¿Fin de la política neoliberal?…

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Desde la redacción de @loscabareteros ponemos a su consideración la “Columna de columnas nacional” del lunes 18 de marzo 2019. Acabado el neoliberalismo, ¿qué sigue?… Veremos cuánto le lleva al Presidente López Obrador y a su gabinete económico definir el nombre y las prioridades, pero sobre todo las políticas de su nuevo modelo económico. Esperemos que no se tarden mucho y que, cualquier cosa que sea lo que definan, lo hagan con toda la claridad y la certidumbre.

Rayuela

¿Y qué tal si los mercados, los grandes capitales y las calificadoras (varios nombres para una realidad) decretan que el neoliberalismo sigue?

Acabado el neoliberalismo, ¿qué sigue?

En El Universal, Salvador García Soto, escribe que: “identificado desde el arranque de su gobierno como la causa principal de la mayoría de los males del país, el modelo neoliberal que dictó la política y la economía de los últimos 30 años en México, ha sido declarado oficialmente ‘abolido’ por el Presidente Andrés Manuel López Obrador. Sin tener aún una definición plena de cuál será ahora la nueva política económica de su gobierno y cuáles las directrices y prioridades que seguirá la conducción política y social en su sexenio, el mandatario llamó de hecho a construir un nuevo modelo de desarrollo alternativo que […] no siga los lineamientos y mandatos dictados desde el extranjero, sino que se defina con los intereses y prioridades internas del país […]. López Obrador no sólo busca marcar su separación definitiva de los últimos ex presidentes y las políticas con las que condujeron al país, a los que además se prepara para enjuiciar política y popularmente con una consulta pública […], sino que también prepara el terreno para una definición que le urge a su administración y por la que tanto han esperado los empresarios e inversionistas que no ven certeza ni definición en el rumbo económico del país. ¿Pero qué tipo de modelo económico, político y social va a definir el nuevo gobierno a partir de sus premisas de honestidad, combate a la corrupción y su prioridad presupuestal de programas de apoyo social a sectores vulnerables? Algunos analistas hablan de un regreso al modelo de ‘economía mixta’ que imperó en México en las épocas de las economías cerradas y la Guerra Fría entre el capitalismo y el comunismo, otros invocan de un intento de retorno al pasado con el ‘desarrollo estabilizador’ creado por don Antonio Ortiz Mena, cuya obra y legado tanto admira el Presidente, y los más apuntan hacia un modelo de economía y política nacionalista en el que […] se parte de un gobierno honesto y que acabará con la corrupción como principales premisas de una nueva conducción económica y de las finanzas públicas […]. Veremos cuánto le lleva al Presidente López Obrador y a su gabinete económico definir el nombre y las prioridades, pero sobre todo las políticas de su nuevo modelo económico. Esperemos que no se tarden mucho y que, cualquier cosa que sea lo que definan, lo hagan con toda la claridad y la certidumbre que muchos empresarios e inversionistas, nacionales y extranjeros, esperan para decidir si invierten o no sus recursos en la economía mexicana”.

