Columna de columnas nacional

¡Comparte!

Share on facebook
Share on linkedin
Share on twitter
Share on reddit
Share on pinterest
Share on google
Share on email
Share on whatsapp
Share on print

Desde la redacción de @loscabareteros ponemos a su consideración la “Columna de columnas nacional” del jueves 28 de junio de 2018. La ruptura en el grupo gobernante: lo más grave para Peña no será el rechazo de otros grupos priístas a los que marginó y maltrató durante su sexenio; lo peor que le puede pasar al Presidente es que su mismo grupo cercano, los peñistas más fieles y a los que él encumbró en posiciones de poder más por amistad y confianza que por capacidades y experiencia, terminen por fracturarse y confrontarse en la derrota. “Haiga sido como haiga sido”: Meade… Batalla por el segundo lugar.

Rayuela

El lunes contra Brasil. En una de esas el Tri saca su mejor cara, como frente a Alemania, y todos felices más allá del veredicto electoral.

La ruptura en el grupo gobernante

En caso de que el Partido Revolucionario Institucional resulte derrotado en las urnas el próximo domingo, es claro que uno de los más afectados será el actual Presidente Enrique Peña Nieto. En El Universal, Salvador García Soto, escribe que: “todo apunta a que el “peñismo”, como grupo político, tendrá una vida corta y efímera. Si el próximo domingo el presidente Enrique Peña Nieto y su partido pierden el poder, lo más seguro es que no sólo peligren algunas de sus ‘reformas estructurales’, que pretendían ser su legado para la posteridad y que podrían ser revisadas y corregidas en partes sustanciales, sino que también la corriente política que en su momento representó el hoy mandatario, cuando se autonombró como representante de un “nuevo Partido Revolucionario Institucional” que recuperaba el poder tras 12 años de gobiernos panistas, terminará rechazada y repudiada si los electores le retiran su respaldo en las urnas y, como ya empieza a verse, también intentará ser expulsada del control de su partido por un priísmo que hoy culpa a Peña de la que podría ser la peor debacle de su historia […] Pero lo más grave para Peña no será el rechazo de otros grupos priístas a los que marginó y maltrató durante su sexenio; lo peor que le puede pasar al Presidente es que su mismo grupo cercano, los peñistas más fieles y a los que él encumbró en posiciones de poder más por amistad y confianza que por capacidades y experiencia, terminen por fracturarse y confrontarse en la derrota, tal y como ya comenzó a suceder en el núcleo más duro del primer círculo presidencial. Para nadie es ya secreto que la relación entre el mandatario y el triunvirato que lo llevó a decidir la sucesión presidencial y la elección inédita del primer candidato no priísta en la historia del Partido Revolucionario Institucional, se encuentra fracturada. Peña Nieto, mientras tanto, es muy posible que después del domingo y si pierde su candidato, se dedique en los meses que le queden a conducir una transición tersa a quien gane el poder y a garantizar su inmunidad y protección como ex Presidente. El resto del peñismo seguramente se desintegrará y cada quien tendrá que ver por su futuro […] Y entonces el peñismo, como en su momento el foxismo y luego el calderonismo, será una corriente efímera que, al no ser capaz de retener el poder, comenzará a pagar el costo del repudio y el rechazo social, ese que se ensaña con los derrotados y siempre busca nuevos villanos favoritos y culpables de los problemas nacionales”.

