Factor AMLO: consumidores entusiasmados; empresarios, en modo avión.

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Desde la redacción de @loscabareteros ponemos a su consideración la “Columna de columnas nacional” del miércoles 07 de noviembre de 2018. Salinas, Chupacabras que maquiavela: En términos teóricos y sin destinatario específico, tales reflexiones son enteramente atendibles. Pero, en el terreno concreto de la política en curso, suenan sombrías y desafiantes si son puestas en labios del personaje que a lo largo de décadas ha sido el villano favorito del movimiento obradorista… Factor AMLO: consumidores entusiasmados; empresarios, en modo avión. AMLO, Maquiavelo y el Nuevo Aeropuerto…

Rayuela

Los magistrados están muy en su derecho de defender sus salarios. Pero la realidad es tan dura como el hormigón.

Salinas: Chupacabras que maquiavela

En La Jornada, el periodista Julio Hernández López, escribe que: “es probable que justamente por carecer, como nunca, de la fuerza política suficiente para influir en el (re)diseño nacional, Carlos Salinas de Gortari haya aceptado dar una conferencia en la que apareció soltando frases que, en el escenario movedizo de la transición del peñismo al obradorismo, sonaron a advertencia, incluso a amenaza. Invitado como ponente por el Instituto Mexicano para la Justicia […] Salinas de Gortari hizo planteamientos que en otros momentos y circunstancias podrían resultar perturbadores: México, dijo, vive momentos maquiavélicos, cuyo desenlace puede ser el renacimiento o la desaparición de la República. Presentado como un maquiavelista, Salinas de Gortari no ahorró frases que tal vez no pronunciaría si estuviera en condiciones de tramar y ejecutar algo emparentado con tales palabras: quien se prepara para gobernar tiene que prepararse para el golpe inesperado, para el cambio inesperado […] En términos teóricos y sin destinatario específico, tales reflexiones son enteramente atendibles. Pero, en el terreno concreto de la política en curso, suenan sombrías y desafiantes si son puestas en labios del personaje que a lo largo de décadas ha sido el villano favorito del movimiento obradorista, justamente el representante del conjunto de intereses hasta ahora opuestos al proyecto triunfador del pasado primero de julio […] Hoy, Salinas de Gortari no tiene suficiente fuerza política más que para baladronadas con fachada académica. Su proyecto político más reciente, su sobrina Claudia Ruiz Massieu Salinas de Gortari, sobrelleva la ingrata tarea de administrar el fideicomiso de liquidación de lo que fue el partido dominante, aplastante, durante largas décadas […] Pero Salinas no pudo cogobernar con Peña, como pretendía. Ni pudo impedir el impactante triunfo de Andrés Manuel López Obrador. En tanto, ha sido nuevamente pospuesta la presentación del plan obradorista de seguridad. Pareciera que a las largas discordancias entre Olga Sánchez Cordero y Alfonso Durazo se sumaron las observaciones prácticas e imperativas de los futuros mandos del Ejército y la Marina. No son alentadoras tantas posposiciones, marañas y apariencias de improvisación o desconcierto. Total, el programa será dado a conocer la semana próxima”.

