Freno económico…

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Desde la redacción de @loscabareteros ponemos a su consideración la “Columna de columnas nacional” del martes 09 de abril 2019. Freno económico… pero con estabilidad: ¿Quiere ver el vaso medio vacío? La economía crecerá muy poco este año. ¿Lo quiere ver medio lleno? Habrá relativa estabilidad de precios y muy probablemente también del tipo de cambio… Los escoltas gratis de Calderón y Fox no fueron bien vistos en la Red; AMLO recibe críticas fuertes. Adiós al sindicalismo mexicano…

 

Rayuela

“Creímos que la OEA había tocado fondo. Pues no. Ayer traspasó ese fondo reconociendo a un personero de Guaidó como representante de Venezuela”.

 

Freno económico… pero con estabilidad

Enrique Quintana, en El Financiero: “¿Quiere ver el vaso medio vacío? La economía crecerá muy poco este año. ¿Lo quiere ver medio lleno? Habrá relativa estabilidad de precios y muy probablemente también del tipo de cambio. El día de ayer, el Fondo Monetario Internacional bajó sus expectativas de crecimiento para México y las ubicó en 1.6 por ciento para este año y 1.9 por ciento para el próximo. Si bien no fue un hecho aislado, pues la reducción fue a nivel global, sí se trató del ajuste más importante que realizó el FMI entre las principales economías, pues respecto a la previsión de octubre pasado bajó 0.9 puntos para este año y 0.8 puntos para 2020. El lunes, BBVA Bancomer ya había ajustado a la baja su previsión a 1.4 por ciento para 2019 desde un nivel previo de 2.0 por ciento. Y habrá más. Otras agencias internacionales, intermediarios financieros y consultorías van a seguir bajando sus previsiones, que gradualmente van a converger en una cifra de alrededor del 1.4 por ciento. Ya actualmente, la encuesta que realiza mensualmente Banxico tiene como expectativa predominante el 1.5 por ciento. Hay que recordar que esta cifra es el promedio anual. Veremos pronto algunos pronósticos que ubiquen el crecimiento del primer trimestre en alrededor de 1 por ciento y el del segundo trimestre incluso por debajo de esa cifra, para repuntar a cerca del 2 por ciento en los últimos meses del año. No es sorprendente este desempeño. El dato del IGAE para enero, que es el único que conocemos por ahora, estableció un crecimiento de 1.2 por ciento y seguramente va a resultar inferior el de febrero, cuando se dé a conocer el próximo 26 de abril. En la economía hay inercias, y la que nos lleva a una clara desaceleración, no se puede ya revertir en el corto plazo. Lo positivo de este cuadro económico, al menos, es que el freno de la actividad económica va a dar lugar a una situación de menor tensión en las variables financieras. Aunque la inflación repuntó levemente en marzo y regresó al 4 por ciento, no está en duda su trayectoria a la baja. Pero, además, el nivel de tasas de interés prevaleciente en México, que hace muy atractiva la inversión financiera en el país, ha conducido al fortalecimiento de nuestra moneda, que ayer nuevamente se colocó claramente por debajo de los 19 pesos por dólar. Lo más probable es que tengamos un escenario económico de estabilidad financiera y de precios por lo menos hasta los últimos meses de este año, combinado con una actividad productiva con bajo crecimiento al menos a lo largo de todo el 2019. HERRERA FUE PRECISO El subsecretario de Hacienda fue muy preciso en su participación en la Cámara de Diputados del pasado lunes, y se lo aseguro porque yo estuve allí: dijo que se cumplirá cabalmente el compromiso de no aumentar tasas impositivas ni crear nuevos impuestos en la primera mitad del sexenio. Cuando habló de la tenencia se refirió a un impuesto estatal que sigue existiendo, no es nuevo, y que está fuera de la competencia del Congreso o del gobierno federal y compete a los estados. ¿Será que alguien quiera indisponer al presidente López Obrador en contra de Herrera?”.

