Columna de columnas nacional

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Desde la redacción de @loscabareteros ponemos a su consideración la “Columna de columnas nacional” del lunes 27 de agosto de 2018. Hay de jueces a jueces: A pesar de que el antiguo director de Odebrecht en México, Alberto de Meneses, lo acusó de haber recibido 4 millones de dólares para la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto —a cambio de futuros contratos— la juez del 8º distrito de amparo penal, Luz María Ortega Tlapa, prohibió sin determinar límite temporal, que se aprehenda o investigue al ex funcionario. “Te lo firmo…” y NO te lo cumplo… El perdón de Peña Nieto… Peña: propaganda insensata

Rayuela

Más allá de silencios y reconocimientos tardíos, el papa Francisco vive entre la espada y la pared. Pero nada comparado con el infierno de las víctimas de la pederastia clerical.

Hay de jueces a jueces

Ricardo M. Raphael escribe en El Universal, sobre la resolución del juez Luz María Ortega Tlapa que se aseguró de que Emilio Lozoya Austin, ex director de Pemex, no sea procesado: “A pesar de que el antiguo director de Odebrecht en México, Alberto de Meneses, lo acusó de haber recibido 4 millones de dólares para la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto —a cambio de futuros contratos— la juez del 8º distrito de amparo penal prohibió, sin determinar límite temporal, que se aprehenda o investigue al ex funcionario. La argumentación jurídica de Ortega Tlapa es cuestionable porque con su resolución obstaculiza la tarea de la justicia en uno de los casos más escandalosos y emblemáticos, no solo de México sino de América Latina. Esta actuación de la juzgadora debe recibir toda la potencia de los reflectores públicos. Sin ingenuidades: ¿cómo es qué Ortega Tlapa decidió proteger a Lozoya Austin? ¿Qué razonamientos legales y extralegales la influyeron? ¿Qué presiones o complicidades la llevaron a conceder este preciso amparo? ¿Por qué no quiso o no pudo rebelarse? ¿Por qué no logró dejar la política fuera de su juzgado? Nuestra época es una en que la roca sólida de la impunidad sólo podrá quebrarse a partir del cincel filoso de la actuación judicial. Como el escultor, el juez actúa modelando —caso tras caso— una sociedad de leyes, o bien una comunidad de complicidades y privilegios. Por fortuna, al caso resuelto por Ortega Tlapa en favor de Lozoya Austin se oponen otros —de jueces que sí son notables—, que están dispuestos a hacer que la distancia entre lo legal y lo justo deje de ser un abismo en nuestro país. En el otro polo de la geografía moral se encuentra la juez Karla Macías Lovera, quien con su actuación recta y también valiente imparte cátedra sobre lo que debería ser el futuro sistema judicial mexicano. (…) Fue ella quien recientemente decidió multar al secretario de Marina, Francisco Soberón, porque su dependencia se había negado a colaborar con la justicia a propósito de una compleja investigación realizada en Nuevo Laredo. El castigo por la desobediencia no fue tan alto, unos 40 mil pesos en total. Sin embargo, el mensaje vale oro molido en estos días: ni siquiera el almirante de mayor jerarquía en la Armada mexicana debe estar por encima del Poder Judicial. A esta juez de distrito no le tienen aprecio los más reaccionarios porque, antes de este episodio, emitió otro amparo que molestó enormemente a militares y marinos: falló a favor en el amparo directo 73/2018 que consideró como inconstitucional la Ley de Seguridad Interior ya que, “por la vaguedad de sus conceptos (…) puede propiciar violaciones a las garantías básicas.” Estas actitudes que desafían el autoritarismo, colocadas con tino desde el poder judicial, son muy comunes en las democracias consolidadas. Sin embargo, en México no es bien visto que los jueces destaquen por combatir públicamente evidencia notoria de impunidad y corrupción. Es cierto que predominan las Marías Ortega Tlapa sobre las Karlas Macías Lovera y por ello es que tantos truhanes recorren las calles, al tiempo que nuestras cárceles están llenas de gente inocente. Pero el país está cambiando y, aunque Lozoya y sus socios puedan cantarle a la libertad impune, también es cierto que el almirante Soberón tendrá que pagar al SAT por no haber entregado a tiempo lo que se le ordenó. El tema no es personal, sino de instituciones. Para quebrar la roca de la impunidad se necesitan jueces fuertes, autónomos, valientes éticos y, sobre todo, muy bien hechos. En este contexto, la actuación del juzgado que encabeza Karla Macías no debe perderse de vista, como tampoco debe olvidarse la maltrecha oficina de la jueza Ortega”.

