Columna de columnas nacional

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Desde la redacción de @loscabareteros ponemos a su consideración la “Columna de columnas nacional” del viernes 11 de mayo de 2018. Ni López Obrador puede contra López Obrador: la esperanza que abrigan las élites de que López Obrador termine disparándose al propio pie es peregrina. En todo caso, y si llega a hacerlo, creo que a estas alturas serán ya balas de salva… Campañas de odio: El discurso de odio que se aprecia en el proceso electoral va aparejado de la degradación de la política y la ruptura de las normas de convivencia que dañan todo. La discusión sobre qué tanta libertad puede existir antes de que se convierta en libertinaje no parará.

Rayuela

No hay quien detenga la marea humana en Nicaragua. Los días de Daniel y Rosario al frente del gobierno están contados.

Ni López Obrador puede contra López Obrador

Jorge Zepeda Patterson escribe en El País acerca de la esperanza que tienen las élites del país para que López Obrador sea quién acabe con su propia ventaja: “Se ha dicho que el mayor obstáculo que tiene en su camino Andrés Manuel López Obrador para llegar a ser presidente es el propio Andrés Manuel López Obrador. Sus frases ingeniosas y coloquiales tienen la virtud de convertirse en titulares de prensa y, en ocasiones, en dichos populares universalmente adoptados: «Ni Obama tiene uno así» o «corrido en terracería y sin aceite», por ejemplo. Pero en otras ocasiones su desparpajo termina castigándolo. Aún ahora es imposible saber a ciencia cierta el daño que provocó en 2006 en vísperas electorales su exabrupto: «Cállate Chachalaca», dirigido al entonces presidente Vicente Fox, que muchos ciudadanos consideraron excesivo. Los adversarios montaron una eficaz campaña para acusarlo de grosero y rijoso para con una institución, la Presidencia, a la que se debe un mínimo de respeto sin importar quien la ocupe (al margen de que quien la ocupaba hacía todo lo posible por tundir al entonces candidato del PRD). Doce años después, a 50 días de la elección López Obrador lidera las encuestas de intención de voto por márgenes que fluctúan entre 12 y 18%, dependiendo de la casa encuestadora. Una ventaja que se ha mantenido prácticamente inalterable en los últimos meses a pesar de la inmensa batería de recursos empleados en su contra por la élite política y económica del país. La campaña de miedo y denuesto no ha funcionado, la guerra sucia en las redes no revierte tendencias y los candidatos designados para vencerle en las urnas no generan pasión entre los votantes. En estas últimas semanas, a las élites solo les queda encomendarse a un involuntario aliado: el propio Andrés Manuel. En los comederos elegantes del código postal 11000 (Las Lomas) se repite una y otra vez, como salmodio esperanzador, que López Obrador terminará disparándose al pie en la recta final, como lo ha hecho siempre. (…) me parece que la esperanza que abrigan las élites de que López Obrador termine disparándose al propio pie es peregrina. En todo caso, y si llega a hacerlo, creo que a estas alturas serán ya balas de salva.

