Despeñadero… La Tragedia sexenal

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Desde la redacción de @loscabareteros ponemos a su consideración la “Columna de columnas nacional” del viernes 23 de noviembre de 2018. Tragedia sexenal: Si alguien pensaba que el presidente Enrique Peña Nieto había tocado fondo porque prácticamente desapareció de la escena pública o se minimizó a sí mismo, se equivocó. Si desde 2013, aún sin terminar su primer año de gobierno, le empezó a ir mal en la aprobación de su gestión, va a terminar peor. Repudiado por la mayoría de los mexicanos… ¿AMLO cree que se la debe a Peña?… Jalisco –y 12 gobernadores panistas- dicen “no” a los superdelegados…

Rayuela

Ahí transita a sus anchas Elba Esther Gordillo. Sin enemigos enfrente va a caballo. Es la maestra

Tragedia sexenal

Raymundo Rivapalacio, en El Financiero, escribe: “Si alguien pensaba que el presidente Enrique Peña Nieto había tocado fondo porque prácticamente desapareció de la escena pública o se minimizó a sí mismo, se equivocó. Si desde 2013, aún sin terminar su primer año de gobierno, le empezó a ir mal en la aprobación de su gestión, va a terminar peor. Repudiado por la mayoría de los mexicanos, nadie de sus cuatro antecesores había tenido un final de sexenio más patético. Hace poco más de dos años decía que no había mucho que podría hacer para cambiar la percepción de los mexicanos, pero quizás jamás pensó Peña Nieto que su descrédito, que arrastrará tras entregar el poder, fuera tan escandaloso. Tanto que el 40 por ciento de quienes habían votado por el PRI en el pasado, sufragaron por Andrés Manuel López Obrador el 1 de julio. Cuando gobernaron Luis Echeverría y José López Portillo no había mediciones presidenciales, por lo que no se puede saber el pulso mexicano al entregar el poder en medio de crisis financieras. En todo caso, los dos presidentes naufragaron ostensiblemente al final de su sexenio, a diferencia de Peña Nieto, que comenzó a hacer agua desde el verano de 2013, cuando la reforma fiscal provocó que sus niveles de aprobación y desaprobación se cruzaran, sin que pudiera volver a recuperarse. Entregarle el poder por anticipado a López Obrador y dar instrucciones que se confunden entre colaboración y genuflexión, no le ganó positivos en el epílogo de su administración. Todo lo contrario. (…) Las mayores facturas que le cobró el electorado fueron el gasolinazo de enero de 2017 y la inseguridad. En el primer caso fue una pésima operación política, derivada de la soberbia onomatopéyica de su equipo más cercano, que diagnosticó equivocadamente la reacción de los mexicanos ante la liberalización de los precios de gasolina, similar a la que había hecho el gobierno de Felipe Calderón, por no haber tomado en cuenta de manera seria el humor social, creciente en negativos desde 2013 y que solían minimizar. En el segundo, fue la debacle de los incompetentes a quienes Peña Nieto, sin la capacidad cognitiva para tomar decisiones racionales, les permitió destrozar lo que se había construido por años porque, una vez más animados por su jactancia, descalificaron por reduccionismos rupestres. (…) Para su infortunio adicional, las élites, cuando se habla con algunas de sus figuras conspicuas, también lo ven con desdén por su incompetencia manifiesta, acentuada por lo que resulta incomprensible a propios y extraños, la rendición ante López Obrador. El próximo presidente lo podrá perdonar, pero la sociedad mexicana, está claro, nunca lo hará”.

¿AMLO cree que se la debe a Peña?

