Columna de columnas nacional

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Desde la redacción de @loscabareteros ponemos a su consideración la “Columna de columnas nacional” del martes 12 de junio de 2018. Trabajo sucio: Es una auténtica jugada sucia la maquinación de Enrique (Peña Nieto), Felipe y Margarita, ejecutada por Cordero. El Everest de Meade: la caída de las preferencias electorales del candidato del frente Ricardo Anaya, nunca fue tan pronunciada como esperaban en los cuartos de guerra del Pan y del PRI…

Rayuela

Al otro lado del Pacífico se reunieron dos hombres que se necesitan. Enemigos ideológicos, pragmáticos sin reserva. Falta ver si fue bueno, malo o todo lo contrario.

FelYMarCo: trabajo sucio

Con tal de tener aunque sea una mínima posibilidad de competir en el cierre de las campañas electorales, Ernesto Cordero, en apoyo al equipo de José Antonio Meade, presentó una denuncia en la Procuraduría General de la República contra Ricardo Anaya. En La Jornada, Julio Hernández López, escribe que: “Ernesto Javier Cordero Arroyo se hizo de la presidencia del senado el primero de septiembre del año pasado, merced a una infame alianza práctica del calderonismo […] con el priísmo peñista. La imposición de Cordero no fue apoyada por 33 de los 38 senadores del partido de blanco y azul. En favor del golpe corderista estuvieron, desde luego, Javier Lozano Alarcón […], Roberto Gil Zuarth […], Jorge Luis Lavalle y Salvador Vega […]. El calderonismo, sin atenuantes. Ayer siguió el juego de entendidos entre ese grupo sin futuro en Acción Nacional, cuando acudió a la Procuraduría General de la República el mismo Cordero a denunciar a su presunto compañero de partido Ricardo Anaya Cortés (a propósito de esas candidaturas, Felipe Calderón no pudo habilitar a Cordero para la sucesión presidencial, pues en las elecciones internas del Partido Acción Nacional el delfín ovejuno, que había dejado la Secretaría de Hacienda, fue derrotado por Josefina Vázquez Mota). Es una auténtica jugada sucia la maquinación de Enrique (Peña Nieto), Felipe y Margarita, ejecutada por Cordero, actuario del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), nacido 50 años atrás en Ciudad de México. A un día del debate, ya en la definitoria hora política del vulgar ladrón […], Cordero (es decir, FelYMarCo) se presta para ser el instrumento de denuncia contra el panista al que pretenderán desbarrancar esta noche de martes en Mérida, acaso con algún tipo de citatorio o implicación judicial respecto al caso de la nave industrial queretana y las decenas de millones de lavados pesos que le significaron al entrampado Anaya. En realidad, la alianza Peña-FelYMarCo ni siquiera presentó novedades en la Procuraduría General de la República: Cordero reconoció que su excitación a la Procuraduría General de la República para que actúe contra Anaya y conexos se sustenta en que hay evidencia periodística de que hay una discrepancia muy importante entre los ingresos reportados y el patrimonio de Ricardo Anaya y su familia. Creo que ya hay demasiada evidencia que no se puede soslayar. A partir de esa denuncia aventurera, Meade y el Partido Revolucionario Institucional tendrán en la capital de Yucatán la oportunidad de restregar en la cara al robótico Anaya los señalamientos de uno de sus presuntos correligionarios en una red y en un esquema de lavado de dinero y de tráfico de influencias. […]”.

