Columna de columnas nacional

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Desde la redacción de @loscabareteros ponemos a su consideración la “Columna de columnas nacional” del miércoles 30 de mayo de 2018. La elección AntiAMLO: Pongamos que tuviéramos que elegir sólo entre Meade y Anaya, entre mister “las cosas están requetebién” y mister “no, están casi bien”. Sólo quieren ganarle al Peje, y que tras el triunfo todo siga igual… ¿Alguna duda de por qué van perdiendo? Los muertos de Peña. Nuevo asesinato de un periodista, Héctor González Antonio, corresponsal de Grupo Imagen en Tamaulipas. López Obrador, Meade y el juego de las sillas…

Rayuela

Algunos empresarios viven anclados en las catacumbas. Por eso pretenden imponer su ceguera a sus trabajadores y a quien se deje.

La elección AntiAMLO

Salvador Camarena, en El Financiero escribe acerca de los pilares de campaña de Anaya y Meade; es decir, su perfil eminentemente anti-AMLO: “El motor de la elección presidencial, y en buena medida de las elecciones en todo el país, es un referéndum sobre alguien que no ha ejercido una posición de gobierno o parlamentaria desde hace 13 años. Pongamos que Andrés Manuel López Obrador no gana el 1 de julio. Sobre la mesa de los resultados de ese hipotético escenario tendríamos a un segmento aliviado por haber logrado descarrilar lo que veían como un pésimo escenario para México. Tendríamos a otro segmento encabritado. Y a otro más tratando de entender qué pasó. Pero conjurado el peligro (según anayistas y pepistas, insisto), el país entero tendría entonces que conocer lo que el ganador propone para México, lo que se proponía más allá de evitar que López Obrador ganara. Estamos en una elección donde todo gira en torno a AMLO. Las campañas son sobre él, en torno a él, contra él, pero no a pesar de él. Digo las campañas en plural porque hay candidatos a gobiernos locales (Alejandra Barrales, por ejemplo) que hacen campaña en contra de AMLO, y no es menor el número de candidatos de Morena que hacen proselitismo (es un decir) básicamente colgados de la figura de AMLO. (…) Pongamos que tuviéramos que elegir sólo entre Meade y Anaya, entre mister “las cosas están requetebién” y mister “no, están casi bien”. Sólo quieren ganarle al Peje, y que tras el triunfo todo siga igual. ¿Alguna duda de por qué van perdiendo?”.

Los muertos de Peña

Ciento siete mil homicidios dolosos en lo que va del sexenio, hablan muy mal de la estrategia de seguridad del presidente Enrique Peña Nieto. En Chihuahua, Guanajuato, Guerrero y Tamaulipas, los reportes de balaceras y asesinatos son cotidianos. Hay zonas en el país que nuevamente, como hace 15 años, no se pueden visitar, y viajar por carreteras por las noches se ha vuelto muy peligroso en varias regiones del país. El incremento de ataques a empresas, asaltos físicos, secuestros y extorsiones, que tienen muy ansiosos y preocupados a los empresarios, que ya vieron afectados sus negocios por el alza galopante de la violencia, subrayan el colapso de su política. Mal cierre tiene el Presidente en el tema que más lastima a la sociedad, gran lastre que añade carga al final de su sexenio. Las cúpulas empresariales le están exigiendo que no deje el problema de la seguridad al próximo gobierno, y que apure las reformas que se tienen que hacer para frenar la violencia al alza, que no pueden esperar. Los empresarios pecan de ingenuidad en su desesperación para que el gobierno federal haga algo. ¿Por qué tendría que hacerlo? El Presidente le compró de cabo a rabo la estrategia de seguridad a su exsecretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, y está convencido de que la violencia. (…) Con tantas pifias, omisiones, negligencias o encubrimientos que se han dado en el gobierno peñista en materia de seguridad, ¿cómo esperan las cúpulas empresariales que el Presidente rectifique el rumbo? Es esperar demasiado de Peña Nieto que, en esta materia, como en otras que serán analizadas próximamente, ya cerró la cortina”.