En La Jornada, Julio Hernández López, escribe que: “por un lado, Andrés Manuel López Obrador ha fijado fecha probable (21 de marzo) para la realización de una encuesta en serio sobre tres temas (Guardia Nacional, consejo asesor empresarial y castigo a ex presidentes corruptos) y, por otra parte, ofrece una especie de bálsamo gráfico y político a algunos de los implicados en el futuro paredón demoscópico […] Cual si se hubiese intentado un control de daños, López Obrador llevó a un máximo nivel de intimidad y cobertura la peculiar relación con el ocupante de Los Pinos que con su magna estela de corrupción y frivolidad propició una cascada de votos contra la actual administración federal. Semanas atrás, AMLO había ofrecido otro insólito testimonio de caballerosidad política, al recibir también en su casa, a desayunar, al candidato de Peña a la sucesión presidencial, José Antonio Meade Kuribreña, en cuyo entorno sigue vigente la percepción de que el tecnócrata fue intencionalmente sacrificado para facilitar el proyecto de salvamento personal de Peña. La edulcorada relación con Peña Nieto, y las propias palabras de López Obrador en la citada entrevista radiofónica, refuerzan la versión muy extendida de que el ahora presidente electo está convencido de que el mexiquense se portó como todo un demócrata al negarse a autorizar que Meade y Anaya hubieran formado un frente común, declinando uno u otro y manteniendo una sola candidatura, y al frenar la operación de fraude electoral que había sido montada cuidadosa y ostentosamente […] Comer con el futuro ex presidente y elogiar y visitar a uno de los empresarios asesores es una forma de propaganda positiva para quienes se supone que podrían ser condenados en próxima consulta a castigos o exclusiones.

Jalisco dice no

Héctor Aguilar Camín, escribe en Milenio que: “Hay al menos un gobierno estatal que se niega públicamente a aceptar el “adiós al federalismo” que propone la cuarta transformación, del que hablé en este espacio el martes pasado. En rueda de prensa celebrada ayer, el gobernador electo de Jalisco, Enrique Alfaro, definió con claridad y valor sus diferencias de fondo con el proyecto centralizador del gobierno federal electo. Alfaro se pronuncia en su documento, en primer lugar, contra “la dinámica que en el Congreso está tomando la aprobación del Presupuesto, (la cual) se perfila para volver a ser un acto de simple imposición de una mayoría legislativa, ignorando por completo la opinión de quienes somos parte del pacto federal”. En segundo lugar, sigue el documento, “simplemente no podemos permitir que en el nuevo modelo de organización del gobierno federal sea planteada la creación de figuras paralelas a las autoridades Constitucionales del Estado de Jalisco, autoridades legítimamente electas… “El Gobierno de la República puede plantear un nuevo modelo en materia de seguridad, sí. Pero ni el Gobierno de la República, ni la Cámara de Diputados pueden pisotear la Constitución Política del Estado de Jalisco. Así de claro… Con esa misma claridad le decimos que aquí en Jalisco no vamos a permitir que se vulnere nuestra soberanía ni mucho menos que se traicione el Pacto Federal. Hacerlo sería tanto como resignarnos a una realidad que pareciera ir tomando forma de controles desde el centro del país sobre el destino político, financiero, administrativo y de la seguridad de nuestro estado». Tercero: “Queremos que sepa que nosotros no estamos de acuerdo con su política de perdón y olvido a los corruptos de este país… En Jalisco vamos a castigar a los corruptos con o sin el aval del gobierno federal. En Jalisco los corruptos irán a la cárcel, no de vacaciones”. “Este pronunciamiento”, termina el documento, “no es un acto de rebeldía o insurrección. Es un acto de congruencia y de responsabilidad al que esperamos se sumen muchos más estados del país”. No sé si se sumarán. Sé que si yo fuera gobernador me estarían desvelando las mismas cosas que al gobernador electo de Jalisco, Enrique Alfaro”.

