Columna de columnas nacional

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Desde la redacción de @loscabareteros ponemos a su consideración la “Columna de columnas nacional” del jueves 12 de abril de 2018. La metástasis de Meade: El rechazo al Presidente y el repudio a lo que significaba el PRI cobró su cuota de votos en 2015 y 2016, lo que llevó a que la selección del candidato presidencial fuera en alguien sin filiación priista. Un ciudadano como Meade, fue la receta electoral. Lo que no habían calculado es que se había acumulado tanta molestia con el Presidente y el PRI, que los negativos están hundiendo la campaña presidencial. ¿Hasta dónde llegará Peña Nieto para ganar? Siguen empeñados en tener dinero para comprar publicidad y medios que les alaben y encubran sus incapacidades.

Rayuela

Algún día se sabrá quién estuvo detrás de los cuatro magistrados que se llenaron de lodo.

¿Hasta dónde llegará Peña Nieto para ganar?

Jorge Zepeda Patterson, en El País, escribe que en la desesperación del grupo en el poder, las infamias han comenzado a escalar hasta alcanzar cuotas que no habíamos visto desde hace décadas: “José Antonio Meade, el candidato oficial no va a ganar. La pregunta que todo el país se hace es ¿cuándo se va a dar cuenta la Presidencia y qué va hacer cuando lo asimile? Durante meses el equipo gobernante se había consolado con la idea de que una vez destapado su delfín, los recursos políticos, la maquinaria de Estado y la buena imagen del candidato elegido, compensarían la impopularidad actual del PRI y el rezago con el que arrancaba su abanderado. Pero eso fue hace unos meses. Al pasar las semanas ha quedado en claro que Meade no sólo no avanza en las encuestas de intención de voto, tampoco parecen estar haciendo mella las duras campañas diseñadas para enlodar a los dos candidatos de oposición que le aventajan. En cifras redondeadas, Andrés Manuel López Obrador concentra poco más de 40% de la intención de voto, Ricardo Anaya supera un 30%, y Meade se encuentra estancando con un lejano 20%. El único cambio de los últimos meses es que el candidato del PRI ha perdido dos o tres puntos adicionales. A 85 días de la elección el grupo en el poder contempla la cuenta regresiva sin saber qué otra cosa hacer para insuflar un soplo de esperanza a las posibilidades de Meade. Pero ya han dejado en claro que están dispuestos a recurrir a lo indecible antes de darse por derrotados. En su desesperación las infamias han comenzado a escalar hasta alcanzar cuotas que no habíamos visto desde hace décadas. El grupo en el poder, todo indica, se dispone a vender su alma al diablo con tal de generar otros 20 puntos a su candidato y/o tumbar a sus rivales. Y las posibilidades asustan. Bajo el supuesto de que El Bronco será capaz de quitar algunos puntos a López Obrador, el grupo en el poder prefirió liquidar toda legitimidad de las autoridades electorales. Inflar el voto era algo que se esperaba. Los financiamientos ilegales y las prácticas clientelares son peccata minuta; prácticas habituales utilizadas incluso en 2012, cuando el PRI ni siquiera las necesitaba. Lo que no esperábamos era el uso faccioso para descabezar fiscalías (entre otras la de Delitos Electorales) y deshacerse así de funcionarios incómodos, la utilización de la Procuraduría para perseguir a un rival de Meade (Ricardo Anaya) y, más recientemente, imponer desde el Trife (el máximo tribunal en materia de elecciones) a un candidato independiente que falsificó buena parte de las firmas exigidas para estar en la boleta electoral. (…) Se supone que incluso en materia de manipulación electoral había límites. Pero la presidencia parece estar dispuesta a romperlos sin que importe acabar con el débil tinglado que el país venía construyendo trabajosamente en materia de instituciones. El código de vestir de la fiesta admitía cuchillos, el PRI ha llegado con bazuca. ¿Qué va a pasar cuando asuma que tampoco la bazuca alcanza para que su campeón resulte vencedor? ¿Qué sigue? ¿Hasta dónde está dispuesto a llegar Peña Nieto?