Fin de la política neoliberal

Julio Hernández López, en La Jornada, escribe que: “Este domingo, en Palacio Nacional, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) decidió anunciar el fin de la política neoliberal. No utilizó alguna fórmula verbal que describiera un proceso en curso, una pretensión o una aspiración. Por el contrario, fue contundente, definitivo: Quedan abolidas dos cosas, puntualizó, el modelo neoliberal y su política de pillaje antipopular y entreguista (nota de Alonso Urrutia y Dora Villanueva: https://goo.gl/rpJZ8X). Ya antes había anunciado, por ejemplo, el fin de la guerra contra el narcotráfico. El pasado 30 de enero, en una conferencia mañanera de prensa, dijo, en respuesta a una pregunta: oficialmente ya no hay guerra. Nosotros queremos la paz, vamos a conseguirla (nota de Alma Muñoz y Alonso Urrutia: https://goo.gl/CxyQUr). La realidad ha sido implacable en sentido contrario: continúa la guerra contra el narcotráfico, en términos cuando menos similares a los registrados durante los gobiernos de Felipe Calderón y de Enrique Peña Nieto. Y esa beligerancia aumentará en cuanto se cumplan los protocolos finales para que abiertamente entre en acción la Guardia Nacional. Respecto a su nueva postulación de finiquito, nada ha hecho López Obrador que sustente la grandilocuente declaración de muerte de la política neoliberal y su modelo económico. Todo lo contrario. El tabasqueño se ha esforzado en dar garantías de continuidad al esquema de globalización económica, de respeto a los capitales y al libre mercado y cuidado quirúrgico al funcionamiento tradicional del Banco de México y otras instancias de vigilancia de que el neoliberalismo económico siga adelante en nuestro país. Se han dado escaramuzas que en su momento han parecido distanciar gravemente al nuevo Presidente de la República de los principales empresarios. Pero todo se ha ido recomponiendo habilidosamente con Alfonso Romo como mensajero de compensaciones y nuevos negocios para los empresarios originalmente maltratados. Además, López Obrador ha integrado en un consejo asesor a varios de los grandes capitalistas del país para que le ayuden a diseñar proyectos económicos de gran inversión pública, a la que se asociarán los empresarios reagrupados”.

AMLO pide a ganadores de contratos que produzcan petróleo: “hasta ahora no hay avances”

En SinEmbargo, Efrén Flores escribe que: “El director de Pemex, Octavio Romero Oropeza, explicó que la calificación de Pemex se mantuvo en BBB+ aunque la inversión estaba cayendo, pues en 2013 la inversión era de 823 mil millones de pesos (y se tenía calificación de BBB), y para 2014 el momento bajó a 535 mil millones de pesos y la calificación pasó a BBB+. Incluso en 2017, cuando la caída fue más fuerte, y llegó a los 80 mil millones de pesos, la calificación se mantuvo positiva. “Ahora cuando en esta administración el Presidente de México anuncia incrementos en la inversión ahora bajan la calificación a BBB-“

Ricardo Sevilla dice que Krauze lo reclutó para atacar a AMLO, en texto para Aristegui Noticias

Redacción de SinEmbargo, escribe lo siguiente: “Mi tarea principal consistía en elaborar materiales –que tenían una forzada careta periodística– para atacar la imagen del político tabasqueño. El rigor era mínimo. Se trataba, en el peor de los casos, de hacerlo parecer zafio, intolerante y, sobre todo, como un dictador”, dice el literato y traductor en un texto publicado en Aristegui Noticias”.

Fin de la política neoliberal…

El Universal, Bajo Reserva, asegura que: “este domingo, en Palacio Nacional, el Presidente […] decidió anunciar el fin de la política neoliberal […]. Ya antes había anunciado, por ejemplo, el fin de la guerra contra el narcotráfico. El pasado 30 de enero, en una conferencia mañanera de prensa, dijo, en respuesta a una pregunta: oficialmente ya no hay guerra. Nosotros queremos la paz, vamos a conseguirla […]. La realidad ha sido implacable en sentido contrario: continúa la guerra contra el narcotráfico, en términos cuando menos similares a los registrados durante los gobiernos de Felipe Calderón y de Enrique Peña Nieto. Y esa beligerancia aumentará en cuanto se cumplan los protocolos finales para que abiertamente entre en acción la Guardia Nacional […]. El tabasqueño se ha esforzado en dar garantías de continuidad al esquema de globalización económica, de respeto a los capitales y al libre mercado y cuidado quirúrgico al funcionamiento tradicional del Banco de México y otras instancias de vigilancia de que el neoliberalismo económico siga adelante en nuestro país […]. López Obrador ha integrado en un consejo asesor a varios de los grandes capitalistas del país para que le ayuden a diseñar proyectos económicos de gran inversión pública, a la que se asociarán los empresarios reagrupados. Uno de esos asesores de la Presidencia es Miguel Rincón Arredondo, dueño de la empresa Biopapel […] y del Consorcio Durango. Un día antes de que fuera proclamado el fin de la política neoliberal en México, Rincón Arredondo fue anfitrión del Presidente López Obrador, quien asistió a una finca campestre en Morelos para presenciar el bautizo del hijo de ese empresario. El oficiante de la ceremonia religiosa fue el arzobispo emérito Norberto Rivera Carrera, quien gozó de amistad y privilegios con quien fue jefe del gobierno capitalino, a tal grado que obtuvo casi tres hectáreas de terreno en Ciudad de México para construir la Plaza Mariana, aunque en el siguiente sexenio chilango se buscó devolver al patrimonio colectivo los mencionados terrenos, lo que finalmente no se logró”.