A “consulta” la “justicia”… selectiva

También, en Milenio, Carlos Marín, escribe que: “Andrés Manuel López Obrador puso fecha para una consulta sobre la Guardia Nacional que se propone crear: 21 de marzo, Día de la Primavera y natalicio de su prócer preferido, Benito Juárez. También dijo que se preguntará si debe o no “juzgarse” a ex presidentes por supuestos actos de corrupción. Sobre andar sentando predecesores en el banquillo, a nadie se le puede someter a ‘juicio’ alguno sin que medien denuncias específicas y acusaciones formales, a las que un juez debe dar crédito. Los imputados acusados tendrán derecho a defenderse y a que se les respete el debido proceso. No sobra tomar en cuenta que, a menos que se trate de un linchamiento vil, la procuración de justicia no debe ser selectiva, y que sería profundamente ominoso que a todos los probables ex funcionarios corruptos (de secretarios y directores de área para abajo) se les otorgara ‘perdón’ u ‘olvido’… sin que se sepa de qué. También sería escalofriante que la Procuraduría General de la República o la Fiscalía fueran usadas ‘para ver qué les encuentran’ a los sujetos de tal persecución (equivaldría a las inconstitucionales razias, en que la chota detiene a un montón de personas para ver quiénes pueden ser acusadas de algún delito). Legislen y después viriguan. De la Guardia Nacional se han levantado voces contra la participación en ella de policías militares y navales (más los federales), pero fue con soldados formados en las instalaciones militares de San Miguel de los Jagüeyes (más los de caminos) con quienes en el zedillato se constituyó lo que conocemos como Policía Federal… sin que alguien ponga el grito en el cielo porque en ésta se desempeñen aún quienes provinieron de las fuerzas armadas […] Por eso mismo, lo de la temida militarización contra la que se clama es relativa, ya que solamente cuando la policía llamada Guardia Nacional fuese rebasada en sus funciones específicas, entrarían al quite Ejército y Marina Armada, aquí sí, como tales. Lo que carece de toda lógica es que la diputación de Morena, con el respaldo de las bancadas afines, haya presentado este martes 20 de noviembre una iniciativa de reforma constitucional para crear la Guardia Nacional que, según dice el Presidente electo, será sometida a consulta […] Consulta popular ¡tres meses después! de que la nueva corporación sea constitucional: Mario Delgado, coordinador de Morena en San Lázaro, advirtió ayer mismo que la iniciativa debe aprobarse antes del fin de este año”.

¿Corrupción buena y corrupción mala?

En El Universal, Óscar Mario Beteta, escribe acerca de los cambios que se han visto en el próximo Presidente respecto a su pensamiento en cuanto a la persecución de los corruptos y la militarización del país: “la sorprendente y sorpresiva, inesperada y desconcertante metamorfosis que ha experimentado el Presidente electo en meses es quizás el factor más notorio, sensible y preocupante que priva en el ambiente, a una semana de que acceda al máximo poder político de la nación. Desde que millones de mexicanos dijeron ¡ya basta! en las urnas a todo lo que soportaron por décadas de políticos y partidos, llevándolo a la Presidencia de manera inobjetable, asumió un control y una relevancia como nadie en su status, en toda la historia. Con ese grado de aprobación, que lo perfila como un presidente fuerte en lo personal e institucional, canceló el aeropuerto de Texcoco, generando descontento y desconfianza ostensibles en el sector privado. Eso se agravó por el anuncio que hizo su fracción senatorial de que buscaría eliminar o disminuir las comisiones bancarias. Esos dos hechos bastaron para enrarecer el clima sociopolítico y económico que se habría supuesto inmejorable, mirando a que se sentara en la silla presidencial […] El extremo de sus decisiones precipitadas y/o acciones por tomar, se ubica en su intención de perdonar a los corruptos que campearon en la política y que por años fueron blanco de sus ataques. El argumento discursivo que esgrimió en su contra es quizá lo que más apoyo le generó en su carrera por la primera magistratura. Ese propósito se inscribe tan nítidamente en lo extraordinario e inaceptable, que en cuanto se conoció, tuvo como respuesta una oposición generalizada […] Al decir que hará justicia sólo si la gente se lo pide, el inminente jefe del Estado mexicano olvida que, en realidad, la soberanía popular ya le ordenó con su voto proceder en ese sentido. Para eso, en paralelo con su promesa de acabar con la inseguridad, le dio su confianza. No hacerlo provocaría una gran decepción. Exteriorizar su temor de que llevar ante la ley a los prevaricadores implicaría desestabilizar al país, significa que no reconoce el potencial del aparato estatal y que no es consciente de lo que, respaldado por la voluntad social mayoritaria, puede y debe hacer […] Si escucha a la sociedad y con Maquiavelo recuerda que ‘…nada contribuye más a la estabilidad y firmeza de una república como organizarla de suerte que las opiniones que agitan los ánimos tengan vías legales de manifestación’, hará lo pertinente y tendrá la oportunidad histórica de construir su Cuarta Transformación”.