La metástasis de Meade

Raymundo Rivapalacio escribe en El Financiero que quienes desarrollaron la estrategia del mensaje de comunicación del presidente son los mismos que ahora mandan en la campaña presidencial de Meade: “Hace algún tiempo, en una reunión con un grupo de periodistas, el presidente Enrique Peña Nieto tiró la toalla en cuanto a cómo revertir sus altos niveles de desaprobación. No tenía solución, decía el Presidente, frustrado y con un sentir de incomprensión, por lo que ya no intentaría cambiar el rumbo de la opinión pública. (…) Lo que ni el Presidente ni su equipo entendió fue que no se trataba de comunicación social per se, sino en la forma obsesiva como se buscó sembrar en la cabeza de cada mexicano el proceso de reforma. Pero hubo un error: siempre utilizaron la palabra “reforma” en cada spot, mensaje, discurso, ignorando que esa palabra, que significa una alteración del status quo, tiene por definición un rechazo universal. El Presidente y su equipo tenían una confusión conceptual y se mantuvieron en la lógica de que a través de martillar en el cerebro la palabra “reforma”, mostrarían las bondades de la revolución económica hecha en el sexenio y, al final de su gestión, un referéndum avalaría lo mucho que se hizo. Para lograr esa proeza política, inundaron los medios con los spots del gobierno y dedicaron amplias tajadas presupuestales para presumir los logros en Google, Yahoo y Facebook. La racional era llegar a grandes audiencias, no buscar calidad del mercado o la persuasión de aquellos sectores que podían incidir en la opinión pública. El resultado fue la destrucción de la credibilidad presidencial y su condena a la desaprobación eterna. (…) Según un análisis de Fundar de los primeros cuatro años de gobierno, el gasto en publicidad fue de 37 mil millones de pesos. Es decir, cada día de los dos primeros tercios del sexenio, el gasto fue de poco más de 24 millones de pesos. En la mayoría de esos spots, la palabra “reforma” era la constante dominante. Nunca corrigieron el error en Los Pinos. En los 10 primeros meses de 2013, un ejercicio empírico mostró que si a los casi dos mil 500 millones de pesos que para ese entonces se habían invertido en spots, se les asignara un valor para determinar a cuánto habría equivalido en tiempo que el Presidente hablara directamente con cada uno de los aproximadamente 78 millones de mexicanos –en ese entonces– con educación superior a la primaria, el total de minutos que habría tenido con cada uno de ellos habría sido de alrededor de seis, que parecen eternos para hacer un trabajo de persuasión. La desaprobación presidencial comenzó en el otoño de 2013, y para noviembre, los negativos de Peña Nieto empezaron a crecer claros. El cruce se dio tras la reforma fiscal, y tuvo altibajos durante la primavera y el verano de 2014, como resultado de las reformas educativa y energética. (…) Después del otoño de 2014, con la casa blanca y la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, Peña Nieto nunca más estuvo en positivos cuando se medía su nivel de acuerdo nacional. (…) El rechazo al Presidente y el repudio a lo que significaba el PRI cobró su cuota de votos en 2015 y 2016, lo que llevó a que la selección del candidato presidencial fuera en alguien sin filiación priista. Un ciudadano como Meade, fue la receta electoral. Lo que no habían calculado es que se había acumulado tanta molestia con el Presidente y el PRI, que los negativos están hundiendo la campaña presidencial. (…) Después de todo, quienes desarrollaron la estrategia del mensaje en Los Pinos son los mismos que ahora mandan en la campaña presidencial. ¿Cambiarlos? No está en el ADN del Presidente. ¿Y Meade? Ni quiere ni puede hacerlo.