Energía y seguridad, más allá de los cien días

En Excélsior, Jorge Fernández Menéndez, escribe que: “este 18 de marzo, día de la expropiación petrolera, será el marco elegido por el Presidente López Obrador para definir su política energética […]. La decisión es ideológica, es la economía manejada desde Palacio Nacional y se basa en la idea de que México debe ser autosuficiente en energía, no a partir de empresarios invirtiendo y produciendo en un mercado global, sino a partir de lo que generen las empresas estatales; en todo caso la actividad privada deberá estar subordinada a ésta. En el equipo gubernamental no todos piensan así: muchos, asumiendo que se han cometido excesos en la apertura del sector, saben que la ruta que se seguía es la mejor, abrir el sector, licitar áreas, establecer asociaciones, construir gasoductos que en los hechos aprovechen lo que es una realidad: un mercado común energético que incluye a toda América del Norte […]. Pero ésa no es la visión del gabinete energético y del propio Presidente. La secretaria Rocío Nahle quiere un sector cerrado y defiende la construcción de Dos Bocas, una inversión inútil para una obra que será un barril sin fondo y que no terminará, siquiera, inaugurando López Obrador […]. Si se atiende con atención la Reforma Energética aprobada en el pasado, el mayor cambio está en el gas, no en el petróleo. Es en la explotación de las enormes reservas de gas que tenemos sobre todo en la frontera norte. Para muchas de esas explotaciones, como se hace en todo el mundo, se debe utilizar el fracking, que este gobierno anunció que no utilizará […]. En última instancia, la gran falla de la política energética que se confirmaría hoy es que no se asume que nuestra economía, y sobre todo el sector energético, se inscriben en una economía global y regional, donde la integración en esos ámbitos con Estados Unidos es ya demasiado profunda. ¿Hay posibilidades de ratificar? Por supuesto, en el propio equipo gubernamental hay funcionarios que entienden muy bien esta realidad y que, sin abandonar las principales líneas del lopezobradorismo, pueden implementar políticas mucho más eficientes y racionales[…]. En la seguridad, por el contrario, no hay tantos debates, pero estamos en una situación de crisis inocultable. Lo sucedido en Veracruz puede ser causa, como dice el gobernador Cuitláhuac García, de los golpes que ha recibido el crimen organizado, que no es muy diferente de lo que dijeron en su momento Javier Duarte o Miguel Ángel Yunes. En realidad, pareciera que no existe control sobre estos grupos, que se terminaron de romper los equilibrios internos y que hay organizaciones, como el Cártel Jalisco Nueva Generación, que quieren acabar con los reductos que les quedan a los sucesores de los Zetas, divididos en varias organizaciones. Y pareciera que, como ocurre en Guanajuato, el gobierno estatal está esperando que la Guardia Nacional se instale en el estado para solucionarle los problemas, lo que será insuficiente si las fuerzas estatales y municipales no asumen también su papel. Algo similar sucede en Guanajuato, incluso con actores criminales muy parecidos. Y el escenario se amplía a otros estados[…]. Son los dos grandes capítulos, sin ignorar otros, que se deben afrontar pasados los cien días. En uno la brújula está perdida, hay que desecharla y cambiar el rumbo. En el otro está bien orientada, pero no alcanzará si no existe un compromiso mucho más amplio con un objetivo común”.