La conciliación

En Reforma, Sergio Sarmiento, habla acerca de la conciliación que parece estar buscando López Obrador: “es bueno ser agradecido. Este jueves se festejó el Día de Acción de Gracias en Estados Unidos, una celebración entrañable que surge del agradecimiento por la terminación de la cosecha en las viejas sociedades agrícolas. Un día antes el presidente electo Andrés Manuel López Obrador compartió el pan con el todavía mandatario Enrique Peña Nieto. El supuesto propósito de la comida era puntualizar detalles de la inauguración, pero en su cuenta de Facebook López Obrador añadió que la reunión se realizaba ‘en plan amistoso porque le agradezco sus atenciones’. Quizá sorprenda esta actitud amigable. Durante años López Obrador ha acusado a Peña Nieto de corrupción y de ser parte de una mafia del poder que no tenía más propósito que saquear al país. Hoy el discurso ha cambiado. No solamente ya no escuchamos descalificaciones o insultos, sino que hay un compromiso para no investigar posibles actos de corrupción. La política debe ser conflicto, pero también conciliación. A final de cuentas todos somos mexicanos y, a pesar de nuestras diferencias, debemos cooperar en la búsqueda de políticas que permitan la construcción de un México más próspero y más justo. Pero la política no puede ser nunca garante de impunidad. No podemos aceptar una cacería de brujas, como muchas que hemos visto en el pasado, pero tampoco el perdón por actos de corrupción […] López Obrador no puede simplemente perdonar a criminales, a personas que hayan cometido actos de corrupción. Esto lo convertiría legalmente en cómplice y, por lo tanto, en corresponsable. Él mismo se incorporaría a esa supuesta mafia del poder que tanto ha denunciado. Sin embargo, el Presidente electo tampoco puede reconocer políticamente que mintió en su campaña al sostener que todos sus predecesores, y todos los funcionarios públicos de alto nivel de los últimos 30 años, fueron corruptos. Se entiende el afán de conciliación en este momento. El Presidente electo sería la primera víctima política de un periodo de inestabilidad. Pero la aplicación justa de la ley no es nunca una razón de inestabilidad. Como lo hemos visto en los últimos días, ésta surge cuando se gobierna con ocurrencias en lugar de con estrategias sensatas apegadas a la ley que generen certidumbre”.

Decisión letal

Yuriria Sierra, en Excélsior, escribe que: “fue un primer aviso. Poderosísima primera llamada: un migrante en lo alto de la valla que separa Tijuana de San Diego. Fue un vistazo del centroamericano al camino que le resta para el sueño que busca. El último obstáculo. El último cruce. Del otro lado lo esperaban, además de agentes de la Patrulla Fronteriza, soldados. Uno de ellos le apunta, directo, sin miedo ni titubeos. No sucedió nada. El migrante bajo del lado de Playas y ahí seguirá, a la espera del momento en que, acaso, puede acercarse un poquito más a ese sueño que a centímetros de distancia le quieren hacer imposible. Sin embargo, la imagen se regó como el fuego sobre pólvora. Donald Trump está dispuesto a todo para impedir la entrada de más migrantes a Estados Unidos […] Es la guerra. Es la guerra con el equivocado disfraz de nacionalismo. Soldados dispuestos y autorizados a matar. La estrategia del Presidente estadunidense no ha quedado ahí. El nivel sube y ataca por varios frentes: cerrar el gobierno si los demócratas no autorizan recursos para el muro (ese infame muro que, sabemos, irónicamente se ha topado con la pared presupuestal y, también, legislativa hasta con republicanos); pero también ha advertido que el cierre podría llegar a la frontera con nuestro país “por un periodo de tiempo” […] México tiene el deber moral de recibir a los migrantes. Estamos a días del cambio de gobierno y eso a Trump no le puede venir mejor: los que se van llenan cajas de mudanza y están en cuenta regresiva; los que llegan están aún imposibilitados para una reacción que vaya más allá de una declaración”.