La cruz de Meade

Sergio Aguayo, en Reforma, escribe sobre las paradojas de una campaña: “Los principales enemigos de José Antonio Meade siguen siendo quienes lo postulan. Meade lanza proclamas contra la corrupción y el PRI, el Partido Verde y Nueva Alianza empujan públicamente una ley, para proteger la corrupta relación entre poder y medios. Los medios son una pieza vital para el funcionamiento de la vida democrática. Cuando son profesionales e independientes, vigilan al poder e informan a la sociedad sobre los asuntos públicos más relevantes. Eso permite una movilización ciudadana asentada sobre hechos confiables. Cuando los medios se ponen al servicio de los poderosos, contribuyen al silencio, a la opacidad y a la distorsión de los hechos. En esa batalla perenne y universal, México destaca por la determinación con la cual intentan maniatar a los medios independientes. Uno de los instrumentos más importantes es el gasto oficial en «comunicación social»; un porcentaje elevado se va a la compra de conciencias y al castigo de las disidencias. Según Alfonso Zárate, Vicente Fox gastó 14 mil 303 mdp, Felipe Calderón 39 mil mdp y Fundar estima que cuando Enrique Peña Nieto termine su mandato habrá erogado 60 mil mdp. A esas fortunas agreguemos lo gastado por gobernadores, alcaldes, empresarios y criminales. Cuando el «chayote» o los «convenios publicitarios» fracasan, entonces empiezan las intimidaciones, las golpizas y las ejecuciones. Por eso es que año con año nos incluyen como uno de los países más peligrosos del mundo para el ejercicio de la libertad de expresión. (…) El PRI, el Verde, Nueva Alianza y el voto del diputado Alejandro Ojeda Anguiano de Morena, con la típica abstención del panista (en este caso el poblano Eukid Castañón Herrera) aprobaron en lo general la iniciativa de Ley de Publicidad Gubernamental. Se opusieron PAN, PRD y MC. El hecho es una flagrante contradicción de las proclamas anticorrupción de Meade. Artículo 19, Fundar y otras organizaciones analizaron la propuesta y han advertido sobre sus riesgos. Dicha ley ignora las propuestas de otros partidos y de los organismos de la sociedad civil y deja boquetes para preservar el orden establecido. De aprobarse en el pleno y en el Senado, con esa ley seguirá ejerciéndose el control indirecto sobre las líneas editoriales y seguirán asignándose discrecionalmente recursos públicos millonarios. Desde otro punto de vista, llama la atención la necedad con la cual persiguen una quimera. Siguen empeñados en tener dinero para comprar publicidad y medios que les alaben y encubran sus incapacidades. Son fortunas gastadas inútilmente, porque sigue imparable el desplome en la aprobación pública del Presidente, políticos y partidos. Maniobras de este tipo permiten entender el porqué no levanta la campaña de José Antonio Meade. Mientras él señala con índice flamígero la corrupción, los partidos que lo apoyan golpean la línea de flotación de su discurso y le entregan argumentos a la oposición. Esa es la cruz de Meade. Dada la importancia de esta ley, sorprende el silencio de los otros candidatos y la candidata a la Presidencia. Faltan las discusiones y votaciones en el pleno de la Cámara y el Senado. No dejemos que prevalezcan los corruptos vestidos de reformistas.

¿AMLO será como el Barcelona, el Madrid o el Liverpool?

Haciendo una comparación entre política y futbol, por los resultados de partidos en la Champions, donde había equipos que en los juegos de ida habían sacado una ventaja importante, en los partidos de vuelta, esos equipos con ventaja se llevaron sorpresas. En El Universal, el periodista Carlos Loret de Mola, escribe que: “a la mitad del camino, cada equipo tenía tres goles de ventaja sobre su rival. Una diferencia cómoda, holgada, que lucía inalcanzable. Sobre todo porque se trata de escuadras experimentadas, ya muy corridas en esto de los reflectores y los grandes torneos. Pero el resultado fue diferente para el Barcelona, el Real Madrid y el Liverpool en la Champions. El Barcelona llegó a la cancha de la Roma con una ventaja de 4 goles contra 1. Pero se extravió. Se olvidó de todo lo que le hizo llegar hasta ahí. Incluso su gran estrella, el asombroso Lionel Messi, estaba desdibujado. […]. Roma salió a matar y al minuto 6 ya le había metido un gol. Barcelona se equivocó una y otra vez, hasta que se vio abajo 3-0. Roma había hecho la hazaña: marcador global 4-4, pero el gol de visitante vale doble así que el Barcelona, por una nariz, en un final de fotografía, fue eliminado del torneo. El Real Madrid también sudó. Y eso que no sólo tenía un 3-0 a su favor en el partido de ida sino que jugaba en su propio estadio ante la Juventus. El Madrid se confió. ¿Cómo le iban a ganar, en su estadio, con su gente? Y fallaron todos, se equivocaron todos. […]. Con marcador global 3-3, estaban por irse a tiempo extra y quizá después a los penales, pero en eso, arrollaron dentro del área al madridista Lucas Vázquez: penalti a favor del Madrid, el asombroso Cristiano Ronaldo lo anota y el Madrid logra ganar sufridamente. El equipo inglés Liverpool no sufrió. Llegó a la mitad del camino a las semifinales con una ventaja de 3-0 sobre su añejo rival Manchester City. Los dos se han enfrentado a saciar. Se conocen perfecto. Se saben virtudes y defectos. Asediado por el resultado en contra, Manchester City salió a matar: en el minuto 2 del segundo partido ya había metido gol. Le faltaban dos. Pero Liverpool no se los permitió: se dio cuenta de sus errores, enmendó y con autoridad, le anotó dos más al Manchester City. Marcador global: 5-1. La política no es un partido de futbol, no dura dos tandas de 90 minutos ni juegan once contra once. Pero frente a una victoria que luce holgada, hay quien se confía y pierde, hay quien se confía y al final reacciona para ganar por un pelito, y hay quien no se confía y gana cómodamente. Percibo que en las últimas tres semanas, Andrés Manuel ha exhibido al López Obrador que preocupa a muchos, lejos de aquel moderado con madurez que lucía tan disciplinado de hace un par de meses. Como si con ventaja de 3 goles hubiera recibido uno al arranque del partido de vuelta. Nada grave. Igual le pasó al Barcelona, al Madrid y al Liverpool. La cosa es qué hace el resto del encuentro”.

