La nueva disputa por la Nación

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Desde la redacción de @loscabareteros ponemos a su consideración la “Columna de columnas nacional” del viernes 14 de junio 2019. La nueva disputa por la Nación: Es en el seno del equipo cercano a López Obrador donde están quienes quisieran sacar al sector privado de todos los proyectos y de todas las propuestas. Incluso, suponen que sería mejor sufrir los estragos de la crisis, antes que permitir que la inversión privada sea más relevante… “Lluvia de millones a la 4T”. El respiro…

 

Rayuela

“Llama la atención esta ola de secuestros y asesinatos en la capital. Hay muchas maneras de desestabilizar. Alguien está alimentando a esa mafia”.

 

La nueva disputa por la Nación

Enrique Quintana, El Financiero: “El lector de este espacio sabe que desde hace años hemos planteado que la única manera de generar un mayor crecimiento económico es a través de una mayor inversión. No hay sucedáneos, ni atajos, ni “otras cifras”. Es casi como la ley de la gravedad. Regreso a datos ya conocidos que sirven como ayuda de memoria y recurso de contraste. (…) Ayer, el Consejo Mexicano de Negocios comprometió inversiones por 32 mil millones de dólares. En 2018, la cifra que se puso sobre la mesa fue de 31 mil millones, así que el crecimiento fue de 3.2 por ciento. No está mal, pero ni lejanamente corresponde a lo que requeriría México para crecer más. En múltiples ocasiones se ha insistido en la importancia de que haya inversión privada. Y, pocos días después, se toman medidas que claramente la desincentivan o incluso la combaten. Mientras, la CNH canceló una posible asociación de Pemex. Cada vez es más claro para quienes vemos las cosas desde lejos que se trata de una real “disputa por la Nación”, la singularidad es que ahora la contienda es adentro del gobierno de AMLO. Es en el seno del equipo cercano a López Obrador donde están quienes quisieran sacar al sector privado de todos los proyectos y de todas las propuestas. Incluso, suponen que sería mejor sufrir los estragos de la crisis, antes que permitir que la inversión privada sea más relevante. Pero allí mismo están quienes entienden que, sin inversión privada, solo es cuestión de tiempo para que estalle una crisis y la cuarta transformación haga agua por muchos lugares”.

 

“Lluvia de millones a la 4T”

Julio Hernández López, La Jornada: “Urge al gobierno obradorista enviar señales de certidumbre y estabilidad en materia económica, maltrechos como están varios indicadores de ese ámbito a causa de errores internos y presiones y golpeteo externos. Dicha necesidad gubernamental ha abierto el camino a una recomposición provisional, y de duración aún imprevisible, de las relaciones de Palacio Nacional con el desconfiado y retraído sector empresarial que, sin embargo, ha aceptado posar escénicamente en postales de unidad nacional e inclusión. Ayer, el timonel de la nave denominada Cuarta Transformación asistió a la firma de un Convenio para la Promoción de la Inversión y el Desarrollo Incluyente. La contraparte signataria fue ni más ni menos que el Consejo Coordinador Empresarial. Hubo aplausos, abrazos, sonrisas y un discurso presidencial que afirmó, según la nota publicada en el portal de La Jornada, que las sesenta más importantes empresas del país tienen comprometida para este año la inversión de 32 mil millones de dólares, lo que favorecerá acelerar el crecimiento de la economía y alcanzar 4 por ciento promedio anual (https://bit.ly/2RgSfG5). Además, AMLO afirmó que su administración generará condiciones para la inversión, certidumbre jurídica y allanará los obstáculos y trámites para que se concrete la llegada de los recursos. Por otra parte, el vicepresidente provisional del país, Marcelo Ebrard, informó de otra cascada millonaria en promesa. Otros amigos de México, los gobernantes de Estados Unidos, habrían establecido su disposición a que dentro de los acuerdos que se lograron en su pasada visita a Estados Unidos, está el de que el gobierno estadunidense invertirá 5.8 billones de dólares en Centroamérica y 2 billones más en el sur de México (https://bit.ly/2wTBqrw ). El reparto de dulces bajo sospecha, y la consecuente emisión gubernamental de bonos de la esperanza (de que los empresarios y EU cumplan sus compromisos), se produjo al mismo tiempo que desde diferentes flancos se promueven, consiguen y festejan acciones judiciales adversas a algunos de los proyectos emblemáticos de la administración andresina, como, por ejemplo, los complementos aeronáuticos civiles en Santa Lucía y la anegación del terreno donde aún se mantienen estructuras del cancelado plan de Texcoco. Estados Unidos no tiene amigos, sino intereses, y la misma frase puede ser aplicada a la gran mayoría de los grandes empresarios nacionales o nativos, pero aliados a fuertes factores extranjeros, quienes han sido cebados durante años en la rapiña del dinero público. En esta misma sección se advirtió en días anteriores respecto al peligro que para el futuro de la autodenominada 4T significaría el debilitamiento impuesto por Donald Trump mediante el juego sucio de aranceles y migración: aterrizado de manera drástica en la cruda realidad económica, delimitadas las zonas no sólo peligrosas, sino abiertamente explosivas que pueden ser pisadas por el proyecto reformista de AMLO, únicamente quedaría a éste el refugiarse con sus exacerbados adversarios e invocar reunificaciones, reconciliaciones e inclusión. Por el bien de todos, primero los indicadores macroeconómicos”.