 

El presidente AMLO y el subsecretario Herrera: entre el respeto y el bullying

Luis Miguel González, escribe en El Economista: “¿Qué tanto respeta AMLO al subsecretario Arturo Herrera? Podemos suponer que mucho porque lo colocó en uno de los cargos más importantes del gabinete económico, la Subsecretaría de Hacienda. No tanto, tenemos derecho a pensar, porque van dos veces que lo desautoriza de mala forma en asuntos donde Herrera es experto y debe fungir como autoridad: la refinería de Dos Bocas y el cobro de tenencias y prediales, por parte de gobiernos locales. Dije dos, pero podemos sumar una tercera, si incluimos el pronóstico de crecimiento económico. En los precriterios de política económica, la SHCP se atrevió a decir que el PIB de México crecería alrededor de 1.6% para el 2019. Yo tengo otros números y será 2%, dijo el presidente. ¿Por qué importa la forma en que el presidente trata al subsecretario Herrera? (…) Cuando el presidente lo desmiente, se abre un abanico de dudas: ¿Herrera se fue por la libre? ¿No sabía AMLO lo que el subsecretario opinaba de la refinería, antes de que fuera a Londres? ¿El presidente cambió de opinión y no avisó al subsecretario? Este problema de coordinación en el mensaje expresa una forma casi antagónica de procesar la información económica. Es la veneración de los datos vs el desprecio a los métodos de los tecnócratas. AMLO presenta su pronóstico dejando claro que confía más en sus corazonadas que en las cifras de los expertos que auguran una desaceleración: FMI, Banco Mundial y Hacienda. El presidente otorga libertad a los doctores de la SHCP para que haga sus pronósticos, pero se da el gusto de desechar su trabajo en público. ¿Lo hará así en privado? ¿Tomará las grandes decisiones con los datos duros o con base en sus corazonadas? Vamos al tema de los prediales y las tenencias. El subsecretario Herrera tiene razón al argumentar en favor de que los gobiernos locales deben hacer un mayor esfuerzo de cobranza en estos gravámenes a los que tienen derecho. El Predial es uno de los impuestos más “poderosos” en otros países y en México apenas pinta. Podría generar el triple de ingresos que ahora, afectando principalmente a quienes más tienen. Herrera repitió argumentos que han hecho otros funcionarios de Hacienda, desde hace varios sexenios. En teoría, su mensaje ante los diputados no contradice el compromiso de AMLO de no subir impuestos, porque los prediales y las tenencias son un asunto local y la decisión no la debe tomar el gobierno federal. Sus opiniones fueron tomadas en serio por muchos medios, incluyendo El Economista que le dio la nota principal de portada. Eso quizá molestó al presidente que le dio chocolate mañanero al subsecretario. Dijo: “ayer salió la noticia de que se iba a restablecer el impuesto de la Tenencia. Eso no es cierto, eso es lo que quisieran nuestros adversarios, que nosotros incumpliéramos nuestros compromisos”. Ahí estaba Arturo Herrera, en la mañanera, cuando el presidente hablaba de los adversarios. ¿No hablaron antes, en privado, para conciliar y presentar una sola versión? ¿Le importa al presidente debilitar al subsecretario?”.

 

Adiós al sindicalismo mexicano

Héctor Aguilar Camín, escribe en Milenio: “A mi juicio, el punto 6 del apéndice al capítulo laboral del nuevo tratado de libre comercio con América del Norte decreta el fin del sindicalismo mexicano realmente existente. Dice que es obligación de México, de acuerdo con el tratado, «adoptar legislación de conformidad con la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que establezca que, en futuras revisiones salariales y de condiciones laborales, todos los contratos colectivos existentes incluirán un requisito de apoyo mayoritario, a través del ejercicio del voto personal, libre y secreto de los trabajadores cubiertos por dichos contratos colectivos». Es decir, si entiendo bien, que en adelante sucederá siempre lo que ahora no sucede: que los trabajadores conozcan los detalles de sus condiciones de trabajo pactadas por los líderes y las voten mayoritaria, libre y secretamente a favor o en contra. Los puntos 4 y 5 definen la instancia que vigilará y certificará los procesos de elección de los trabajadores por el sindicato al que quieran pertenecer y por las condiciones de trabajo establecidas en su contrato colectivo. Se trata de crear tribunales independientes, nuevos, muy distintos de nuestras familiares “juntas de conciliación y arbitraje, que definirán por sí y ante sí el cabal cumplimiento de las nuevas reglas de libertad sindical y la aprobación democrática de las condiciones de trabajo. Como todo lo contenido en el nuevo tratado, los fallos de estos tribunales no serán sujetos a las instancias jurídicas locales, sino del arbitraje trinacional de los países miembros. Por increíble que parezca, estos mandatos del apéndice laboral pasaron un poco de noche por la mirada de empleadores y líderes sindicales de México. Según los acuerdos, este apéndice, establecido solo para México, debió aprobarse en el Senado al empezar el año. No ha sido así, pero el plazo para el gobierno mexicano ha terminado por la presión del presidente Donald Trump, cuyo yerno visitó México para extender personalmente la exigencia de que se detuviera la migración centroamericana y se aprobara la parte laboral del tratado. Lo primero ha empezado a suceder y tiene contento a Trump. Lo segundo ya es una papa caliente en manos del Senado”.