“Haiga sido como haiga sido”: Meade

En el cierre de su campaña, el abanderado de la coalición “Todos por México”, aseguró que ganará la elección del próximo domingo, y aseguró que el triunfo llegará “haiga sido como haiga sido”. En La Jornada, Julio Hernández López, escribe que: “con una amplia sonrisa, contento de que la selección mexicana de futbol profesional hubiera pasado a octavos de final a pesar de su derrota de tres goles a cero frente a Suecia, José Antonio Meade Kuribreña reivindicó en dos ocasiones la famosa frase, supuestamente campirana, dicha por Felipe Calderón Hinojosa para justificar su arribo mediante fraude electoral a Los Pinos: primero fue en una referencia específica al resultado balompédico; luego, puntualmente expresó: Vamos a ganar esta elección, haiga sido como haiga sido, remarcando con lentitud las últimas cinco palabras. Andrés Manuel López Obrador, por su parte, cerró campaña en tres plazas de especial importancia táctica y afectiva para él: Chiapas, donde tiene su famosa finca La Chingada y estableció una alianza, impensable en otros momentos, con el gobernador Manuel Velasco, del Verde Ecologista de México; Tabasco, su tierra natal, donde va por la revancha contra el gobernador perredista Arturo Núñez, originalmente impulsado por el propio AMLO, y Ciudad de México, donde tiene una fuerte base social y libra una feroz pelea con un perredismo que pareciera condenado a una gran derrota. Por cierto, diez años atrás, en julio de 2008, Germán Martínez Cázares, el hombre puesto por Felipe Calderón en la presidencia del Partido Acción Nacional, también incurrió en similar pretensión colonizadora del país desde un enclave político e ideológico: Vengo a hacer un compromiso, a decirles que me comprometo ante ustedes, con sus victorias, con sus historias y su gobierno, a ‘guanajuatizar’ el país en 2009”, dijo quien ahora es apasionado converso al lopezobradorismo y candidato a senador con pase casi automático: De ‘guanajuatizar’ se hablaba desde los dominios de Vicente Fox, de la Cristiada, del Cerro del Cubilete, del PAN gobernante ahí hasta ahora”.

Peligrosa machincuepa de Aureoles

Uno de los gobernadores que debería estar más preocupado con los comicios del próximo domingo es Silvano Aureoles de Michoacán. En El Universal, su columna de trascendidos Bajo Reserva, asegura que: “varios gobernadores se están quedando sin uñas, pero no de tanto rascarle al presupuesto, sino porque se las están comiendo. Ellos, en la elección del domingo, se juegan mucho. Entre otros, nos comentan, está el caso de Silvano Aureoles, mandatario de Michoacán, quien le tiene encendida una vela a san Pepe Meade. Como recordará usted, don Silvano dio su apoyo al candidato presidencial priísta, para dar la espalda al candidato de su partido, el panista Ricardo Anaya, y al mismo tiempo jugar en contra de Andrés Manuel López Obrador. Así que si la machincuepa le sale mal a Aureoles será un gobernador enfrentado con el régimen. La mala noticia sería mucho peor para los michoacanos, pues la apuesta política de su gobernador le causaría una lejanía con el gobierno federal en momentos en los que el estado pasa por una crisis de inseguridad y violencia que no ha podido ser atendida eficazmente por el gobierno estatal y que requiere de toda la ayuda necesaria del Ejecutivo Federal.

Batalla por el segundo lugar

Con Andrés Manuel López Obrador liderando la mayoría de las encuestas y el final de las campañas a la vuelta de la esquina, Ricardo Anaya de “Por México al Frente”, y José Antonio Meade de “Todos por México” enfrentan una batalla por el segundo lugar. En Reforma, Templo Mayor, asegura que: “más intensos que Maradona en el estadio, así llegan al último día de campaña Ricardo Anaya y José Antonio Meade, compitiendo por ser ubicados como el auténtico segundo lugar… para atraer el voto útil. Como quien hace cálculos matemáticos para saber cómo podría pasar México a octavos de final, así andan frentistas y priistas tratando de cuadrar su desventaja en las encuestas con casos de elecciones sorpresivas como la de Donald Trump, el Brexit o el plebiscito colombiano. El asunto está en que el voto útil, si no es unido, resulta inútil. Y salvo algunos esfuerzos ciudadanos y empresariales por orquestarlo, en términos generales el electorado que no comulga con Andrés Manuel López Obrador llega al final de la campaña bastante confundido”.

