido, su participación en el programa Tercer Grado, donde participó en una conversación ayer miércoles. No llevó las cartulinas que utiliza en sus batallas electorales, pero desplegó sobre la mesa tarjetas y papeles de apoyo para poder hacer frente a lo que se vendría. Fue, como lo ha demostrado, rápido de reflejos al responder preguntas y réplicas, y tozudamente cuidadoso para no comprometer públicamente lo que en la oscuridad no ha consolidado. (…) Resbaloso como un pez, Anaya se sacudió preguntas a las que respondió con contextos y detalles que no se le habían preguntado. En ocasiones matizó afirmaciones importantes que, incluso, ha hecho tiempo antes de quedarse con la candidatura de la coalición Por México al Frente. Por ejemplo, ya no expuso tan claramente su oferta de encarcelar a Enrique Peña Nieto, si llega a la Presidencia. Con palabras jabonosas, aseguró, sin bajar la vista, que nunca lo había dicho”.

Tres presidenciables en Tercer Grado

Hasta el momento han participado los tres principales candidatos presidenciales en el programa Tercer Grado, Andrés Manuel López Obrador, José Antonio Meade y Ricardo Anaya, en los que los tres han aprovechado para dar una idea clara de su proyecto de nación, confrontar ideas con quienes forman parte del grupo de periodistas de dicho programa, y también para atacar a sus adversarios, principalmente al primero en las encuestas, y de este tema, hoy en El Universal, el periodista Carlos Loret de Mola, escribe que: “López Obrador habló más pausado, Meade más enjundioso y Anaya menos que de costumbre. Una hora y media con cada uno en la entrevista conjunta en Tercer Grado, en la que tuve el gusto de participar con otros colegas. […]. La de López Obrador fue una entrevista que, a mi gusto, lo pintó de cuerpo entero. Casi un documento sobre la sicología del personaje. El de Morena fue a verse presidente más que líder social. Y me parece que dejó claro dónde traza él la línea entre los buenos y los malos, entre sus seguidores y los mafiosos: si actúas contra mí, si me atacas y críticas cuando lo que estoy buscando es apoyo, entonces eres adversario y te atienes a las consecuencias; si no te metes, yo tampoco contigo; pero si te me sumas, es borrón y cuenta nueva en tu vida. Lo definió serenamente citando conceptos religiosos: el perdón y el arrepentimiento para alcanzar la redención. […]. José Antonio Meade fue a tratar de convencer que no está políticamente muerto. Mucho mejor en la conversación en corto que en el templete, intentó despertar alguna esperanza de que todavía puede hacer algo en esta contienda. La estrategia: mencionó una sola vez a Anaya y decenas a López Obrador. Quiere relanzar su campaña, pero sigue con el grillete que se llama Partido Revolucionario Institucional, que se llama Enrique Peña Nieto. […]. Y al no deslindarse del Presidente y su gestión, al no condenar a los impresentables que consiente su partido, al defender la manera en que el gobierno procesó los escándalos de corrupción, al refrendar que es el hombre del continuismo, se entorpece solo el camino.  Ricardo Anaya, desde mi punto de vista, fue a mandar un mensaje al Presidente Peña Nieto: tratar de tenderle un puente para ir juntos al 1 de julio con la misión de derrotar a López Obrador. De aquel Anaya que abría presuroso las puertas de la prisión para que el pueblo arrojara al primer mandatario, pasó a un Anaya que no confronta con Peña, que habla de instituciones que tendrían que procesar denuncias, que no machaca. […]. Es obvio que trata de aglutinar a las fuerzas anti-AMLO, pero se le complica con tantos heridos que ha dejado su andar. Y porque se le ve tocado. Lo acepta y lo asume. Hasta le cambia el tono de voz cuando acusa la fuerza del Estado: el escándalo de la nave industrial le pegó, y duro”.