 

Los escoltas gratis de Calderón y Fox no fueron bien vistos en la Red; AMLO recibe críticas fuertes

La Unidad de Datos del portal SinEmbargo: “El apoyo que AMLO dio al ex Presidente Vicente Fox Quesada al designarle una guardia de seguridad –a raíz de que denunciara por Twitter la presencia de un supuesto comando a las puertas de su hacienda–, así como la noticia de que Felipe Calderón Hinojosa tiene 8 militares que cuidan de él y su familia, despertó un reclamo que no se había visto contra el Presidente y que aún permanece entre los usuarios de las “benditas redes sociales”. En los más de cuatro meses de la administración de Andrés Manuel López Obrador se ha mantenido latente, en Facebook y Twitter, la exigencia de que el Gobierno de izquierda exija rendición de cuentas a los ex presidentes –incluidos Enrique Peña, Ernesto Zedillo y Carlos Salinas– en temas de corrupción, inseguridad y posible desvío de recursos públicos. Los usuarios habían tenido paciencia, pero al affaire con Fox derramó el vaso y por primera vez detonó la chispa de la decepción contra AMLO por el trato privilegiado que le otorgó en materia de seguridad, mientras millones de mexicanos están en indefensión”.

 

¿Y si rectifica, presidente?

Raymundo Rivapalacio escribe en El Financiero: “La anomalía que veían los economistas se disolvió. Se preguntaban, ¿cómo es posible que baje el consumo en todos los rubros, haya inflación y desempleo creciente y la confianza del consumidor sea positiva? El INEGI respondió al dar a conocer el Índice de Confianza del Consumidor de febrero, donde los niveles son los más bajos del nuevo gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, y los peores desde enero de 2017. Hay incertidumbre por la inseguridad, y desconfianza en la política económica. La percepción ciudadana se está alineando con la de inversionistas, analistas, bancos privados nacionales y extranjeros, instituciones multilaterales y organismos internacionales, que suman a esos factores dudas por las señales contradictorias de López Obrador. La más grande, la cancelación del nuevo aeropuerto internacional en Texcoco. (…) Al gobierno de López Obrador lo empezaron a ver con cuidado. Las inversiones se frenaron y la economía se contrajo. La Secretaría de Hacienda redujo su expectativa de crecimiento para 2019 y 2020, pero el Presidente insistió que crecería en dos por ciento y que para finales del sexenio el crecimiento estaría en cuatro por ciento. El Fondo Monetario Internacional lo desmintió ayer al dar a conocer sus expectativas de crecimiento en el mundo. Las señales emitidas por el nuevo gobierno, llenas de incertidumbre política, produjeron un nuevo ajuste a la baja para estos dos años. (…) El Presidente no sabe de estos temas y los responsables de él, tampoco. Pero dentro del gobierno hay personas con conocimiento técnico y financiero de lo que significa entercarse en Santa Lucía. López Obrador tiene una oportunidad, aunque en un principio parezca una locura política. Una pista más en Santa Lucía, disfrazada de nuevo aeropuerto, no provocará el crecimiento de Texcoco, aunque el gobierno diga lo contrario. Texcoco no era la mejor opción; era la única posible. Una de las empresas a las que se recurrió por su opinión, que así lo determinó, es Aeropuertos de París, a la que le comisionaron el Plan Maestro de Santa Lucía. Al paso que va, ni siquiera estaría lista su primera fase antes de terminar el gobierno. El nuevo aeropuerto de Estambul, como espejo, arrancó este fin de semana su primera fase operacional, tras casi cinco años de construcción sin problemas. López Obrador puede intentar el rescate de la confianza de los inversionistas, y quitarles la idea de que es un aventurero como jefe de Estado y que sí es capaz de corregir una decisión equivocada. Para ello, sin embargo, se requiere que cuando menos crea los números que le presentan los no radicales, y que se aleje de quienes empapan todo en demagogia, retórica y, sobre todo, embustes”.

 

¿Qué quiere Ricardo Monreal?