Campañas de odio

Raymundo Rivapalacio escribe en El Financiero cerca de la libertad de expresión y la delgada línea que separa el discurso de odio en estas campañas políticas: “La libertad de expresión es el pilar de la democracia. No es un lugar común, sino un axioma de las sociedades modernas. Sin ella no podrían existir otras libertades, como la libertad de prensa o la libertad para pensar y para hablar, para escribir sin interferencias o criticar y denunciar ilegalidades, así como la incompetencia de los gobernantes, sin temor a represalias. Sin esta libertad las minorías no podrían ser escuchadas y los abusos tampoco podrían ser neutralizados. Una sociedad sin libertad de expresión está sometida a los tiranos. Pero en los últimos años, algo cambió. Como apuntó Steven Rosenbaum en un artículo en la revista Forbes en noviembre de 2014, al transformarse la libertad de expresión en un discurso de odio, ruin, enconado, amenazado, racista, con epítetos misóginos disparados como armas a los adversarios políticos. La discusión sobre esta libertad está en choque permanente. Hay una corriente de opinión internacional que considera que una vez que la libertad de expresión es limitada, deja de ser libre. Otra habla del autocontrol del individuo, o de mecanismos, incluidos legales, para impedir actos radicales en el ejercicio de esa libertad que tengan externalidades que lamentar. Un ejemplo de la contradicción se dio luego de que dos jóvenes armados con fusiles se metieran en enero de 2015 a las instalaciones del semanario satírico parisino Charlie Hebdo y mataran a 12 personas, en venganza por unos cartones donde se burlaban de Mahoma. La indignación fue masiva en el mundo occidental, y la organización PEN, que defiende la libertad de expresión, premió a la publicación por su valentía. El contrapunto lo hizo el afamado monero Gary Trudeau, autor de la tira cómica Donesburry, que al criticar el premio, apuntó: “Al golpear hacia abajo, al atacar a los que no tienen poder, a una minoría marginada, con dibujos crudos y vulgares más parecidos al grafiti, Charlie se perdió en el campo del discurso de odio”. (…) La polarización no es nueva, pero con las plataformas digitales, que socializan lo que antes parecía un coto de ilustrados y élites, se oye y ve más, con inédita sonoridad y belicosidad. El discurso de odio que se aprecia en el proceso electoral va aparejado de la degradación de la política y la ruptura de las normas de convivencia que dañan todo. La discusión sobre qué tanta libertad puede existir antes de que se convierta en libertinaje no parará. Pero hay un fallo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en 2012, a propósito de un diferendo entre dos periódicos poblanos donde se cuestionaba la calidad profesional y honestidad de varios de sus periodistas, que determinó: “Un discurso de odio no puede escudarse en la libertad de expresión”.

A escena: encuestas “cuchareadas”

Han comenzado a aparecer la Guerrea de Encuesta. En La Jornada, Julio Hernández López, escribe que: “en el escenario del Partido Revolucionario Institucional que aprieta o, más propiamente, que pretende apretar, debe anotarse también el asomo de una peregrina encuesta de opinión, elaborada por la firma GEA-ISA (GEA: Grupo de Economistas y Asociados, e ISA: Investigaciones Sociales Aplicadas SC), que pretende mostrar cierto avance de Ricardo Anaya en cuanto a la persecución electoral de Andrés Manuel López Obrador, con el pentasecretario tridorito, José Antonio Meade […], no tan hundido. La guerra de las encuestas no se había dado, hasta ahora. De manera peculiar, la inmensa mayoría de las empresas a las que generosa e ingenuamente se puede calificar como confiables han reportado una delantera enorme de Andrés Manuel López Obrador. Ayer, sin embargo, GEA-ISA, de comprobada vocación asociativa con el poder, pareció haber dado el banderazo de salida a la temporada de las recomposturas estadísticas. Tomando ya como referencia el primer debate entre candidatos presidenciales, GEA-ISA reincide en colocarse en el espinoso sendero de los vaticinios electorales, que en otras ocasiones le han resultado tan escandalosamente equivocados que su credibilidad es baja: según el nuevo estudio, Andrés Manuel López Obrador tendría 29 por ciento de las preferencias electorales; Ricardo Anaya Cortés, 24 por ciento, y José Antonio Meade, 20 por ciento. Planteado así, el tabasqueño estaría a una distancia nada definitiva respecto al queretano […], e incluso con una separación de nueve puntos respecto al cuasi priísta, muy pocos conforme a la percepción popular. No está de más recordar lo que aquí se ha planteado con insistencia: las encuestas de opinión pública no tienen ningún rango de confiabilidad comprobable; las realizan determinadas empresas conforme a las instrucciones y necesidades de sus clientes (la encuesta es de quien la paga, suele decirse). Sin embargo, el lopezobradorismo las ha convalidado gustosamente cuando le han favorecido, de la misma manera en que las rechaza airadamente cuando le perjudican. Por lo pronto, inicia la temporada de las encuestas cuchareadas. ¡Hasta el próximo lunes! […]”.