Anaya: el nudo y la frialdad

Ayer durante su participación en el programa Tercer Grado, el candidato del Partido Acción Nacional, Ricardo Anaya, dejó claro que a causa del acuerdo que tiene con otros partidos políticos no puede dar una posición clara en varios temas importantes, además de confirmar que se trata de una persona que se prepara siempre para cualquier reto que vaya a enfrentar, y que a su corta edad es un político exitoso, siempre teniendo el lado positivo y negativo que eso conlleva, y en el Excélsior, el analista y catedrático, Leo Zuckermann, escribe que: “ayer, en Tercer grado, entrevistamos a Ricardo Anaya. Dos cosas me quedaron claro: el nudo que significa el Frente conformado por el Partido Acción Nacional, Partido de la Revolución Democrática y Movimiento Ciudadano y la frialdad del candidato. […]. Una de las grandes interrogantes de esta elección es cómo sería Ricardo Anaya como Presidente en caso de ganar la elección del primero de julio. Cuál sería su estilo personal de gobernar, las políticas públicas que implementaría y el equipo que lo apoyaría. Las dudas surgen por el escaso currículum que tiene este joven político, quien ha tenido un crecimiento meteórico estos últimos años. […]. En muchas ocasiones, el candidato no pudo contestar por el nudo que significa la alianza de diversos partidos que lo apoyan. Es evidente que existen muchos intereses divergentes que le impiden a Anaya tomar posturas francas sobre lo que piensa hacer y con quién. […]. El ejemplo más palpable sea, quizá, sobre el equipo que lo acompañaría como Presidente. López Obrador ya anunció a los integrantes de lo que sería su gabinete en caso de ganar. Meade no lo ha hecho, pero queda muy claro el tipo de gente que estaría a su alrededor. Carlos Urzúa sería el Secretario de Hacienda si gana Andrés Manuel López Obrador. […]. ¿Y quién sería el encargado de las finanzas nacionales si Anaya vence? No lo pudo decir. Como tampoco pudo decir ningún nombre. Ni siquiera el de su posible jefe de gabinete, puesto que, supuestamente, ocuparía Miguel Ángel Mancera. […]. Anaya trató de convencernos que así son los Frentes entre partidos divergentes. Que, a pesar de las diferencias, pueden ser gobiernos eficaces como los de Chile o Alemania. Que sus plataformas tienen que ver más con sus coincidencias que con sus discrepancias. Es cierto. Pero también es cierto lo atrapado que se encuentra el candidato del Frente al estar representando a partidos con ideologías e intereses tan divergentes. […]. Anaya es, sin duda, un político inteligente que no se amilana frente a los grandes retos. Por eso está donde está a sus 39 años de edad. […]. Su característica más palpable es, creo, su frialdad. Se trata de un atributo de doble filo en la política. Por un lado, le permite tomar decisiones y ejecutarlas sin muchos miramientos. […]. Pero, por otro lado, la frialdad también es una cualidad negativa para los políticos en una democracia. No logran conectar con el electorado. Se sienten distantes. Son eficaces, pero no emocionan. López Obrador es un político lleno de contradicciones más trasmite una enorme pasión. Meade, como lo dije el otro día, está mostrando una enjundia que no se le había visto. Anaya, en cambio, es como un témpano de hielo que es interesante ver, siempre a la distancia. Picado por la curiosidad, le he preguntado a varias personas que conocen a Anaya cómo sería si gana la Presidencia. Todos han coincidido en que se trata de un joven brillante, que se prepara para toda ocasión, que no deja cabos sueltos, que es estratégico y eficaz en la implementación de lo que se propone. […]. Ayer, en Tercer grado, pude comprobar este parecido, incluyendo la frialdad de dos políticos ambiciosos, extremadamente eficaces en lograr sus objetivos y exitosos a muy temprana edad. Para bien y para mal”.

Mis diálogos con López Obrador en ‘Tercer grado’