Carlos Puig, en Milenio, escribe: “La primera respuesta es muy sencilla: Ricardo Monreal quiere figurar. El jueves dio a conocer una iniciativa que, él lo sabe, no va a ninguna parte. No es parte de la agenda del Presidente, como él mismo lo dijo en su mañanera; no es parte de la agenda de Morena, menos del Poder Judicial. No tiene oportunidad de hacerse ley y las prioridades legislativas del gobierno son otras y no están sencillas. Como lo hiciera con aquella iniciativa para bajar las comisiones de los bancos, lo que sí logró Monreal es dar una intensa ronda en los medios de comunicación, entrevistas por todos lados, fotos con el presidente de la Suprema Corte y el consejero jurídico. Viejo lobo del mar de la política mexicana, Monreal entiende que hay que salir en la foto, que en estos tiempos en que el señor Presidente es el que todo lo concentra, al que todos voltean a ver, el que todo lo dice y lo decide, hay que figurar, hay que estar. ¿Para qué? Para el futuro. Frente a la figura de Andrés Manuel, Monreal quiere hacerse un espacio. Imposible separar la iniciativa para crear una nueva sala en la Suprema Corte de Justicia de la Nación de la reciente renuncia de Alejandro Rojas Díaz Durán como coordinador de asesores de Monreal para buscar la presidencia de Morena, con todo y una carta en que le decía de todo a la actual líder de Morena y el presidente de la Comisión de Honor y Justicia del mismo partido. Monreal ha visto vacíos y va por ellos. Inexperiencia a la hora de construir un partido desde un movimiento y ve otro lugar donde puede él construir. Mal haríamos en creer, en serio, lo de la Corte. El Presidente fue rápido en serenarlo y el mismo mensaje recibió en su desayuno el martes. No, eso no irá, pero él ya fue. Es más, en su columna de ayer en estas páginas lo dice: “Después de los precarios resultados en materia anticorrupción, es claro que con más burocracia administrativa, judicial o legislativa no vamos a combatir satisfactoriamente este flagelo”. Hace muchos años que Monreal dejó de ser priista, pero hay cosas que no se olvidan y sabe que cualquier cosa puede suceder de aquí a 2024, y por lo pronto hay que estar en la foto. Y como son nuevos tiempos, para estar hay que moverse”.

 

La política económica se maneja en la mañanera

En Excélsior, Pascal Beltrán del Río, escribe que: “en tiempos recientes, algunos presidentes se han dejado guiar por Hacienda y otros han creído saber más que el titular de esa dependencia, o cuando menos, han impuesto su autoridad a la hora de un diferendo. Aunque todavía le quedan dos mil días exactos al presente periodo de gobierno y el juicio sobre esta administración está pendiente de dictarse, es evidente que el Presidente, Andrés Manuel López Obrador, pertenece al segundo grupo. No ha perdido oportunidad de mostrar ‘quién manda aquí’, en materia económica o cualquier otra. Quien manda es él. Van dos veces en menos de un mes que López Obrador desmiente a quien fuera su secretario de Finanzas en el gobierno capitalino y que hoy funge como subsecretario de Hacienda: Arturo Herrera Gutiérrez[…]. Debió tragarse el mentís que el Presidente le recetó sobre sus declaraciones al diario Financial Times en el sentido de que la inversión en la refinería de Dos Bocas estaba en veremos […]. Ayer, el Presidente volvió a desmentir a Herrera. No es verdad, dijo, que el gobierno federal pretenda cobrar la tenencia y el predial, tareas que corresponden a los estados y municipios, respectivamente […]. Es notorio que para López Obrador la política económica se maneja en la mañanera. Para él es más importante no incumplir sus promesas de campaña – ‘eso quisieran nuestros adversarios’, suele decir– que atenerse a las caprichosas realidades de la economía y la política”.

 

ONG cierran filas en la visita de Bachelet

El Universal, Bajo Reserva, asegura que: “trabajar en conjunto y dejar de lado el protagonismo, bajo esas premisas, nos dicen, acordaron trabajar diversas asociaciones civiles, quienes después de reunirse con Michelle Bachelet, Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, también organizaron una mesa de trabajo para delinear su agenda. Nos comentan que fundaciones como Sin Fronteras, la Red TDT y el Centro de Derechos Humanos Fray Francisco de Vitoria fueron algunas de las organizaciones que encabezaron la reunión en la que también se planteó un primer objetivo: demostrar al Presidente Andrés Manuel López Obrador que las ONG no son intermediarias económicas de nadie, sino que trabajan por el bienestar de la sociedad. Sin embargo, nos hacen ver que el primer paso deberá ser un deslinde de las organizaciones serias, de aquellas que encontraron en un membrete una forma cómoda de vivir y jugar a la política”.