Anaya, cómplice “exonerado”

Parece que al final de cuentas los ataques en contra de Ricardo Anaya se han detenido. En La Jornada, Julio Hernández López, escribe que: “no hay claridad en cuanto al rumbo electoral que tomará el conglomerado de intereses que pretende impedir el triunfo presidencial de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), el cual parece cantado incluso en las encuestas de opinión tradicionalmente manipuladas por quienes las pagan. Ciertos indicios apuntan a que el segmento priísta más tradicional intentará instalar a José Antonio Meade Kuribreña como segundo lugar forzado para, desde ahí, hacer malabares que tratarían de justificar un rudo golpe electoral, acaso concitando alianzas y declinaciones fácticas y de última hora, para presentar un solo candidato frente a la amenaza populista y caudillista. Otros especuladores hablan de la posibilidad de que, ante la insuficiencia de Meade, el sistema acabe por aceptar la viabilidad del panista Ricardo Anaya Cortés, previa operación cicatriz con el peñismo y colocando como testigos de pactos subterráneos a los jefes políticos y económicos del país. […]. La ficha judicial de Anaya Cortés ha variado de una manera muy sugerente. La embestida mediática contra el presunto panista rebelde ha dado paso a una silenciosa aceptación de los términos de un arreglo entre la Procuraduría General de la República […] y el empresario Manuel Barreiro, con Anaya Cortés como gran beneficiario final, retirado de los escenarios conflictivos por disposición del equipo peñista y rehabilitado como presunto inocente a pesar de todos los indicios originalmente difundidos por la dupla Procuraduría General de la República-LosPinos. En esencia, la Procuraduría General de la República está protegiendo a los implicados en la historia de presunto lavado de dinero […] para darle carpetazo, habilitando a un chofer (Luis Alberto López López) como prestanombres de Barreiro, chofer que termina siendo un héroe que confesó que fue prestanombres de una operación de decenas de millones de pesos, pero a título de amistad con su jefe […] y luego cediendo graciosamente a la Secretaría de Hacienda la propiedad de la nave industrial del litigio, para así cerrar el expediente. Con esa historia oscura a cuestas, y una benevolencia de la Procuraduría General de la República-Los Pinos que suena a arreglo electoral, Anaya Cortés intenta describirse como un político de cuentas limpias, víctima de maquinaciones en su contra. En realidad, el candidato de Partido Acción Nacional-Partido de la Revolución Democrática-Movimiento Ciudadano ha sido perdonado por el mismo sistema que semanas atrás pretendió aplastarlo (y es el verdadero beneficiado de este episodio: el empresario Barreiro perdió la nave industrial, pero Anaya se quedó con los más de 40 millones de pesos de ganancia). Las razones de este giro súbito habrán de verse a corto plazo. […]”.