El día de hoy en Milenio, el periodista Joaquín López Dóriga, escribe sobre la participación de Andrés Manuel López Obrador en el programa Tercer Grado, y en estar tercer entrega, se menciona lo de las consultas ciudadanas propuestas por el candidato, así como proponer que cada dos o tres años haya una posible revocación de mandato, de acuerdo a la opinión de la sociedad, además de insistir que no buscaría la reelección en caso de ganar la presidencia: “esta es la tercera y última entrega de lo que he llamado Mis diálogos con López Obrador en Tercer grado, en la segunda temporada de esta serie, Conversaciones, que inició el pasado jueves 3, con su participación, y donde ya se sentaron José Antonio Meade, el lunes, y Ricardo Anaya, anoche. En esta última parte, el candidato presidencial de Morena decía que iba a trabajar 16 horas diarias, de modo que hagamos 12 años en seis, y que no haya reelección. Joaquín López Dóriga (JLD): ¿Doce en seis? ¿Esa es una palabra de honor? Andrés Manuel López Obrador (AMLO:) Sí. JLD: Doce en seis… AMLO: No me voy a reelegir y lo mejor es que tengamos también mayoría en el Congreso. JLD: Déjame agregar una cosa sobre esto. Si no tienen la mayoría en el Congreso… Veo que tu recurso muchas veces, es decir: vamos a la consulta popular. ¿Con la consulta popular es darle la vuelta al Congreso? AMLO: No —respondió. JLD: Porque has hablado de temas, esto nos vamos a la consulta popular, eso que lo decida la consulta popular… AMLO: Eso es propaganda —atajó. JLD: Yo no hago propaganda, es una pregunta —insistí. AMLO: No estoy hablando de ti, propaganda de mis adversarios. JLD: Yo no soy tu adversario, Andrés Manuel. AMLO: No, te estoy hablando de mis adversarios. Ahorita –amplió– hay un mensaje del Partido Acción Nacional en contra mía que dice esto: “Va a llamar a una consulta cada dos años” y pone a Chávez. Chávez dice: “Dijo que iba a llamar a una consulta cada dos años y se quedó 14 años”. JLD: No, yo no me refiero a eso. AMLO: ¿Luego, entonces…? JLD: Yo no me refiero a eso —le reiteré. Yo a lo que me refiero es a utilizar la consulta popular para definir ciertos temas que no puedas resolver en el Congreso. AMLO: Yo estoy pidiendo un voto parejo, porque no es un voto por candidatos, cambio sí, cambio no; es un voto por la transformación. Quiero que los ciudadanos nos den su apoyo para llevar a cabo la transformación que necesita México. Si no se logra, vamos a buscar acuerdos. Yo fui jefe de Gobierno de la ciudad los primeros tres años no tuve mayoría en la Asamblea Legislativa y no tuve ningún problema. JLD: Pero gobernaste con bandos. AMLO: Sí, con bandos, porque hacía falta poner orden, que fue lo que hice, sin violar la ley. Eso por lo que corresponde a tener mayoría en el Congreso. Y yo aprovecho para invitar a la gente a que nos ayude y voto parejo. Y continuó: Entonces, lo de la consulta, Joaquín, yo me voy a someter, porque ya lo ofrecí, a la revocación del mandato. Va a ser una iniciativa que voy a enviar al Congreso para que haya una pequeña reforma y cada dos o tres años, quiero ver nada más para que no se gaste para que no sean dos elecciones y a lo mejor va a ser en la elección intermedia del sexenio… JLD: Como consulta… AMLO: Y que el pueblo diga: ‘¿Quieres que siga el presidente o que renuncie?’. El pueblo pone, el pueblo quita”.

Aeropuerto privado

Parece que la solución al conflicto por la construcción del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México puede tener una solución que beneficie a todos, la propuesta de Andrés Manuel López Obrador es que sea completamente construido con dinero privado y que ya deje de utilizarse dinero público, propuesta que en un primer momento no fue mal vista por los empresarios encargados del proyecto, lo que deja abierta la posibilidad de una solución, y hoy en el Reforma, el analista y periodista Sergio Sarmiento, escribe que: “es la solución perfecta: terminar el nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, pero solo con dinero privado. La propuesta viene del propio Andrés Manuel López Obrador, el candidato puntero que ha rechazado continuar con la construcción, en oposición a especialistas y empresarios que mantienen que la cancelación sería un golpe al desarrollo del país. El candidato dijo finalmente este 8 de mayo: ‘Si insisten en hacer el aeropuerto en el lago de Texcoco, lo único que pediríamos es que no se hiciera con dinero público’. Ya antes López Obrador había sugerido: si Carlos Slim está tan interesado en el aeropuerto, ‘que lo construya con su dinero y se le da la concesión’. Federico Patiño, director del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México, ha aceptado que un proyecto concesionado sería viable. Hasta este momento la obra tiene un 70 por ciento de inversión privada y 30 por ciento pública. Hacerla completamente privada no sería difícil y sí disminuiría los riesgos de corrupción. La privatización sería también una prueba de fuego para la rentabilidad del proyecto; las empresas sólo le apostarán recursos si realmente piensan que pueden obtener utilidades. […]. Si bien la mayoría de los aeropuertos del mundo fueron públicos en un principio, al igual que muchas aerolíneas, la consecuencia era usar dinero del erario para subsidiar un servicio que solo beneficiaba a los ricos. Con la liberalización del transporte aéreo se privatizaron aerolíneas y aeropuertos, lo cual generó más competencia, bajó los precios y aumentó los pasajeros. […]. Concesionar el nuevo aeropuerto de la Ciudad de México es una solución sana a un problema que parecía infranqueable. Coincido con López Obrador: no debe usarse dinero público para un proyecto que puede ser rentable con empresas privadas. El gobierno en el transporte aéreo, como en el terrestre, debe ser regulador y no dueño u operador. López Obrador ha querido mandar una señal de sensatez para resolver una disputa que podía volverse tóxica. Es una señal que nos revela que el candidato está dispuesto a buscar soluciones pragmáticas”.