 

Bien jugado

En Excélsior, Frentes Políticos, asegura que: “Martí Batres pasó con honores la prueba de fuego que le representó la visita de Michelle Bachelet, alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos. El Presidente del Senado demostró liderazgo y capacidad organizativa. Bachelet se reuniría con miembros de comisiones, pero, dado el interés que despertó en los senadores, se pensó en recibirla en el pleno, una idea con alto grado de dificultad. Pero los buenos oficios de Batres con los coordinadores parlamentarios hicieron exitosa la visita. No podía darse el lujo de citar a sesión con la presencia de Bachelet y no alcanzar el quórum legal. Y lo logró. Un buen operador nunca falla”.

 

Marchas forzadas para recibir a Bachelet

En Milenio, Trascendió, asegura que en el Senado: “se trabajó a marchas forzadas este fin de semana para sacar adelante la sesión en la que el pleno recibió a Michelle Bachelet, titular del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, dado que desde el jueves los legisladores salen a sus entidades y no regresan hasta el lunes por la noche. Por eso Martí Batres habló con los coordinadores y ultimó los detalles de la visita con la cancillería, que encabeza Marcelo Ebrard, pues no podía darse el lujo de citar a sesión y no alcanzar el quórum legal, cosa que no ocurrió y todo resultó sin contratiempos, salvo las duras impresiones de la visitante sobre eso de que encuentra un país con ‘cifras de guerra’”.

 

Dejarla y aplicarla como AMLO quiera

En Milenio, Carlos Marín, escribe que: “para la nueva reforma educativa se requiere la aprobación de al menos dos tercios del Congreso federal y 17 legislaturas estatales, lo cual es imposible por la férrea oposición del profesorado faccioso. El titular de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Porfirio Muñoz Ledo, advirtió hace días que si la CNTE no deja trabajar a los legisladores, se quedará como está lo que se aprobó en el peñanietismo, pero el Presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que revisará de nuevo el tema, a fin de abrogar lo que insiste en ver como ‘la mal llamada reforma educativa’ y restituir lo rescatable de la legislación anterior a 2013. Cualquiera que fuese el escenario, lo delicado es que lo que se quisiera legislar deben aprobarlo mayorías calificadas […] pero, como se ha visto, senadores y diputados están a merced de lo que les permita la ensoberbecida CNTE. De ahí la importancia de tomar en cuenta lo que un constitucionalista irreprochable, el doctor Diego Valadés […]: la mejor salida es que el Presidente de la República deje las cosas como están y no tocar la reforma peñanietista, sino aplicar la nueva política educativa que desee […]. Lo entiendo así: una cosa es que haya derecho a la salud y otra que en la carta magna se incluya el directorio de hospitales y clínicas, o que en el derecho a la alimentación se incluyan recetas de cocina. Me explicó que la de Peña fue reforma constitucional para darle rango a las evaluaciones y evitar los amparos de la justicia federal. López Obrador, en vez de una nueva reforma, puede manejar las evaluaciones y otros ángulos sensibles por la vía de incentivos, no de lo que considera una política ‘punitiva’. Dado el empantanamiento de la nueva reforma […], la fórmula propuesta me parece de lo más sensato, sobre todo considerando el picoso ingrediente que acaba de ponerle al tema la profesora Elba Esther Gordillo, quien, en plena coincidencia con su enemiga la CNTE, que la quiere de nuevo en la cárcel, opina también que la de López Obrador es la misma gata de Peña, pero revolcada. Esto pasa por darle vuelo a las demandas ilegítimas de los peores ‘educadores’ y regalarles 40 diputaciones federales, por ignorar al sindicato que tiene la titularidad del contrato y por darle alas a la guerrera que quiere recuperar el liderazgo”.

 

