Columna de columnas nacional

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Desde la redacción de @loscabareteros ponemos a su consideración la “Columna de columnas nacional” del martes 29 de mayo de 2018. Peña: Hunde a Meade; riñe con Anaya: el político que mantiene al país en crítica situación general, no ha podido ser desplazado del timón de su partido y de la campaña presidencial, pues sigue controlando a un abanderado no priísta, Meade Kuribreña… ¿Cómo hace José Antonio Meade para salir de la cama por las mañanas, revisar la encuesta que le envían de Los Pinos que lo sitúa 20 puntos atrás, pararse sobre un templete y con el corazón en la mano y la garganta arrebolada decir ante cinco mil acarreados que él será el próximo presidente de México?: Derrumbe del sistema político…

Rayuela

Da la impresión que el candidato Anaya cree que el combate a la pobreza es un juego de consola.

Peña: Hunde a Meade; riñe con Anaya

A pesar de que muchos consideraban que el Presidente Enrique Peña Nieto perdería protagonismo conforme avanzara el proceso electoral, la realidad es que la figura del actual residente de los pinos continúa siendo un factor que afecta la campaña de José Antonio Meade. En La Jornada, el periodista Julio Hernández López, escribe que: “cuando algunos grupos priístas presionaban en busca de precipitar la designación de candidato presidencial, había presuntos intérpretes palaciegos que justificaban la retención peñista de la decisión sucesoria con el argumento de que el ocupante de Los Pinos deseaba prolongar lo más que le fuera posible dicho destape, pues luego de él comenzaría de manera natural su declive político. Enrique Peña Nieto, se decía, buscaba conservar un poco más los hilos del poder […] La realidad ha sido diferente […] el ocupante de Los Pinos con peor valoración demoscópica, el político que mantiene al país en crítica situación general, no ha podido ser desplazado del timón de su partido y de la campaña presidencial, pues sigue controlando a un abanderado no priísta, Meade Kuribreña, […] Peña Nieto está teniendo más peso en los resolutivos finales de lo que inicialmente parecía. El hundimiento o la incapacidad de crecimiento de Meade se debe en muy buena parte al dominio de Peña […] Entonces, ¿a qué juega Peña? O, dicho de otra manera, ¿cuáles son las cartas reales de Peña y cuál es la ganancia a la que aspira? En un análisis frío, no parece tener muchas opciones”.

En la mente de un perdedor desesperado

Jorge Zepeda Patterson, escribe en sin embargo acerca del afán de seguir compitiendo de José Antonio Meade: “¿Cómo hace José Antonio Meade para salir de la cama por las mañanas, revisar la encuesta que le envían de Los Pinos que lo sitúa 20 puntos atrás, pararse sobre un templete y con el corazón en la mano y la garganta arrebolada decir ante cinco mil acarreados que él será el próximo presidente de México? Más sorprendente aún, ¿cómo hace para acabar conmovido por su retórica épica, fascinado por su anuncio de victoria? ¿De dónde saca la energía para repetir el numerito dos horas más tarde? ¿Cómo convencer a otros de un argumento en el que uno mismo no cree? No debe ser fácil desplegar esta actividad de misionero de sol a sol, día tras día, 24 x 7 como dirían los itamitas en su jerigonza. Visitar en una jornada tres ciudades y en todas ellas repetir con vehemencia “yo mero” sin que el tono le traicione ni la sonrisa se le desdibuje. Me pregunto cómo será el diálogo por las noches entre el candidato y su esposa, Juana Cuevas, al repasar los incidentes del día. ¿Se animarán uno al otro recordando la intensidad de un aplauso, la cifra de asistentes a un mitin? O por el contrario, en ese espacio íntimo abandonan toda pretensión, dejan atrás máscaras de campaña y se sinceran sobre la larga línea de camiones usados para movilizar a los acarreados o comentan las actitudes lambisconas del líder sindical corrupto. O quizá están tan hartos del papel que la política les hizo jugar que por las noches simplemente se ponen hablar de los hijos y los pendientes hogareños. Hace mes y medio entrevisté a José Antonio Meade. En ese momento desplegó un optimismo arrollador; aseguró que sus encuestas anticipaban un repunte espectacular y que los debates volcarían el voto a su favor. Seis semanas más tarde las encuestas lo rezagan a un tercer lugar y a una distancia abismal del puntero. Dos de los tres debates ya han transcurrido sin hacer ninguna mella en la intención de voto. Y sin embargo, el entusiasmo y la convicción no decrecen un ápice. ¿Auto negación? ¿candor? ¿o simplemente es que sabe algo que los demás no acabamos de atisbar? ¿Cómo es posible que un doctor en economía, experto en la lectura de datos, no extraiga las conclusiones que derivan de las encuestas de instituciones respetables? Bloomberg, Mitofsky, Reforma e Ipsos, entre otras (ninguna de las cuales puede ser acusada de ser simpatizante de AMLO) muestran una realidad apabullante: el candidato del PRI se encuentra estancado o de plano en caída libre. (…) Me preocupa la disposición de Meade a hacer cualquier cosa con tal de impedir su derrota. Refugiarse en el auto engaño es un recurso entendible para conseguir la fuerza de voluntad necesaria para empujar un mes más de campaña. Espero que su entusiasmo obedezca a ese autoengaño y no a la confianza que otorga saber algo que los demás ignoramos. Como por ejemplo estar preparando un fraude “patriótico”. Algo que nunca creí que él estaría dispuesto a avalar, hasta que le oí incriminar a Nestora”.