Factor AMLO: consumidores entusiasmados; empresarios, en modo avión

Luis Miguel Gonzáles escribe en El Economista sobre las expectativas de los mexicanos: “AMLO produce un boom en la confianza de los consumidores mexicanos, dice la encuesta del Inegi pero no entusiasma a los empresarios, más bien los deja en modo avión. ¿Quién tiene razón? Pasará un buen rato hasta que sepamos dónde estuvo la sapiencia, en el optimismo de los consumidores o en la frialdad de los empresarios.  Empecemos por decir que el consumo representa 60% del PIB en México y es el principal determinante del desempeño económico en el corto plazo. Cuando los consumidores están optimistas, son un motor que mueve la economía. Un sentimiento pesimista de los consumidores se convierte en un lastre para la actividad económica: los negocios venden menos, los bancos colocan menos créditos y el gobierno batalla más para recaudar. En julio, el índice de confianza del consumidor registró un incremento de 18%, el mayor del que se tiene registro. Imposible minimizar el impacto que tuvo lo que ocurrió en el escenario político: hubo un contagio de euforia desde la política hacia las expectativas del consumidor. En agosto y septiembre el jolgorio perdió fuerza, pero en octubre volvió a subir. En el décimo mes del año, el índice se encuentra en un nivel significativamente más alto del que tenía en octubre del año pasado, 101.4 frente a 87.1 puntos. Los consumidores mexicanos están optimistas y manifiestan su estado de ánimo, cuando son cuestionados respecto a cómo esperan que la economía nacional se desempeñe en el próximo año: son mayoría los que creen que estará mejor que en 2018; cómo será su situación económica personal: predominan los que confían en que habrá una mejora, y piensan comprar un bien de consumo duradero, por ejemplo un refrigerador o una TV. Los consumidores cuentan mucho en el desempeño económico, pero no son los únicos que ponen su estado de ánimo en esa extraña báscula que es el PIB. Para completar el rompecabezas, tenemos a los empresarios que deciden sobre las inversiones, niveles de producción y contrataciones de personal y al sector financiero que abre o cierran la llave del crédito y las inversiones en cartera (bolsa y bonos de gobierno, por ejemplo). (…) ¿Cómo andan las expectativas empresariales? Pueden leer las declaraciones de los dirigentes, pero también analicen la encuesta de expectativas empresariales del Inegi. Las gráficas no se parecen a las de los consumidores. Tenemos tres líneas, que reflejan sector manufacturero, construcción y comercio. El punto más alto de los últimos dos años fue en marzo del 2018, cuando predominaba el optimismo por la conclusión exitosa del TLC. Todos subieron en julio, pero no tanto para hablar de una fiesta. Todos caen en octubre, aunque no hay un desplome. Vale aclarar que la encuesta se realizó antes de los resultados de la consulta del aeropuerto. Consumidores optimistas traerán impulso en el corto plazo. Empresarios cautelosos meterán freno en el mediano y largo plazo. ¿Qué predominará? El fiel de la balanza está en manos del gobierno y de la coyuntura internacional. El cielo está cargado”.

AMLO, Maquiavelo y el Nuevo Aeropuerto

Jenaro Villamil, en Proceso, escribe sobre los hechos posteriores a la cancelación de Texcoco: “Hace una semana, el ensayo de polarización iniciado la noche del domingo 28 y prolongado hasta el 30 de octubre pronosticaba lo peor para el país: una devaluación acentuada, fuga de capitales y de inversiones, el fracaso anticipado de “la cuarta transformación” lopezobradorista, los peores augurios de las “calificadoras” internacionales, la llegada del Apocalipsis. Los mercados “castigaban” la economía tras el anuncio de Andrés Manuel López Obrador de la cancelación del Nuevo Aeropuerto en Texcoco. Los empresarios “furiosos” amenazaron con presentar demandas y amparos. El Consejo Coordinador Empresarial sentenció: “la votación (de la consulta) no ofreció garantías de imparcialidad, certeza y objetividad”. Y Gustavo de Hoyos, presidente de Coparmex y aspirante a alguna candidatura en Baja California por el PAN, condenó a la irracionalidad a todo el sexenio lopezobradorista que aún no inicia de manera formal. Siete días después, los “mercados” se estabilizaron. Ninguna compañía presentó una demanda de amparo. La marcha en protesta por la cancelación de Texcoco, convocada para el 11 de noviembre, se ha ido diluyendo entre bromas sarcásticas en las redes. Los agoreros del desastre se quedaron congelados en sus micrófonos de la radio y la televisión. Algunos analistas enfurecieron porque el lunes 5 de noviembre, López Obrador pactó con 16 contratistas privados del Nuevo Aeropuerto y todos salieron contentos, al menos en apariencia. La consulta por el Nuevo Aeropuerto representó políticamente una “toma de poder” anticipada de López Obrador. Socialmente, fue el estreno de un método en la toma de decisiones para los grandes contratos de obra pública que ha dejado un muy mal sabor de boca entre ese núcleo de contratistas privilegiados, acostumbrados al poder del picaporte, pero no al poder de la deliberación social. ¿Cómo unos “desarrapados” pueden opinar sobre un aeropuerto? ¿Cómo es posible una consulta sin el INE, sin padrón, sin cobertura nacional, sin el permiso de las grandes empresas encuestadoras?, cuestionaron los mismos agoreros del desastre. (…) lo ocurrido con el episodio del Nuevo Aeropuerto, entre el presidente electo y los poderosos grupos empresariales, significó una batalla no por las seis pistas aún inexistentes en Texcoco, sino por el aterrizaje de las decisiones políticas en vísperas del inicio de un nuevo ciclo sexenal. Fue la razón de Estado para refundar el poder político y su legitimidad, antes de portar la banda presidencial, lo que explica esta batalla por el Nuevo Aeropuerto. Algo que Salinas, quien refundó el mismo Estado mexicano desde su propuesta neoliberal, convenientemente olvidó en su advertencia”.