México enojado vs. México con miedo

El actual proceso electoral ha sido uno de los más importantes de las últimas décadas, en parte debido a la confrontación que se vive en la sociedad. En El Universal, Salvador García Soto, escribe que: “por encima de las últimas encuestas que veremos en esta carrera presidencial, que reafirman las mismas tendencias claras de un candidato puntero con un amplia ventaja y una cerrada y enconada disputa por el segundo lugar, lo que veremos este domingo es la confrontación directa en las urnas entre dos Méxicos: el del enojo, conformado por millones hartos por la corrupción, el dispendio público, la desigualdad e insuficiencia de ingresos, la inseguridad y la violencia, en contra de los mexicanos con miedo, que le temen a un cambio de régimen y de política económica que les genere inestabilidad social, económica y patrimonial o que les afecte también los privilegios que les da el actual modelo. ¿Cuál de los dos Méxicos va a poder llevar a más votantes a las urnas? Eso es lo que se define el domingo […] hoy veremos los últimos discursos y los últimos actos de campaña de los candidatos que le apuestan a uno y otro México. Y después, en los días de silencio, seguirá la operación silenciosa, la danza de millones de pesos de procedencia dudosa y la movilización de ejércitos para promover y vigilar el voto. Y vuelve la pregunta: ¿cuál de los dos Méxicos puede más, el del enojo o el del miedo?”.

Del 68 a 2018

Las encuestas que fueron publicadas a lo largo de las campañas pusieron en evidencia el deseo de la sociedad mexicana de un cambio en sus gobernantes. En Reforma, Sergio Aguayo, escribe que: “en caso de ser elegido Andrés Manuel López Obrador, la agenda transformadora que ofrece tendrá más posibilidades de éxito si se articula sobre acuerdos con la sociedad organizada, protagonista de la transición. En el 68, los partidos se hicieron a un lado y los jóvenes y sus profesores se organizaron en un movimiento que exigió al presidente Gustavo Díaz Ordaz y a su gobierno el fin de la violencia estatal y el inicio de la transparencia y la rendición de cuentas. Respondieron con difamación y engaños, con macanazos y balazos, con exilio o cárcel. Pese a ello, la generación del 68 perseveró y fue forzando transformaciones culturales y políticas. En 1977, la Presidencia reaccionó a la efervescencia social con una reforma electoral que levantó el veto a la izquierda partidista que, en 2018, está a punto de llegar a la Presidencia […] En 88 Carlos Salinas se impuso con un fraude electoral […] En 2000-2001 vivimos el sueño de la alternancia. La sociedad organizada creyó en las promesas de un líder carismático, confió en que con el Partido Revolucionario Institucional fuera de Los Pinos concluiría exitosamente la transición. La alternancia se vivió como un elíxir milagroso. ¡Cuánta ingenuidad! […] De confirmarse las encuestas y a partir del próximo lunes, empezaremos a observar la manera como López Obrador y la coalición que encabeza enfrentarán el reto de demostrar que son diferentes y mejores de lo existente. Tendrán más posibilidades de éxito si reconocen que la sociedad comparte el fervor por las grandes transformaciones pero que también quiere ser sujeto del proceso. La cuarta transformación se hará realidad si se congregan gobernantes y sociedad organizada en torno a acuerdos sobre temas precisos de una agenda viable. La nueva etapa de nuestra historia depende del entendimiento entre sociedad y gobernantes.

Obsceno atraco de la partidocracia

Con el fin de las campañas electorales también llega el término de la transmisión de los spots en radio y televisión con los que diariamente nos bombardearon los candidatos a diversos cargos. En Milenio, el periodista Carlos Marín, escribe que: “en su ávida búsqueda de poder, los partidos políticos cometen una gran variedad de fechorías, una de las más agraviantes la de imponer su abominable propaganda en los medios electrónicos. A partir de mañana y para alivio de las audiencias de radio y televisión, cada emisora del titipuchal que opera en el país dejará de transmitir los 90 spots diarios a que se les obligó sin que se les pagara un centavo […] En ese mismo espacio, a partir de mañana, continuarán transmitiéndose los 27 mensajes por emisora que las autoridades electorales han venido empleando en la etapa previa a la jornada del próximo domingo. Es por demás abusiva y excesiva la cantidad, porque el total de comerciales políticos con que la partidocracia tuvo a bien empachar a radioescuchas y televidentes suma… ¡59 millones 731 mil 200! Del monto económico que este atraco significa para las empresas del ramo, ni imaginarlo siquiera…”.