¿Puede haber un fraude electoral en México?

Leo Zuckermann escribe en Excélsior acerca de la posibilidad de que se asome un fraude electoral como se viene argumentando: “Conforme se acercan las elecciones de julio, muchos me preguntan si puede haber un fraude electoral en México. La pregunta me llama la atención. Este país ha gastado miles de millones de dólares para erradicar la vieja práctica autoritaria del fraude electoral. Hemos construido instituciones para evitar que se modifique la voluntad del electorado a partir del principio de la total desconfianza de los competidores. El haber resuelto el tema del fraude electoral es uno de los grandes logros de nuestra historia, incluso reconocido a nivel internacional. Y, sin embargo, todavía hay muchos convencidos de que una “mano negra” puede meterse al proceso electoral para cambiar los resultados a su favor. En vísperas de ir una vez más a las urnas, el “fantasma” del fraude electoral vuelve a rondar en la mente de muchos. En lo personal, este fantasmita no sólo no me quita el sueño, sino que además hasta me aburre. Yo creo, como ha repetido mil veces José Woldenberg, que “pueden producirse irregularidades en una casilla o en un conjunto de casillas, pero un fraude maquinado centralmente es imposible”. El expresidente del IFE no se ha cansado de machacar, y con razón, cada una de las instituciones que se han desarrollado para tener elecciones donde sea imposible “modificar, alterar, maquillar, los votos que se depositan en las urnas”. Ahí están el padrón electoral, la utilización de boletas infalsificables, los elementos de seguridad de las credenciales de elector con fotografía, los listados que contienen no sólo el nombre de los votantes, sino también su rostro, las marcas que se hacen en las credenciales después de votar y en el dedo pulgar del elector con tinta indeleble y las mamparas con cortinilla para asegurar que el elector vote sin que nadie lo observe. También está el sorteo de más de un millón de ciudadanos que son los que durante la jornada electoral instalan las casillas, reciben los votos, los cuentan y llenan las actas y los representantes de los partidos que pueden observar todo el proceso desde la instalación hasta la clausura de la casilla. (…) muchos están volviendo a invocar el “fantasma” del fraude, incluyendo ciertos personajes cercanos a López Obrador, aunque éste vaya arriba en las encuestas. El problema es que este espectro, cada elección que pasa, se va haciendo más grande y va incluyendo nuevas cosas. Antes eran las prácticas fraudulentas que se hacían en las casillas el día de la elección. Eso se solucionó, aunque muchos todavía no lo crean. Fue un gran logro. Luego apareció la idea de otro tipo de irregularidades que llevaron al extremo de anular elecciones que, cuando se repitieron con nuevas reglas, volvieron a arrojar los mismos resultados. Eso, afortunadamente, también ya se arregló. Ahora el “fantasma” del fraude incluye nuevos temas como el manejo truculento de las encuestas, la participación de los medios para manipular al electorado, la intervención del crimen organizado a fin de amedrentar al electorado y la compra del voto. Así es cómo el espectro del fraude electoral sigue creciendo y cambiando de apariencia. Parece que estamos condenados a que esté ahí para siempre a pesar de todo lo que hemos hecho para superarlo”.