Seguridad en la 4T

En Milenio, Carlos Puig, escribe que: “durante cuatro días en su ronda de medios, Andrés Manuel López Obrador defendió con pasión y con racionalidad su decisión de formar la Guardia Nacional con elementos de la Policía Federal y las policías Militar y Naval y, lo realmente polémico, ponerla bajo el mando de la Secretaría de la Defensa. Fue cuestionado una y otra vez y respondió con su razonamiento. Uno puede estar de acuerdo o no —yo, no— pero el Presidente electo hizo su defensa. Llegó un aluvión de críticas de expertos, organizaciones de la sociedad civil, partidos de oposición, comentocracia. Olga Sánchez Cordero y Mario Delgado, entre otros, habían salido a explicar —es un decir— cómo la Guardia Nacional caminaba como pato, sonaba como pato pero no era pato. Cómo era una cosa por dentro y otra por fuera —¿algo así, no?—; en fin, habían hecho su mejor esfuerzo —otro decir— para justificar la decisión de López Obrador, y que nadie dude que era decisión de López Obrador, porque él mismo así lo explicó en sus múltiples entrevistas […] De repente, ayer, el Presidente electo con Azucena Uresti: “Mira Azucena, te voy a dar una primicia: es muy probable que la consulta para decidir sobre la Guardia Nacional la hagamos el 21 de marzo. El 21 de marzo yo espero que ya esté el artículo 35 y la propuesta que voy a hacer es que para entonces el INE pueda llevar a cabo esa consulta”. Es decir, primero otro cambio constitucional, esos no son demasiado rápidos. Luego consulta. López Obrador adelantó su idea de pregunta: “Está proponiendo el Presidente de la República que se integre la Policía Militar, la Policía Naval, la Policía Federal y se constituya una Guardia Nacional, para garantizar la seguridad pública en el país ¿Estás de acuerdo? Sí o No”. ¿Y que depende de los militares? ¿Que tendrá disciplina militar? ¿Eso no? ¿Y estos meses? ¿Con una PF que se sabe en riesgo? En fin, la 4T. Agotadora”.

Comisiones bancarias, autorrecorte

Marco A. Mares, en El Economista escribe lo siguiente: “La banca mexicana está por anunciar un agresivo plan de reducción en las comisiones que cobran a sus clientes. Es cuestión de días para que los bancos en conjunto hagan pública la decisión de ofrecer un nuevo esquema de comisiones bancarias. De hecho, se trata de una oferta que habían planteado al entonces candidato a la Presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador, en el mes de junio de este año. Este nuevo esquema de comisiones es considerado como el más agresivo que alguien haya propuesto jamás en la historia reciente. Va en la línea de lo que la mayoría de los bancos tienen como objetivo: aumentar la bancarización o la inclusión financiera. Y, sin duda, se trata de una reacción a la reciente iniciativa de ley propuesta por el coordinador de los senadores del partido Morena, Ricardo Monreal. Una de las preocupaciones centrales de los banqueros venía siendo el bajo nivel de aumento que registra la bancarización en México. Registra crecimientos de apenas unos cuantos puntos porcentuales cada año. Todos coinciden en que es necesario aumentar de manera acelerada la inclusión del mayor número posible de mexicanos en el sistema financiero. El horizonte ideal es alcanzar 90% de la población en el corto plazo. Se trata de un plan o un nuevo esquema de comisiones que será planteado por la Asociación de Bancos de México, que preside Marcos Martínez. No será una decisión unilateral de sólo alguno o algunos de los bancos. Sin duda, se trata de una propuesta —o una reacción, si usted prefiere verlo desde la perspectiva coyuntural— que beneficiará a la economía nacional”.