Desfiguración

En Reforma, Denise Dresser, escribe que: “qué deseos de meter a los líderes de la Cuarta Transformación en una máquina del tiempo. Regresarlos a 1988 cuando Manuel Clouthier marchaba contra el autoritarismo y la estatización de la economía. Transportarlos a los tiempos de Carlos Salinas cuando denunciábamos el uso clientelar de la política social […]. Con medidas […] que subvierten la pelea democrática de décadas: promover la equidad, separar al partido del gobierno, asegurar que la oposición pudiera contender en condiciones de igualdad, colocar cercos alrededor del poder presidencial para que no pusiera el sistema político a su servicio. Y ahora vemos cómo la 4T usa la legitimidad democrática para emprender acciones antidemocráticas; usa el poder que le dieron en las urnas para asegurar su predominio ahí […]. Medidas que antes tenían sentido para desmontar a la partidocracia pero ahora se despliegan para afianzar la dominancia de Morena y reducir la presencia de la oposición. AMLO llegó gracias a la competencia y ahora cambiará sus condiciones; AMLO triunfó gracias a las reformas que aseguraron la representación de minorías políticas y ahora buscará reducirlas; AMLO es Presidente gracias a enmiendas que promovieron la equidad y ahora intentará trastocarlas. Desde el gobierno mimetiza aquello que denunció como oposición. Y además promueve una redacción ambigua […] que ‘tiene como objeto que la ciudadanía decida la permanencia del titular del Poder Ejecutivo’. El Presidente puede afirmar que no se reelegirá; si lo desea preguntará si debe permanecer. Habrá quienes vitoreen estos cambios, presentados ostensiblemente como esfuerzos para mejorar la democracia. Pero estarán celebrando la erosión democrática, no su profundización. Al ignorar el principio de la institucionalización de la incertidumbre, al cambiar las reglas del juego después de ganarlo, al romper el imperativo de equidad, al usar la revocación como instrumento para consolidar su mayoría en el Congreso, la 4T demuestra qué es y qué quiere hacer. En nombre de la ruptura anti-sistémica, revocar las reglas democráticas; en nombre de la promesa de cambio, ofrecer la restauración; en nombre del rompimiento con el pasado, la garantía de resucitarlo. Luego de triunfar, los ganadores quieren hacer trampa. Hoy se exige lo que durante décadas se repudió. Hoy se demanda el regreso de los usos y costumbres del poder que las luchas cívicas de los ochenta y noventa quisieron modificar. Como la alternancia no produjo los resultados deseados, ahora se buscará acabar con ella […]. Pero para quienes se han vuelto aplaudidores acríticos y operadores de la des-democratización habría que recordarles lo que prefieren olvidar: ya vivimos la era del partido mayoritario, del Estado omnipresente, del Presidente omnipotente. Y así nos fue […]. Pero no por ello deberíamos permitir que Andrés Manuel López Obrador la desfigure por completo”.

¿Qué festeja Pemex?

El Universal, su Editorial, asegura que: “la fecha del 18 de marzo es relevante para el país desde hace 81 años […]. Un día como hoy, pero de 1938 el presidente Lázaro Cárdenas nacionalizó la industria petrolera, que se encontraba en manos de empresas extranjeras. Momento clave para el surgimiento, tres meses después, de Petróleos Mexicanos, empresa que desde entonces se consideró símbolo de la soberanía nacional y a partir de la década de los 70, cuando fue descubierto el yacimiento de Cantarell, se le atribuyó la capacidad de llevar al país al desarrollo primermundista. Las cargas fiscales, la falta de inversión y el abandono oficial que se le dio prácticamente a partir del inicio de este siglo tienen hoy a Pemex en una situación deplorable […]. Es la empresa más endeudada del mundo: 2 billones de pesos […], cifra casi similar a la del valor de sus activos. En 2004 alcanzó su mayor producción, 3.3 millones de barriles diarios; este año será apenas de 1.7 millones. Desde hace aproximadamente una década ha tenido que enfrentar un nuevo obstáculo: el robo de combustible tanto en ductos, como en instalaciones en tierra y marinas, que han representado pérdidas de hasta 60 mil millones de pesos anuales. Su capacidad de refinación apenas supera 30 por ciento, tiene 29 años importando gasolinas, 23 años dieses y 21 años turbosinas […] Como resultado casi natural, las principales calificadoras internacionales tienen una visión pesimista y han colocado a Pemex en perspectiva negativa […]. Para el gobierno de Andrés Manuel López es prioridad rescatar a la empresa de la crisis financiera y de su baja productividad con el fin de devolverle el papel protagónico en materia económica […]. La estrategia que adopte el gobierno federal será esencial para tratar de reactivar Pemex. El fracaso no sería un golpe solo para la empresa, tendría un efecto cascada en la economía. Algo que por el bien del país debería evitarse”.