Santa Lucía debe morir (I)

Raymundo Rivapalacio escribe sobre Santa Lucía: “El debate público sobre la cancelación del aeropuerto en Texcoco no cesa por ningún lado. Tampoco se ven espacios para que el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, concurse su construcción y administración y se le entregue al mejor postor sin costo para el erario. Pero asumamos que López Obrador será consecuente con su promesa de campaña presidencial y respaldará lo que le dijeron sus dos asesores, José María Riobóo y Javier Jiménez Espriú: habilitar la Base Militar de Santa Lucía como aeropuerto civil, es la solución para evitar la saturación aérea y más barata que Texcoco. ¿Será cierto?”

Sueldos por decreto

La estrategia de Andrés Manuel López Obrador para aumentar el ingreso en los mexicanos consiste básicamente en incrementar los salarios de acuerdo a la inflación, sin embargo, esta estrategia ya había sido implementada en administraciones anteriores, con en la de Luis Echeverría ordenó aumentos a los salarios mínimos superiores a la inflación a lo largo de su sexenio, dejando consecuencias negativas en la mayor parte de los casos. En el Reforma, el analista y periodista Sergio Sarmiento, escribe que: “Andrés Manuel López Obrador ha encontrado la clave para hacer de México un país rico sin esfuerzo. ‘Los aumentos al salario nunca serán inferiores a la inflación’, afirmó el 5 de noviembre. No será el primer gobernante mexicano que trate de hacerlo. Luis Echeverría ordenó aumentos a los salarios mínimos superiores a la inflación a lo largo de su sexenio, pero en lugar de inaugurar una nueva era de prosperidad provocó una crisis económica y una escalada inflacionaria que provocaron mayor pobreza. López Obrador ha pedido a los legisladores de Morena que plasmen en una nueva ley los aumentos de los salarios por arriba de la inflación […] No hay certeza acerca de si López Obrador se refiere a los sueldos mínimos o a los generales. Hasta ahora los mínimos han sido definidos por una organización cuasi gubernamental, la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos, pero los demás han quedado sometidos a la ley de la oferta y la demanda […] López Obrador está convencido de que los salarios se pueden elevar por decreto o por presiones del gobierno a las empresas. La experiencia nos dice, sin embargo, que estas medidas no solo no producen prosperidad por arte de magia, sino que pueden tener consecuencias negativas […] Una ley que obligue a que los aumentos salariales sean superiores a la inflación no generará prosperidad. Reinstaurará una inflación alta y la hará endémica. Al final saldrán perjudicados quienes menos tienen”.

Golpe de realidad (I)