 

T-MEC: EU debe dar el VoBo a la reforma laboral

Luis Miguel González, El Economista: “Del presidente Donald Trump, podemos esperar cualquier cosa, así es, si no hubiera nacido, Stephen King lo habría inventado ¿Qué espera Donald Trump para poner en marcha el proceso de aprobación del T-MEC? A él, le toca enviar al Congreso un documento llamado Implementation Bill. Ese movimiento es imprescindible para activar el proceso legislativo. Mientras el presidente no dé ese paso, el nuevo acuerdo está congelado, poco importa lo que hagan México y Canadá. Todo mundo sospecha que Donald Trump no ha dado el paso, porque no cuenta con los votos suficientes para garantizar su aprobación. Él no quiere arriesgar “su creación” comercial a una derrota, en víspera de las campañas electorales. Está dando tiempo a Robert Lighthizer, máximo responsable del comercio exterior en el gobierno de Estados Unidos, para amarrar los apoyos necesarios en un Congreso dominado por los demócratas. La frialdad de los demócratas hacia el USMCA tomó por sorpresa a Lighthizer (y a los negociadores mexicanos) porque el T-MEC fue planteado en las negociaciones tomando en cuenta algunas de las objeciones potenciales que podría plantear el Partido Demócrata. Con ellos en mente se redactaron los contenidos relacionados con la materia laboral y el medio ambiente. ¿Qué tan profundos son los cambios que está haciendo México en materia laboral? Esta pregunta se hacen los legisladores estadounidenses. La forma en que la respondan será clave para definir la aprobación del T-MEC. Los legisladores tienen el poder para evaluar a México y, eventualmente, “castigarnos” con un rechazo del T-MEC, si consideran que no estamos haciendo la tarea. La secretaria del Trabajo será una de las figuras clave en esta fase. Luisa María Alcalde pasará mucho tiempo en Washington defendiendo lo hecho por el gobierno en materia laboral. Le toca hablar con demócratas y republicanos, para convencerlos y, sobre todo, dejar claro que hay un plan creíble de implementación de la reforma laboral. A favor de la secretaria, está la reforma que México ya aprobó y sus características personales. Ella puede aparecer como la antítesis del charrismo sindical y los dinosaurios, que los políticos demócratas relacionan con lo peor del mundo laboral mexicano. Es una secretaria muy joven, bilingüe, capaz de emitir un mensaje de cambio articulado y moderno. En contra de Alcalde, están muchos años de promesas de cambio no cumplidas y un mundo del trabajo en México que se resiste a cambiar. El anexo laboral del TLC que se firmó en los 90 se quedó en el papel, qué decir de muchos de los compromisos de México en el marco de la OIT. Además de Alcalde, la promoción del T-MEC en Washington tendrá como protagonistas a los empresarios y al subsecretario de Relaciones Exteriores, Jesús Seade. Son un grupo grande y eficiente, con una red de aliados impresionante, pero con poco margen de maniobra en épocas electorales. Los demócratas harán todo lo que esté en sus manos para complicarle a Trump su camino a la reelección. No le regalarán al presidente el apoyo al T-MEC. De Trump, podemos esperar cualquier cosa: que lance una ofensiva legislativa para lograr la aprobación del acuerdo, que no mueva un dedo en el 2019 o que, en un berrinche, se enfoque en anular el TLCAN que ahora está vigente. Así es Trump, si no hubiera nacido, Stephen King lo habría inventado”.

