Columna de columnas nacional

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Desde la redacción de @loscabareteros ponemos a su consideración la “Columna de columnas nacional” del miércoles 06 de junio de 2018. Golpe a la PGR: La decisión de un Tribunal de Tamaulipas para reponer el proceso de los 43 normalistas de Ayotzinapa ha causado polémica, además de ser un duro golpe a la credibilidad y la labor de la PGR… El ideario (y la venganza) de Andrés… Radiografía de los indecisos: Esperanza de unos, dolor de cabeza de otros, los indecisos son parte del imaginario electoral a sólo unas semanas de los comicios del 1 de julio. El nuevo pacto de impunidad.

Rayuela

La guardería ABC es otro gran pendiente. Murieron inocentes, pero los culpables gozan de excelente salud y libertad.

Golpe a la PGR

La decisión de un Tribunal de Tamaulipas para reponer el proceso de los 43 normalistas de Ayotzinapa ha causado polémica, además de ser un duro golpe a la credibilidad y la labor de la Procuraduría General de la República. En el Reforma, Sergio Sarmiento, escribe que: “el fallo del colegiado es un golpe brutal a la Procuraduría General de la República. Los magistrados determinaron en una decisión unánime que la investigación del caso Iguala ‘no fue pronta, efectiva, independiente ni imparcial’. Pero fueron más allá al señalar que, como ‘en México no se cuenta con una fiscalía independiente, se determinó crear una comisión de investigación para la verdad y la justicia’ […] El fallo en un juicio de amparo del Primer Tribunal Colegiado del 19º Circuito de Reynosa, Tamaulipas, ha sido considerado como ‘inédito’ y lo es. Quizá más. Algunas de las disposiciones parecen ser incluso inconstitucionales […] Otra decisión preocupante del tribunal es separar del caso a todo el equipo que lleva actualmente la investigación. Casi cuatro años después de los hechos, habrá que empezar de nuevo, pero con investigadores que no conozcan el caso, que no tengan facultades para establecer líneas de investigación y que obedezcan instrucciones de un grupo de activistas políticos. No parece que los magistrados del Primer Tribunal Colegiado del 19º Circuito estén tomando las medidas adecuadas para lograr una justicia pronta y mucho menos efectiva”.

El ideario (y la venganza) de Andrés

Raymundo Rivapalacio escribe en El Financiero acerca del ideario de Andrés Manuel López Obrador: “Dice –AMLO- que falta un cambio verdadero en México, lo que es indiscutible si uno ve el repudio que hay contra el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto y el colapso de sus niveles de aprobación. Subraya que se tiene que acabar con la corrupción y la impunidad, lo que ha sido un reclamo nacional y de creciente beligerancia desde que brotó el conflicto de interés presidencial con la compra de la casa blanca. Recuerda que hay mucha desigualdad económica, social y pobreza, los tres ingredientes que han provocado que un modelo de desarrollo económico que hizo crecer a muchas naciones durante mucho tiempo, haya tenido como una externalidad la marginación y el olvido de las mayorías. ¿Alguien podría estar en desacuerdo con esos principios rectores para lo que quiere ser presidente? Nadie, por supuesto, pero no lo es todo. Esas palabras las pronunció el lunes, cuando andaba de gira en Hidalgo, y en vísperas del diálogo con el Consejo Mexicano de Negocios, el grupo de los capitanes de la industria mexicana que tienen influencia en el 29% del Producto Interno Bruto, como estimó en 2014 el Proyecto sobre Organización, Desarrollo, Educación e Investigación. Los 37 empresarios que lo integran son la élite empresarial mexicana, que integran una red corporativa de 142 empresas y comparten mil 459 asientos en sus consejos de administración. López Obrador acudió a la convocatoria con ese grupo, algunos de cuyos miembros se han enfrentado con él en fechas recientes. Iría, anticipó, “para que no haya malos entendidos”, a explicar su proyecto de nación. Precisamente ahí se encuentra el corazón del diferendo. El proyecto de nación que plantea pertenece a un mundo que dejó de existir en 1971, cuando el ideal de país que sueña López Obrador, el desarrollo estabilizador, un modelo con una economía de mercado donde el gobierno tenía un fuerte papel intervencionista mediante el gasto público. Los objetivos de esa economía centralizada, estatista, por el papel rector y promotor del desarrollo del gobierno, son los mismos que ahora propone López Obrador. El modelo fue puesto en práctica por el presidente Adolfo Ruiz Cortines, tras la devaluación del Sábado de Gloria en 1954, cuando el peso se fue de 8.65 por dólar a 12.50. El modelo empezó a naufragar en 1970, cuando el bienestar no llegó a todos, la producción mediante la sustitución de importaciones –que quiere regresar el candidato– llegó a su tope y el déficit fiscal se amplió. El presidente Luis Echeverría insistió en el modelo, que defendía la paridad cambiaria, hasta que estalló con una devaluación en la víspera de su último Informe, cuando el peso cayó a 22.88 unidades por dólar. Las grandes críticas que han hecho los empresarios a López Obrador en las dos últimas semanas –varios de ellos miembros del Consejo Mexicano de Negocios–, se centran en esa visión obsoleta del mundo. (…) En efecto, como lo vieron los empresarios y aprecia cuando menos la mitad del país, no son proyectos distintos, sino dos naciones diferentes: la del 2018, el presente y el futuro, y la de López Obrador. El 1 de julio, esto es lo que estará en disputa”.

