Columna de columnas nacional

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Desde la redacción de @loscabareteros ponemos a su consideración la “Columna de columnas nacional” del viernes 29 de junio de 2018. La elección y la escatología: los profetas tropicales del desastre piden a los seducidos por el populismo y la demagogia amlobiana que, al menos, voten diferenciado, que no se entreguen de lleno al mal y que lo limiten apoyando en el Congreso a los partidos tradicionales. El narco llegó a las urnas… La tentación de anular…

Rayuela

Susan Sarandon es ejemplo de compromiso. Además de ser actriz de primera, es una mujer de su tiempo y leal a sus convicciones.

El narco llegó a las urnas

Jorge Zepeda Patterson escribe en El País, acerca de la violencia en las campañas: “Pasamos tanto tiempo temiendo que el dinero de los cárteles de la droga financie campañas electorales de los políticos, que nunca vimos venir a lo sicarios que llegaron para ejecutarlos. Todo indica que los narcos decidieron que los funcionarios no son de fiar, incluso comprados; y que resulta mucho más seguro tener los propios. ¿O de qué otra manera entender el medio centenar de candidatos asesinados durante la presente campaña electoral? (123 personas si se incluyen a funcionarios públicos). Como en tantos otros renglones en materia de inseguridad pública en México, estamos ante un nuevo y sangriento récord. La violencia siempre ha estado presente en los comicios de una u otra manera, pero por lo general solía tener un correlato esencialmente político, un exabrupto ocasional entre las corrientes que se disputan el poder. El asesinato del candidato presidencial Luis Donaldo Colosio en 1994 fue considerado una purga interna entre las filas priistas y la mayor parte de los incidentes y balaceras durante las campañas han sido atribuidas a desencuentros entre fracciones políticas rivales. Ahora se trata de otra cosa. Lo que ahora vemos es de otra escala y refleja la manera en que los cárteles se han apropiado de regiones rurales completas La mayor parte de los 49 candidatos asesinados en las últimas semanas fueron ejecutados con usos y costumbres del crimen organizado. Pistoleros con cuernos de chivo que acribillan el auto en el que viaja por un camino regional el candidato y sus acompañantes. Los menos han sido ejecutados por un solo sicario. En todos los casos se trata de aspirantes a un cargo político local: alcaldías de poblaciones pequeñas y medianas, por lo general. El único ataque en contra de un candidato a un puesto federal fue en contra de Fernando Purón Johnston, quien recibió un tiro en la nuca al término de un mitin. Purón buscaba una curul en el congreso nacional, aunque se sabía de sus fricciones con el narco durante su gestión como alcalde de Piedras Negras, Coahuila, de 2014 a 2017. (…) Así comenzó la ola de inseguridad que terminó por tragarse al país entero. Hace diez o 15 años hablábamos de la violencia en la frontera o en Tierra Caliente como si se tratase de anomalías o de un país exótico y bárbaro, ajeno a las ciudades donde viven los cristianos. Hoy la delincuencia opera sin tapujos en los barrios acomodados de la capital. Algo similar está sucediendo con la intervención del narco en las elecciones. El problema con los elefantes rosas en la habitación que pretendemos no ver es que tarde o temprano terminan aplastándote. Hoy son presidentes municipales, mañana gobernadores; al final, la barbarie”.