INE: ¿deslegitimar la elección?

Conforme se acerca el día de la elección, crece la incertidumbre de un posible fraude electoral. En La Jornada, Julio Hernández López, escribe que: “en el tramo final se aceleró la condensación de intereses que pretenden impedir el triunfo electoral de Andrés Manuel López Obrador. Dos hechos dan muestra de ese proceso de descomposición que puede generar peores escenarios de aquí al día del depósito de votos en las urnas: en Oaxaca, la ejecución de un candidato a diputado local y cuatro de sus acompañantes, todos militantes de Morena, y la agresión con armas de fuego, horas después y en distintas localidades, de un aspirante a presidente municipal, en nombre del frente Partido Acción Nacional-Partido de la Revolución Democrática-Movimiento Ciudadano, y sus acompañantes. Y, por otra parte, el robo de 11 mil boletas electorales en Macuspana, el municipio en una de cuyas principales poblaciones, Tepetitán, nació el mencionado López Obrador. Los factores de la violencia criminal y el fraude electoral se han hecho presentes con mayor fuerza, conforme se acerca el domingo definitorio […] Por lo pronto, el Instituto Nacional Electoral pareciera decidido a mermar en cuanto le sea posible la representación, ante mesas receptoras de votación, de los partidos Morena, Encuentro Social y del Trabajo, y de las Redes Sociales Progresistas por la vía de este último partido. Una de las tretas recurrentes consiste en crear una confusión en cuanto a nombramientos, ubicaciones y cargos, para que los representantes de determinados partidos o candidatos no puedan vigilar adecuadamente el proceso dominical”.

Los encuestadores fueron los reyes de la campaña

Las encuestas fueron una de las herramientas que más utilizaron los candidatos a la Presidencia a lo largo de las campañas; a pesar de que estos ejercicios han sido criticados y desacreditados por los mismos que hoy las validan. En El Universal, Carlos Loret de Mola, escribe que: “en la elección presidencial de 2006, al denunciar López Obrador fraude electoral, uno de sus principales objetivos fue desprestigiar a los encuestadores. Se quejaba de que él tenía otros números y ubicaba a las encuestas como parte del complot. Luego vino 2012 y el promedio de las encuestas daba 15 puntos de ventaja a Peña Nieto sobre AMLO. Terminó ganando por siete puntos. Algunas casas encuestadoras hasta tuvieron que salir a disculparse […] A las encuestas se les ha redactado y firmado el acta de defunción demasiadas veces. Sin embargo, están vivas y en este 2018 probaron ser la trama central de las campañas políticas. La narrativa tuvo como columna vertebral los resultados de los encuestadores: Las estrategias de los candidatos (uno administrando su ventaja, otros compitiendo por el segundo lugar), los discursos, los debates en los medios de comunicación, las preguntas en las entrevistas a fondo o de banqueta, las opiniones periodísticas, todo, absolutamente todo tomó como referencia lo que las encuestas fueron marcando. El domingo en la noche sabremos cómo les fue esta vez. Estoy seguro de que por mucho que fallen, sobrevivirán y mantendrán su poder”.