 

El respiro

Samuel Aguilar, El Sol de Durango: “La amenaza del presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump, de imponer aranceles a todas las exportaciones mexicanas ha quedado en suspenso cuando menos por un tiempo, y esto lo sabemos por el mismo Trump porque la delegación mexicana no expresó eso en su comunicado hasta 48 horas después de que Trump hiciera público en un twit que el compromiso expresaba un tiempo para la implementación del bloqueo de migrantes en la frontera sur de nuestro país. El gobierno mexicano tiene 45 días para demostrar de manera fehaciente a los ojos de Trump que está haciendo lo que se comprometió ante el gobierno norteamericano: frenar la migración que vía Centroamérica no solo de ese llamado “triángulo norte” (Honduras, El Salvador y Guatemala), está cruzando nuestra frontera para llegar a los Estados Unidos de Norteamérica, sino también de Cuba, África e India a saber. El acuerdo en esta parte migratoria echa por tierra la política que el presidente López Obrador había expresado de bienvenida y hasta la concesión de visas de trabajo a los migrantes, para convertirnos de facto en el “muro militarizado” para frenar los flujos migratorios a Estados Unidos y que Trump desde 2016 había venido pregonando y mantiene en su discurso nativista rumbo a su reelección en el 2020; pero no solo es el freno del flujo migratorio en nuestra frontera sur, sino que ahora aquellos que busquen asilo en los Estados Unidos de América tendrán que esperar en nuestro país comprometiendo a México a darles educación, salud y trabajo por el tiempo que dure el trámite y sin la seguridad de que serán admitidos en el país del norte. (…) Ahora bien el despliegue de los 6 mil soldados de la Guardia Nacional a la frontera sur no sólo genera la imagen de militarización, sino que la pregunta es si sólo estarán temporalmente, o los 45 primeros de la evaluación del convenio o quedarán para siempre, porque cualquiera que sea la respuesta esto implica un gasto de la logística en su permanencia en la frontera sur de México y más si es permanente tenemos entonces que hablar ya de infraestructura también, y el problema es que eso no está contemplado en el presupuesto de egresos de la federación y si es así cualquiera que sea el monto de algún lado habrá de salir y ese será un recorte presupuestal de otras áreas, y ahí es donde está el otro problema, el horno no está para bollos. Además hay que presupuestar el costo de los servicios que México dará a los migrantes mientras esperan la resolución de las autoridades norteamericanas. (…) Hoy de cara a la búsqueda de su reelección, Trump mantiene intacto su discurso pero ahora ha cerrado el puño y ha hecho verdaderamente una situación de crisis su amenaza de imponer aranceles a las exportaciones mexicanas hasta hacernos ver como los guardianes de sus dichos para regocijo de sus electores. (…) Pero el tema no sólo es nuestra dependencia económica de los Estados Unidos con más del 80% de nuestro comercio internacional, sino la propia debilidad de nuestra economía, lo que debe hacernos reflexionar sobre la ruta y el comportamiento que ha tenido en estos primeros 6 meses el gobierna de López Obrador, un gobierno que no ha generado confianza para la inversión privada nacional y extranjera, un gobierno que bajo la consigna de la austeridad ha apretado el gasto público hasta llevarnos a subejercicios presupuestales, el despidos de personal de las dependencias federales ha retardado la implementación de los programas sociales aun los de prioridad del propio presidente, la duda fundada sobre si hay un respeto al Estado de derecho por las acciones de cancelación del aeropuerto de Texcoco y la idea de concesionar sin licitaciones las pipas de Pemex, las obras de la propuesta del aeropuerto de Santa Lucía, las consultas en mítines a mano alzada para definición de obras como el tren Maya, la refinería de Dos Bocas en Tabasco y el tren en el istmo de Tehuantepec, los libros de texto y muchos etcéteras”.