El Everest de Meade

Raymundo Rivapalacio escribe en El Financiero sobre la estrategia de descarrilamiento sobre Anaya: “La caída de las preferencias electorales del candidato del frente Ricardo Anaya, nunca fue tan pronunciada como esperaban en el cuarto de guerra del candidato oficial José Antonio Meade, ni en el despacho del presidente Enrique Peña Nieto. Toda la operación planeada por el coordinador de la campaña, Aurelio Nuño, aprobada por el Presidente –con quien revisa la estrategia hasta tres veces por semana–, suponía que para que la candidatura ciudadana cuajara, habría que hacer de la contienda una lucha entre dos, donde Anaya fuera eliminado de la competencia mediante una guerra sucia. Ninguna funcionó. Incluso, el último intento por descarrillar al panista con un nuevo video que insinúa actos de corrupción, no tiene todavía consecuencias claras. La guerra sucia se mantiene, pero la candidatura ciudadana fue abandonada, aunque se mantenga en el discurso, y el PRI juega un papel fundamental para darle el piso desde donde pueda crecer hasta buscar ser un rival para el candidato de Morena, Andrés Manuel López Obrador. El pacto entre Peña Nieto y López Obrador, como ha planteado Anaya, es inexistente, de acuerdo con la ruta crítica que tiene el PRI para Meade. Remontar la enorme ventaja que tiene López Obrador, lo dice públicamente el líder del partido, René Juárez, es difícil pero no imposible. Esa ventana de optimismo se fundamenta en los datos internos sobre preferencias electorales, aportados por el encuestador de cabecera de la campaña, Rolando Ocampo. Ocampo es un encuestador con gran experiencia y calidad técnica, que trabajó en el gobierno de Vicente Fox y que antes de sumarse al equipo del candidato oficial, era vicepresidente del INEGI. Sus encuestas difieren significativamente de las publicadas, que tienen a López Obrador con una preferencia de voto superior al 50%. Los datos de Ocampo lo ubican con una amplia ventaja de 36%, doce puntos arriba de Meade, y trece delante de Anaya. Esos 36 puntos son aproximadamente 18 millones de votos, casi la misma votación que tuvo Peña Nieto en 2012, y muy lejos de los 30 millones de votos que apuntan las encuestas publicadas para López Obrador. La hipótesis de trabajo en el cuarto de guerra de Meade parte de la convicción de que la muy amplia ventaja de López Obrador tiene que ver más con una burbuja –es políticamente correcto decir que votarán por el candidato de Morena– y con el ocultamiento de voto –es vergonzoso decir que votarán por el PRI–, que con una tendencia que se confirmará el primero de julio. Los expertos en estudios de opinión consideran que aun si la ventaja de López Obrador en la actualidad es asombrosamente grande, sería muy difícil que perdiera la elección. La campaña de Meade confía en que pueden apostar todavía a la victoria. (…) Pero este escenario pasa irreductiblemente por la caída clara de Anaya al tercer lugar, no sólo en porcentaje, sino que sea patente la tendencia hacia abajo. De esta aritmética electoral en el cuarto de guerra de Meade se desprende el intento por el nuevo empuje a su descarrilamiento. Ya se verá en el último debate esta noche en Mérida si el planteamiento tiene alas para volar o, como está creciendo la percepción, este arroz sí se coció”.

Último round

Jaime Sánchez Susarrey, en El Financiero analiza las posibilidades de los candidtos en el tercer debate: “Los anteriores debates no modificaron las tendencias electorales. Anaya ganó el 22 de abril, pero no bajaron las intenciones de voto por AMLO. Y después del 20 de mayo, pese a que Andrés Manuel tuvo un pésimo desempeño, su popularidad siguió aumentando. No hay, por lo tanto, ninguna razón para suponer que el efecto del tercer debate será diferente. En otras palabras, no basta que Anaya se imponga hoy por la noche, es indispensable que logre movilizar a los electores que le pueden dar la victoria. Esta es su última oportunidad. Las campañas continuarán, pero el Mundial empieza pasado mañana. Y, catorce días después, vendrá el silencio previo a la jornada electoral. Meade, por su parte, se enfrenta a un dilema: lanzarse contra AMLO para reducir sus posibilidades de victoria, o enfocarse contra Anaya. La segunda estrategia tiene un doble propósito: a) blindar a EPN con obediencia ciega; b) abrirle la puerta al PRI para posicionarse como la primera fuerza opositora en el Congreso. La estrategia enfrenta, sin embargo, dos enormes objeciones: 1) el golpeteo contra Anaya hará más evidente y confirmará que hay un pacto (implícito o explícito) AMLO-Peña; 2) la victoria de Andrés Manuel se traducirá indefectiblemente en el desfondamiento y desaparición del PRI. De ahí que Meade deberá resolver el dilema asumiendo su responsabilidad personal: o pasa a la historia como el coadyuvante de López Obrador, quien echará atrás las reformas y minará las instituciones, incluido el fin del PRI, o se convierte en un valladar al ascenso del candidato de Morena. Lo que es un hecho es que Anaya sigue en la pelea. Aunque en un contexto complejo, nada está decidido. (…) No hay que hacerse bolas. Esta elección fue definida por AMLO como un plebiscito contra el PRIAN. Pero, pese a la ofensiva del gobierno en su contra, Anaya no ha sido capaz de romper ese clivaje. La ideas: “cambio” y “no podemos estar peor”, van juntas con pegado”.