Espíritu tribal

En el mundo ha habido muestras recientes de lo perjudiciales que pueden resultar las políticas nacionalistas. En el Reforma, Sergio Sarmiento, escribe que: “si bien la globalización ha sido responsable de la mayor expansión de la prosperidad y la más acentuada disminución de la pobreza en la historia, los viejos instintos tribales no sólo no han desaparecido, sino que se acentúan en algunos países. Esto lo hemos visto en los triunfos del Brexit en el Reino Unido y de Donald Trump en la Unión Americana, pero también en la fortaleza de la campaña de Andrés Manuel López Obrador en México […] El espíritu tribal, sin embargo, se ha fortalecido en los últimos años, porque la gente no entiende que la prosperidad ha sido consecuencia del comercio y la migración y porque piensa que no podemos estar peor. Cada una de las medidas nacionalistas, sin embargo, tiene consecuencias negativas no sólo para los que trata de proteger, los miembros de la nación o la tribu, sino para el mundo […] El proteccionismo afecta negativamente a todos: a los consumidores, porque reduce la competencia y sube los precios, y a los productores, que tienen que recortar producción y empleos. Lo preocupante es que el nacionalismo sigue llamando la atención a políticos y electores. López Obrador mandó un mensaje en Twitter este 25 de junio: ‘Es necesario reorientar la política económica para producir en México, hasta donde sea posible, lo que consumimos y fortalecer el mercado interno con el propósito de crear empleos en todas las regiones del país’. Es la misma filosofía de Trump o del Brexit, pero en lugar de crear empleos y prosperidad los destruye”.

Obligado: del triunfo a la reconciliación

Uno de los principales cambios que dejó el actual proceso electoral en nuestro país ha sido la evidente polarización de los ciudadanos. En Milenio, Joaquín López Dóriga, escribe que: “con el último minuto de este miércoles habrán terminado las campañas electorales […] acaba esta etapa de este tortuoso tramo producto de la misma reforma partidista, que nos lleva de una precampaña a una intercampaña a una campaña, a un período de reflexión y, en este caso, a la mayor jornada electoral de que haya registro en México con más de tres mil 500 cargos de elección en juego […] Con la violencia, el más grave daño de este proceso es la polarización social, familias y amigos enfrentados por el proceso, por lo que la prioridad de quien resulte ganador el domingo y de los que no, será llamar a la reconciliación nacional, pero más allá del discurso, con hechos. ¿Cómo vería usted una visita del ganador a sus oponentes…? Digo, un mensaje claro que abone en la unidad rota por la crispación y la violencia física y verbal. Una vez con el resultado, la prioridad debe ser la reconciliación nacional”.

Corrupción e inseguridad

El combate a la corrupción y la inseguridad son dos de los principales intereses de los mexicanos. En el Excélsior, Pascal Beltrán del Río, escribe que: “los dos temas que sirven de título a la presente entrega de esta Bitácora fueron los ejes con que arrancó la campaña electoral que concluyó ayer. El primero de ellos se lo apropió en forma exclusiva el candidato Andrés Manuel López Obrador. Es innegable el acierto que tuvo al proponer un diagnóstico y una solución al problema, de un modo que sus contrincantes jamás igualaron[…] Los contrincantes de López Obrador nunca encontraron un discurso sobre corrupción que resultara competitivo. Pudo ser por un pecado original o una incapacidad para formular argumentos que mostraran las debilidades y las contradicciones del discurso obradorista […] En el de la inseguridad, ninguno de los candidatos planteó en campaña un diagnóstico y una solución que fuese fácil de entender y resultara creíble para los ciudadanos […] De acuerdo con el Observatorio Nacional Ciudadano, las propuestas de todos los aspirantes presidenciales proponen cambios sin precisar hacia dónde, desconocen el significado de procuración e impartición de justicia o no buscan fortalecer los ministerios públicos, peritos, policías de investigación o defensores de oficio […] Así las cosas, los votantes acudirán a las urnas con una noción bastante esquemática de lo que proponen hacer los candidatos, en caso de ganar, respecto de las dos quejas más sentidas por parte de la ciudadanía: la inseguridad y la corrupción. En el primer caso, sería insensato esperar algo más que la repetición de las fórmulas ensayadas en años anteriores; en el segundo, tampoco puede haber muchas expectativas fuera de lo que se escuchó de parte de López Obrador: que el próximo Presidente se convierta en un faro que irradie honestidad sobre todos sus colaboradores”.