Militares utilizados, agraviados y señalados

En el Excélsior, Francisco Garfías, escribe que: “uno pensaría que los altos mandos militares respiran más tranquilos con la propuesta de elevar a rango constitucional su participación en la lucha contra el crimen organizado. Eso los vacunaría contra futuras comisiones de la verdad o posibles juicios ante instancias internacionales. Ante la emergencia realizan una tarea que corresponde a las policías: combatir al crimen organizado. La reforma que propone AMLO les daría certeza jurídica. Pero una fuente muy cercana a los militares nos dice que están muy conscientes de que ahora, sectores amplios de la sociedad, los van a descalificar y a la vez les pedirán cuentas como a nadie. ‘Los altos mandos no están de acuerdo en hacerse cargo hasta de las policías locales. Sienten que los gobernadores van a abandonar cualquier esfuerzo por fortalecer sus policías, y no les falta razón’; nos dice la fuente. Y más: ‘No les parece el hecho de tener intermediarios entre ellos y el Presidente. Tampoco digieren las acusaciones de que el Estado Mayor asesinó en el 68. Se sienten despreciados, agraviados, utilizados. ‘Los ponen al frente sin defensa de por medio y después de ser denostados. Hay generales que dicen ‘prefiero que me arranquen las estrellas del uniforme, antes que apoyar estas reglas”.

La pluralidad en tiempos polarizantes

Alejandro Moreno, en El Financiero, escribe lo siguiente: “Como idea, la pluralidad suele sonarle bien a la gente hasta que se topa con maneras distintas de pensar a la suya. La pluralidad va de la mano con la apertura, la tolerancia y el respeto, y, en la teoría, es un bello concepto, pero en la práctica resulta complicada. Y más en un momento como el actual, que bien pudiera etiquetarse como “polarizante”. En la discusión política parecen perdidos los puntos medios y, a pesar del relativismo de la posverdad, unos creen categóricamente que tienen razón y que los otros están equivocados. Las redes sociales son un buen termómetro de la polarización (aunque que hay que acotar que la temperatura que muestran solamente es propia de las redes sociales, no necesariamente de la población en su conjunto). Como cámaras de eco, las redes sociales y sus algoritmos van aislando a los usuarios a su propia imagen y semejanza, pero la disidencia de pensamiento no está del todo ausente. Suelen verse agrias discusiones entre “amigos” de Facebook y entre “seguidores” de Twitter (lo pongo entre comillas porque “amigos” es un concepto muy relajado, y “seguidores” implica una responsabilidad que no todos quieren tener: basta recordar a Forrest Gump que corrió por correr y, cuando decidió parar, quienes le habían seguido se decepcionaron). Los chats en WhatsApp son el otro gran espacio de uniformidad o disenso. Aun entre familia y conocidos, en cuanto se calientan los desacuerdos el ambiente se tensa (y eso que podemos estar a kilómetros de distancia unos de otros). El debate suele terminar en bloqueos en la red social o en salidas de los chats. Es la forma más fácil (¿“racional”, acaso?) para finiquitar una discusión. Bueno, ¿pero qué tiene que ver todo esto con una columna de encuestas? Pues, en parte, que vivimos una época muy interesante para reconocernos como sociedad, y las encuestas siguen siendo una gran herramienta para ello. En la más reciente encuesta telefónica nacional de El Financiero incluimos una pregunta referente a las cámaras de eco y la diversidad de ideas: “¿Para usted qué es mejor en la vida, convivir con personas que piensen igual que uno para que no haya conflictos, o que haya más diversidad de ideas con todo y desacuerdos?” (…) Resulta muy interesante ver que casi 8 de cada 10 mexicanos entrevistados crean que es mejor la diversidad aunque ésta pueda generar desacuerdos. Este es uno de múltiples indicadores que nos pueden ayudar a saber no solamente si como sociedad valoramos la democracia, como ya lo hacen varios estudios internacionales, sino de cómo estamos dispuestos a vivirla cotidianamente”.

¿El pago por avalar Santa Lucía?