10 de mayo en México

El 1o de mayo se celebra en México el día de las madres. En Reforma, Carmen Aristegui, escribe que: “este 10 de mayo los cinco candidatos a la Presidencia de México subieron a sus respectivas redes sociales mensajes dedicados a celebrar a las madres mexicanas. Ninguno de ellos dedicó una sola palabra […] a las mujeres madres de personas desaparecidas que, como sabemos, en México se cuentan por miles. ‘Nada que festejar’, decían ellas, arrastrando los zapatos y sus uñas llenas de tierra. […]. Entre los miles de madres de personas desaparecidas están las madres de los jóvenes de Ayotzinapa. Tal vez alguna acudió a la marcha de ayer en Paseo de la Reforma, junto con tantas otras. Otras acudieron a la Sesión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos realizada en República Dominicana esta semana. […]. Esta semana también se dio a conocer el informe de la Oficina en México del Alto Comisionado de la Organización de las Naciones Unidas sobre las violaciones de derechos humanos en la investigación del caso Ayotzinapa. ‘Doble Injusticia’, lo titularon. El informe fue impugnado por el gobierno mexicano y, días más tarde, respaldado desde Ginebra por ese organismo de derechos humanos. El reporte no tiene un alcance tal que permita saber quién o quiénes cometieron la desaparición forzada de los 43 estudiantes de la Normal. Tampoco abarca lo sucedido la noche del 26 y 27 de septiembre de 2014, ni lo sucedido durante las investigaciones del caso a partir de enero de 2016. El informe se centra exclusivamente en los inicios de la investigación atraída por las autoridades federales y con eso se tiene suficiente para saber cómo quedó marcado el caso por actuaciones que deben ser investigadas, no solo por organismos de derechos humanos. […]. En el informe se recuperan fragmentos de testimonios de las 34 personas cuyos casos fueron analizados. El texto publica, entre otras cosas, un aséptico enlistado de las modalidades de tortura denunciadas: ‘…penetración anal […], toques eléctricos en genitales, pezones y ano y amenaza de violación sexual a las mujeres de la familia de la persona detenida… amenazas de muerte… golpes… asfixia’. El informe también analiza el informe de la evaluación interna de la Visitaduría General de la Procuraduría General de la República y otros elementos relevantes del caso. El caso es un compendio de irregularidades. […]. ¿Cómo se les explica a las madres de los 43 jóvenes desaparecidos que el caso más emblemático de los últimos años está marcado por una investigación corrompida? ¿Cómo festejar el Día de las Madres, en México, sin ponerlas a ellas primero? Casos como el de Ayotzinapa han impactado profundamente por su alcance y significado. A pesar de ello, mucha gente prefiere voltear para otro lado o seguirse de largo frente a esta inmensa tragedia. El Alto Comisionado de ONU-DH, Zeid Ra’ad Al Hussein, lo dijo sin muchos rodeos, cuando estuvo en México en 2015. El caso Iguala, ‘…un microcosmos de problemas crónicos que subyacen a la implacable ola de violaciones de derechos humanos que está teniendo lugar a lo largo de México. De manera particular, pone de relieve el predominio de la impunidad y la indiferencia por las víctimas, que afectan al país entero’”.