Héctor

Ayer se dio a conocer un nuevo asesinato de un periodista, Héctor González Antonio, corresponsal de Grupo Imagen en Tamaulipas, que se dedicaba a cubrir notas relacionadas con el crimen organizado, y que a pesar de ello nunca fue irresponsable a la hora de hacer su trabajo dada la peligrosidad que tiene desempeñar el oficio del periodismo en la zona norte del país, y hoy a manera de homenaje recordando cómo era a la hora de hacer su trabajo, en el Excélsior, su director, el periodista Pascal Beltrán del Río, escribe que: “pocos lugares más difíciles para reportear en México como Tamaulipas. Si algún estado del país ha concentrado los horrores que hemos vivido en los últimos 15 años, es esa esquina del país. […]. El trabajo periodístico no tiene mucha ciencia. Basta con ser buen reportero para cumplir con la chamba. Pero eso sí tiene su chiste. Un buen reportero tiene fuentes confiables, a las que puede llamar sin que duden de él. Fuentes bien informadas. Y Héctor siempre sabía a quién buscar. —Héctor, dicen en las redes sociales que detuvieron a tal personaje –le dije una vez. —Pues, mira, lo que yo sé es que no lo han detenido. Estuvieron a punto de capturarlo, pero se les fue –me respondía. —¿Seguro, Héctor? —Eso me dicen mis fuentes. Así eran nuestras conversaciones. Y siempre resultaba que las fuentes de Héctor tenían razón. […]. Por supuesto, Héctor sabía los riesgos de ser periodista en Tamaulipas. No le faltaba valentía para poner su voz y su nombre a la información que recababa para el periódico o los medios electrónicos, pero escogía cuidadosamente sus palabras. Sabía que los delincuentes escuchaban y leían todo lo que él transmitía y que las palabras mal interpretadas podían dar lugar a represalias por alguno de los bandos criminales enfrentados. Hace años, en Excélsior, recibimos un correo electrónico en el que un personaje asociado con la banda de Los Zetas reclamaba que nuestras notas eran perjudiciales para su grupo y favorables para el cártel rival. Nos conminaba, no de buen modo, a que no siguiéramos en ese supuesto favoritismo. Desde luego, no había tal. […]. En la Ciudad de México, recibir un mensaje así quizá no entraña un gran peligro para un periodista. Pero en Tamaulipas es otra cosa. En ese estado, los mañosos llegaron a tener ‘jefes de prensa’ que revisaban todo lo que publicaban los medios locales […], desde la manera de informar sobre una ejecución hasta quiénes aparecían en las páginas de sociales. […]. Nuestro compañero no era un kamikaze. Era muy responsable para informar. Pero no sólo eso: tenía cuidado de no utilizar lenguaje que pudiese inflamar el ánimo de tipos que viven en la paranoia y la sed de venganza. Por eso me cuesta trabajo entender su muerte. Sobre todo, la forma tan cruenta en que fue asesinado. En nada ayuda la especulación. Por supuesto, tengo claro cuáles fueron sus notas más recientes. […]. La muerte de Héctor nos deja un gran vacío. Quienes lo asesinaron nos arrebataron a un querido compañero y a un reportero dedicado y riguroso. En los días por venir estaremos exigiendo que las autoridades investiguen a fondo el crimen y no permitan que se sume al pesado expediente de los casos no resueltos que terminan en la impunidad. Muchos de ellos, de periodistas como él. Mientras, me quedo con la tristeza de no haber convivido más con Héctor. Y con las cálidas palabras que me dedicó en una visita que hice a Tampico para transmitir el noticiario de radio de Imagen. ‘Sólo vine para tomarme una foto contigo’, me dijo. Cuando miro esa foto, me detengo en la mirada limpia de un hombre que cumplió con creces su misión en la vida”.