Radiografía de los indecisos

Alejandro Moreno, escribe en El Financiero acerca de los indecisos en las encuestas: “Esperanza de unos, dolor de cabeza de otros, los indecisos son parte del imaginario electoral a sólo unas semanas de los comicios del 1 de julio. Y digo del imaginario porque, a pesar de que la evidencia de otras elecciones muestra lo contrario, ese grupo de electores que aún no deciden su voto suele verse como una fuerza que puede cambiar las tendencias que marcan las encuestas. Por eso es importante hacer una reflexión bien documentada acerca del segmento denominado como ‘indecisos’. El primer aspecto es que no hay consenso en quiénes son y cómo se miden, y predomina la idea errónea de que los indecisos son todos los entrevistados que no responden la pregunta sobre preferencia electoral. Después de casi veinte años de lidiar con ese subgrupo en diversas encuestas preelectorales publicadas, yo no lo veo así. En primer lugar, el total de entrevistados que no responden la pregunta de voto se subdividen entre quienes dicen no preferir a ninguno y quienes no responden o dicen no sé. Estos últimos suelen ser lo más cercano a los ‘indecisos’ por su respuesta “no sé” aunque ésta puede significar “no me interesa” o “no te quiero decir, el voto es secreto”. En la encuesta nacional que EL FINANCIERO publicó el 14 de mayo, este grupo que no responde sumó un inusual alto 38 por ciento (que para el análisis que aquí pretendo resulta, de hecho, fortuito), el cual se compone de 27 por ciento de personas que no respondieron, 10 por ciento que explícitamente dijo que no votaría por ninguno y 1.0 por ciento que dijo que anularía su voto. En esa misma encuesta se utilizó una pregunta para tratar de medir directamente a los indecisos, cuestionando a los entrevistados si ya decidieron su voto, si piensan cambiar o si aún no lo deciden. Con base en esa última categoría, los indecisos representan 28 por ciento en ese estudio. (…) Creo que la atención hay que redirigirla a los cambiantes y a los probables votantes, temas pendientes para otra ocasión”.