Castigar al inocente

En México se castiga sin antes haber investigado, a pesar de que se decía que con el cambio del sistema penal inquisitorial al acusatorio se terminaría eso. En el Reforma, Sergio Sarmiento, nos presenta un caso en donde hay un maestro del Estado de México está detenido de manera errónea sin tener pruebas contundentes en su contra y escribe que: “nos dijeron que con el cambio del sistema penal inquisitorial a uno acusatorio y garantista se respetaría por fin en México la presunción de inocencia. La verdad, sin embargo, como lo saben tantos mexicanos sin influencias, es que en nuestro país primero se castiga y después se averigua. La muestra de hoy es el caso de José René Bárcenas Ramírez, coordinador de educación a distancia, modalidad abierta, del Tecnológico de Estudios Superiores de Chimalhuacán. El maestro es casado, con dos hijos; vive desde hace años junto al apartamento de sus padres y carece de antecedentes penales. Sin embargo, está en la cárcel por un testimonio falso de un testigo que nunca se presentó a ratificar su declaración. […]. Al maestro Bárcenas se le acusa del homicidio por arma de fuego de Alfredo Martínez Velázquez el 22 de diciembre de 2017 en Acuitlapilco, Chimalhuacán, Estado de México. […]. Tres días después apareció de manera espontánea un supuesto testigo, Miguel Ángel Matus Hernández, quien declaró que en la noche del crimen vio un Chevy blanco con franjas negras del cual se bajó el maestro Bárcenas para disparar contra la víctima. Matus Hernández dice que identificó claramente al agresor pese a ser de noche y estar a una distancia de entre 45 y 50 metros. El maestro Bárcenas fue detenido el 9 de marzo de 2018 al salir de su trabajo en el Tecnológico de Chimalhuacán mientras se dirigía a su domicilio. […]. El testigo, que afirmó que sí lo conocía, señaló, sin embargo, que el maestro vivía en un lugar a ocho kilómetros de distancia de su verdadero domicilio, ubicado en la colonia Santa María Nativitas de Chimalhuacán. Con el docente detenido, Matus Hernández fue citado a ratificar sus declaraciones el 15 de marzo, pero no se presentó. Aun así, el juez de control, Felipe Reyes Hernández de Ciudad Neza, vinculó a proceso al maestro y dio al ministerio público dos meses para completar la investigación. En el injusto sistema mexicano, esto significa que el acusado deberá permanecer en la cárcel, con todos los costos económicos y personales, mientras se determina si hay alguna prueba en su contra. […]. En México, sin embargo, se sigue manteniendo la presunción de culpabilidad. Todos somos culpables hasta demostrar lo contrario, pero incluso si demostramos nuestra inocencia, podemos ser encarcelados durante meses antes de ser juzgados. No hay justicia en un sistema que castiga sistemáticamente al inocente”.

La corrupción y la institución inútil

Ahora que es tiempo de elecciones y se van a señalar varios casos de corrupción en todos los niveles de gobierno, sería importante tener una institución que se encargue de revisar y sancionar todas estas situaciones. En Milenio, el periodista Carlos Puig, escribe que: “el asunto que domina buena parte de las crisis mexicanas y por lo tanto esta campaña es la corrupción. Problema añejo, extendido, con multitud de causas y actores. […]. Un nuevo estudio de Impunidad Cero lo deja clarísimo. Cito: La Secretaría de la Función Pública solo sanciona un promedio de 13.40 por ciento de las quejas o denuncias que recibe. Esto implica, en principio, que en las denuncias existe una impunidad en la administración pública federal de 86.6 por ciento. En promedio, 40 por ciento de las sanciones impuestas por la Secretaría de la Función Pública a los servidores públicos es de sanciones menores […]. Considerando que este tipo de sanción se cumple y agota al momento de notificarse al sancionado, aquí́ se encuentra una gran parte de las sanciones que son efectivamente cumplidas o que tienen bajo porcentaje de impugnación. […]. La información que presenta la Secretaría de la Función Pública no indica el estado que guarda un 63 por ciento de las sanciones restantes, pues solamente las clasifica como firmes o revocadas, lo que quiere decir que están impugnadas a través de cualquier medio de defensa legal, pero éste no ha sido resuelto. […]. El Tribunal Federal de Justicia Administrativa anula, en promedio, 60 por ciento de las resoluciones que se demandan ante él mismo. Esto nos lleva a que del 63 por ciento indicado en el punto anterior, casi 25.2 por ciento será́ declarado válido, y en el caso restante, se revocará las sanciones. Estadísticamente, 41.8 por ciento de las sanciones impuestas por la Secretaría de la Función Pública terminará siendo declarado nulo por el TFJA, lo que quiere decir que la cantidad de casos que no se sancionan aumenta de 86.6 por ciento a un 92.2 por ciento. Si esos números no lo dejan claro, pues apaguemos y vámonos. O más bien, lo que debería hacer quien gane la elección el próximo día primero es apagar eso y repensar cómo. Ideas sobran. Esa, la de la Secretaría de la Función Pública, fue mala. No insistamos”.