En el Excélsior, la periodista Yuriria Sierra, escribe que: “nadie por encima de 108 mil pesos. Nadie por encima del Presidente de la República. Fue promesa de campaña, hoy es ley decretada por ellos, los de la cuarta transformación. Así lo escribieron en la Ley Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos, ya publicada en el Diario Oficial de la Federación. Y, ahora sí, venga la austeridad. Con esa idea fue prometida, propuesta y aprobada. La burocracia nacional recibe uno de los mayores golpes de los que habrá sido objeto en años. Los tabuladores se tambalean y, con ellos, la expectativa de vida de miles de personas que optaron y han dedicado su vida al servicio público. Habrá casos en que, para algunos, justifiquen la nueva política de austeridad […] Sin embargo, detrás de cada funcionario corrupto habrá diez que se levantan todos los días con las ganas de contribuir a hacer de éste un mejor país. Y a ellos es a quien más pega esta ley […] Lo que también debería ser tema es que la Ley Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos no es un asunto nuevo, a lo mucho será algo oído en campaña y estandarte de la supuesta austeridad con la que se regirá la próxima administración, pero Duque recuerda que esto se lee en el Art. 27 constitucional, modificado durante el sexenio de Felipe Calderón, y en donde se establece que ningún funcionario podrá percibir un salario mayor al del Presidente de la República. Un tema que quedó en el olvido, pero que fue estratégicamente utilizado en la más reciente campaña electoral, que ya se decretó en el Diario Oficial de la Federación y ahora es la realidad para los burócratas que forman parte del servicio público. En 25 días inicia el sexenio de Andrés Manuel López Obrador y llega con un bono democrático que ya se ha ido desgastando en la transición, ¿cuántos golpes de realidad aguantará antes de reconocer o dar señales claras de que mucho de lo prometido no tendrá el efecto anunciado? ¿Cuántas promesas de AMLO se concretarán, pero a manera de golpes de dura realidad para mexicanos que, incluso, fueron sus votantes?”.

La guardia civil de López Obrador

En El Universal, el periodista Carlos Loret de Mola, habla acerca del proyecto de la próxima administración para la creación de un cuerpo de seguridad conformado por militares, marinos y policías federales, bajo un mando civil, cuyo objetivo sería absorber de inicio los dos mejores cuerpos policiacos del país: la policía militar y la policía naval: “el gobierno entrante perfila la conformación de una Guardia Civil en México como estrategia central para enfrentar los altos índices de violencia en el país. Sería el cuerpo de seguridad emblema de la administración 2018-2024 y estaría conformado por militares, marinos y policías federales, bajo un mando civil, según me han revelado fuentes legislativas que han recibido información privilegiada sobre los planes de seguridad del presidente electo. Aparentemente, el objetivo de esta Guardia Civil sería absorber de inicio los dos mejores cuerpos policiacos del país: la policía militar y la policía naval, pertenecientes a las Secretarías de la Defensa Nacional y de la Marina Armada de México, respectivamente […] Según las fuentes legislativas que han tenido acceso a este proyecto de seguridad lopezobradorista, que debe ser ya anunciado en breve, Alfonso Durazo, futuro secretario de Seguridad, ha sido la cabeza que ha diseñado el esquema y se estima que vaya a ser el principal responsable de combatir el principal y más complejo problema que tiene el país. Durazo fungiría como una especie de coordinador del gabinete de Seguridad […] Hay que recordar que la estrategia de cómo enfrentar la inseguridad fue uno de los pilares de la campaña presidencial. Generó polémica y debate, en un país que alcanza sus máximos niveles históricos de violencia. El gobierno saliente, del presidente Peña Nieto, podrá presumir que deja un Tratado de Libre Comercio firmado, un blindaje financiero de cientos de miles de millones de dólares, un fondo en caja de cientos de miles de millones de pesos, pero reprueba estrepitosamente —entre otros rubros— cuando se habla del estado de la inseguridad en México”.