El nuevo pacto de impunidad

Jorge G. Castañeda escribe sobre un posible y probable acuerdo AMLO-Peña: “No tiene nada de raro que López Obrador haya montado una campaña a favor de la inevitabilidad de su victoria. Siendo altamente discutible el fondo, la lógica del arroz cocido es impecable: ya gané, y entre más gente crea que ya gané, más probable se vuelve que gane. El capítulo más discutible de esta campaña yace en su corolario: hasta Peña Nieto ya sabe que ya gané, está actuando en consecuencia y se comienza a fraguar el nuevo pacto de impunidad. Las señales son múltiples, y convincentes. Yeidckol Polevnsky ensalza a Raúl Cervantes, once and future candidato de EPN para ocupar un asiento en la Suprema Corte y para cuidarle sus vulnerables espaldas. La misma dirigente de Morena sentencia que Alejandro Gutiérrez es un preso político de Javier Corral, y lamenta lo que ha padecido Manlio Fabio Beltrones por culpa del gobernador de Chihuahua. El Partido Verde abandona al PRI en Chiapas, lanza su propio candidato a gobernador, que ipso facto, llama a votar por AMLO. Este último, a su vez, emite una declaración insólita, que se agrega a sus diversos indultos anteriores a EPN, en la que llama a “respaldar al presidente hasta que termine su mandato”, y establece una serie de condiciones para el periodo de transición. Entre ellas figuran la vigencia de una política económica única (falso: el Presupuesto 2019 se elabora al alimón entre los dos equipos), la autonomía de Banxico, una aceptación tácita de que EPN conduzca las negociaciones con Estados Unidos hasta el 30 de noviembre, y sobre todo, un rechazo a “juzgar” al sexenio de Peña Nieto, después de haberse pasado más de cinco años criticando y denostando todo lo que se ha realizado durante ese lapso. Cómo un líder opositor puede abstenerse de “juzgar” a su adversario en plena campaña electoral rebasa mi entendimiento, pero no parece perturbar mayormente los números de AMLO en las encuestas. Lo normal sería que una candidatura que se nutre del repudio al gobierno y en particular a Peña Nieto, y que se ha fortalecido al llegar casi a monopolizar la postura antisistémica, no debiera poder cambiar de canal tan fácilmente y llegar a un acuerdo casi público con el objeto previo de su ira. O en todo caso de la ira de sus seguidores: estoy seguro que si se le preguntara a los votantes potenciales de AMLO si aprueban la idea de un pacto con EPN, la respuesta resultaría ser abrumadoramente negativa. Pero o bien no se han enterado, o no lo creen posible de su líder, o ya no les importa nada salvo ganar el 1 de julio. ¿Que obtiene cada quien en el pacto? Peña, la libertad para él y su familia. No es poca cosa. Del lado de AMLO, el intercambio es más complejo. Para empezar logra que lo que le faltó en 2006 y 2012, y que probablemente le costó ambas elecciones: evitar que le ‘echaran montón’. En esos comicios tanto Vicente Fox como Felipe Calderón jugaron y organizaron la segunda vuelta virtual: unificaron a todas las fuerzas y poderes fácticos en favor de una candidatura, la que rivalizaba con AMLO. (…) todo sugiere que los gobernadores priistas –los pocos que quedan- no sólo no se están prestando al juego en cuestión, sino que, tal vez, hayan pactado el voto útil no a favor de Anaya, sino de AMLO. No debiera extrañar a nadie. Por último, Andrés Manuel recibe, por parte de los poderes fácticos sensibles a la influencia presidencial, un trato amable o francamente condescendiente, lo cual siempre es bienvenido. ¿Que dirá la historia del pacto de impunidad AMLO-EPN? Si el electorado no lo castiga –y creo que sí lo hará- el juicio podrá ser severo”.

Exorcizando demonios

La visita de Ricardo Anaya a la Universidad Iberoamericana, aquella que en 2012 vio nacer al movimiento #YoSoy132 tras una visita del entonces candidato priista Enrique Peña Nieto, representó una especie de reconciliación entre los jóvenes y los políticos. En el Excélsior, Yuriria Sierra, escribe que: “ayer fue día de exorcismos. Me explico: han pasado más de seis años. Aquella explanada lució distinta la mañana de este martes. Los estudiantes de la Universidad Iberoamericana no se reunieron para confrontar a un candidato, por el contrario, se instalaron para recibirlo y escucharlo. Ricardo Anaya no se escondió en el baño, como anunció desde que aceptó el diálogo, ese baño que se quedó habitado por fantasmas en 2012. Auditorio lleno, alumnos listos y con preguntas en la mano. Ricardo Anaya respondió todo; lo mismo sobre inseguridad y corrupción que sobre Margarita Zavala […] A una campaña tan polarizada no le vienen mal los espacios de diálogo y debate. Por ello, los estudiantes de la Ibero repitieron el ejercicio de 2012 que dejó tan mal recuerdo en la campaña de Peña Nieto […] Lo mismo hizo José Antonio Meade. No en la Ibero, sino en la Anáhuac: también acudió a un diálogo con estudiantes. Y sí, también, auditorio lleno. Así de grande es el entusiasmo de los jóvenes de este país, jóvenes que no sólo observan, sino que se involucran con su entorno […] Y no fue el único exorcismo. Si bien Andrés Manuel López Obrador decidió no acudir con los estudiantes, sí aceptó la invitación de los empresarios, quienes convocaron, uno a uno, a los candidatos. Semanas después de las acusaciones, de los complots, de los desplegados, reacciones, respuestas y protestas de ambos lados, el candidato de Juntos Haremos Historia y el Consejo Mexicano de Negocios se sentaron por más de tres horas para hablar de nuestro país y del futuro que cada uno quiere para él”.