Las 3 campañas

Una de las principales razones por las que Andrés Manuel López Obrador ha encabezado las encuestas durante estas elecciones se debe, en gran medida, a que ha logrado aplicar sus estrategias en todos los niveles de comunicación sin haber cometido graves errores. En el Reforma, el académico, columnista y politólogo, Sergio Aguayo, escribe que: “llevamos dos meses de competencia electoral y las encuestas de intención del voto se mantienen casi inmóviles. Explico el hecho, comparando las campañas de los dos finalistas […] lo determinante ha sido que Andrés Manuel López Obrador ha tenido más aciertos que errores en las tres campañas: la ‘aérea’ (spots, redes sociales, espectaculares, etcétera); la ‘terrestre’ (mítines, foros y otras formas de contacto personal) y la ‘subterránea’ (amarres discretos con quienes detentan el poder). Las cifras muestran que Ricardo Anaya apostó por la ‘aérea’. El Financiero estimó que entre 2015 y el final de esta campaña habrá aparecido en 14 millones 300 mil promocionales; López Obrador se quedará en poco más de 9 millones de anuncios en el mismo tiempo […] En la campaña ‘terrestre’ Anaya ha sido apabullado. Según un conteo realizado por Reforma hasta el 20 de mayo -día del segundo debate- Anaya había participado en 29 mítines, frente a los 120 de López Obrador […] Finalmente, está la campaña ’subterránea’. Siempre ha habido negociaciones en lo ‘oscurito’; la diferencia es que en esta ocasión hemos podido observarla más de cerca […] En esta categoría, Andrés Manuel ha tenido una mayor capacidad para llegar a acuerdos con quienes detentan porciones del poder fragmentado”.

Morena como recipiente nacional

Pasan los días y las alianzas e inclusiones que hace el Partido Movimiento de Regeneración Nacional son cada vez más increíbles e impensadas, ya que aceptan cualquier tipo de compañía con tal de ganar votos y así asegurar un triunfo electoral el próximo julio, lo que hace pensar que es un partido sin ideología que solamente suma adeptos para su propio beneficio y no necesariamente pensando en la población, y del tema, en Milenio, el periodista, novelista e historiador Héctor Aguilar Camín, escribe que: “Morena es un aluvión electoral y también, cada vez más, un insólito tejido de alianzas. Lo une todo el liderato de López Obrador, el programa que él ha definido y, cada vez más, el pragmatismo del posible triunfo. […]. Hace un par de meses me dijo un amigo ex priista, reinsertado al lopezobradorismo: ‘En este momento, Movimiento de Regeneración Nacional es un ejército donde hay un general en jefe y puros soldados rasos’. Es imposible decir cómo quedará acomodado ese ejército después de la elección y cuál será su perfil real como fuerza gobernante. Es imposible saber también, desde lo que puede leerse en la prensa, cómo está compuesto realmente ese partido y de qué tamaño es su militancia. […]. Los aliados, el Partido del Trabajo y Encuentro Social, dan cuenta del pragmatismo ideológico del Movimiento de Regeneración Nacional. El Partido del Trabajo es la única formación política de México que tiene en su programa la expresión maoísta ‘línea de masas’ y el propósito de crear una ‘sociedad socialista’. El Partido Encuentro Social es el primer partido confesional de la democracia mexicana, el brazo político de las iglesias evangélicas del país. Morena, por su parte, se define a sí mismo como ‘una organización política amplia, plural, incluyente y de izquierda’. Pero, conforme se expande y atrae políticos de los rumbos más inesperados, va quedando claro que no es un partido de izquierda ni un partido ideológico. Lo describe mejor este otro pasaje de su declaración de principios: “Nuestro partido es un espacio abierto, plural e incluyente, en el que participan mexicanos de todas las clases sociales y de diversas corrientes de pensamiento, religiones y culturas’. Es un partido que aspira a cacharlo todo, a ser el nuevo recipiente de la diversidad nacional, a la manera del antiguo Partido Revolucionario Institucional donde todo cabía. Morena no quiere ser un partido, sino el molde de una nueva hegemonía nacionalista y nacional”.