Perreando (por el voto y el prejuicio)

Algunos de los spots en este periodo de campañas electorales no han aportado prácticamente nada a nadie, e incluso, hay dos videos musicales en donde se pide al voto de una manera un tanto racista y clasista. En el Excélsior, Yuriria Sierra, escribe que: “‘en Zapopan me la paso muy heavy, ojalá no me cambien el Audi por un Chevy. Le dije a mamá que tener miedo es un fail. Y ahora no me quiere dejar ir a Vail…’, dice una. ‘Soy un chavo piel canela, con la mira en el futuro. Estudiante y empresario, un joven trabajador. Voy a darte lo que quieras, no te fallo, te lo juro. No tienes que impresionarme, ni votar por Obrador…’, dice el otro. Seguramente con estas líneas ya los identificó: la primera es la Almudena Ortiz Monasterio, un personaje de ficción creado por quien sabe quién en apoyo de ya sabe quién. El segundo, otro personaje de ficción, también de dudoso origen, que apoya a Ricardo Anaya en un video publicado hace un par de días y en respuesta al primero. ¿Nota algo en común entre ellos? No, no es el reguetón. Tampoco el que nadie sabe de dónde salieron. Sino que los dos son estereotipos, retratos caricaturescos dibujados con trazos de racismo y clasismo. Ambos reflejan lo mismo: la latente discriminación que existe en nuestro país y que es propagada por nosotros. [..]. Es un hecho que para hablar de racismo, clasismo y discriminación entendemos que el tema va más allá del color de piel. Esto está definido por el acceso a derechos, oportunidades de desarrollo y goce de servicios. También es un hecho que esto sólo existe de abajo hacia arriba. Siempre es al revés, porque son los sectores más vulnerables los que padecen carencias de todo tipo. Pero esto no significa que los distintos sectores de nuestra sociedad no puedan ser ridiculizados en todas direcciones y con la intención de burla y ataque. ¿Cuáles habrán sido los motivos de los creadores de Almudena Ortiz Monasterio? Una joven de Zapopan, una zona de alta plusvalía cerca de Guadalajara; preocupada por su imagen, que maneja un convertible y cuya máxima preocupación es ir a esquiar. ¿Qué elementos utilizaron para retratar al llamado ‘Chavo Chaka’ (sic)? Un joven de tez morena, preocupado por su cuerpo, que se sabe de bajo estrato social, que viaja en microbús y le reza a San Judas Tadeo. […]. ¿Qué dice esto de nosotros? Hace unos años hubo revuelo por un anuncio de casting para filmar el comercial de una aerolínea. En él solicitaban expresamente gente de ‘piel blanca’, porque el entendido era que sólo la ‘gente blanca’ puede viajar en avión. La compañía se disculpó y dio un giro de inclusión en su publicidad. Hoy incluso gana premios por esto. ¿Cuánto tiempo pasará para que las campañas políticas lleguen a este punto? ¿Cuándo comenzarán a hablarle a los electores como lo merecen, sin ridiculizarlos? Es claro que hay dos cuartos de guerra disfrutando de los beneficios de estos dos videos. No importa que nieguen su autoría, nadie ha pedido parar su difusión. Tal vez porque les es más fácil distribuir un mensaje que opta por la burla simplona y burda. Como si esta campaña no tuviera ya elementos para la indignación. Ah, pero eso sí: ¡qué pegajosas ellas! (tan pegajosas como los prejuicios a los que le dan cuerda a ritmo de “perreo”…)”.