AMLO y empresarios: acuerdos

Una de las más grandes sorpresas fue la reconciliación protagonizada por Andrés Manuel López Obrador, con la cúpula empresarial mexicana. En La Jornada, Julio Hernández López, escribe que: “de la mafia del poder, a la magia del beisbol: Claudio X. González Laporte, continua y fuertemente denunciado por Andrés Manuel López Obrador como uno de los más malévolos integrantes de las cúpulas conspiratorias, se dio ayer un abrazo con el candidato presidencial tabasqueño, en un cruce de palabras que ya no fueron de reproches o acusaciones […] González Laporte ha sido mencionado en múltiples ocasiones por el abanderado del partido Morena como parte de la ‘minoría rapaz’ […] Pero ayer, diplomático, el empresario al que el político acusaba en enero de este año de financiar una guerra propagandística en su contra, con base en la presunta injerencia rusa en asuntos mexicanos, dijo respecto a AMLO que ‘tiene la idea de un plan, ahora vamos a verlo en la instrumentación si el primero de julio gana; todavía vamos a ver qué sucede’. De esa reunión, López Obrador aseguró que salió con ‘acuerdos’, con entendimientos mutuos. Fueron tres horas matutinas de conversación, luego de que el día anterior ese mismo club de máxima densidad empresarial había escuchado a José Antonio Meade y a Ricardo Anaya, deseosos tales capitales de avizorar el rumbo que podría tener la navegación gubernamental el próximo sexenio, sobre todo si llegara al timón el marino del trópico, ahora tan amoroso y pacífico”.

Camino ligero

A muchos sorprendió la cordialidad con la que el candidato presidencial de Juntos Haremos Historia, Andrés Manuel López Obrador y los principales empresarios del país se reunieron para dialogar en privado. En el Excélsior, Frentes Políticos, asegura que: “el candidato a la Presidencia que comprendió que es mejor transitar por veredas menos sinuosas es Andrés Manuel López Obrador, de Juntos Haremos Historia, quien ayer se reunió con empresarios y salió bien librado. La iniciativa privada reconoció que se obtuvo un diálogo abierto y sincero con AMLO. Así que el sector privado mexicano se comprometió a trabajar con quien resulte ganador, incluso si es Andrés Manuel. Al cuestionar a Juan Pablo Castañón, presidente del Consejo Coordinador Empresarial, respondió que hay un diálogo ‘abierto y sincero en las coincidencias y divergencias de las problemáticas que México tiene’. López Obrador asistió a una reunión privada con el Consejo Mexicano de Negocios y, entre las principales coincidencias, estuvieron los temas de abatir la corrupción, la inseguridad y generar empleos, comenzando por la región sur y sureste del país. A poco más de tres semanas, este arroz parece estar casi listo”.

Y el voto de la Ibero es para…

El día de ayer el candidato de Por México al Frente, Ricardo Anaya, visitó la Universidad Iberoamericana para dialogar con los estudiantes; sin embargo, algo de lo que sorprendió, además del recibimiento al panista, fue el boletín emitido por la institución. En El Universal, Bajo Reserva, asegura que: “el comunicado de prensa se titula: ‘Con gritos de presidente reciben y, despiden, a Anaya en la Ibero’. Y ya en el contenido dice: ‘‘¡Ricardo, amigo, la Ibero está contigo!’, gritaron estudiantes que saludaron la visita; en contraparte, hubo integrantes de la comunidad que abuchearon al candidato de la coalición Por México al Frente’. Y continúa: ‘A pesar de que faltaban tres horas para que el candidato de la coalición Por México al Frente, Ricardo Anaya, arribara a la Universidad Iberoamericana para entablar un diálogo con la comunidad, el alumnado ya hacía fila para entrar al auditorio donde se llevaría a cabo la charla con el primer candidato que visita esta casa de estudios, durante el proceso electoral que vive México (y primero también en codearse con la comunidad luego de la accidentada visita del entonces aspirante presidencial Enrique Peña Nieto en 2012)’. Si usted piensa que se trata del boletín de prensa que emitió el equipo de campaña de Ricardo Anaya, se equivoca. En realidad es el comunicado oficial de la Universidad Iberoamericana que dio cuenta de la visita del panista a su campus. ¿Será que la Ibero ya votó? ¿Entonces qué, don Andrés Manuel López Obrador y don José Antonio Meade, siempre no se animan a asistir a esa casa de estudios?”.