Encuestas espurias

Raymundo Rivapalcio escribe en El Financiero sobre el daño que le hacen a la democracia las encuestas de dudosa reputación: “Muy pocos años bastaron para que una vez que se instalaran las encuestas como una de las herramientas en campañas políticas en los 90, comenzara a desacreditarse el instrumento. Los primeros síntomas fueron en la campaña presidencial de 2000, cuando al registrar unas mediciones la ventaja de Vicente Fox sobre Francisco Labastida, hubo quien corrió al PRI para canjear la censura del estudio por canonjías. Más adelante surgió la publicación de encuestas que nadie sabía quién había hecho, que eran difundidas por periódicos influyentes en la Ciudad de México que siempre beneficiaban a los candidatos del PRI o al gobierno. Luego, vino un brinco a la sofisticación. Lo más aberrante, por lo impúdico, se dio en las elecciones intermedias de 2015, cuando dentro de periódicos de ‘prestigio’ se instauraron como modelo de negocio encuestas a modo. Se pagaban y como parte del paquete combo, se publicaban y difundían en los sitios web. Encuestas a la carta, para el mejor postor. Llegó a tener sus momentos de tensión entre cliente y proveedor, como sucedió en el caso de un candidato de oposición que pagó por una encuesta que nunca salió publicada. Cuando reclamó, como quedó registrado en pláticas del chat a las que se ha tenido acceso, el vendedor le dijo que había habido un problema técnico, pero que se la reponía gratuitamente con otra encuesta, de cualquier candidato que le indicaran. El cinismo en su máxima expresión. Y la complicidad de la clase política, también. (…) Este tipo de distorsiones descritas por la manipulación de un instrumento, dañan profundamente los procesos electorales y minan la democracia. Esto no es un lugar común. En la medida que la confusión reine por las contradicciones de los estudios publicados, en donde no haya costo alguno para quienes de manera tendenciosa o comercialmente por los medios de comunicación que practican esta aberración e inventan, el electorado no sólo va confiando menos en el instrumento sino además, utiliza los datos que se acomoden mejor a sus ideas y sentimientos, en la mar de resultados mezclados entre verdaderos y falsos, para descalificar procesos y perder la confianza en el sistema democrático, al crear múltiples realidades subjetivas que se contraponen. (…) La proliferación de encuestas espurias no ha ayudado al clima electoral. Al contrario, han distorsionado el proceso al haber sido utilizadas por algunos protagonistas –quizás sus patrocinadores secretos- para demostrar que sus candidatos estaban mejor de lo que señalaban otras encuestas. A las dificultades objetivas metodológicas que enfrentan las empresas encuestadoras, se le han añadido estas nuevas variables que, parafraseando a Bishop, hace que las mediciones de opinión pública sean tan difíciles como comprender al Espíritu Santo”.