La elección y la escatología

Quienes dieron forma, contenido y uso al concepto de «mesías tropical» hoy claman al cielo -o al fraude- para que se impida el triunfo del personaje así caricaturizado. Los que optaron por introducir referencias bíblicas en las campañas electorales lo hicieron acuñando y difundiendo con gran entusiasmo -celebrando lo ingenioso de su idea- lo de «mesías tropical» para definir y descalificar a Andrés Manuel López Obrador (AMLO), un personaje al que vieron, y con razón, no como un actor político más, sino como el enemigo mortal de un statu quo que les beneficiaba. Se trató de una definición cargada de menosprecio y clasismo. Supusieron que con un par de palabras se podía sintetizar y deslegitimar el estilo, el liderazgo, el proyecto y todo el largo esfuerzo de alguien que proponía reconstruir el sistema de poder que emergió del agotamiento de la Revolución Mexicana, especialmente en su fase neoliberal. Si ya definir a AMLO como mesías -el anunciado por los profetas y al que Dios enviaba a liberar a su pueblo y traerle la paz, según el Antiguo Testamento- era una burla, el añadirle el calificativo de «tropical» remachaba el desdén. Imaginar un mesías en el Medio Oriente era posible, pero ¡en el trópico! absurdo. Ya lo había asegurado Montesquieu: en el trópico la sangre se adelgaza y todo -plantas, animales y hombres- es de menor calidad. Así que «mesías tropical» fue una doble descalificación que dejaba al personaje en cuestión como una excentricidad que podría ser un distractor, pero de ninguna manera un actor a tomar en cuenta en el drama político de un México encaminado a consolidarse como nación moderna. Sin embargo, y contra todas las expectativas y pronósticos de esos personajes e intereses, AMLO logró construir un partido político y un movimiento social de oposición que hoy puede alcanzar la Presidencia por la vía pacífica, institucional, pese a la propia historia de México, país refractario a la práctica genuina de la democracia política. (…) Estos profetas tropicales del desastre piden a los seducidos por el populismo y la demagogia amlobiana que, al menos, voten diferenciado, que no se entreguen de lleno al mal y que lo limiten apoyando en el Congreso a los partidos tradicionales. Ni duda que los temores de los profe-tas del desastre ante un posible triunfo de AMLO tienen base, pero se explican menos por los argumentos que esgrimen y más porque, de tomar el poder, el tabasqueño va a afectar sus intereses particulares, que van desde la posible pérdida de los escandalosos privilegios fiscales de grandes grupos empresariales -miles de millones de pesos- hasta la pérdida de los beneficios y el status que dan los privilegios del poder o del acceso a los corredores de ese poder. Sin embargo, es mucho pedir que un reacomodo o reestructuración de la estructura del poder sea rechazado por las víctimas de un sistema oligárquico, corrupto hasta la médula, brutalmente extractivo, que ha congelado la movilidad social y cuyo modus operandi significa para la mayoría tener como horizonte la grisura y angustia permanentes, a la injusticia y a la indignidad de ser tratados como súbditos y no como ciudadanos. Lo dicho al inicio: los elementos de la coyuntura política actual fueron puestos en su lugar y desde hace tiempo por los que hoy claman al cielo, o al fraude, que los salve del «mesías tropical».

Electores briagos

Las autoridades de la Ciudad de México y otras entidades decidieron imponer la Ley Seca y prohibir la venta de bebidas alcohólicas el fin de semana de la elección. Esta medida puede ser considerada una intromisión del Gobierno en una decisión personal, sin mencionar el impacto negativo que tendrá en el comercio y la industria turística. Es por eso que en el Reforma, el analista y periodista Sergio Sarmiento, escribe que: “no es difícil ver qué gobiernos tienen respeto a los ciudadanos y cuáles no. El gobierno municipal de Guadalajara ha anunciado que no aplicará la ley seca por las elecciones del próximo domingo. Los tapatíos, dice, son personas responsables. En cambio, el gobierno de la Ciudad de México ha restringido la venta de bebidas alcohólicas este próximo fin de semana. Los capitalinos son, según sus propios gobernantes, unos borrachos a los que no se les puede tener confianza […] La medida es, sin embargo, una inaceptable intromisión de un gobierno en decisiones que sólo competen a la persona. Se trata, además, de una pésima política pública. No elimina ningún problema electoral reportado. No sirve más que para hacer daño a la actividad comercial en un fin de semana de quincena y de Mundial. La ley seca se aplicará en la Ciudad de México durante dos días, el 30 de junio y el 1o. de julio […] La Ciudad de México no es el único lugar del país en que se aplicará la ley seca. Otras entidades, como Baja California Sur, lo harán a pesar del fuerte golpe a su importante industria turística. En Jalisco y Querétaro las autoridades son más sensatas y no han recurrido a la prohibición. Es falso que la ley electoral federal ordene la ley seca […] Yo, como muchos, tendré que abastecerme antes. Con los candidatos que tenemos, hay que tomarse varios tequilas antes de conseguir el valor para ir a votar”.