El otro Andrés

Con el día de las elecciones cada vez más cerca, los candidatos han cambiado un poco su discurso y el ejemplo más claro es el de Andrés Manuel López Obrador. En Excélsior, el periodista especializado en temas parlamentarios, Francisco Garfías, escribe que: “no es que Andrés Manuel López Obrador se parezca a La chimoltrufia […], sino que cayó en la cuenta de que ir abiertamente contra del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México; oponerse a la Ley de Seguridad Interior; hablar de amnistía a los criminales, o enfrentar a los hombres del dinero, ya no suma. […]. Ese discurso de buenos y malos que le funcionó en la precampaña, la intercampaña, y en el primer tercio de la campaña, ya se agotó. El propio Andrés anunció ayer en Veracruz que el próximo 17 de mayo se reunirá con los integrantes de la Coparmex. Planteó, igualmente, que los constructores del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México se vuelvan inversionistas. El tres veces candidato presidencial tampoco quiere broncas con las Fuerzas Armadas. […]. En sus recorridos se dio cuenta de que en las zonas azotadas por el narco, los pobladores no quieren que se vayan soldados o marinos. ‘Se sentirían indefensos’, reconoce. ‘Así es Andrés. Primero pega y luego soba’, sintetizó Dante Delgado, ex aliado de Andrés Manuel López Obrador, quien lo conoce bastante bien. La encuesta que dio a conocer ayer GEA-ISA, realizada después del debate, es la primera llamada de atención al puntero en las preferencias electorales. Le da al candidato presidencial de la coalición Juntos Haremos Historia sólo cinco puntos de ventaja sobre Ricardo Anaya y nueve sobre José Antonio Meade. Andrés Manuel López Obrador captura el 29 por ciento en la intención de voto; Anaya, el 24 por ciento; Meade, el 20 por ciento; Margarita, el cuatro; y El Bronco, el 2 por ciento. […]. Llovieron las descalificaciones, las acusaciones de ‘cuchareo’. No faltó quien recordara que hace seis años, esa empresa le dio a Enrique Peña 17 puntos de ventaja. Ganó por siete. Faltan 51 días para la cita en las urnas. No hay nada para nadie. El resumen sobre escenarios electorales y legislativos que distribuyó ayer Luis Carlos Ugalde, mero mero de Integralia Consultores, establece tres escenarios posibles para el primero de julio próximo: 1.- Victoria abrumadora de Andrés Manuel López Obrador: Margen superior a los 8 o 10 puntos. 2.- Victoria ajustada de Andrés Manuel López Obrador: margen entre 3 y 5 puntos. 3.- Derrota estrecha de Andrés Manuel López Obrador: por 1-3 puntos. En el escenario uno tendríamos un gobierno con amplia legitimidad política, pero con escasos contrapesos. ‘colapsa el Partido de la Revolución Democrática’, vaticina. En el dos, un gobierno legítimo con mandato de cambio, pero sujeto a contrapesos legislativos. El Partido Revolucionario Institucional se convierte en ‘partido bisagra’ en el Congreso, para aprobar reformas del Partido Acción Nacional o Morena. El escenario tres es el más preocupante: ‘Nuevo gobierno con débil legitimidad, resultado de un proceso de calificación conflictivo. Protesta social y frustración en segmentos de la sociedad. Ejecutivo acotado, sujeto a negociaciones con el Congreso. Se mantiene el sistema de partidos, sin el Partido de la Revolución Democrática’ […]”.

El alguacil que sólo tenía una bala

Ante el clima de violencia que se vive en nuestro país en la actualidad y las propuestas de los candidatos al respecto, en El Universal, Alejandro Hope, presenta una manera en que los candidatos pueden actuar para tratar de disminuir la incidencia delictiva y escribe que: “imaginen un pueblo polvoriento del Lejano Oeste, asolado por bandidos y protegido por un solitario alguacil. Un día, un maleante mató al dueño de la botica. Para su desventura, el alguacil llegó pronto a capturarlo y llevarlo a prisión. Pero el pueblo, […], no tenía tiempo para delicadezas legales. Una horda se formó rápidamente y avanzó hacia la prisión para linchar al bandido. Fiel a su deber, el alguacil salió, pistola en mano, a hacer frente a la turba. Sin embargo, tenía un problema: sólo había una bala en el tambor de su revólver. Peor aún: los lugareños sabían que estaba casi desarmado. Pero, tras oír apenas seis palabras del alguacil, la multitud se detuvo y se dispersó. ¿Y qué fue lo que les dijo? ‘El primero que avance, se muere’. Nadie quería ser ese primero, nadie avanzó y nadie murió. Hay en esa historia tres lecciones fundamentales para una política de combate al delito: Una amenaza bien comunicada puede ser suficiente para disuadir casi cualquier comportamiento.  Nadie quiere ser el blanco prioritario de la autoridad.  Hay que sacarle el mayor jugo disuasivo a todas las balas que tengamos. Como el alguacil de la historia, el gobierno tiene pocas balas, pero no está enteramente desarmado. Puede resolver algunos casos: no muchos, pero sí algunos. […]. El problema es que esos recursos se asignan como en lotería. Le toca al que sea responsable de un acto que genere suficiente atención mediática o involucre a personajes conocidos. Los delincuentes no saben de antemano cuales son esos actos: pueden matar a 15 y salirse con la suya, y, al día siguiente, matar a dos y ser objeto de persecución sostenida. ¿A qué conclusión llegan entonces? A que la persecución es resultado de la mala suerte o de la complicidad de las autoridades con sus rivales.  ¿Qué pasaría si se aclara la confusión? ¿Qué sucedería si el gobierno se comprometiera de manera pública a perseguir con particular vigor al primer grupo criminal que, a partir de una fecha determinada, cometiera un acto específico? […].  Ejemplo, se podrían mandar los siguientes mensajes: A partir de una fecha específica, no se van a tolerar más homicidios múltiples con ocho y más víctimas.  […]. Es probable que, en una primera ronda, varios grupos no hagan caso. Se procede a cumplir la amenaza al primero que haya cometido el acto en cuestión. Después de dos o tres rondas, la amenaza empezaría a ser creíble. En ese punto, la regla se aprieta y se proscriben los incidentes con menos víctimas. […]. ¿Pero no podrían los grupos criminales esconder sus barbaridades o intentar atribuírselas a otros grupos? Tal vez, pero eso significaría que el mensaje está pasando. También, hay un buen pico de violencia que si no es pública, no sucede. […]. Esto puede no servir en el contexto mexicano, pero puestos a pensar en estrategias de pacificación, esta podría formar parte del menú. Como sugerencia”.