Anaya en la Ibero

No cabe duda que Ricardo Anaya resultó enormemente beneficiado con su visita a la Universidad Iberoamericana, pues muchos se sorprendieron del recibimiento que los universitarios dieron al panista. En el diario Reforma, su columna de trascendidos Templo Mayor, asegura que: “de aquel ‘viernes negro’ que tuvo hace seis años Enrique Peña Nieto, ayer en la Ibero el panista Ricardo Anaya tuvo un martes soleado que algunos vieron como de resurrección. Y es que ni los más optimistas seguidores del candidato de Por México al Frente se esperaban tal recibimiento en la plaza que vio nacer, hace un sexenio, al movimiento #YoSoy132. Pero, credencial en mano, miles de estudiantes madrugaron para seguir en vivo y en directo, ya fuera en el auditorio o en las escalinatas de la universidad, la intensa plática conducida por el periodista Jorge Ramos y en la que Anaya también respondió preguntas de los alumnos. No cabe duda de que Andrés Manuel López Obrador y José Antonio Meade se perdieron de una gran oportunidad al negarse a asistir a la UIA. ¿O a poco les dio frío con este calorón?”.

Les entreabrió las rejas

Luego de que un Tribunal de Tamaulipas ordenó reponer el proceso del caso Ayotzinapa. En Milenio, Carlos Marín, escribe que: “primero se puso en duda la quema de restos de los 43 en el basurero de Cocula que, con excepción de un científico al que bastaron 20 minutos en el sitio para sembrar la sospecha, ningún perito serio ha rebatido; luego fue cuestionada la diligencia en el río San Juan que posibilitó la recuperación de fragmentos identificados plenamente en Austria como de uno de los jóvenes y con cierto grado de certeza de otro más; después los señalamientos de supuestos actos de tortura a los homicidas confesos, y todo para intentar tumbar la cruda ‘verdad histórica’. Se han elaborado más de mil 200 dictámenes periciales, realizado mil y pico de búsquedas con alrededor de 10 mil personas, practicado medio centenar de protocolos de Estambul y atendido casi al ciento por ciento las recomendaciones del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes, pero no aparece alguna evidencia distinta a la versión oficial. Y ahora, ¡chin!: sin conocer el expediente de la más exhaustiva investigación hecha en la historia de México, un tribunal colegiado resolvió entreabrir las rejas a los asesinos…”.

Avalan hoy candidaturas de Mancera y Napo

Luego de que el Tribunal Electoral aplazara más de un mes la decisión acerca de si avalan o no las candidaturas al senado de Miguel Ángel Mancera, Napoleón Gómez Urrutia y Damián Zepeda, finalmente este miércoles se define su futuro. En El Universal, Salvador García Soto, escribe que: “en dos casos que sentarán precedente para futuras candidaturas al Senado por la vía plurinominal, la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación resolverá hoy por mayoría de sus integrantes que son válidas y legales las candidaturas a senadores del ex Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, la del dirigente nacional del Partido Acción Nacional, Damián Zepeda, y también la del dirigente del sindicato minero en el exilio, Napoleón Gómez Urrutia […] En el caso del ex Jefe de Gobierno, la Magistrada Presidenta, Janine Otálora, quien redactó la ponencia a favor, consideró que su candidatura no violó el artículo 55 constitucional porque la restricción para no ser postulado por gobernar una entidad federativa, “sólo aplica al caso de una candidatura de mayoría relativa que se postula para competir por el voto en determinado territorio y no a las de representación proporcional” […] En cuanto a Napoleón Gómez Urrutia, la misma magistrada Otálora, también ponente, consideró que no incumplió el requisito de elegibilidad por tener otra nacionalidad […] Sobre el caso de Damián Zepeda, dirigente nacional del Partido Acción Nacional, la ponencia es de la magistrada Mónica Soto, y ella también consideró “ineficaces” las impugnaciones a su candidatura […] Con esos criterios, que se espera hoy sean aprobados por mayoría de los magistrados del Tribunal Electoral, se validarán, a tres semanas de la elección federal en curso, esas tres candidaturas cuestionadas, cuyo análisis fue pospuesto por más de un mes […] Y así, con los fallos de las dos magistradas a favor de Mancera y del Napo, como dice la pegajosa canción reguetonera ¿Felices los cuatro?”.