“Te lo firmo…” y NO te lo cumplo…

La Unidad de Datos del portal SinEmbargo, argumenta porque que Peña se va sin entregar 50.40% de los compromisos que hizo en 2012: “Enrique Peña Nieto, se irá con 132 de los 266 compromisos firmados ante Notario Público sin cumplir y sin explicaciones de por qué no los logró. En los primeros 18 meses de gestión, había entregado 4.5 por ciento y al completar dos años, había alcanzado el 4.8. Cuando llegó 2015, tenía el 10.52 por ciento. Un año después, 22.9 por ciento. En 2017, había cumplido el 38.35 por ciento. Hubo lentitud en los primeros años y acelere a partir de 2016. Aun así no alcanzó ni la mitad. Este es el resultado de la observación de SinEmbargo durante el sexenio que está por expirar, apoyada en estudiosos académicos y solicitudes de información mediante el INAI. Es el último paisaje del país después del Gobierno del hombre cuya palabra clave fue “compromiso” (a través de la frase “Te lo firmo y te lo cumplo”). La lista de compromisos del Mandatario saliente incluyó la forma en que combatiría la corrupción, aminoraría la pobreza, impulsaría la economía, generaría empleo, promovería la Cultura, reorganizaría al Deporte y garantizaría seguridad en ese México despedazado que recibió tras seis años de guerra en contra del narcotráfico. Pero resultó que los tiempos de Peña Nieto ofrecieron una cascada de escándalos de corrupción, superaron en homicidios dolosos al calderonismo y aumentaron el número de mexicanos en pobreza. Repartidos en ámbitos, SinEmbargo publicará en los siguientes días los compromisos cumplidos e incumplidos de Enrique Peña Nieto, el Presidente con los peores índices de popularidad en la historia reciente”.

El perdón de Peña Nieto

Raymundo Rivapalacio escribe en El Financiero sobre la campaña mediática de final de sexenio: “De principio a fin, Enrique Peña Nieto no entendió el valor de la palabra presidencial. Su comunicación política estuvo enfocada en él, en el prestigio que creía herencia monárquica mexiquense y en un mensaje equivocado. Se invirtieron millones de pesos en Google y Facebook para reforzar la promoción, que fue una idea que salió del cuarto de guerra de Los Pinos. La racional de atacar a la masa y olvidar el mercado de calidad, ignoraba que para poder conquistar a las masas primero se persuade al mercado de calidad, que en forma de cascada va rociando hacia abajo el mensaje. En los primeros 10 meses del sexenio de Peña Nieto, el gasto en publicidad oficial llegó a los dos mil 500 millones de pesos, que no impidieron que su aprobación presidencial no creciera en comparación con el monto de la inversión. La captura de la maestra Elba Esther Gordillo, en febrero de 2013, fue su mejor registro de aprobación, al llegar al 56 por ciento por ciento, según la serie de Buendía y Laredo. En agosto estaba en 55 por ciento de aprobación, y se desplomó cinco puntos en la medición de noviembre, tras la reforma fiscal que rechazaron amplios sectores. Los millones de pesos invertidos en spots y redes no daban resultados positivos, y pese a que en febrero de 2014, cuando su aprobación estaba en 46 por ciento con focos rojos encendidos, no hicieron nada. Al contrario. En diciembre de 2014, Aurelio Nuño, en ese entonces jefe de la Oficina de la Presidencia, declaró a El País de Madrid, cuando le preguntaron sobre las críticas, que “no gobernamos para la gradería”. (…) Jamás aprendió a tomar decisiones, lo que lo llevó al pozo del desprecio nacional. Por ello no hay perdón que basta. El 15 de mayo de 2013 se escribió en este espacio la columna “Toluca no es México”, para describir la equivocada forma como estaban tomando las decisiones económicas. Un año exacto después se publicó “Toluca sí es México”. La humillación política iniciaba su camino”.