 

Con Sansón a las patadas

Pascal Beltrán del Río, Excélsior: “Hace una semana se dieron a conocer los acuerdos entre México y Estados Unidos en materia migratoria. El gobierno de Andrés Manuel López Obrador ha sido criticado por haber cedido demasiado fácil y demasiado rápido ante las amenazas de Donald Trump de imponer aranceles a todas las exportaciones mexicanas. Yo sostengo lo que escribí aquí. La delegación mexicana, encabezada por el canciller Marcelo Ebrard, debía hacer todo lo posible por evitar la imposición de aranceles, pues la fragilidad de la economía mexicana no la hubiera aguantado… o, más bien, no la aguantaría, pues no olvidemos que la amenaza de aranceles no se ha esfumado. Hay quienes creen que Trump, al ver la firmeza de México, habría abandonado el chantaje. Puede ser, pero es opinable. También pudo pasar que el arancel de arranque, de 5%, se convirtiese en una bola de nieve que arrastrara al país, especialmente si el Presidente estadunidense cumplía su amago de aplicar un castigo creciente. Peor hubiera sido ceder en esas condiciones. Lo que no es opinable es que el gobierno puso a México en la incómoda posición de la que tomó ventaja Trump. Decisiones económicas que han limitado la inversión y han mandado a la baja la perspectiva de crecimiento y la calidad crediticia del país y sus empresas, así como la promesa de otorgar visas de trabajo a los migrantes centroamericanos, crearon una tormenta perfecta cuyas consecuencias estamos pagando en la forma de incertidumbre. Hay quien sostiene que a México le faltó buscar respaldo internacional para fortalecerse ante Trump, pero recordemos que éste es un gobierno que ha sido proclive al aislamiento. Se salió del Grupo de Lima; ha recibido en visita oficial a muy pocos mandatarios extranjeros –no se gana mucho en estos casos siendo anfitrión del comisionado de las Grandes Ligas–, y el Presidente ya dijo que no va a ir al G20, en Osaka, donde pudo haber hecho un importante cabildeo.   Sigo pensando que no habría resonado bien en los mercados tener, simultáneamente, malas notas por parte de las calificadoras y un conflicto político-comercial con el vecino del norte. México simplemente no podía darse ese lujo. Para ponerse con Sansón a las patadas, hay que conseguirse antes unas tijeras”.

 

El camino adelante

Héctor Aguilar Camín, Milenio: “Luego de una semana de buena información, mexicana y extranjera, sobre las implicaciones de los acuerdos reales alcanzados con Estados Unidos, quedan razonablemente claras fechas, cifras, compromisos y dilemas. El 25 de julio próximo, 45 días después del acuerdo, Estados Unidos juzgará si México ha cumplido o no con sus compromisos. Los compromisos fundamentales son dos: aumentar en promedio de 700 a 2 mil los detenidos y/o deportados en su frontera sur, y aceptar un aumento de 250 a mil retornados de los centros de detención americanos a los campamentos de espera mexicanos. PUBLICIDAD Para lograr esto, el gobierno mexicano desplegará 6 mil efectivos a la frontera sur y combatirá activamente a los traficantes de personas de este lado de su frontera norte. Si Estados Unidos juzga el 25 de julio que México no ha cumplido, se pondrá en movimiento la fase dos del plan del presidente Donald Trump: que México se declare “tercer país seguro” o “primer país de asilo”, mediante lo cual los migrantes venidos de Centroamérica se quedarán en principio de este lado. (Estados Unidos piensa, al parecer, en una especie de cadena interamericana de terceros “países seguros”, que empezaría en Brasil, seguiría por Panamá y por Centroamérica hasta la frontera con México. Habría al final una red de terceros países seguros y ni un solo migrante venido de Centroamérica tocando a las puertas de Estados Unidos). Si pasan los siguientes 45 días y México no se ha declarado tercer país seguro, Trump volverá a su amenaza de imponer un 5 por ciento de aranceles al comercio con México. Ninguna de estas cosas saldrá tal como fue acordada, desde luego, y en medio del desbarajuste el margen de actuar de Trump, quedará intacto. Aun si México cumple con lo pactado, el tema de la migración centroamericana seguirá siendo un desastre, un campo de claroscuros con mala prensa, muy utilizable para el discurso contra México y los mexicanos favorito de Trump. No solo el mundo exterior ha pasado al centro de la política interior de México, sino que la caricatura de México favorita de Trump será una parte central de la refriega electoral estadunidense, escena temida por varias generaciones de políticos y especialistas mexicanos”.