Morena y las casillas

A pesar de que lidera en casi todas las encuestas, Andrés Manuel López Obrador deberá prestar especial atención a aquellos que se encargarán de defender el voto de todos los simpatizantes de su movimiento, pues es sabido que la ausencia de defensores del voto morenistas en las casillas ha sido uno de los principales problemas para la campaña del tabasqueño. Al respecto, en La Jornada, el periodista Julio Hernández López, escribe que: “el talón de Aquiles del lopezobradorismo siempre ha estado en la representación partidista en las mesas receptoras de votación […] Hay dos factores que ayudan a explicar esa distorsión clave. Por un lado, los pleitos entre los grupos, que se pelean el control del dinero y la representación electorales, suelen obstruir la acreditación de quienes no forman parte de sus facciones e incluso, de una manera irónica, suelen rechazar a quienes de manera honesta y voluntaria, pero sin grupo, desean promover y defender el voto en favor de Andrés Manuel López Obrador […] Por otra parte, los adversarios del lopezobradorismo que han tenido capacidad de infiltración económica han hecho y hacen todo para comprar la voluntad omisa o abiertamente complicaría de cuanto representante ante casillas o representante general han podido. La estrategia, como parece estar sucediendo en esta ocasión, no solamente busca aumentar de manera tan artificial como notable la votación en favor de determinado candidato, o reducirla también de manera significativa. Un manejo ponderado de cifras puede llevar a desarrollar una estrategia de fraude electoral mediante el incremento o disminución de los números oficiales de cada mesa de votación […] Ayer, la comisión de asesoría electoral del partido que lidera todas las encuestas de opinión generalmente aceptadas, hizo saber que tiene ya un ejército electoral de unas 640 mil personas”.

Inseguridad y violencia, no hay más

El tema de la violencia es uno de los que ha rebasado a los últimos gobiernos pues año con año las cifras de homicidios se incrementan y por más que se hacen detenciones de objetivos prioritarios no se detiene y micho menos se acaba con la violencia que azota al país, pues ya no son solamente regiones las que viven bajo estas condiciones, hoy en día es todo el país el que vive bajo amenaza constante de alguna balacera o persecución y lo problemático y que deja sin muchos ánimos a todos es que entre los gobiernos locales, estatales y el federal, no se ponen de acuerdo para poder darle una solución a este problema, y en Milenio, el periodista Joaquín López Dóriga, escribe que: “el tema de la inseguridad y la violencia ha rebasado al Estado mexicano, que somos todos, se ha convertido en la prioridad en la agenda pendiente de los gobiernos federal y locales, en la mayor preocupación de los mexicanos y en una fuerza que parece imbatible y que se impone por encima de todo y de todos. […]. La violencia y la inseguridad ya no son de una zona, se ha extendido regionalmente por todo el país al tiempo que la autoridad federal da golpes, establece estrategias, detiene a capos y criminales, pero estos se reproducen como un monstruo de mil cabezas, que lo es. Las cifras indicaban que 2016 había sido el más violento en años, pero resulta que 2017 fue peor y este lo podría superar en número de homicidios dolosos. Es cierto que 92 por ciento de los delitos es del fuero común y que corresponde prevenirlos, combatirlos, resolverlos y castigarlos a gobernadores y alcaldes. Pero también es cierto que siempre tienen un culpable arriba, el gobierno federal, y una excusa a la mano, es un reflejo de lo que sucede a escala nacional. Y de los candidatos he oído que hay que atacar las causas, en lo que tienen razón: pobreza, educación, cultura, deporte, empleo, espacios públicos, pero también les he señalado, sin éxito, que eso es un quehacer de resultados en el mediano plazo, y pregunto qué hacer mientras se avanza en el logro de esos elementos esenciales, en el hoy, en el ahora. […]. Y lo peor es que, habiendo avances, no veo cómo salir de este azote. Y en las campañas no hemos escuchado un plan eficaz para combatirlo, una solución para resolverlo. Quizá porque no existe”.