Peña: propaganda insensata

Julio Hernández López, escribe en La Jornada, sobre la campaña mediática del adiós de Peña Nieto: “Virtualmente a tres meses de dejar el poder, Enrique Peña Nieto ha emprendido una insensata (y cara) operación propagandística en busca de reivindicar su imagen pública y su gestión sexenal. Como si el pasado primero de julio no hubiesen recibido él, su gobierno y su partido una insólita descalificación masiva en las urnas, Peña Nieto reincide en el abuso de la propaganda mediática y del consecuente dispendio de recursos públicos para tratar de convencer a los mexicanos de una versión inaceptable: que México es hoy mejor de lo que era seis años atrás. La utilización a destajo de los medios de comunicación masiva, en esta inviable cruzada peñista, reinstala el sentimiento de irritación que llevó a muchos mexicanos a optar por la propuesta de Morena, en específico por Andrés Manuel López Obrador. Resulta ofensivo ver y escuchar los alegatos gubernamentales de presunta responsabilidad, prosperidad y eficacia, con base en retorcimientos estadísticos, datos inflados, métodos reajustados y una pésima lectura de los nuevos tiempos políticos y sociales. Sin embargo, Peña Nieto apuesta al extraño clima de concordia y disipación de enconos que respecto a él y su gestión le proporcionó el desenlace de la contienda presidencial. De pronto, a menos de 48 horas de que José Antonio Meade y el propio ocupante de Los Pinos habían reconocido el triunfo del abanderado de Morena, el grado de animosidad contra el ex gobernador del estado de México fue bajando de intensidad, a tal nivel que los indicios disponibles apuntan a que el político saliente, y sus principales allegados, podrán caminar sin demasiadas angustias hacia una especie de retiro dorado. Por lo pronto, ha hecho una gira de despedida declarativa, por medios impresos y electrónicos, el que podría ser el último ocupante de Los Pinos (también podría suceder que, en sexenios venideros, el triunfador decida volver a la que durante décadas fue residencia oficial de los presidentes). En particular, concedió entrevistas a los titulares de los noticieros nocturnos de las tres cadenas nacionales de televisión abierta (Televisa, con Denise Maerker; Televisión Azteca, con Javier Alatorre; e Imagen, con Ciro Gómez Leyva) y a medios impresos, como La Jornada, con Rosa Elvira Vargas”.

Sin vuelta a los cuarteles

Pese a que a lo largo de su campaña presidencial Andrés Manuel López Obrador prometió sacar a la Marina y el Ejército de las calles, en fechas recientes reconoció que dicha tarea se veía complicada. Al respecto en Milenio, Carlos Puig, escribe que: “el viernes pasado, el Presidente electo dedicó muchos minutos, los más que ha dedicado al tema en un tiempo al problema de la seguridad y la violencia del país. Fue después de sus reuniones de la semana pasada con los secretarios de Marina y Defensa y su anuncio que, por lo pronto, soldados y marinos seguirán en las calles combatiendo al crimen organizado. ‘ […]la Policía Federal no está preparada para sustituir lo que hacen los soldados y los marinos, siendo realistas no se ha podido consolidar a la Policía Federal, no se avanzó, no quiero hacer cuestionamientos pero sí tengo que informar con objetividad, no se podría atender el problema de la inseguridad y la violencia en la actualidad sin utilizar al Ejército y la Marina’. Y dijo algo que hace tiempo se sabe de la Policía Federal: ‘No tiene cuarteles, es como una volanta, lo digo con todo respeto, los mandan a los estados sin apoyo, tiene que ir a acampar para vivir en hoteles en situaciones realmente lamentables; no, no se crearon las condiciones…’. Y dijo también que ‘no están funcionando las policías estatales y municipales, no están cumpliendo con su responsabilidad salvo honrosas excepciones. Ésta es la amarga realidad’. Nada nuevo para quienes siguen el tema y leen a los expertos, pero importante porque lo declaró el próximo Presidente de México. Dijo López Obrador que esto tendrá que ser transitorio. Y ahí está el problema. Hace unas semanas, Alfonso Durazo ya dijo que el presupuesto para su nueva secretaría será el mismo que el año pasado. La austeridad, sumada a proyectos prioritarios: becas, aumento de pensión a adultos mayores, programa de jóvenes, infraestructura, Tren Maya… Todos se disputan el presupuesto. Reconstruir la Policía Federal, construir policías estatales o municipales que funcionen no es solo un problema de voluntad. Se necesita mucho dinero que el gobierno actual escatimó. La decisión más importante del plan para los próximos seis años, que dijo López Obrador presentará en octubre, pasa por la oficina de Carlos Urzúa. No hay reunión de las seis de la mañana que pague por cuarteles, hoteles, equipamiento, capacitación y condiciones laborales dignas”.