Mis diálogos con Meade en ‘Tercer grado’

En Milenio, el periodista Joaquín López Dóriga, escribe sobre la participación de José Antonio Meade en el programa “Tercer grado”: “el segundo invitado a la serie Conversaciones de la segunda temporada de Tercer grado, el lunes, fue José Antonio Meade, candidato presidencial de la alianza que encabeza el Partido Revolucionario Institucional, al que le comenté en la parte final dónde había estado la enjundia que había mostrado en el programa, a lo largo de su campaña, y me respondió: Hay que aprenderle. Cuando hablaba como secretario de Hacienda no tenía uno que hablar fuerte. Son 18 años de horas de vuelo (de López Obrador en campaña) contra cuatro meses. Ahí vamos, ahí vamos y vamos a ganar. Antes así había sido un diálogo. Joaquín López-Dóriga (JLD): A ver, José Antonio, ayer —me refería al acto de unidad priista del domingo— el nuevo presidente del Partido Revolucionario Institucional, René Juárez, dijo que ahora el equipo de campaña y el Partido Revolucionario Institucional van a ir por el mismo carril, pues ¿qué no iban por el mismo carril? […]. José Antonio Meade (JAM): Pues porque hoy el Partido Revolucionario Institucional y la campaña asumen la misma plataforma. JLD: ¿No la tenían? JAM: Evidentemente no, pues no teníamos esa sintonía, y hoy claramente hay que hacer ajustes. […]. JLD: Había diferencias… JAM: Había una falta de coordinación. JLD: Peor… JAM: Que ayer se suple absolutamente. ¿Cuál es la importancia del evento de ayer? Qué campaña y partido asumen plenamente plataforma y perfil y con eso nos presentamos frente a los electores. JLD: ¿Y por qué no había funcionado…? JAM: Son campañas complicadas, son campañas difíciles. Había que hacer el ajuste. JLD: Había dos equipos, porque yo veo que ustedes tienen más cuartos de guerra que en la Segunda Guerra Mundial, hay un cuarto de guerra para todo, y no se están comunicando dentro de la campaña… JAM: Y por eso se hicieron los ajustes. JLD: Y los resultados son esos, que no hayas podido subir como tenías proyectado… JAM: Y por eso los resultados, después de lo de ayer, van a ser diferentes. […]. JLD: Se tardaron mucho… JAM: Sí, sí, así pasa en las campañas, son difíciles, se hacen ajustes, qué bueno que se hizo el ajuste, era importante, era necesario, y la señal que se manda es qué coalición, qué plataforma, qué representamos en esta elección. Cuando salga ahora un priista a la calle, ¿qué implica? Implica un compromiso en materia de educación, de salud, de seguridad y ver qué es lo que necesita cada familia para salir adelante y acceder a sus derechos. A partir de ayer hay esa plena identidad, oportuno el cambio, oportuno el ajuste, y mucho más oportuno, ahorita, que tenemos todavía parte del primer tiempo (de un partido de futbol) y parte del segundo para salir a convencer. Y regreso al principio: ¿dónde estaba oculta la enjundia que Meade mostró en Tercer grado a lo largo de su campaña? Ojalá que aflore”.