Cada uno su Cutzamala

En Milenio, el periodista Carlos Puig, escribe que: “¡ups! Algo pasó. El más serio mantenimiento en muchos años del sistema Cutzamala, responsable por buena parte del agua de Ciudad de México, no se contempló a tiempo, el problema creó más problemas que el previsto. ¡Ni modo! La senadora y próxima secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, presenta un borrador, sí un borrador para regular la mariguana en México y lo tiene que retirar por errores en su redacción. Ella, la ex ministra. El vivales de Osorio Chong, que tuvo seis años para hacerlo, se le adelanta y presenta una similar, al menos terminada. ¡Así pasa! El gobierno electo dice que aún están afinando y como no terminaron, el anuncio del nuevo plan de seguridad/pacificación/amnistía se va hasta el 14 de noviembre. ¡Chin! Se publica la nueva ley que regula las percepciones de los servidores públicos, pero a alguien se le olvida cambiar cosas que, seguramente estaban en la vieja iniciativa de Pablo Gómez y pues aquello un batidillo. ¡Ah caray! La Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados publica en la gaceta un acuerdo en relación con las preguntas que se le harán al presidente Peña por su último Informe que a la letra dice: ‘El primero de septiembre de 2018 el presidente de los Estados Unidos Mexicanos entregó al Congreso de la Unión su Cuarto Informe de Gobierno’. Y, por cierto, el cuarto considerando dice que la discusión del Informe inició el 6 de septiembre de 2016. ¡Se nos pasó! El gobierno federal sabe hace días y días que vienen miles de migrantes en caravana para llegar a la frontera norte, y más allá de un par de declaraciones, unos cientos de policías en la frontera, no hay solución ni convocatoria para que alguien lo solucione ni sabemos nada del secretario de Gobernación ni del de Relaciones Exteriores, han de estar empacando. ¡Se nos olvidó! Los empresarios, sus representantes, indignados con la consulta y la decisión sobre el aeropuerto de Texcoco fueron todos mansitos a reunirse con el Presidente electo y ya se arreglaron en que nadie se quejará de nada y hasta les prometieron que les va a ir a todo dar y todos harán como que no pasa nada. Así pues. A cualquiera le falla”.

Los “arrepentidos” del primero de julio

En el Excélsior, el periodista especializado en temas parlamentarios, Francisco Garfías, escribe que: “¿qué es lo que más le preocupa frente a lo que se viene? Le preguntamos ayer a un destacado miembro del gobierno saliente. ‘La actitud del presidente electo’, replicó, sin mucho dudar. Percibe en Andrés Manuel López Obrador rasgos ‘autoritarios’ y un olímpico desdén por instituciones que, según ha declarado antes de ser Presidente electo, fueron creadas para perpetuar el dominio de los dueños del dinero sobre el pueblo. La fuente sostiene también que ha dado pruebas de que no escucha las alertas que suenan en esta aldea global en la que vivimos. Ni a los mercados ni a los inversionistas ni a los analistas. Ni siquiera a los moderados de su propio equipo, como el empresario Alfonso Romo, a los que ha dejado mal parados frente a sus interlocutores. Suele utilizar la palabra ‘pueblo’ para justificar las decisiones que toma unilateralmente. ‘El pueblo es sabio’, ‘el pueblo no se equivoca’, ‘el pueblo no es tonto’, repite. Eso equivale a ‘yo soy sabio’, ‘no me equivoco’, ‘no soy tonto’. El funcionario, quien nos dejó clarísimo que hablábamos en off the record —fuera de grabadora—, asegura que hay muchos arrepentidos de haber votado por la cuarta transformación, sobre todo en la clase media, pero no entre los pobres. ‘A los ricos siempre les va bien’, completó”.