Tercera llamada

El tercer debate presidencial se va a desarrollar la noche de hoy, donde las perspectivas de que algo cambie después del encuentro entre los candidatos es nula, pero que gracias a estos ejercicios, hemos podido conocer mejor a los aspirantes a la presidencia. En el Reforma, Sergio Sarmiento, escribe que: “los candidatos presidenciales llegan al tercer debate en una contienda mucho más abierta de la que parecía tendríamos al principio del proceso. En octubre de 2017, los tres candidatos postulados por las alianzas de los partidos se encontraban, según las encuestas, en un virtual empate. Andrés Manuel López Obrador estaba en primer lugar, pero por un margen pequeño. La distancia entre el primero y el tercero no era demasiado grande. Había buenas razones para pensar que tendríamos una contienda cerrada. Las encuestas señalan hoy una ventaja muy amplia para López Obrador. Al dedicar buena parte de sus esfuerzos para atacarse entre sí, Ricardo Anaya y José Antonio Meade se han rezagado y han permitido el despegue franco del tabasqueño. Los debates han sido ejercicios sanos. Han permitido que, en medio de la avalancha de spots de 30 segundos de radio y televisión, muchos ciudadanos hayamos podido conocer mejor a los candidatos y sus posiciones. Pero la verdad es que no parecen haber cambiado de forma importante las preferencias electorales. […]. El candidato de Morena ni siquiera se ha molestado en presentarse a los ensayos. […]. Los temas de esta noche son quizá los de mayor fondo dentro de los grandes debates de esta campaña. Las políticas económica, social y educativa son las responsabilidades más importantes de cualquier gobierno. […]. Me dicen los especialistas en debates que el público no se interesa ni recuerda posteriormente los temas de fondo. Según ellos, un candidato que se concentra en ellos y los trata a profundidad y con honestidad está condenado a aburrir. […]. López Obrador logró romper el triple empate de fines del año pasado no a través de los spots o de los debates, sino de una persistente campaña tradicional. Se presentó en innumerables mítines en municipios y comunidades a lo largo y ancho del país y aprovechó la cobertura de los medios […] para lanzar sus mensajes a todo el país. Sus posiciones no han sido necesariamente coherentes. Dijo primero, por ejemplo, que cancelaría el nuevo aeropuerto, pero después reconoció que lo mejor sería concesionarlo al sector privado. […]. El debate de hoy se va a llevar a cabo un martes y no un domingo como es costumbre. La razón, por increíble que parezca, es que el jueves 14 de junio empieza la Copa del Mundo de futbol. Al parecer el Instituto Nacional Electoral piensa que desde esa fecha los mexicanos no prestarán atención a ningún otro tema. […]”.

Los debates solo se pierden, no se ganan

A horas del tercer debate presidencial, las cosas que se digan en el encuentro difícilmente van a cambiar el estado actual de las elecciones. En Milenio, Joaquín López Dóriga, quien escribe sobre los debates en procesos pasados y lo poco que han movido las intenciones de voto, y a menos que pase algo en verdad extraordinario, poco se va a modificar el escenario actual, y explica que: “esta noche en Mérida, será el tercero y último debate de esta campaña que terminará en dos semanas, hoy estamos a 18 días de las elecciones, y será el décimo en la historia de nuestra reciente democracia si partimos del primero, el 12 de mayo de 1994, […]. Y de aquel solo se recuerda el tono de Diego cuando se dirigió a Zedillo como el niño aplicado y que los remató en el estacionamiento con una declaración a los reporteros. En 2000, Cárdenas repitió por la alianza del Partido de la Revolución Democrática, Francisco Labastida por el Partido Revolucionario Institucional y Vicente Fox por el Partido Acción Nacional. El primer encuentro fue el 25 de abril, y el segundo, el 6 de junio, y solo quedó registro de que Labastida se quejó que Fox le había dicho: mariquita, lavestida, chaparro y maricón. De 2006, que Andrés Manuel López Obrador faltó al primero, el 25 de abril, y fue al segundo, el 6 de junio, con Felipe Calderón, del Partido Acción Nacional, y Roberto Madrazo, del Partido Revolucionario Institucional. De 2012, la única imagen memorable fue la edecán del vestido blanco el 6 de mayo. Participaron Enrique Peña Nieto por el Partido Revolucionario Institucional, Josefina Vázquez Mota por el Partido Acción Nacional y López Obrador de nuevo por la alianza del Partido de la Revolución Democrática. El segundo fue el 12 de junio, y nada. Con esto quiero apuntar que los debates nunca han sido necesariamente definitorios de un triunfo electoral. […]. Todo esto lo recupero porque esta noche en Mérida se efectuará el último debate entre Ricardo Anaya, José Antonio Meade, Andrés Manuel López Obrador y Jaime Rodríguez. Y que a menos que ocurra algo extraordinario, memorable, deslumbrante, no se modificará gran cosa el actual escenario, y tengan presente que los debates no se ganan, solo se pierden, y que tanto Meade como Anaya irán a ganarlo y López Obrador a no perderlo. Ya veremos a las 11. Y claro, el 1 de julio”.