La apuesta de Trump

La decisión del presidente estadounidense Donald Trump de imponer aranceles a las importaciones de acero podría considerarse más una estrategia política que de economía. En el Excélsior, su director, el periodista Pascal Beltrán del Río, escribe que: “la semana pasada, horas antes de que venciera la extensión del plazo que había dado a la Unión Europea, México y Canadá para aplicar aranceles a sus exportaciones de acero y aluminio hacia Estados Unidos, el presidente de ese país, Donald Trump, puso a girar las ruedas de una potencial guerra comercial. Escribí aquí el viernes pasado que era imposible interpretar su decisión como económica y que era necesario hacerlo desde la óptica política. Evidentemente, Trump quiere mantener en manos del Partido Republicano –el que capturó para hacerse de su candidatura presidencial en 2016– la mayoría de ambas Cámaras del Congreso, lo cual estará en juego en las elecciones legislativas intermedias del 6 de noviembre. La apuesta de Trump es solidificar la base electoral que lo llevó a la Casa Blanca, pero también conservar en manos republicanas los distritos y estados con que ya cuenta ese partido en la Cámara de Representantes y el Senado […] Todavía es temprano para saber qué repercusiones tendrán las medidas espejo impuestas por México, Canadá y la Unión Europea en las elecciones que tendrán lugar dentro de cinco meses. Pero al menos parece que el Presidente estadunidense está jugando con fuego […] A ver si por ganar un puñado de distritos electorales en noviembre, Trump no acaba con las premisas del libre comercio mundial”.

El INE y el síndrome de Woldenberg

Sin duda, José Woldenberg es uno de los referentes cuando de elecciones y política se trata; esta reputación la ganó luego del buen trabajo que realizó mientras estuvo al frente del entonces Instituto Federal Electoral. En Milenio, Joaquín López Dóriga, escribe que: “José Woldenberg es un personaje extraordinario, impecable en todos los sentidos, personal, profesional, académico, es un referente de cualquier discusión sobre democracia y ya no se diga si ese tema se refiere a los procesos electorales en 2000, 2006, 2012 y 2018. Fue uno de los constructores y depositarios de aquel primer Instituto Federal Electoral (IFE), ciudadano, desplazando al gobierno de sus decisiones. En eso hizo un frente heroico, ante la tentación de mantener aquella influencia gubernamental […] Esa fue una de tantas batallas que tuvo que dar en aquel primer órgano electoral ciudadano, derivado de la reforma política de 1996, como daría muchas otras enfrentando los intereses de los partidos políticos y en aquel proceso electoral de 2000 en el que Vicente Fox sacó al Partido Revolucionario Institucional de Los Pinos, en lo que fue la primera derrota presidencial de su larga y hegemónica vida. Aquella transición histórica reforzó la presencia y prestigio de Woldenberg, y del mismo IFE. Terminó su gestión en el plazo previsto, 2003, y volvió a la academia en medio de un reconocimiento que perdura y crece con el tiempo y los acontecimientos. Pero a sus sucesores no les fue, ni de lejos, como a él […] por eso, desde hace tiempo, silenciosa pero claramente, parte de la actual alineación del Instituto Nacional Electoral tiene candidato porque ve en el triunfo de López Obrador su prestigio y futuro. En condiciones completamente diferentes, es el síndrome de Woldenberg el que revolotea en el Instituto Nacional Electoral, aunque sean otros los personajes y los tiempos, otras las personalidades y las circunstancias”.

@loscabareteros

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