AMLO ni ve ni oye a Eva Cadena

Durante su visita a Veracruz, Eva Cadena, hasta hace poco integrante del partido Morena, trató de hablar con #AMLO. En El Universal, su columna Bajo Reserva, asegura que: “nos dicen que ayer, en Veracruz, a Andrés Manuel López Obrador le pasó de largo la visita que le hizo Eva Cadena. Nos cuentan que él ni siquiera supo que era ella quien le entregó un libro y unos documentos. Sin embargo, todo ese material que le dio la mujer, que siendo diputada de Morena fue captada por una cámara recibiendo fajos de billetes, lo aventó en la camioneta y no supo más de ellos. Fue hasta mucho tiempo después que su equipo le dijo que era Cadena la que se acercó a él para darle su libro. A quien sí le prestó mucha atención ayer el tabasqueño fue a Carlos Urzúa, quien sería nombrado secretario de Hacienda en caso de que gane la Presidencia. Nos dicen que don Carlos se subió a la campaña exclusivamente para tratar la estrategia económica que perfila Andrés Manuel López Obrador”.

Campañas de terror

El actual periodo electoral ha estado marcado por la violencia. En Excélsior, su columna de trascendidos, Frentes Políticos, asegura que: “literalmente atemorizados los candidatos a diversos cargos prefieren bajarse de la contienda. En un país en el que más de 90 políticos han sido asesinados en las semanas recientes, una amenaza es tema serio. Y no sólo por parte del crimen organizado, también los líderes de grandes movimientos hacen su parte. En el presente proceso electoral, al menos mil candidatos se han bajado de la contienda por temor a morir, por ser obligados por sus partidos o tras argumentar cuestiones personales, de acuerdo con autoridades electorales locales. Tan sólo en el Estado de México, el Instituto Electoral informó que 225 candidatos han solicitado la baja de su registro. Los aspirantes que se quedan exigen protección, pero ni sus municipios ni sus estados pueden garantizárselas. Frase con plomo: la vida o el cargo”.

Reunión a la vista de AMLO con empresarios

Después de días en los que se acusaban entre unos y otros, parece que los empresarios y Andrés Manuel López Obrador han reanudado pláticas respetuosas. En Milenio, su columna Trascendió, asegura que: “que una vez que se serenaron los ánimos entre Andrés Manuel López Obrador y los empresarios, con la posposición además de la reunión que estaba programada en principio para hoy 11 de mayo, el equipo del candidato comenzó a tejer y su asesor económico Gerardo Esquivel se reunió el miércoles en San Ángel con Alejandro Ramírez, dueño de Cinépolis, y ayer con Agustín Coppel en un restaurante de la colonia Juárez. ¿Planearán llegar a la mentada reunión ya con acuerdos planchados para evitar otro desencuentro?”.

Problemas para Napoleón

Muchos años después pero ahora se les va a hacer justicia a los mineros que se vieron afectados por la “desaparición” de 54 millones de dólares. En Reforma, su columna de trascendidos Templo Mayor, asegura que: “todo indica que Napoleón Gómez Urrutia andaba buscando diamantes judiciales y se encontró puro carbón. O lo que es lo mismo: le salió el tiro por la culata en el desfalco de 54 millones de dólares que le transó a los mineros. Ya se supo que si la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje esperó hasta ahora para fallar en su contra, no fue por gusto. Resulta que desde mediados de 2015, la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje tenía que acatar el amparo que dictó un tribunal colegiado, corregir deficiencias de un laudo que emitió en 2012 y dictar un nuevo fallo. Peeeero, ‘alguien’ estuvo promoviendo, inclusive hasta en la Suprema Corte, toda clase de recursos judiciales a fin de bloquear el trabajo de la Junta. Y por eso fue que apenas el 30 de abril se pudo dictar el nuevo laudo, que deja claro que el sindicato “esfumó” los 54 millones que recibió de Grupo México para los trabajadores en 2004. Así que por andar retrasando la causa en su contra, a Gómez Urrutia le estalló la bronca a menos de dos meses de las elecciones”.

@loscabareteros

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