El Universal, Carlos Loret de Mola, escribe que: “sorprendió a todos cuando “al cuarto para las doce” de la consulta sobre el aeropuerto, apareció un estudio de NavBlue, subsidiaria de la armadora de aviones Airbus, que avalaba el aeropuerto de Santa Lucía. El gobierno entrante estaba urgido de demostrar que su alternativa a Texcoco era realmente viable, así que el presidente electo López Obrador luego, luego subió un video para presumir el citado estudio. A unos cuantos días de esos hechos, dentro del propio gobierno electo, al interior de Morena, se han desatado las sospechas de que Airbus podría estar recibiendo un megacontrato de la administración López Obrador como posible compensación por haber lanzado ese “estudio-salvavidas” de Santa Lucía a la hora que tanto se necesitaba. Este megacontrato sería para renovar por diez años más, sin licitación de por medio al tratarse de un asunto de seguridad nacional, la red con la que se comunican de manera encriptada las instancias gubernamentales encargadas de la seguridad y procuración de justicia en todos los niveles de gobierno. Se llama Red Nacional de Radiocomunicación, conocida como Red IRIS. Es un negocio de 12 mil millones de pesos […] Ante las críticas Airbus ha contraofertado, me cuentan, que tiene lista una versión no obsoleta de Tetrapol que se llama Tetrapol IP. La han cuestionado con que cuesta 10 mil millones de pesos más y que su instalación demoraría hasta 5 años. La próxima semana se debe tomar la decisión: renovar el contrato de Tetrapol a Airbus o permitir la entrada de la tecnología P25 con la que quieren competir Motorola, Huawei, Harris, EFJohnson y Tait. La sesión del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública se ha convocado para el 26 de noviembre, todavía dentro de la actual administración de Peña Nieto pero, como muchas otras, ya en clara coordinación con el gobierno entrante de López Obrador. Los dos equipos están divididos por este asunto. Ya sabremos quién pesa más… y por qué”.

Panistas frenan fiscalía general

Milenio, Trascendió, asegura que: “si bien la mayoría de Morena en la Cámara de Diputados le entregó como regalo de cumpleaños al presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, la reforma para crear la Secretaría de Seguridad Pública y la estructura de ‘superdelegados’, la bancada del Partido Acción Nacional se negó a darle la Fiscalía General y desde la Comisión de Justicia, encabezada por Pilar Ortega, aplazó hasta el 5 de diciembre la discusión y votación del dictamen correspondiente”.

Road show del hijo mayor de AMLO

El Universal, Bajo Reserva, asegura que: “movidísimo en la arena política nacional y del Estado de México anda el hijo mayor de Andrés Manuel López Obrador. Nos dicen que José Ramón López Beltrán tuvo un road show con diputados federales de la aplanadora de Morena, para dialogar sobre las prioridades de la agenda legislativa del futuro Presidente de la República, principalmente sobre la nueva arquitectura del próximo gobierno federal. Posteriormente se le vio por los pasillos del Congreso del Estado de México, entidad en la que mantiene la operación política desde la elección local de 2017. Nos dicen que los legisladores federales y estatales hasta hicieron un reconocimiento a don José Ramón por sus aportaciones al movimiento lopezobradorista. ¡Faltaba más!”.

Mal manejo de información

Reforma, Templo Mayor, asegura que: “helados se quedaron en la Secretaría de Relaciones Exteriores después de una reunión con colaboradores del próximo titular de esa dependencia, Marcelo Ebrard. Cuentan que le entregaron a uno de los integrantes del equipo ebrardista un fólder con información confidencial y que, horas después, recibieron una llamada para solicitar una copia del mismo documento. Lo que les preocupó fue que quien recibió el dossier les dijo que lo perdió después de dejarlo olvidado ¡sobre el techo de un auto! Así es que, información confidencial relacionada con la SRE -esperemos que no muy sensible- acabó, literalmente, volando por ahí”.

Alboroto

Excélsior, Frentes Políticos, asegura que: “se desataron los demonios en el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación. Tal como se predijo, Juan Díaz de la Torre pidió licencia y deja de ser el líder obediente y a modo que fue durante este sexenio y lo sustituye un interino, Alfonso Cepeda Salas. La fórmula está escrita de antemano. Él convoca a elección abierta, honesta, decente y transparente, a todo el gremio de la educación, ante una exlideresa que regresó de prisión y dejó de acechar para confirmar que va por la dirigencia del gremio que le ha dado fama y riqueza. Comienzan los golpes, sobre todo entre el grupo de Juan Díaz y el de Elba, quien tendría a Moisés Jiménez Sánchez, de Hidalgo, como el posible sucesor de Juan Díaz de la Torre y contaría con su aval. Ni le muevan. De todos los grupos, el de mayor legitimidad y credibilidad, es el STE, de Carlos Jonguitud. Lo verán”.

@loscabareteros

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