Vísceras, cerebro, razón, votar

El Presidente Enrique Peña Nieto pudo haberse hecho acreedor a una sanción por parte de las autoridades electorales de nuestro país, pues, aunque no dio nombres, durante su presencia en Monterrey, dejó clara su postura en la actual campaña electoral al hacer un llamado a votar con el cerebro y no con vísceras, y en La Jornada, el periodista Julio Hernández López, escribe que: “Enrique Peña Nieto ha metido en un brete al Instituto Nacional Electoral (INE), ya desde ahora […] bajo señalamientos de jugar con dados cargados y con cartas marcadas […]. Al clausurar en Monterrey, Nuevo León, una conferencia de organizaciones ganaderas confederadas, el ocupante formal de la Presidencia de la República pretendió hacer una suerte de espot disfrazado en favor de José Antonio Meade Kuribreña, aunque sin mencionarlo expresamente: no me estoy metiendo con ninguno de los candidatos, pretendió justificarse, ante el evidente riesgo de que el Instituto Nacional Electoral emita alguna forma de reprobación a esa conducta del funcionario público federal de más alto nivel. Aunque […] entre la risa de los asistentes a la reunión, Peña Nieto reconoció que él tiene su favorito: ustedes lo saben… sobra decirlo. En un irónico descargo en favor de Peña Nieto podrían alegar sus eventuales defensores que, en realidad, la tentativa de apoyo a Meade podría ser valorada pericialmente como lo contrario: Menos víscera y más razón, pensar con la cabeza, fue la proclama electoral enriquista, falsamente encriptada. Las vísceras son, según el diccionario de la Real Academia Española: Cada uno de los órganos contenidos en las principales cavidades del cuerpo humano y de los animales. Es decir, sin la víscera llamada cerebro, alojada en la cavidad llamada cráneo, no se podría pensar. Le habría bastado al siempre sorprendente creador de neologismos y otros accidentes gramaticales haber consultado, por ejemplo, en san Google […], la Enciclopedia de Salud y enterarse de la definición de víscera: Órgano interno contenido en alguna de las principales cavidades de un animal. En los mamíferos, las cavidades que contienen vísceras son el abdomen, el tórax, la pelvis y el cráneo. Son vísceras los órganos del sistema digestivo, los pulmones, el corazón y el cerebro. Pero, suponiendo que un decreto presidencial ordenara un vuelco espectacular en la biología, la anatomía y la esplacnología […], y en México el cerebro fuera declarado excluido del concepto visceral, tampoco ayudaría Peña a Meade, sino todo lo contrario: Más razón, pensar con la cabeza es hoy una consigna casi necesariamente antisistema, contraria al actual régimen, adversa a una continuidad del amasijo de corrupción, violencia, impunidad y desigualdad que se han agudizado durante la administración peñista, de la que se desprende y depende la campaña del mencionado Meade, virtual prolongación de la vía (de enriquecimiento exprés) llena de socavones presupuestales y de daños a la población, denominada Gobierno Federal 2012-2018. Peña Nieto, en realidad, pretendió dar realce a la interpretación a conveniencia de que el rechazo social al Partido Revolucionario Institucional, su candidato Meade y la gran mayoría de sus abanderados proviene de una deficiencia circunstancial en el funcionamiento del cuerpo social: solamente en un encabronamiento o hartazgo que provendría de otras vísceras (el hígado), una bilis politizada, una secreción de jugos biliares como mera reacción física, una inflamación de órganos por motivos coyunturales, sin sustento cerebral, intelectual. […]”.