Temas pendientes.

También sobre temas de seguridad en Excélsior, Frentes Políticos, asegura que: “poco a poco, y eso que aún no toma posesión del cargo, Andrés Manuel López Obrador, Presidente electo, diseña lo que será su administración, y cumple o perfecciona promesas de campaña. Informó, tras encontrarse con Salvador Cienfuegos, secretario de la Defensa Nacional, que los militares y los marinos se quedarán en las calles, en el corto y mediano plazos. ‘No hay condiciones para sacar al Ejército y a la Marina porque dejaríamos a la gente en estado de indefensión’, advirtió. Conformar una policía confiable es lo que procede. Y sólo entonces. ¿Quién dijo que era fácil resolver la inseguridad?”.

Relevo en las Fuerzas Armadas

También en lo referente al tema de seguridad de cara a la próxima administración en el Reforma, Templo Mayor, asegura que: “¡Firmes! En la decisión sobre quiénes serán los nuevos titulares de las Secretarías de la Defensa Nacional y de la Marina, no habrá tapados… ni improvisaciones […]. El Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, le pidió tanto al general Salvador Cienfuegos como al almirante Vidal Soberón que le propusieran -cada uno- una terna de candidatos para sustituirlos como titulares en el alto mando. Ambos secretarios optaron por no inclinar la balanza y le entregaron a AMLO las fichas completas de todos los generales de división y de los almirantes. En la lista estaban incluidos también los que no son Diplomados del Estado Mayor y del Estado Mayor Naval. Quienes saben de los temas castrenses dicen que la idea es evitar cualquier suspicacia o favoritismo. Al ponerle todas las cartas sobre la mesa, el próximo Presidente puede escoger a su gusto y sin necesidad de andarse inventando funcionarios”.

Que consulten a los que sí saben

El tema de la consulta ciudadana respecto al nuevo aeropuerto ha recibido diversas críticas, entre las que destaca la necesidad de darle prioridad a la opinión de expertos en la materia y no a los ciudadanos de a pie. En Milenio, el político Diego Fernández de Cevallos, quien escribe que: “los mexicanos rápidamente nos adaptamos a los estilos de los gobernantes en turno. Después padecemos las consecuencias. Lo mismo será en la próxima administración que día a día nos da a conocer ideas y decisiones claras, confusas o difusas, según la materia. En esa incontinencia parlante hay algo valioso y urgente: la decisión de luchar contra la pobreza, la ignorancia, el delito y la impunidad, y terminar con privilegios y despilfarros. Propósitos que debemos apoyar todos. Simultáneamente sabemos de decisiones que producen alarma o hilaridad hasta la carcajada. Veamos un ejemplo ampliamente comentado: ‘A mí me cuida el pueblo” , dice el próximo Presidente. Es una afirmación irracional y narcisista, que nos obliga a irnos acostumbrando a quien desprecia la inteligencia de su tan invocado pueblo , al considerarlo un todo monolítico y amoroso que no tiene nada más importante que cuidar a su nuevo señor […]. Insisto en que mayor seguridad le darían una docena de viene-viene o franeleros, esos que ayudan a estacionar autos y agilizan el tránsito. Todo indica que sus asesores sensatos —que también tiene— le harán entrar en razón. Otro caso, que provoca preocupación y chascarrillos, es la ‘consulta ciudadana’ sobre el lugar definitivo del nuevo aeropuerto de la capital del país. Los antecedentes son claros: el entonces candidato necesitaba votos, y una veta riquísima estaba en ofrecer que como Presidente desconocería estudios, contratos, inversiones y trabajos que justifican la obra actualmente en curso. Hoy, atrapado en su compromiso con el electorado más duro y violento, y frente a la presión nacional e internacional para que respete lo que se está haciendo, la salida falsa es regresar al pueblo, para un segundo engaño. El primero fue el ‘no al aeropuerto’, ahora es la ‘consulta ciudadana’. Endosarle al pueblo lo que el Presidente decidirá. Mejor será tomar con seriedad lo serio y hacer chacoteo de las ocurrencias. Eso me lleva a que la consulta debe ser con fundamento histórico”.