Y Navarrete se autoflageló

En últimas fechas, uno de los discursos más recurrentes del Presidente Enrique Peña Nieto ha consistido en culpar a los mexicanos de “autoflagelarse” al ver la situación del país negativa y no reconocer los avances de su administración; al respecto, en El Universal, el periodista Salvador García Soto, escribe que: “no pasaron ni 24 horas de que el Presidente Peña Nieto volviera a reprocharle a los mexicanos su tendencia a ver situaciones negativas donde no las hay, criticando que ‘nos autoflagelamos, nos afrentamos, decimos que estamos mal y en escenario crítico’, cuando su Secretario de Gobernación, Alfonso Navarrete Prida, tuvo que ‘autoflagelarse’ y reconocer el ‘crecimiento inusitado en los índices de delitos de alto impacto en diversas regiones del país’, luego de que las cúpulas empresariales lanzaran una ‘alerta’ por el ‘incremento inaceptable’ de los niveles de inseguridad, delincuencia e impunidad en el país […] Mientras Peña insistía el lunes en su discurso de las últimas semanas, cuestionando a ciudadanos incapaces de reconocer avances en su gobierno, […] la realidad que reconocen los índices oficiales y la exigencia del sector empresarial del CCE y la Coparmex, que le exigieron al presidente y al Congreso ‘trabajar hasta el último día de su gobierno’ y hacer una reforma urgente en el tema de la seguridad, obligó a que el responsable de la política federal de seguridad sacara el látigo y reconociera el ‘escenario crítico’”.

El nuevo lío de Luis Videgaray

Algunos rumores apuntaron a que López Obrador tendría en la figura de Luis Videgaray a un aliado con quien pactó mantener las reformas estructurales impulsadas este sexenio a cambio de establecer relaciones con el sector empresarial mexicano; sin embargo, esta información resultó ser falsa. En El financiero, el columnista Pablo Hiriart, escribe que: “ahora resulta que López Obrador tendría una carta de lujo para realizar cabildeo en los niveles más altos del empresariado del país: el secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray Caso. Es lo que refiere el portal internacional de noticias La Política On Line, con base en Argentina y ramificaciones en diversos países, como México. De acuerdo con la publicación, Videgaray, sin autorización, estaría realizando una negociación con el equipo lopezobradorista a fin de salvar las reformas que emprendió México en este sexenio, a cambio del acercamiento de grandes empresarios al equipo del abanderado del Movimiento de Regeneración Nacional […] Esa información, nos dicen fuentes que están fuera de toda duda, es falsa. Los pecados de Videgaray son otros, y tienen como nutriente su arrogancia y protagonismo. Pero la traición no está en su ADN, dicen quienes lo conocen. ¿Por qué suena el nombre de Videgaray cuando se trata de inventar historias misteriosas y fantásticas? Porque, efectivamente, el canciller tiene la tendencia a ser ajonjolí de todos los moles […] La estrategia de Videgaray fue exitosa al sacar adelante las reformas largamente pospuestas, mediante acuerdos cupulares que fructificaron. Pero el Presidente debió renunciar a la cercanía con su pueblo, dejó de ser querido, cayó en la aceptación ciudadana y ahora su partido está en riesgo de perder la Presidencia y de que las reformas se reviertan”.