Ellos y la sociedad civil

Los candidatos políticos a lo largo la campaña política en varios momentos han dejado de lado a la sociedad civil, en clara muestra que no la toman en cuenta como realmente se merece,  la última reunión con padres de víctimas y con Mexicanos primeros, que se preocupan por la educación, no contaron con los cinco candidatos presidenciales, lo que deja ver que aunque son temas de interés nacional, los candidatos tienen otras prioridades, y del tema, en el Excélsior, la periodista Yuriria Sierra, escribe que: “los del martes, los últimos dos eventos convocados por organismos de la sociedad civil con los que se asentaron compromisos de los candidatos a la Presidencia. No serán los únicos eventos, tampoco las únicas promesas. Aquí comentamos uno de ellos. Los Diálogos por la Paz, en donde cuatro de cinco aspirantes se presentaron ante víctimas de estos años de violencia; ayer lo preguntamos: ¿qué mensaje les dio Margarita Zavala, quien no pudo asistir por problemas de agenda? Pues ¿qué otro tema ocupa la coyuntura nacional, fuera de la elección, sino es la violencia e inseguridad? […]. Para eso sirven estos colectivos, para nutrir la agenda. Son muchas las organizaciones civiles que hoy son voz partícipe en las decisiones que se toman. Y qué bueno. Porque en cualquier democracia del mundo, también son éstas las que enriquecen la vida política de un país. ¿Quiénes pueden aportar más a las causas: funcionarios burocráticos o integrantes activos en sus respectivas trincheras? ¿Cómo se construye un todo sin la sinergia de todas sus partes? […]. El mismo martes por la tarde, Andrés Manuel López Obrador faltó al foro en materia de educación. Al igual que Margarita, su agenda […] le impidió asistir. Aunque tomamos en cuenta que el tema es uno de sus más recurrentes panfletos, pero en dirección contraria a la de los convocantes, Mexicanos Primero, con quienes tuvo una de sus varias confrontaciones de las últimas semanas. […]. Sociedad Civil, Organizaciones No Gubernamentales. ¿Por qué algunos de los candidatos se muestran en varios momentos incapaces de sentarse con ellos? ¿Por qué les es más fácil descalificarlos? Tras los sismos de septiembre, el gobierno de la Ciudad de México tuvo que abrir sus puertas a la sociedad civil, que quiere formar parte del proceso de reconstrucción.[…]. Somos un país que necesita que todas sus estructuras trabajen juntas. Que dialoguen sí, que debatan también. La sociedad civil ha logrado que iniciativas suyas sean hoy parte de la vida nacional. […]. ¿Cómo podemos aspirar a la consolidación de un país enteramente plural, sin darle espacio a la sociedad civil en la agenda nacional? El Estado lo ejercen algunos, pero lo formamos todos. […]”.

Ya hay manual, falta usarlo

Sobre el uso del automóvil y la manera en que con el pasar de los años, aparte de ser una herramienta para facilitar la vida diaria, también se ha convertido en un problema para las ciudades por el elevado número de autos que circulan a diario, lo que ocasiona severos problemas de movilidad, por ello es importante conocer el manual de movilidad que han en la Ciudad de México para hacer más amigable el uso del auto con quienes no lo tienen, y de ello, hoy en Milenio, el periodista Carlos Puig, escribe que: “la palabra escrita es un poderoso vehículo para comunicar, quizá el que más, y en el mundo de la movilidad es urgente contar con textos que ayuden a bregar contra ideas establecidas durante un siglo de preeminencia del automóvil. Hemos interiorizado tanto la idea de la calle como espacio exclusivo de circulación de automóviles que resulta refrescante la llegada de un Manual de calles. Diseño vial para ciudades mexicanas, que busca dejar atrás un diseño enfocado en el tránsito de automóviles para priorizar a las personas. Hace un siglo resultó maravilloso tener una máquina como el automóvil, pero cuando las ciudades acabaron rindiéndose y los urbanistas y planificadores comenzaron a recortar esquinas, desaparecer glorietas y camellones, ampliar carriles, adelgazar las banquetas y estacionar vehículos hasta en las esquinas para cruzar las calles, fue que comenzamos a darnos cuenta que el auto había secuestrado la ciudad. Apenas comienza el cambio, pero los documentos pueden iniciar revoluciones. […]. Al hablar de calles también hablamos de equidad, de espacio público, de democracia, de políticas públicas, de replantear los términos en que el Estado permite la negociación de la calle. En la calle se habita, se protesta, se circula, se disfruta, se pasea. Ahora, el manual, dirigido por Mariana Orozco y Kennia Aguirre en la Sedatu, está listo para ser adoptado por las ciudades, sus alcaldes, cabildos y expertos. Comienza un viaje que, a la larga, hará que nuestras calles y banquetas vuelvan a ser para caminar y nuestros espacios urbanos mejoren”.