Réquiem

Excélsior, Frentes Políticos, asegura que: “quedó extinto, murió, tras permanecer desahuciado algunos meses, el modelo neoliberal aplicado en el México moderno. Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, declaró formalmente acabado el régimen neoliberal y dio la bienvenida a un nuevo modelo de desarrollo económico basado en las necesidades de la realidad nacional, al que denominó postneoliberal, además de calificar al anterior modelo como una ‘política económica de pillaje, antipopular y entreguista’, que abolida está. Sostuvo que por primera vez México tendrá un modelo de desarrollo que no será dictado desde el extranjero”.

18 de marzo, aniversario…

Reforma, Templo Mayor, asegura que: “la ceremonia por el aniversario de la expropiación petrolera se prevé que esté tensa, de entrada, porque las decisiones del actual gobierno sobre Pemex no han provocado el entusiasmo de los analistas internacionales. Y la perspectiva sobre la empresa es tan negra como el chapopote. A eso se suma que, como será en la refinería de Tula, al lado del Presidente estará el gobernador Omar Fayad, que trae pleito casado con la mayoría de Morena en el Congreso hidalguense. De hecho, ya hasta lo acusaron de que se quiere ‘carrancear’ 750 millones de pesos. Y, además, todo esto ocurrirá a sólo 17 kilómetros del lugar de la tragedia en Tlahuelilpan. Sin duda habrá que poner atención”.

En defensa de Herrera

Enrique Quintana, en El Financiero, escribe que: “¿A dónde debe poner Pemex su dinero? Esa es la pregunta que subyace en el contrapunto que ayer se presentó entre el subsecretario de Hacienda, Arturo Herrera, por un lado, y el presidente de la República y la secretaria de Energía, por el otro. El tema de fondo es el que le hemos comentado insistentemente en este espacio: la caída en la producción de Pemex. En la industria petrolera no hay milagros. La única forma de incrementar la extracción de crudo es invirtiendo más. El esquema de fortalecimiento financiero de Pemex que habrá de anunciarse próximamente no es para que Pemex ponga el dinero en una cuenta de cheques, es para que invierta en aumentar su capacidad de producción. El ‘rompecabezas’ del que le hablé el lunes pasado deriva de que, bajo el marco legal vigente, el dinero para Pemex sólo podría obtenerse reduciendo los ingresos disponibles para el gobierno federal. Pero… si el gobierno pierde ingresos, entonces las finanzas públicas van a estar en la mira de las calificadoras. Arturo Herrera es uno de los funcionarios más brillantes del gabinete de AMLO. El presidente lo conoce muy bien, y él conoce perfectamente al presidente de la República, pues por un par de años fue su secretario de Finanzas del entonces gobierno del Distrito Federal. Herrera es absolutamente leal y su participación en diversas reuniones en Londres apuntaba a defender y garantizar la salud financiera del gobierno de AMLO. Como el lunes apuntábamos en este espacio, se ve muy complicado que Pemex pueda aumentar su producción petrolera de manera significativa en los siguientes años. Y la única manera de evitar que Moody’s y Fitch le bajen la nota y le quiten el grado de inversión a Pemex es dándole una buena suma de recursos para exploración y producción. Eso por lo menos da más oxígeno. Por eso Herrera quería echar mano de los recursos para la refinería. Si el gobierno sale con que todo lo que se ofrece es una aportación de 2 a 3 mil millones de dólares, y eso es todo, considere que será muy factible que las calificadoras degraden la deuda de Pemex al final de este año, generando así un aumento sustancial de los costos del crédito para el país y una corrida contra el peso. Obviamente, hasta ahora esto no ha sido entendido ni por la secretaria de Energía ni por el presidente de la República. Herrera está poniendo en riesgo su puesto para defender la viabilidad financiera de la cuarta transformación. ¿Cuántos integrantes del gabinete serán capaces de jugar de esta manera? Tal vez se cuenten con los dedos de una mano. Yo no desestimo la importancia de contar con otra refinería, particularmente si desde el origen se diseña para procesar crudo pesado. Es un proyecto para evaluarse desde la perspectiva de la seguridad energética. Pero Pemex no está en momento de elegir. Si no se entiende que el eslabón débil de las finanzas públicas en esta coyuntura es la situación de la empresa petrolera y que por ello vale la pena hacer un compás de espera en el tema de la refinería, entonces vamos derechito a la crisis. Una pérdida del grado de inversión comprometería no sólo las finanzas de Pemex, sino también las del país. Hay manera de hacerle frente al reto mientras haya el pragmatismo de reconocer que tal vez hubiera que hacer caso a los mercados… al menos por una vez. ¿Se podrá?”.