El orden de los factores altera los ánimos

La derrota que sufrió ayer la selección mexicana ante Suecia despertó en muchos un sentimiento de enojo y frustración por la derrota, dejando de lado la clasificación del Tri. En Milenio, Joaquín López Dóriga, escribe que: “no cabe duda de que hay un ánimo de enojo donde no hay un resultado que a algunos les embone […] la selección mexicana calificó para la siguiente ronda y que pasó a un despectivo segundo lugar porque perdió el tercer partido ante Suecia 3-0. Y eso fue lo que llevó a quienes siempre han vivido del lado amargo del futbol a reforzar sus obsesiones, que no sus razones. Son los mismos que por años destrozaron al profe Osorio y lo resucitaron con los dos primeros triunfos en tierras mundialistas […] Quiero recordar que la prioridad de la selección mexicana en esta fase, era pasar a la siguiente, y lo logró, aunque a muchos no les haya gustado y a los que propongo este ejercicio: si México hubiera jugado un calendario al revés y perdido el primero 3-0 con Suecia, ganado el segundo 2-1 a Corea y el tercero 1-0 a Alemania, siendo la misma clasificación, ¿cuál hubiera sido la reacción…? […] desde ese malhumor y rechazo por el marcador de ayer se ignora que el orden de los factores no altera el producto pero sí el ánimo, aunque el resultado sea el mismo: calificar. ¡Ah! Y no fueron los goles coreanos, sino los triunfos mexicanos”.

Ah, qué Mundial, señor Putin

Un Mundial puede resultar benéfico o desastroso para una nación dependiendo de cómo se organice; sin embargo, parece ser que Rusia y Vladimir Putin han logrado hacer las cosas de la mejor manera. En El Universal, Carlos Loret de Mola, escribe que: “¿qué más le puede pedir Vladimir Putin al Mundial? Primero. El equipo de su país, envalentonado como el mandatario cuando se quita la playera a la menor provocación para mostrar que todavía hay algo a sus 65 de edad, ha logrado pasar a la siguiente ronda. Segundo. Su gran rival en el mundo occidental, Ángela Merkel, no podrá restregarle el triunfo de Alemania en territorio ruso, como todo mundo pronosticaba […] Así como Rusia doblegó a Alemania —y con ella a toda Europa— por la invasión a Ucrania, así fue la selección teutona eliminada del Mundial, humillada, sobajada, sacada de una patada (de tres, de hecho, dos coreanas y una mexicana) de la competencia. Tercero. Aquellos eternos rivales de las guerras de 1994 y 2000, los chechenos, están de plácemes. Desde una semana antes del Mundial, las comarcas chechenas, cuna de autores de sangrientos atentados en Moscú y otras ciudades en diversas etapas de la era Putin, recibieron gozosas a la selección de Egipto […] Cuarto. Qué festín de espionaje para las agencias de inteligencia del gobierno ruso. Cuánto poderoso, cuánto influyente, cuánto famoso, cuánto millonario desfila teléfono en mano, se conecta, mensajea, navega, llama. En todos los estadios del mundo hay pésima cobertura de internet. No en Rusia. Hasta en el remoto coloso de Rostov del Don se pueden subir fotos y mandar mensajes mientras mete gol el Chicharito. Claro, cómo no le va a interesar a Rusia conectividad plena y que todo mundo use sus redes. Lo que han de estar recolectando de información califica como gula. Por todo esto, Putin ya ganó”.