 

Migrantes

Alejandro Moreno, El Financiero: “Los migrantes centroamericanos son hoy uno de los principales problemas para el gobierno de la cuarta transformación, no solamente por la magnitud del asunto, sino porque, a diferencia de otros problemas, el tema de la migración tiene reloj con cuenta regresiva de por medio. Así se entiende luego de las negociaciones con el gobierno de Donald Trump para desactivar los aranceles. Mientras el gobierno mexicano se adapta a estas nuevas circunstancias, este es un momento propicio para revisar las actitudes de los mexicanos hacia los migrantes y ver el grado de apoyo o rechazo que pueden tener las medidas previstas. Ya en una columna previa habíamos hecho el ejercicio (26 octubre 2018), y desde entonces se veía una opinión pública dividida, aunque con mayoría abierta a la migración, lo cual coincidía con el discurso de apertura del entonces presidente electo López Obrador: El 59 por ciento de los encuestados expresaba una actitud de apertura hacia los migrantes, con 14 por ciento de ellos apoyando una apertura absoluta, mientras que el 40 por ciento expresaba más restricciones a la entrada, con 10 por ciento en una cerrazón absoluta. Los datos son de la Encuesta Mundial de Valores realizada en el país, en 2018. A varias semanas de distancia de ese análisis, y bajo una realidad distinta, las encuestas nos muestran cierto endurecimiento de la población mexicana hacia los migrantes. En los dos últimos sondeos nacionales que hicimos, en mayo 24 y junio 4, el 41 por ciento dijo que a los migrantes se les debería apoyar y garantizar el libre paso, mientras que el 56 por ciento indicó que se les debe cerrar la frontera. La opinión pública sigue marcadamente dividida, pero con este fraseo y bajo las actuales circunstancias, es claro que la mayoría ha adoptado una actitud de cerrazón. Es muy probable que en apenas unos meses, con una migración al alza, bajo circunstancias políticas y económicas distintas, y bajo presión bilateral, los mexicanos se han endurecido hacia los migrantes. Según la encuesta publicada el pasado 4 de junio en este diario, el apoyo a cerrar las fronteras a los migrantes llegó a registrar hasta 72 por ciento a mediados de mayo, antes de la crisis de los aranceles. Agregando las dos últimas encuestas para hacer algunos cruces, nos ofrece información adicional para entender mejor este fenómeno de opinión. En primer lugar, las encuestas revelan claras diferencias regionales: el norte es donde mayor cerrazón se observa, mientras que en el sur se expresa la mayor apertura. Las diferencias no son tan marcadas pero algo dicen. La actitud de cerrar nuestras fronteras a los migrantes es apoyada por 53 por ciento en el sur, 56 por ciento en el centro, 57 por ciento en el centro-occidente y 61 por ciento en el norte. La población más preocupada por la migración está en los estados del norte, donde finalmente se ha instalado una buena parte de los migrantes que buscan internarse a Estados Unidos y, bajo las premisas de la reciente negociación, adonde varios de ellos podrían ser remitidos desde el vecino país, en espera de trámites”.