Estados bajo la lupa del gobierno federal

El Universal, Bajo Reserva, asegura que: “luego de que en algunas entidades como Veracruz, Oaxaca y Querétaro se reportó desabasto de medicamentos e insumos, nos cuentan que la titular de la Comisión Nacional de Protección Social en Salud, Angélica Ivonne Cisneros, ha puesto bajo la lupa a todos los estados de la República y analiza cómo usan los recursos destinados a la salud. Nos dicen que la comisionada revisará con el titular de la secretaría de Salud, Jorge Alcocer Varela, qué está pasando pues aseguran que no hay ninguna justificación o razón aparente para que las unidades médicas no cuenten con lo básico para atender a la población. ¿Algún escándalo en puerta?”.

Abuso de palabra y abuso de poder

Héctor Aguilar Camín, escribe en Milenio, lo siguiente: “Todas las mañanas el presidente López Obrador ofrece en su conferencia de prensa un doble espectáculo de abuso: de palabra y de poder. Abusa todos los días de su derecho a la palabra y cruza algunos días los linderos de abuso de poder. El abuso de la palabra empieza por la cantidad de tiempo que el Presidente habla, por el espacio que captura en los medios y por el carácter casi monopólico de esa captura. No hay en los medios atención o espacios equivalentes, proporcionales, para los otros actores políticos, en particular para la oposición y, sobre todo, para los afectados por la palabra presidencial. La consecuencia de este virtual monopolio mediático es que el Presidente y sus palabras ocupan casi todo el espacio público y son el eje de casi toda la discusión política. Si a este mecanismo diario del discurso del poder añadimos lo que baja de los discursos del Presidente en sus giras, lo que tenemos es un uso avasallante de la palabra, un uso poco democrático del discurso político. Un uso legal, pero no ético, como diría el propio Presidente. La línea que divide el abuso de la palabra y el abuso de poder es muy delgada. El Presidente suele cruzarla cuando deja de hablar sobre algo y empieza a hablar contra algo. La puerta de entrada al abuso de poder de la palabra presidencial es lo que el Presidente llama su derecho de réplica. No deja de ser cómica la idea de que el personaje público que casi monopoliza la atención de los medios exige también derecho de réplica. En realidad, quienes carecen de derecho de réplica son las personas y las instituciones que descalifica el Presidente. El abuso de poder alcanza su clímax cuando el Presidente usa su tribuna mañanera para denunciar delitos que castigará, en vez de usar las instancias judiciales que tiene para castigar esos delitos. Cuando borra la línea que hay entre su voluntad y la ley, el Presidente abusa de su poder de palabra y cruza al menos dos linderos del abuso del poder. Uno legal: el lindero de la difamación. Otro político: el lindero del linchamiento de sus adversarios desde el poder”.

@loscabareteros

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