Calma chicha

El tiempo de veda electoral es un momento para que los electores puedan reflexionar su voto. En el Reforma, Sergio Sarmiento, escribe que: “y súbitamente el silencio. Después de una prolongada tormenta de estridente cacofonía, de mentiras y promesas incumplibles, de insultos y descalificaciones, se registra hoy una calma chicha. No es una natural. Los candidatos siguen deseosos de manifestar sus posiciones y convencer a los votantes. En las contiendas más cerradas, como Veracruz, este afán es más poderoso. Todavía algunos no se han decidido […] Los políticos siguen pensando que los ciudadanos no son confiables, que no están realmente preparados para la democracia. Por eso han establecido leyes que restringen sus derechos políticos. Los ciudadanos no tienen derecho a comprar tiempos de radio y televisión para expresar sus opiniones, a pesar de que las campañas están dominadas por los spots de los partidos. En los tres días previos a las elecciones, la ley prohíbe divulgar los resultados de encuestas. Impide también los actos de campaña. Los candidatos deben esconderse del público y de los reporteros. Esta desconfianza, o desprecio, de la clase política a los ciudadanos se refleja también en la ley seca que con tanta frecuencia se ha impuesto en tiempos electorales […] No hay ninguna indicación de que el tiempo de veda represente un beneficio para los ciudadanos o para la sociedad. Genera, eso sí, como cualquier prohibición, incentivos perversos para realizar maniobras que buscan beneficios injustos […] El silencio impuesto es un abuso, pero reconozco que es también un alivio después de una campaña de gritos y sombrerazos […] La veda interrumpe la tensión natural de una elección que puede ser crucial en la historia de nuestro país. Es una calma artificial. En el silencio hay un grito reprimido.

La reinvención de México

Cuando Vicente Fox llegó al poder, muchos consideraron que la alternancia sería algo bueno para el país; es por eso que el periodista Carlos Marín, comparte un recuerdo de aquel día en que el panista llegó a los Pinos en Milenio, el: “Fox acababa de ser electo Presidente y Marta Sahagún convocó a un grupo de periodistas a desayunar con él para que nos hablara de lo que sería su gobierno. Luego la señora nos exhortó a preguntar lo que fuera y lo hicieron todos […] Aclaré que no quería preguntarle nada sino recordarle que Teotihuacán estaba en ruinas al fundarse Tenochtitlan; que el Porfiriato impulsó la industrialización, el telégrafo y el ferrocarril; que con los odiados Díaz Ordaz nació el Metro, con Echeverría el Cancún turístico y la presa de Chicoasén, y con Salinas la ciudadanización de las elecciones o el TLC. Mi breviario fue para sugerirle que dejara de hablar como si siguiera en campaña y fuera, de veras de veras, capaz de inventar otro México…”.

Todo era risas…

Ayer se llevó a cabo el evento de cierre de campaña de Andrés Manuel López Obrador en el Estadio Azteca; todo fue un festival musical dedicado a los morenistas y simpatizantes del tabasqueño; sin embargo no todo es diversión y risas. En el diario Reforma, Templo Mayor, asegura que: “no es por aguarle el AMLOFest a nadie, peeero… el fideicomiso de Morena para supuestamente apoyar a los damnificados del sismo está siendo investigado con lupa por el Instituto Nacional Electoral. Las autoridades tienen claro que entró muuucho dinero a ese fondo y la gran mayoría por una vía sin mucho control: en efectivo. El detalle está en que por la ruta que tomó ese dinero, no llegó a los damnificados sino que terminó en manos de militantes de Morena. Aparentemente el dinero no habría provenido de prerrogativas, sino de donaciones de particulares que sucedieron de manera muy singular: con diversos depósitos en un mismo día, de manera simultánea, en distintas sucursales bancarias. Hasta ahora no hay una conclusión de las indagatorias ni sanciones establecidas, y mañana se discutirá en el seno del Instituto Nacional Electoral, así que en esta historia todavía hay muchos capítulos por contar”.

Cierre de Meade

Este miércoles se llevó a cabo el cierre de campaña de los candidatos a la Presidencia. Uno de los más ocupados fue José Antonio Meade, quien al parecer tuvo un día más ajetreado que de costumbre. En Milenio, su columna de trascendidos Trascendió, asegura que: “con altibajos transcurrió el último día de campaña de José Antonio Meade. El primer momento fue cuando la aeronave despegaba de Mérida hacia Ciudad de México y el equipo gritó: “¡Pepe, Presidente!”, pero un pasajero los hizo guardar silencio porque quería escuchar las instrucciones de vuelo. Más tarde, al término del partido México-Suecia, estuvo acompañado de Mikel Arriola, Armando Ríos Piter, Vannesa Rubio, su padre Dionisio y sus hermanos Lorenzo y Juan Pedro, con quienes se fundió en abrazos y palmadas de éxito antes de lanzar el calderonista “haiga sido como haiga sido”, en relación con el pase del Tri a octavos de final. En Monterrey ya lo esperaba su esposa, Juana Cuevas, para los últimos dos eventos de cierre de campaña, donde quien no se le despegó, pese a ser horarios laborales, fue el secretario de Hacienda, José Antonio González Anaya”.