Hoy por la noche

En el Excélsior, la periodista Yuriria Sierra, escribe sobre las estrategias que deben tener los candidatos presidenciales para que puedan ganar algunos votos, o en su defecto, hacer que sus rivales se tambaleen un poco de aquí al día de las elecciones: “hoy, posiblemente, se vuelvan a dar con todo. Con todo y más. Hoy, en Mérida, los candidatos llegan a una tercera y última parada dispuestos a golpearse lo necesario, a decirse sus qués, sus cómos y sus quién sabe. Se reprocharán todo lo que puedan, porque es el último chance de mostrarse frente a un electorado que, según el promedio de encuestas, parece tener decidido su voto, aunque con un chance en aquellos indecisos y esos otros que optarán por el voto útil. […]. Ricardo Anaya y José Antonio Meade se han enfrascado en una discusión desde el jueves pasado, desde que al frentista se le puso enfrente, otra vez, el escándalo por las acusaciones de lavado de dinero y que van mucho más allá de la mera nave industrial en Querétaro. […]. Ayer, recibió el apoyo de uno de los miembros de Grupo Soriana y de Interceramic, por aquello de que el Instituto Nacional Electoral ya dijo que la Inversión Privada no incurre en ningún delito al expresar sus filias respecto a la elección. Y le respondió a José Antonio Meade, quien lo llamó “vulgar ladrón”. Y en ese tono han transcurrido los últimos días, aunque sólo entre Ricardo Anaya y José Antonio Meade. Porque mientras eso sucede, parece que López Obrador camina cauteloso a su paso por el país, tal vez sí aprendió algo de sus dos campañas anteriores. Sus últimas declaraciones a la prensa han sido un tono mucho más mesurado. AMLO se aleja de ese pleito hoy cantado sólo entre dos, a pesar de que la campaña del Frente lo ha querido incorporar bajo el argumento del supuesto pacto con Enrique Peña Nieto. López Obrador no se ha enganchado. […]. Hoy los candidatos responderán preguntas de los ciudadanos enviadas a través de redes sociales. Estarán sentados alrededor de una mesa en la que tendrán que interactuar con los moderadores, pero que será también campo de guerra. ¿O cuál será el tono del mensaje de Anaya? ¿Cuál el de Meade? […]. ¿Y los demás? Eso es lo extraño, lo insólito de esta contienda. A 18 días para la elección, el enfrentamiento está entre dos candidatos que, según el promedio de encuestas, tendrían que dar batalla al puntero, pero que dirigen sus ataques entre sí. Los temas que se debatirán esta noche son oportunidad para que José Antonio Meade luzca lo hecho en su paso por las secretarías de Hacienda, Desarrollo Social y Energía. ¿Se enfocará en esto o seguirá en el pleito con Ricardo Anaya? […]. Lo único, sí, lo único que quizá podría dar la gran nota y el gran giro hoy por la noche sería que Anaya llevara pruebas del supuesto pacto para crear al PRIMOR, o que Anaya o Meade anunciaran su declinación para revivir al PRIAN. No veo muy factibles ni la una ni la otra”.