El golpe mortal al PAN

Los problemas al interior del PAN continúan y sucesos recientes muestran que no hay fecha para que estos comiencen a resolverse. En El Universal, Bajo Reserva, asegura que: “la autodesignación de Damián Zepeda como coordinador parlamentario en el Senado poco abonó a la unidad de Acción Nacional y al trabajo de reflexión que hacen en el partido sobre la derrota del 1 de julio. Muchos panistas molestos señalan que Zepeda actuó de manera antidemocrática, y advierten que quien llegue como nuevo Presidente del partido deberá hacer un relevo en el Senado o, de lo contrario, la bancada vivirá fracturada de origen Además, consideran que la maniobra de Zepeda quita credibilidad al PAN como una oposición seria y constructiva. Otros panistas lamentan que haya optado por el camino de lo que llaman una autodesignación disfrazada. Dicen que les pareció un insulto el que don Damián haya dejado la presidencia del PAN para que el sustituto que él dejó en el cargo lo haya designado coordinador en el Senado y comentan que prevén una elección interna muy hostil. Algunos de ellos consideran que esta nueva operación de los fieles al ex candidato presidencial, Ricardo Anaya, para quedarse con la coordinación en el Senado y los esfuerzos que hacen para que uno de los suyos se mantenga en la presidencia del partido pueden significar el golpe mortal al partido que dejaron en terapia intensiva luego de la derrota en las elecciones del pasado 1 de julio”.

La batalla por Morena

¿Quién dirigirá a los morenistas en el Congreso?, la pregunta sigue en el aire, por lo que en Milenio, Trascendió, asegura que: “que no es por desconfianza, pero la lideresa nacional de Morena, Yeidckol Polevnsky, dejó bien claro a los diputados electos de su partido que para registrar su asistencia a la reunión plenaria de hoy deberán presentar no solo identificación oficial, sino también la acreditación expedida por la Cámara de Diputados en los días previos. Aunque la convocatoria dirigida a los nuevos legisladores solo refiere que se tratarán “asuntos de relevancia”, lo cierto es que el plato fuerte del cónclave será la votación para definir al coordinador parlamentario. La batalla se centrará entre Mario Delgado, Alfonso Ramírez Cuéllar, Dolores Padierna, Pablo Gómez y tal vez algún otro colado de última hora”.

TLC 2.0

Sobre la renegociación del TLCAN en El Universal, Carlos Loret de Mola, escribe que: “casi todo está listo para hacer el anuncio hoy lunes […]. México y Estados Unidos están trabajando a toda velocidad, cerrando los últimos temas que hacen falta para poder informar que han superado sus diferencias y que tienen ya un acuerdo sobre el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, versión 2.0, en los temas que competen solamente a las dos naciones y no a su socio Canadá […]. Trabajaron hasta sábado y domingo. Lo de ayer fue sintomático. Era tal la prisa que incluso Jared Kushner, yerno del Presidente Donald Trump, y Robert Lighthizer, cabeza de la negociación estadounidense, se refugiaron atrás de una columna en la informal cafetería Cosí, a media cuadra de la oficina del representante comercial de Estados Unidos, sede de las pláticas, para comer un lunch exprés […]. El triunfo electoral en México de Andrés Manuel López Obrador revivió las negociaciones del TLC que estaban estancadas. Sin embargo, conforme fueron avanzando las semanas, su enviado especial, Jesús Seade, pasó de ser un testigo de piedra que avalaba todo lo realizado por el actual gobierno a un activo negociador que se reunía por separado con sus contrapartes estadounidenses y enmendaba la plana a los de Peña Nieto. La última semana ha sido una montaña rusa. En un mismo día las expectativas han subido y bajado: a veces parece que ya van a llegar a un acuerdo, a veces que se prolonga indefinidamente, a veces que rompen. Y todo, con diferencia de horas. Las contradicciones entre lo que planteaban Luis Videgaray e Ildefonso Guajardo, por un lado, y Marcelo Ebrard y Jesús Seade, por el otro, tuvieron que resolverse al más alto nivel entre los gobiernos saliente y entrante de México. El tema energético fue la gota que estuvo por derramar el vaso. Pero una vez desatorado ese punto, ya con una posición común otra vez para enfrentar a Estados Unidos, el ánimo fue francamente positivo a partir del viernes, durante todo el sábado y el domingo. El objetivo que se trazaron es hacer todo lo posible para anunciar hoy que México y Estados Unidos ya arreglaron sus diferencias, y sólo faltaría agregar a Canadá, que no debe desdeñarse como factor que puede —o no— generar incertidumbre […]. Si la incorporación de Canadá no presenta mayores obstáculos, podrían los tres países anunciar un Acuerdo en Principio, que luego tendría que detallarse en un documento final redactado por los equipos técnicos, que se enviaría a las cámaras legislativas de los países involucrados”.