Futbol, elección y diversión

Raymundo Rivapalacio escribe sobre fútbol y pronósticos: “Los economistas de Goldman Sachs en el mundo se dieron a la tarea de analizar números que parecían interminables, desarrollando 200 mil árboles de probabilidades y un millón de simulaciones. Como en las últimas copas del mundo de futbol elaboraron sus pronósticos sobre los resultados en Rusia. El economista en jefe del afamado banco de inversión neoyorquino, Jan Hatzius, revisó meticulosamente los resultados y cada probabilidad juego por juego. La predicción fue que ganaba Brasil derrotando a Alemania. No era el equipo teutón el que tenía mayores posibilidades entre los europeos de llegar a la final, sino Francia, pero la econometría de los expertos de Goldman Sachs chocaba con que, para el infortunio galo, para llegar al último juego, el 15 de julio en Moscú, tenía que enfrentarse antes con Brasil. Las predicciones de Goldman Sachs veían que si bien España y Argentina no estarían en sus mejores momentos, pasarían sin problemas a las siguientes rondas, pero debajo de Francia y Portugal, y que el anfitrión no avanzaría de su grupo. Los resultados hasta ahora han mostrado otras cosas. Rusia avanzó sin problema en su grupo, Portugal pasó segundo después de España, y Argentina estuvo a punto de ser eliminada por Nigeria. Alemania fue sorprendida por México, que estuvo virtualmente eliminada hasta que en la gran chica del torneo, Corea del Sur, eliminó a los campeones mundiales y salvó a los mexicanos. (…) Los dos economistas encargados de revisar las probabilidades de México, Alberto Ramos y Gabriel Fritsch, afirmaron que dependían de tres jugadores, Hirving El Chucky Lozano, Carlos Vela y Javier El Chicharito Hernández. Los tres han sido elogiados por la prensa europea por su calidad, particularmente en la victoria sobre Alemania, pero los expertos de Goldman Sachs nunca vieron el valor que tuvo Guillermo Ochoa en el avance de México, que hasta este momento es considerado si no el mejor, uno de los mejores en la Copa del Mundo. “El Tri tiene el talento necesario para sorprender”, admitieron los economistas de Goldman Sachs. “Y como les gusta cantar a los mexicanos cada cuatro años: ¡Sí se puede, sí se puede!” Los primeros resultados de la Selección, no el reporte de Goldman Sachs, fueron aprovechados en México por los políticos –nada extraordinario para lo acostumbrado–, y en el extremo de la propaganda, el presidente Enrique Peña Nieto dijo, tras la victoria sobre Alemania, que su actitud y entrega se asemejaba a la competitividad mexicana. El documento futbolero del banco de Wall Street decía otra cosa en su capítulo sobre la eficiencia mexicana. Si se analizara la productividad versus el número de goles en los juegos, México estaba en el grupo de los deficientes. Ya no se repitieron ese tipo de discursos tras la espantosa derrota ante Suecia, cuando el equipo pareció la antítesis de su planteamiento ante Alemania, pero era lo de menos. Como sí había pronosticado el equipo financiero, México avanzó a la siguiente ronda, pero no como se había previsto. Le ganó a los teutones, no perdió y cayó ante los escandinavos, no los superó. Los resultados finalmente son los que cuentan, y ya se verán las caras con los brasileños el próximo lunes en la Arena Samara”.

@loscabareteros

¡Comparte!

Share on facebook
Share on linkedin
Share on twitter
Share on reddit
Share on pinterest
Share on google
Share on email
Share on whatsapp
Share on print