Ernesto Cordero denuncia a Anaya…

Las cosas se complican cada vez más para Ricardo Anaya, ya que además de no subir en las encuestas, ya hay denuncias formales en su contra, al menos la de Ernesto Cordero, quien ayer acudió a la Procuraduría General de la República. En Reforma, Templo Mayor, asegura que: “quien llegó derrapando ayer a las 14:00 horas a la Ciudad de México fue el senador panista Ernesto Cordero. […]. Y cuentan que nomás se dio un baño y salió como bólido a la Procuraduría General de la República donde interpuso una denuncia en contra del candidato presidencial del Frente y también militante del Partido Acción Nacional, Ricardo Anaya. […]. Con la denuncia de ayer, llevó su campaña contra Anaya a otro nivel, pues les está regalando elementos a los rivales del candidato del Frente para que traten de rebasarlo o de plano sacarlo de la pista en el debate de hoy. De ahí que muchos panistas afirman que los días de Cordero en la escudería ‘Azzurri’ están contados”.

El nuevo orden y el mundial

Estamos viviendo una época de cambios constantes, y una de ellas es que Estados Unidos, a través de su Presidente, Donald Trump, está cambiando todos los parámetros que se tenían de Estados Unidos respecto a sus relaciones con los demás países en el mundo. En el Excélsior, Pascal Beltrán del Río, escribe que: “está por verse si un nuevo orden mundial, construido en torno a ‘hombres fuertes’, sustituye la cuidadosa búsqueda de consensos entre naciones que ha caracterizado las relaciones internaciones desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. […]. Lo seguro es que, como esa, hay múltiples señales de que vivimos un cambio de época […]. Una de ellas es, desde luego, la aparente disposición de Trump de romper con la forma de convivencia entre países que Estados Unidos tanto se esforzó en establecer, regulada por la vigencia de la ley, la democracia y el libre comercio. Otra más es la Copa Mundial de Futbol, que se inaugurará pasado mañana en el estadio Luzhniki de Moscú con el partido entre Rusia y Arabia Saudita. Por primera vez en 32 años, el Mundial lo organiza un país que no es percibido por buena parte de la comunidad internacional como una democracia. La ocasión anterior que esto sucedió fue en 1986, en México, que en aquel momento aún no había elegido a su primer gobernador de oposición. […]. A diferencia de la gran mayoría de las ediciones de esta competencia […], en Rusia 2018 la organización no quedó a cargo de un ministerio del deporte o un comité de notables. La Copa del Mundo que arranca el jueves ha sido de principio a fin el proyecto del presidente Putin, que la convirtió en una causa personal e invirtió en ella buena parte de su tiempo y su capital político. El miércoles de la semana pasada, al hablar sobre sus expectativas para el Mundial, Putin prácticamente descartó que la selección rusa vaya a quedarse con la Copa y que él sólo aspiraba a que el equipo dirigido por Stanislav Cherchesov tuviera una actuación digna. Pero Putin no necesita que su equipo gane en la cancha porque él ya lo hizo en la esfera política. Ante los ojos de sus compatriotas y del mundo, es el Presidente que logró organizar el Mundial. Eso es algo que ni siquiera consiguió la poderosa Unión Soviética, que hizo los Juegos Olímpicos de 1980. […]. Pero, como le digo, el éxito ruso de este Mundial no reside en la cancha, sino en la organización. Durante un mes, el país estará en el escaparate mundial y su líder gozará de una atención incluso mayor a la que le otorgó Donald Trump, la semana pasada, cuando dijo que las reuniones del grupo de las naciones más poderosas del mundo no eran lo mismo sin él”.

¿Y si a los cuatro los meten al bote?

En el actual proceso electoral todos los candidatos presidenciables se han acusado de diversas cosas, que si la Procuraduría General de la República decidiera actuar y comenzar investigaciones, quizá los cuatro candidatos terminarían en la cárcel. En Milenio, Carlos Marín, escribe que: “el decibelaje preelectoral ensordece. A la matazón de más de cien candidatos y ex funcionarios estatales y municipales añádase la virulencia en el desgreñe por la Presidencia de la República y el perlario de acusaciones entre los cuatro contendientes. El presidente de la Mesa Directiva del Senado, Ernesto Cordero, se sumó ayer a la embestida contra Ricardo Anaya con su denuncia por supuesto lavado de dinero. Jaime Rodríguez carga con graves señalamientos del Instituto Nacional Electoral sobre probables delitos electorales […] y Andrés Manuel López Obrador porque dizque pellizca de más de tres mil millones de pesos de Morena para su provecho personal y familiar. A José Antonio Meade se le culpa del gasolinazo en agravio de la economía popular y de ser cómplice de la corrupción en los gobiernos de Fox, Calderón y Peña Nieto. Supóngase que todo eso es verdad y que la Procuraduría General de la República procede y consigna a los cuatro presidenciales. Tal cosa no es imposible sino impensable. Se requiere padecer una gran dosis de pendejez para soñar con que uno siquiera sea llevado a la cárcel…”.