 

Porfirio, ese opositor

Jairo Calixto Albarrán, Milenio: “Hasta hace 10 minutos el máster Porfirio Muñoz Ledo, ave de laberintos y tempestades, una de las mentes más brillantes del México contemporáneo, era uno de los blancos favoritos de las hordas de bots que no lo bajaban de viejito decrépito, chapulín y oportunista sin conocer la naturaleza de su historia ni el contexto de sus decisiones. Ahora, luego de hacer señalamientos críticos contra los acuerdos con Estados Unidos, su pelea con Dolores Padierna y la filípica que le aplicó a Marcelo Ebrard porque, según sus deducciones, usurpa funciones de la Secretaría de Gobernación en materias migratorias, se ha convertido en el héroe de esta película de derechairos, papá. Es interesante que la banda antipeje aplauda desaforadamente a Muñoz Ledo no por representar un ejercicio de pensamiento independiente que habría sido imposible en otros tiempos, sino simplemente por “pegarle a la 4T”, sin debate de por medio. O sea, imaginen que había dicho que lo males de la humanidad, comenzando por el pecado original era culpa de Andrej Manué, que les llevó la manzana podrida, y que en sus ratos libres sale a secuestrar y a extorsionar. No se claven. Ya se parecen al ChikiliQuadri. (…) Como quiera que sea, no se podía esperar menos del hombre que fue el primero en interpelar a un presidente, el que rompió con el PRI cuando aquello era un sueño imposible de soñar, el que vislumbró la reforma del Estado. Mi único reclamo a Porfirio, y se lo he dicho en persona, es que no haya escrito sus memorias desde la picaresca, como bon vivant, como rey del barrio.

 

¿Y ahora con qué cara va a salir a la calle Alfonso Romo?

Templo Mayor, Reforma: No habían pasado 48 horas de que el funcionario hizo un llamado urgente a los empresarios para apoyar a Pemex con inversiones…cuando el gobierno canceló la posibilidad de llevar a cabo esas alianzas. Ante los consejeros de BBVA, advirtió que la participación de la iniciativa privada en el sector energético “es una obligación, es un deber, porque Pemex no puede solo”… cosa en la que evidentemente no están de acuerdo Rocío Nahle y Octavio Romero. No es la primera vez que Romo dice una cosa y gobierno hace exactamente lo contrario, por lo que más de uno se pregunta si eso de ser “jefe de la Oficina de la Presidencia” es solo un bonito letrero en su escritorio”.

 

Diálogo entre AMLO y Claudio X. González:

Bajo Reserva, El Universal: “Durante un evento con empresarios en el Club de Industriales, el presidente Andrés Manuel López Obrador cruzó algunas palabras con el poderoso empresario Claudio X. González. Nos comentan que ambos personajes se desearon larga vida, que vivan muchos años más, y que sigan bateando arriba de 400 —es conocido que a los dos les gusta el deporte del beisbol. De a poco, nos hacen notar, don Andrés Manuel y don Claudio van limando asperezas y acortando las distancias que generaron como rivales en la campaña electoral de 2018. Usted recordará que en sus primeros encuentros con los hombres de negocios, el Presidente tuvo un fugaz encuentro con X. González. ¿El tabasqueño hará lo mismo con el hijo de don Claudio, quien lleva el mismo nombre y desde su organización civil se ha dedicado a golpear legalmente el proyecto del aeropuerto de Santa Lucía? Caras vemos…”.

 

Todos ponen

Frentes Políticos, Excélsior: “Esta semana, otra de blofeo para Donald Trump, el presidente de Estados Unidos, quien se sacó de la manga puntos “secretos” en la negociación, y siguió con los amagos arancelarios, termina con la revelación de sí, uno de los incisos: Marcelo Ebrard, el canciller mexicano, cabeza de las negociaciones, informó que dentro de los acuerdos que se lograron en su pasada visita a los EU está el de que ese gobierno invertirá 5.8 billones de dólares en Centroamérica y dos billones más en el sur de México, para ayudar a contener el flujo migratorio. Esto viene a romper con todos los rumores de cláusulas entreguistas. Suena bien. Si México se compromete a regular la entrada de migrantes por la frontera sur, EU invertirá en esa zona. ¿Y los demás países? En este caos internacional somos mucho más que dos”.

 

@loscabareteros

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