Exigencias

Hoy en el Excélsior, su columna de trascendidos, Frentes Políticos, hace una exigencia a las autoridades correspondientes para que se haga justicia pues ayer se dio a conocer el asesinato de un periodista más, corresponsal el Tamaulipas, que trabajaba para Grupo Imagen, y de las investigaciones esperan resultados rápidos y confiables, además de asegurar que no van a permitir que se trate de un caso más archivado, y asegura que: “como país no avanzamos en materia de seguridad ni en la protección mínima que deben tener los comunicadores. Ayer mataron al sexto periodista mexicano en 2018, y el primero de Grupo Imagen, Héctor González Antonio, corresponsal en Tamaulipas. Como empresa de comunicación, condenamos el asesinato en los términos más enérgicos, nos solidarizamos con su familia y respetamos y damos espacio a las autoridades para investigar, pero esperamos resultados confiables y justicia pronta. No aceptaremos que el caso termine archivado. Nos preocupa el clima adverso para el trabajo periodístico. Son demasiadas seis voces acalladas. Ni una más”.

López Obrador, Meade y el juego de las sillas

En El Universal, su columna de trascendidos Bajo Reserva, recordó que en los últimos días las sillas han sido una constante en las campañas presidenciales: ya sea Meade luchando por no caer de una silla, hasta los veracruzanos que regalaron a López Obrador una silla, que prometió usaría en caso de llegar a los pinos; es por eso que asegura: “las sillas jugaron el martes un papel protagónico en la campaña presidencial. José Antonio Meade, candidato del Partido Revolucionario Institucional, por poco se cae de una silla al comenzar su participación en la tercera cumbre ciudadana. Mientras el tambaleo provocaba reacciones inmediatas con memes en redes sociales, en Veracruz el candidato de Morena, Andrés Manuel López Obrador, se sentaba en una réplica de la silla presidencial que le regalaron y que, nos comentan, se llevará a Palacio Nacional si gana la Presidencia. En un mes se sabrá a quién le tocará sentarse en la silla del águila con la que los cuatro candidatos sueñan”.

Empresarios inquietos

Conforme nos acercamos al día de la elección, cada vez más miembros del sector empresarial han salido a expresar públicamente su preocupación acerca de que López Obrador logre ganar la Presidencia el próximo 1 de julio; ante esto, el tabasqueño se limitó a pedir al empresariado que no “asuste” a los electores. En el diario Reforma, su columna de trascendidos Templo Mayor, asegura que: “cada día son más los grandes empresarios que se pronuncian públicamente sobre los riesgos que tendría la implantación de un modelo económico populista. El más reciente es Germán Larrea, quien expone en una carta los efectos negativos que habría en las inversiones, la creación de empleos, la paridad del peso, la inflación y, en general, en la economía. Y aunque no lo menciona por su nombre, el candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador se puso el saco y le pidió a Larrea que no asuste a nadie y que no tenga miedo… para después acusarlo de traficar influencias, de contaminar ríos y hasta de tener poco corazón. Vaya manera de ‘tranquilizar’ a los empresarios”.

https://www.reforma.com/

Reforma Educativa

Ahora que se discute sobre la continuidad o cancelación de la Reforma Educativa, el actual Secretario de Educación Pública, Otto Granados, presentó su libro en el que detalla las razones por las que dicha reforma no debería cancelarse, y por el contrario, reforzarse pues, de lo contrario, significaría una regresión en la materia, y de esto, hoy en Milenio, su columna de trascendidos Trascendió, asegura que: “que en medio de la discusión electoral sobre el destino de la reforma educativa, el titular del área, Otto Granados Roldán, presentó su libro sobre el tema en el Club de Industriales, acompañado en el presídium por el ministro José Ramón Cossío Díaz, el historiador Javier Garciadiego y José Carreño Carlón, cabeza del Fondo de Cultura Económica, que edita la obra. Los ponentes, con la moderación del periodista Leonardo Kourchenko, coincidieron en la necesidad de sostener y fortalecer la reforma, antes que cancelarla, lo que implicaría una regresión en la materia”.

@loscabareteros

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