Milagro

Después de muchos días pleito entre Andrés Manuel López Obrador y los encargados del proyecto del nuevo aeropuerto, se ve una opción de que Obrador llegue a un acuerdo con el proyecto y no lo cancele, ahora lo interesante saber si los empresarios siguen dispuestos a negociar con el candidato presidencial, y del tema, en el diario Reforma, su columna de trascendidos Templo Mayor, asegura que: “¡y se hizo el milagro! Todos los graves riesgos que, según Andrés Manuel López Obrador, implica la construcción del nuevo aeropuerto resulta que se resuelven, como por arte de magia, si se concesiona a la iniciativa privada. EL tabasqueño y sus seguidores han repetido infinidad de veces que el Nuevo Aeropuerto Internacional de México es un peligro que porque se construye en suelo fangoso pues confluyen varios ríos, que porque ahí tiembla, que porque está muy lejos y que porque está muy caro. Pero como es de sabios -y también de candidatos urgidos de votos- cambiar de opinión, López Obrador ya salió con que, bueeeno, la obra puede seguir siempre y cuando se concesione. Ahora ya nomás falta saber en quién está pensando”.

Repaso histórico

Enrique de la Madrid fijó su postura en referencia a los discursos de odio y polarización que se están presentando en las campañas políticas, recordando que en el pasado México ya vivió épocas en las que dividió el país, lo que generó la pérdida de la mitad del territorio, por lo que pide que tengamos un país unido y más parejo para todos que nos permita progresar, hoy en el Excélsior, su columna de trascendidos, Frentes Políticos, asegura que: “Enrique de la Madrid, el Secretario de Turismo, criticó el lenguaje de polarización en las campañas. Recordó que la última vez que los mexicanos se dividieron, los resultados no fueron buenos, pues México perdió la mitad de su territorio. ‘Para ver si resolvíamos el pleito, nos trajimos un emperador de fuera, y para ver si nos ponía alguien en orden, tuvimos un dictador a finales del siglo XIX. México no necesita nuevos emperadores ni dictadores; México necesita simplemente un país unido que nos permita progresar y que tengamos un país más parejo para todos’. La herramienta para lograrlo se llama voto y se apellida democracia. No se hagan bolas”.

El primer candidato a ser mochado por El Bronco

En Guanajuato, Diego Rodríguez, candidato a gobernador por parte del Partido Acción Nacional ha presentado dos propuestas similares a dos de Jaime Rodríguez Calderón, candidato presidencial, por lo cual, el Gobernador con licencia de Nuevo León, al saber de esta situación se dijo el mejor candidato, ya que se están replicando sus propuestas en otros estados, y del tema, hoy en El Universal, su columna de trascendidos Bajo Reserva, asegura que: “ayer en León, Guanajuato, el candidato independiente a la Presidencia Jaime Rodríguez Calderón, El Bronco, celebró que el candidato del frente Partido Acción Nacional-Partido de la Revolución Democrática-Movimiento Ciudadano al gobierno del estado, Diego Sinhué Rodríguez, le haya copiado dos de sus propuestas: la de abrir preparatorias militarizadas y la de hacer público su número telefónico para recibir mensajes de WhatsApp. ‘Eso quiere decir que soy el mejor candidato, le voy a mandar un wasap por copión, pero si Diego me está copiando es porque esas propuestas son buenas para Guanajuato y que las propuestas de Anaya no son buenas para el estado, dense cuenta, soy mejor que Anaya porque lo dice su candidato a gobernador’. Nos dicen en tono de broma que ojalá que El Bronco no le quiera ‘mochar’ las manos a Sinhué por robarle las ideas”.

Sobre el aeropuerto

La idea de mantener el proyecto del nuevo aeropuerto tal y como está, se debe a que se quiere evitar que se eleven los costos y que no existan factores que hagan que se detengan las obras, además, si la nueva administración quiere hacer modificaciones, ya serán su responsabilidad, y en Milenio, su columna de trascendidos Trascendió, asegura que: “que la determinación del gobierno federal de mantener como está el esquema de financiamiento en la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México se debe a que considera que es la única forma de garantizar ‘puntos esenciales’, como evitar que ‘acciones sociales’ sean la causa de detener las obras, y en esa medida disparar el costo y los tiempos, además de los temas vinculados a la seguridad nacional. Después, dicen las autoridades federales, ya será responsabilidad de la nueva administración concesionar la operación, como ha sucedido en la mayoría de aeropuertos en el país. Nada menos ayer, Andrés Manuel López Obrador llamó a licitar ya la concesión y detener la inversión pública”.

@loscabareteros

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