La tentación de anular

El tema de los gastos de campaña de Morena ha sido una de las controversias que ha tenido que atender la autoridad electoral; sin embargo, la resolución en este asunto aún se ve lejana. Es por eso que en La Jornada, el periodista Julio Hernández López, escribe que: “hay tres causas que pueden llevar a la anulación de un resultado electoral triunfador: cuando el tope de gastos de campaña es rebasado en cinco por ciento y la diferencia de votos entre el primero y el segundo lugar es inferior a 5 por ciento; cuando un partido o candidato compra tiempo para propaganda en radio o televisión y cuando se encuentra que para realizar sus actividades hubo dinero, o recursos en general, de procedencia ilícita. En términos generales, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación ha evitado declarar la anulación de comicios, salvo excepciones que confirman la regla […] Justamente por el lado de la fiscalización asoma la posibilidad de esa inquietud, esa fantasía. Apenas este lunes, el consejero presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova, y el titular de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), David Colmenares Páramo firmaron un peculiar convenio de colaboración para fiscalizar las campañas electorales y garantizar la legitimidad de las elecciones. El consejero presidente Córdova dijo, en ese acto: La fiscalización constituye uno de los elementos fundamentales para la calificación de los comicios y por lo tanto tiene que estar concluida dentro de los 45 días posteriores a la jornada electoral […] Según los detalles publicados, la Unidad Técnica de Fiscalización del INE recopiló pruebas, videos y testimonios de la forma en que le habrían sido depositados a Morena, en un fideicomiso para damnificados, millones de pesos que luego se destinaron a candidatos, dirigentes y representantes de ese partido”.

¿Quién se comerá al PAN?

Carlos Puig, escribe en Milenio acerca del proceso interno del Pan que seguirá a las elecciones: “El último año nos hemos pasado escuchando a panistas que se suponen ilustres —en realidad son solo los de mejores micrófonos— lamentándose de todo lo que Ricardo Anaya y los suyos le han hecho al PAN. Recuerdan con pasión a los fundadores y otros ilustres constructores del dogma blanquiazul, omitiendo, por supuesto a Fox y otros que en los últimos 18 años han sido el partido en ejercicio del poder. Es curioso cómo se quejan, y sin darse cuenta ensalzan al joven queretano para achacarle a él haberse apropiado a la mala y echado a perder a ese “gran partido”. Perdón, si Anaya solito en un par de años pudo hacer eso, tal vez ya no era tan grande e ilustre el partido como se lo imaginaban. El PAN que “se robó” Anaya ya era el de Fox peleado con Calderón desde 2004 y votando por el PRI; el de Calderón desganado con Josefina y la mitad de su gabinete trabajando para la campaña de Peña —y ahora para Meade–, desde el día en que Cordero perdió la interna en 2012. El partido de la legalidad ya era el del desafuero y el del humanismo, es el que nos lanzó a la guerra que regó el país de cadáveres. El de la honestidad y los ciudadanos ya era el de los moches y los arreglos cupulares. Era el de los peces gordos que nunca quisieron encontrar y el que se sometió a los designios de Elba Esther con tal de ganar. EL PAN que unos dicen añorar hace mucho tiempo que no existía. Por eso es que Anaya pudo hacer con el blanquiazul lo que quiso y ponerlo al servicio de una apuesta llena de aliados incómodos, propuestas alejadas del viejo ideario y poblado de personajes que en su fuero interno detestan la bandera que ahora, dicen, quieren llevar a la Presidencia. Insisto: El Chico Maravilla no da para tanto. Simplemente utilizó los restos de un partido que había cambiado, hace mucho, los principios por el pragmatismo electoral y la comodidad del gobierno. Hace unos días un nutrido grupo de gobernadores panistas publicó un desplegado que en términos reales se entrega al nuevo gobierno y, sin decirlo, dice que no será el de su abanderado. Seguramente entre ellos se dirimirá quién se queda con las siglas. Hacen lo que el PAN de los últimos lustros: el que prefiere el arreglo para mantener el privilegio que la defensa de las ideas y la institución. El que tantos dicen añorar hace años que ya no existe. Tal vez desde que llegaron al poder y no supieron qué hacer con él.