Héroes en conflicto

En Reforma, Sergio Sarmiento, escribe que a AMLO “le gusta dictar cátedra sobre una historia de libro de texto formada por héroes y villanos. Porfirio Díaz y Carlos Salinas de Gortari son los grandes villanos, los que no pueden haber hecho nunca nada positivo, personajes perversos que se retuercen el bigote para enfatizar su maldad. Del otro lado están los héroes impolutos, los que solo hicieron el bien, entre los que se encuentran Benito Juárez, Francisco I. Madero y Emiliano Zapata[…]. El problema es que estos héroes tenían principios e ideas no solo distintos sino contradictorios. López Obrador puede ser quizá juarista, maderista o zapatista, pero no las tres cosas a un mismo tiempo. Juárez fue un Presidente liberal, que impulsó y defendió las Leyes de Reforma, la libertad de comercio, la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley (incluyendo a los indígenas) y la propiedad privada […]. Madero era un rico hacendado de Coahuila que luchó contra el régimen porfirista para construir una verdadera democracia […]. Madero, sin embargo, era un firme creyente en la propiedad privada de la tierra y no planteó nunca la posibilidad de revocar la Ley de Desamortización. Zapata no era un liberal. Buscaba no solo la restitución de las tierras confiscadas por la Ley de Terrenos Baldíos de 1883 y 1894, sino la cancelación de la desamortización de las tierras comunales indígenas de 1856. Zapata lanzó su Plan de Ayala de rebelión contra Madero, a quien llamó ‘traidor a la Patria’ […]. Sin embargo, Zapata, un agricultor próspero y bien parecido, que gustaba de vestir bien y seducir a las mujeres, que fumaba puro y bebía coñac, no estaba de acuerdo con la propiedad colectiva de la tierra que pregonaban los comunistas. Juárez, Madero y Zapata son tres personajes cruciales de nuestro pasado, pero no podemos suponer, como la historia oficial, que defendían los mismos principios. Juárez fue un liberal, Madero un demócrata y Zapata un justiciero que buscaba recuperar las tierras que los hacendados habían arrebatado a sus antepasados. Hoy que recordamos el centenario de la ejecución de Zapata debemos tratar de entenderlo, pero no como esa caricatura que nos ofrece la historia oficial, y que repite el Presidente desde el púlpito de las mañaneras, sino como un hombre complejo que luchó contra las reformas liberales de Juárez y que llamó traidor a Madero”.

 

AMLO frente al zapatismo

Julio Hernández López, escribe en La Jornada: “No llega Andrés Manuel López Obrador al centenario del asesinato de Emiliano Zapata en concordancia con los movimientos sociales de resistencia que, bajo el recuerdo del revolucionario sureño, hoy se oponen a los diversos planes desarrollistas del político tabasqueño que ha incluido al héroe campesino entre su catálogo de ejemplos históricos. En Morelos hay un activo rechazo a las políticas obradoristas referidas al proyecto integral de desarrollo que incluye la puesta en funcionamiento de una termoeléctrica a la que pobladores de la región se oponen desde hace años, contando inicialmente esta lucha de resistencia con el respaldo expreso de López Obrador, lo cual cambió diametralmente con Andrés Manuel ya en la Presidencia de la República. En el saldo del pulso que sostienen el gobierno federal y los pueblos en defensa de la tierra y del agua de Morelos ha de anotarse el asesinato de Samir Flores Soberanes, quien era integrante del Consejo Nacional Indígena, miembro de la Asamblea Permanente de los Pueblos de Morelos y comunicador en la comunitaria Radio Amiltzinko. A Samir lo ejecutaron de manera significativa unos días antes de que se realizara en la región un tramposo ejercicio participativo organizado por el gobierno federal para tratar de suplir la realización de una consulta ciudadana con efectos legales y pulcritud operativa. El asesinato de Samir sucedió el 20 de febrero pasado. Más allá de los vaivenes declarativos y judiciales acostumbrados en este tipo de acontecimientos criminales, no se ha avanzado en el señalamiento y castigo de los responsables intelectuales de este crimen en el que es imposible no considerar la probabilidad de móviles políticos. Avances, en todo caso, ha tenido el partido del que es jefe nacional el mismo personaje que es superdelegado del gobierno federal en Morelos, Hugo Éric Flores (con quien tuvo una fuerte discusión pública Samir, a unas horas de su ejecución, quien además de manejar los programas federales en la entidad organiza el proceso de recuperación de registro de lo que ahora se llamará Partido Encuentro Solidario, luego que el Poder Judicial electoral no le concedió la restitución llana del organismo original, el Partido Encuentro Social, el verdaderamente conservador y reaccionario organismo aliado al obradorismo. En otras partes del sur, y no sólo en Chiapas, se organiza también la resistencia ante los planes de desarrollo que desde la visión empresarial y para satisfacer y compensar a los grandes capitales nacionales se han anunciado con un sentido impositivo que no se ha detenido ante la falta de dictámenes de viabilidad ambiental y de consultas auténticas, legales, confiables, a los pueblos originarios y las comunidades que serían alcanzadas por proyectos como el Tren Maya, el corredor transístmico y las siembras maderables”.

 

@loscabareteros

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