Ni solo ni fracasado, el revire

En Milenio, el periodista Joaquín López Dóriga, escribe que: “el movimiento comenzó en redes al atardecer del sábado. Proceso traía una portada con una foto en la que Andrés Manuel López Obrador se veía, diría él después, decrépito y chocho, con esta cabeza: AMLO se aísla. El Fantasma del Fracaso, dando como un hecho consumado una declaración, lo que es frecuente en el semanario y que su director promovió en Twitter: La oferta (sic) periodística de revista Proceso de la semana. En qué y cómo se está equivocando López Obrador, lo que provocó una condena generalizada de sus seguidores en redes. La más relevante, y más interesante, siempre ha sido una mujer independiente y activa, fue la reacción de Beatriz Gutiérrez Müller de López Obrador, quien subió a su cuenta: Todavía no toma posesión y ya está ‘solo’ y a punto del ‘fracaso’. El conservadurismo, de izquierda o de derecha, nubla el juicio y da pie a conjeturas fantasiosas. Los extremos pueden tocarse y abrazarse. Bienvenida la pluralidad y el debate. Lo bueno es el desenmascaramiento. A esto, el director de la publicación contestó: O sea, doña Beatriz, a López Obrador ni con el pétalo de una rosa. Revista Proceso es fiel a su historia y a la herencia de Julio Scherer García a quien bien conoció usted: libres ante el poder y ante quienes aspiran a ejercerlo. Ni de izquierda ni de derecha. Solo libres. Y ella reviró: En efecto, conocí a don Julio. Y por lo mismo no creo que hubiese autorizado esa portada. Él era un periodista consumado a quien Carlos Fuentes llamó ‘el Francisco Zarco del siglo XX’. ¡Viva la libertad de expresión que, no lo olvide, aplica de ida y vuelta! ¡Saludos!, a lo que aún le respondió el autor de la portada, cito textual: Pues qué entendió usted por el ‘fantasma’? No existe la posibilidad de que fracase? O es infalible? Es hombre de poder y cómo tal puede equivocarse. Por cierto don Julio ‘no autorizaba’ portadas. Ya retirado en 1996 nos dejaba la misma libertad que ejercíamos con él. Y ella lo dejó con un hashtag: #AMLOnoEstásSolo. Así se dio este caso en el que el personaje fue Beatriz Gutiérrez Müller, que también fue el mensaje”.

Lo que usted diga, señor Presidente

En el diario Reforma, su columna de trascendidos Templo Mayor, asegura que: “si algo quedó claro del encuentro entre Andrés Manuel López Obrador y las bancadas de legisladores de Morena, Partido del Trabajo y el Partido Encuentro Social, es que han vuelto los tiempos del ‘lo que usted diga, señor Presidente’. Como no se veía desde la época del partidazo tricolor, la mayoría que controla la Cámara de Diputados y el Senado dejó en claro que no habrá separación, sino supeditación de poderes. Y quienes no lo crean, échenle ojo al trabajo legislativo: en lo que va de esta legislatura se han presentado 100 iniciativas de ley, más de 40 reformas constitucionales y lo que se ha aprobado hasta ahora es… ¡una ley! En su afán por darle sustento a esa cosa llamada ‘cuarta transformación’ los grupos parlamentarios que dirigen Mario Delgado y Ricardo Monreal, más sus satélites del Partido del Trabajo y el Partido Encuentro Social, han dejado ir más de la mitad del periodo ordinario dando palos de ciego, sin que hasta ahora se vean los resultados prometidos. Además, todo parece indicar que la agenda legislativa de fondo, la de los temas que importan como las reformas educativa y fiscal, ésa les será dictada desde Palacio Nacional… para que no se pongan creativos.

Fortaleza institucional

En el Excélsior, su columna de trascendidos, Frentes Políticos, asegura que: “el Presidente Enrique Peña Nieto confió en que los institutos armados del país contarán con el respaldo del próximo gobierno federal, pues destacó que el Ejército, la Armada y la Marina son la fortaleza del régimen democrático y motivo de identidad y orgullo de los mexicanos, así como una fuerza de solidaridad ante situaciones de emergencia; el mandatario pidió a los efectivos castrenses que ‘le metan fibra’ a su entrega por México. Salvador Cienfuegos y Vidal Soberón, titulares de las secretarías de la Defensa y de la Marina, respectivamente, han realizado un trabajo excepcional fortaleciendo las capacidades de los institutos armados. Peña Nieto les llamó ‘la fortaleza de nuestro régimen democrático, son motivo de identidad y orgullo entre los mexicanos y son, por excelencia, una fuerza solidaria ante situaciones de emergencia’. Sí, los que velan por la seguridad en este país”.

Postergar

En Milenio, su columna de trascendidos Trascendió, asegura que: “Andrés Manuel López Obrador sigue postergando la presentación de su estrategia de seguridad porque la visión de los próximos titulares de la Sedena, Luis Sandoval, y de la Marina, José Rafael Ojeda, respecto a la aplicación de una amnistía, vino a cambiarle la jugada una vez más: es el quinto aplazamiento. Se dice que ambos mandos han planteado inquietudes por el impacto dentro de esos cuerpos armados al ver liberados a aquellos a quienes intentan combatir en las calles”.

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