Democracia

Los comicios del próximo domingo serán los vigésimos en los que los mexicanos elegimos a nuestro Presidente, pero, a pesar de que en más de 100 años de democracia hemos vivido una transición de poder pacífica, no podemos bajar la guardia o dar por sentado la paz en este proceso electoral; es por eso que en el Excélsior, su director, el periodista Pascal Beltrán del Río, escribe que: “este 2018, México cumple 101 años de realizar elecciones para renovar la Presidencia de la República y el Congreso de la Unión, en el marco de la Constitución vigente. La primera elección presidencial de esta etapa de la historia nacional tuvo lugar el domingo 11 de marzo de 1917 […] A partir de esa votación, los mexicanos han ido a las urnas cada vez que lo dispone la Constitución. Hasta 1928, los periodos presidenciales eran de cuatro años; luego se volvieron de seis. Hasta 1934, una Legislatura duraba dos años; luego fue de tres […] Si contamos el tiempo transcurrido desde 1917, ha habido 19 elecciones presidenciales –una de ellas extraordinaria, en 1929–, así como 37 para renovar la Cámara de Diputados. Los comicios del próximo domingo serán, pues, los vigésimos para elegir Presidente y los trigésimo octavos para diputados. No se puede decir que México haya sido una democracia a lo largo de estos 101 años. El sistema político surgido de la Revolución Mexicana estaba caracterizado por un régimen de partido hegemónico que sólo comenzó a admitir competencia en la década de los años 80. Aun así, es un logro que las elecciones se hayan realizado siempre en los tiempos y las formas establecidos en la Constitución y que, desde 1930, la transferencia del poder se haya dado de modo pacífico. Eso hace de México una excepción a nivel mundial. Pocos países han tenido un periodo tan largo de procesos políticos ordenados […] Nuestra democracia aún tiene mucho margen para mejorar […] Con todo y su larga duración en la historia, los mexicanos no debemos dar por sentada la transferencia pacífica del poder. Debemos aquilatarla y protegerla [..] Por eso, gane quien gane la Presidencia de la República contará con mi apoyo. Creo en la democracia y en la institucionalidad. Y también creo que si al Presidente le va bien en el ejercicio del poder apegado a las leyes, a México también”.

Confiar en árbitros electorales

Las tres instituciones involucradas en la elección del próximo domingo se han declarado listas para vigilar y participar en los comicios del próximo domingo; es por eso que ahora corresponde a los ciudadanos cumplir con su deber de votar y confiar en que los organismos encargados de cuidar nuestro voto lo harán de la mejor manera. Es por eso que en El Universal, su Editorial, asegura que: “México está a pocas horas de elegir en las urnas a quienes será dada la facultad de encabezar el Estado en los próximos años. Nuestra democracia ha recorrido un largo, sinuoso camino para llegar a su forma actual […] Las tres instituciones electorales a nivel federal, el Instituto Nacional Electoral (INE), el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) y la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (FEPADE), han mostrado grandes capacidades para llevar a cabo el proceso que está por concluir. A lo largo de los últimos meses, las tres instancias demostraron capacidad organizativa para que el proceso se lleve a cabo en paz; han perseguido los delitos electorales y tienen las herramientas para garantizar efectivamente el derecho a votar de los mexicanos […] Los cuestionamientos hacia los árbitros electorales, provenientes de diversos partidos políticos y realizados en distintos momentos, tienen que ver más con la intención de sus críticos de protegerse de las reglamentaciones que afectan sus intereses, antes que pensar en el fortalecimiento de la democracia […] son los ciudadanos quienes, conjuntamente con las instituciones electorales, construyen el proceso electoral y dan certeza a la voluntad popular. El país está listo para enfrentar el reto de la elección más grande; INE, Trife y Fepade ofrecen apego total a la ley. Ahora, el ciudadano tiene que cumplir con su deber cívico: acudir a la urna y sufragar. Demos el voto de confianza. Habrá tiempo para evaluaciones futuras”.