Las campañas acaban mañana

A los políticos se les acaba el tiempo para atraer la atención de los electores, o en todo caso, de cambiar tendencias. El Universal, Carlos Loret de Mola, escribe que: “si van a querer hacer algo que sorprenda y mueva las preferencias electorales, es hoy. Y es durante el tercer debate presidencial de esta noche. Porque si bien la ley marca que quedan dos semanas y media de campaña, considero que en realidad restan dos días: el jueves se inicia el Mundial y la atención de la mayoría de los mexicanos se concentrará en lo que sucede del otro lado del planeta, en Rusia. […]. Y más cuando la ciudadanía está HARTA, así, con mayúsculas, de las campañas políticas: han sido demasiados spots, demasiada guerra de lodo, desde noviembre no escuchamos otra cosa, las cantaletas ya aburren, las frases hechas también, los jingles se han vuelto tediosos y, encima de todo, las encuestas no marcan nada emocionante en la sucesión presidencial. ¿Lo habrán tomado en cuenta los políticos que suelen vivir en una burbuja que a veces tiene poco contacto con lo que siente la gente cuyo voto desean conquistar? […]. Lo cierto es que el jueves se inaugura el Mundial, el domingo es el partido de México contra Alemania y luego vendrán las reacciones sobre el desempeño; el siguiente sábado, el día 23, otro juego contra Corea del Sur, otra vez las reacciones, y si para entonces México sigue con vida en la Copa […], el miércoles 27 es contra Suecia por el pase a la siguiente ronda. Si tras el encuentro contra Suecia México queda eliminado y el ciudadano se empieza a desconectar del Mundial, ya habrán terminado las campañas: justo ese miércoles es por ley el último día en que se puede hacer proselitismo, es el día de los famosos ‘cierres de campaña’. […]. Y si México avanza a los octavos de final, menos atención recibirá la recta final de la contienda presidencial, pues el siguiente partido de la selección sería posiblemente el lunes 2 de julio por la mañana. Así que es ahora o nunca. Le quedan dos días reales a la campaña. Salvo que piensen que le pueden hacer competencia al Mundial y ganarle la partida por la atención de un público cansado de las campañas”.

AMLO quiere soltar a los Tigres del Norte en el Azteca

Para su cierre de campaña, Andrés Manuel López Obrador piensa en Los Tigres del Norte como atractivo para los asistentes. En El Universal, su columna de trascendidos Bajo Reserva, asegura que: “nos comentan que el candidato presidencial de Morena, Andrés Manuel López Obrador, quiere soltar a los tigres. Esta vez, nos explican, no se trata de una amenaza, sino de algunas negociaciones para que el popular grupo musical Los Tigres del Norte toque en el Estadio Azteca en el evento de cierre de campaña de don Andrés Manuel. Nos aseguran que la petición es que los Tigres vengan, canten, pero que no cobren. Es decir, se trata de una actuación sin costo a favor del movimiento de López Obrador. Nos aseguran que el grupo se la está pensando, pues ha habido presión fuerte para que participen en el acto; sin embargo, aún no deciden si atenderán la invitación, pues no se trata sólo de una actuación gratuita, sino también de una apuesta política. Nos comentan, en tono de broma, que Andrés Manuel López Obrador no ha ganado en las urnas y ya quiere ser tratado como jefe de jefes”.

Innovación

Para darle mayor certeza al conteo de votos de las próximas elecciones, diversas instituciones educativas de nuestro país han desarrollado un métido de estimación de resultados electorales. En el Excélsior, Frentes Políticos, asegura que: “el 1 de julio la ciudadanía tendrá una herramienta en la que podrá seguir cómo se dan los resultados electorales. El Modelo de Estimación de Resultados Electorales Preliminares, MEREP, ofrecerá tendencias confiables de los comicios celebrados. Éste fue diseñado por investigadores de la Universidad Autónoma Metropolitana, la Sociedad Mexicana de Estudios Electorales, el Posgrado en Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México y el Instituto Universitario de Investigación Ortega y Gasset. El instrumento tiene como objetivo brindar información fundamentada. Los resultados que arroje este mecanismo se darán a conocer unos minutos después del conteo rápido del Instituto Nacional Electoral. Esperemos que sea funcional”.

@loscabareteros

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