Derrumbe del sistema político

Samuel Aguilar Solís escribe acerca del futuro de los partidos políticos frente a las nuevas y renovadas demandas sociales: “La democracia liberal, forma de gobierno que se sobrevaloró en sus objetivos y que se planteó como la panacea desde la caída del muro de Berlín, prometiendo traer prosperidad, libertades e incluso felicidad, ha dado argumentos a sus detractores después de la última crisis financiera y económica global de 2008, la cual no sólo trajo desencanto, sino que explotó sus supuestas bondades llevando literalmente a la calle a los ciudadanos por la crisis del pago de vivienda y también por el desempleo. La respuesta de los gobiernos ha sido parte de la explicación de la rabia social, los cuales fueron testigos de cómo sus autoridades y representantes elegidos democráticamente optaron por salvar a sus amigos, dando prioridad a los intereses financieros y no a las personas, sus hipotecas, sus empleos, etcétera. Hoy la indignación social se vuelve exponencial por y en las redes sociales. Así, líderes carismáticos de todo el mundo han encontrado terreno fértil para ganar votos y adeptos por el hartazgo social; el fenómeno AMLO no debiera sorprendernos, y es que en el mundo un coctel de populismo, outsiders, antisistema y la crisis de los partidos políticos tradicionales se ha convertido en un fenómeno global que se alimenta de una sociedad desencantada con los resultados que ha traído la democracia liberal. El discurso de polarización ha resultado exitoso en casos de movimientos sociales, entendidos éstos como acciones colectivas organizadas y que permanecen en el tiempo recurriendo a acciones a fin de impedir o de lograr ciertos cambios. Si bien los movimientos sociales surgen motivados por las desigualdades económicas y tienen su auge en la década de los 60 como lógicas de participación ciudadana, hoy los movimientos se amplían y destacan los movimientos feminista, movimientos ambientalistas, movimientos obrero, pacifista o antimilitarista, antiglobalización, okupa, entre otros. La labor de los movimientos sociales es presionar al poder político mediante reivindicaciones concretas o en crear alternativas, o en su caso llegar al poder como es el caso del movimiento En Marche! encabezado por Emmanuel Macron. Pero también algunos movimientos han desembocado en organizaciones partidarias como Podemos, en España; Movimiento 5 Estrellas, en Italia, o Syriza, en Grecia, por mencionar algunos. Los movimientos sociales versus los partidos políticos tienen una débil estructura orgánica, lo cual les permite agilidad, discurso temático o trasversal que les posibilita ser más adaptables, política no convencional o contenciosa y su orientación hacia el poder suele ser de conflicto, es decir, se comportan como una oposición en las demandas y temas que son su esencia. La socialización de sus causas hacen visible sus demandas y es en donde ganan adeptos a sus causas. ¿Es el futuro de los partidos políticos convertirse en movimientos ciudadanos? ¿Qué futuro les espera a los partidos políticos? ¿Los partidos son los responsables de llevar a personas corruptas e incapaces al gobierno? Quizá la respuesta vaya en ambos sentidos”.

Muy activas las fuerzas federales a un mes de la elección

Por su parte en Milenio, su columna de trascendidos Trascendió, asegura que: “que en menos de 48 horas las fuerzas federales lograron aprehender a tres de los principales operadores de Nemesio Oseguera Cervantes, ‘El Mencho’, líder del cártel de Jalisco Nueva Generación: su esposa, Rosalinda González Valencia; su distribuidor de armas y drogas, además de negociador para recibir apoyo municipal y estatal, Juan José Farías, ‘El Abuelo’, y Javier Valle Brawnt, principal responsable de la expansión de precursores químicos”.

Peña Nieto salió a defender su gestión

Luego de las fuertes críticas que ha recibido la administración en el Excélsior, su columna de trascendidos, Frentes Políticos, asegura que: “el Presidente Enrique Peña Nieto salió a defender su gestión como jefe del Ejecutivo. Refutó que en su administración sólo existan hechos negativos que han oscurecido el horizonte del país. Efectivamente, no se puede negar que ha habido crecimiento y generación de empleos y eso ha traído mejores perspectivas para la transformación de México. En la Asociación Nacional de Usuarios de Riego pidió no autoflagelarnos y decir que estamos mal. No se puede negar que atravesamos por dificultades que hacen efervescencia por el proceso electoral, pero las instituciones que nos hemos forjado y la civilidad de la sociedad evitará que las pasiones se desborden”.

#SinMiedoALaIbero

El días pasados, estudiantes de la Ibero, lanzaron un llamado a los candidatos presidenciales para sostener un debate con jóvenes de dicha universidad, a través de un video posicionado con el hashtag #SinMiedoALaIbero, se dirigieron a los políticos para dialogar sobre sus propuestas. Al respecto en el diario Reforma, su columna de trascendidos Templo Mayor, asegura que los jóvenes “ya recibieron dos respuestas a su invitación para dialogar y debatir en esa universidad. El candidato del Frente, Ricardo Anaya, aceptó a través de su Twitter, por lo que sólo falta saber cuándo irá. Mientras, el abanderado de Morena-PT-PES, Andrés Manuel López Obrador, dijo que no va pues le queda poco tiempo de campaña y tiene que recorrer tooodos los distritos del país. Faltan por responder José Antonio Meade y Jaime Rodríguez a esa invitación que, por cierto, recibieron todos los aspirantes desde abril. Ya se verá si, de los cuatro, tres le tuvieron miedo a una segunda edición del #YoSoy132 surgido en la UIA en el 2012”.

@loscabareteros

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