Los huevos en la casa de las gallinas suyas

Sobre la aceptación de Jaime Rodríguez como candidato presidencial independiente, en Milenio, Joaquín López Dóriga, escribe sobre la manera en que “El Bronco” llegó a la boleta presidencial, siendo que durante el proceso de recolección de firmas se descubrieron una serie de irregularidades que de ser un proceso adecuado, no habría tenido posibilidad alguna de ser aceptado como candidato, pero, como siempre, las cosas en nuestro país siempre pueden pasar por increíble que parezca, por lo que dice que: “ayer hice un comentario en mi página, lopezdoriga.com sobre el proceso por el cual el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación […] hizo candidato presidencial a Jaime Rodríguez y lo titulé El Bronco, un candidato a huevo. Y hablaba de las trampas que el Instituto Nacional Electoral le descubrió en su proceso de recolección de las firmas indispensables para ser candidato independiente, por lo que le negó ese registro, lo que a su vez impugnó ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación que en un fallo dividido, cuatro a tres, revirtió la decisión y lo puso en la boleta presidencial del 1 de julio, no obstante una larga lista de irregularidades, incluso ilícitos, que ese tribunal ignoró. […]. Más de esa mitad de las firmas, 58 por ciento, resultó apócrifo, 810 mil no estaban en el padrón electoral, 158 mil fueron simuladas. Usó 205 mil 721 fotocopias y la captura en una sola madrugada en un solo domicilio de otras 200 mil, esto además de irregularidades en el manejo del dinero, pagó a Facebook casi 3 millones de pesos no reportados y la utilización de funcionarios del gobierno de Nuevo León que recolectaban en días y horas hábiles. No obstante el voto en contra de la presidenta del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, Janine Otálora, cuatro de los siete magistrados del pleno de ese tribunal, Felipe Fuentes Barrera, Ildafer Infante, Mónica Araí Soto y José Luis Vargas, fallaron a favor de Rodríguez, con el argumento de que dejarlo fuera de la boleta violentaba los criterios de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y se habló de violación al debido proceso. […]”.

AMLO debe ganar, la consigna de Morena

La consigna es que Andrés Manuel López Obrador gane las elecciones pase lo que pase. En El Universal, Bajo Reserva, asegura que: “más que un reto para 2018, la consigna de la dirigencia de Morena es que Andrés Manuel López Obrador debe ganar sí o sí las elecciones presidenciales del primero de julio. Nos dicen que la cúpula morenista, a cargo de Yeidckol Polevnsky, dio la instrucción a todos sus líderes locales y estatales y a los candidatos a puestos de elección popular para que echen toda la carne al asador y toda la fuerza política para garantizar el triunfo en la mayoría de los distritos electorales de don Andrés Manuel, en el tercer intento por llegar a Los Pinos. Y nos dicen que quien acusó de recibo fue el senador chiapaneco Zoé Robledo, quien este jueves pide licencia en el pleno del Senado para meterse de lleno a disputar el distrito 6 de Tuxtla Gutiérrez. Don Zoé dejará la vicecoordinación del Partido del Trabajo-Morena, así como la presidencia de la Comisión de Radio y Televisión, para ir a competir por un municipio rural y con la idea clara de abonar a la causa lopezobradorista”.

Un gol

Con tal de no distraer la atención, la Federación Mexicana de Futbol decidió mover de horario la final del futbol mexicano para que no interfiera con la transmisión del segundo debate presidencial. En el Excélsior, su columna de trascendidos, Frentes Políticos, asegura que: “el Instituto Nacional Electoral y la Federación Mexicana de Futbol llegaron a un acuerdo. Que el segundo debate presidencial y la final de la Liga MX no se empalmen el próximo 20 de mayo. Los responsables deberán modificar el horario del encuentro deportivo y del segundo debate, que se llevará a cabo en Tijuana, Baja California, afirmó el consejero Benito Nacif. La mala noticia es que los televidentes prefieren ver quién es el campeón; al debate, si sólo van a insultarse en vez de hacer propuestas coherentes, pocos asistirán. Será un buen termómetro para saber si las campañas políticas ya ‘prendieron’ o si la gente sigue confiando más en sus futbolistas que en sus políticos”.

@loscabareteros

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