Más de 58 millones de ‘spots’

El periodo de veda electoral servirá para que los ciudadanos puedan desintoxicarse de los millones de spots con los que fueron bombardeados a lo largo de las campañas, mensajes que causaron un impacto nulo en el electorado y que más bien parecen un desperdicio de recursos; es por esto que en Milenio, el periodista Joaquín López Dóriga, escribe que: “llegamos al momento decisivo de este proceso, que inició el tan lejano como cercano 8 de septiembre y en el que con el voto de 80 millones de mexicanos elegiremos, insisto, no un presidente, sino un futuro que, por su cercanía, ya es presente. Venimos de una etapa marcada por la espotización de la comunicación política derivada de aquella reforma electoral que se hizo desde el hígado, el rencor y el engaño al decir que era para desespotizar las campañas y nos reventaron, de acuerdo con la numeralia de Roy Campos, con ¡58 millones 536 mil 576 spots! […] A la alianza del PRI, que tiene como candidato a José Antonio Meade, correspondieron 15 millones 788 mil 325 spots; a la alianza que encabeza el PAN, con Ricardo Anaya, 15 millones 296 mil 787; y la de Morena, con Andrés Manuel López Obrador, 9 millones 227 mil 226, para sumar entre los tres, más 690 mil 642 de los independientes, 41 millones 2 mil 980 spots. La diferencia, 17 millones 533 mil 576, fueron para la autoridad electoral […] El costo en dinero no lo puedo calcular, ya buscaré un experto, pero el impacto político fue de menos cero: los más de 58 millones de spots no sirvieron para mover o inclinar un solo voto, al contrario. Es tiempo de modificar ese esquema de comunicación política, lo que está en manos de los principales beneficiarios o perjudicados de él: los partidos políticos. A ver si en la próxima e inminente reforma política. Pero no lo creo. Les encanta verse y oírse en los spots, no importa que los dañen”.

Corte de caja

Con el fin de las campañas se empiezan a revelar las primeras cifras del gasto de los partidos y candidatos para promocionar su imagen ante los electores. Cifras preliminares señalan que el gasto de los 17 mil 670 candidatos asciende a casi cuatro mil millones de pesos; sin embargo, aún no se han reportado todos los gastos, por lo que es probable que dicha cifra aumente considerablemente: al respecto, en el Excélsior, su columna de trascendidos, Frentes Políticos, asegura que: “las cifras aproximadas que se gastaron en los últimos meses para posicionar a los 17 mil 670 candidatos a cargos federales y locales, fueron dadas a conocer por el Instituto Nacional Electoral y ascienden a tres mil 778 millones 834 mil 335 pesos, el equivalente al presupuesto anual de la Secretaría de Turismo. “Es una cifra muy importante”, enfatizó el consejero del INE, Ciro Murayama, quien dejó claro que estos números son preliminares. También señaló que los candidatos federales y locales tienen como plazo hasta mañana 30 de junio para reportar sus operaciones de ingreso y gasto, y en caso de ocultar operaciones serán multados. Ojalá sí estén trabajando en el tema de la transparencia que tanto pregonan”.

González Anaya si fue a trabajar

Uno de los funcionarios que supuestamente acompañó a José Antonio Meade en sus cierres de campaña fue el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, José Antonio González Anaya; sin embargo, ahora la dependencia a su cargo asegura que su titular no acudió a dichos eventos en horario laboral. En Milenio, su columna de trascendidos Trascendió, asegura que: “que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público jura que su titular, José Antonio González Anaya, no asistió a los cierres de campaña de José Antonio Meade en Saltillo, Coahuila, y en Monterrey, Nuevo León, el miércoles pasado. Asegura que el funcionario atendió ese día asuntos de su agenda en Ciudad de México y de ninguna manera usó tiempo de horario laboral para actos proselitistas. Anotado”.

@loscabareteros

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