Por qué es tan importante el TLCAN para AMLO

Enrique Quintana escribe en El Financiero que para López Obrador, empezar su administración con una negociación del TLCAN concluida en lugar de una situación de incertidumbre haría una diferencia del cielo a la tierra: “El Banco de Pagos Internacionales (BIS) presentó el viernes pasado un análisis del impacto económico por la terminación del TLCAN. De acuerdo con los expertos del BIS, la terminación del TLCAN le podría costar a México 1.8 puntos del PIB por año. (…) hay que recordar los procedimientos legales en EU. Cuando el titular de la USTR, Robert Lighthizer, notifique al Congreso que se alcanzó un acuerdo en principio, tiene 30 días para enviar el documento al Congreso. Ya que lo recibe, el Congreso tiene 60 días para revisarlo y autorizar su firma por parte del Ejecutivo. Aunque en sentido estricto esos plazos son límites máximos, usualmente se utilizan completos. Si se quiere que la firma del Tratado ocurra antes del 1 de diciembre, se ha planteado la necesidad de que la negociación sea concluida antes de que termine agosto, es decir, esta semana. Con el tuit de Trump lanzado el sábado pasado, en el que señaló lo siguiente: “Nuestra relación con México se está estrechando cada hora que pasa. Hay algunas personas realmente buenas tanto dentro del nuevo Gobierno como del viejo, y todos están trabajando estrechamente juntos… ¡Podría haber pronto un gran Acuerdo Comercial con México!”, ha crecido la expectativa de un acuerdo en los próximos días. Pero subsiste la duda de Canadá. La canciller Freeland, cabeza de las negociaciones, estará esta semana en Europa, por lo que probablemente no regresará a las negociaciones a nivel ministerial. Sin Canadá, no puede haber acuerdo y se ve difícil que en un par de días, se resuelvan todas las diferencias entre EU y el gobierno de Trudeau. Tal vez se perfile un escenario en el que se anuncie que México y EU ya tienen un acuerdo y en los siguientes días se integre a Canadá en éste, tratando luego de reducir los tiempos legales para que la firma pueda darse antes del 1 de diciembre. No es un escenario imposible. Pero, aun en el caso de que no fuera posible la firma en esa fecha, no se agotarían los plazos legales para que la firma la hiciera el gobierno de AMLO en algún momento de diciembre. Lo realmente relevante para el próximo gobierno es transmitir a los inversionistas y a los mercados la certidumbre de que el TLCAN va a continuar y que no hay riesgo de que Estados Unidos lo abandone. Si no consiguieran hacerlo, entonces probablemente tendríamos un escenario de fuerte preocupación, que se reflejaría de manera inmediata en el tipo de cambio y que probablemente arrojaría muchas dudas respecto al horizonte económico de mediano plazo para México. El gobierno de Peña quiere heredar al de AMLO una negociación concluida. Y el de AMLO sabe que su horizonte cambiaría radicalmente con ello. Y, finalmente, para Trump, tener una negociación terminada antes de las elecciones de noviembre sería un gran logro luego de haber tenido la peor semana de todo su mandato, que, de acuerdo a algunos expertos, lo podría poner con un pie fuera de la Casa Blanca, con la confesión de su exabogado Michael Cohen”.

@loscabareteros

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