La oposición, un voto, un espejismo…

¡Comparte!

Share on facebook
Share on linkedin
Share on twitter
Share on reddit
Share on pinterest
Share on google
Share on email
Share on whatsapp
Share on print

Desde la redacción de @loscabareteros ponemos a su consideración la “Columna de columnas nacional” del martes 26 de febrero 2019. La oposición, un voto, un espejismo… De cómo las meretrices políticas siguen vivitas y coleando: Tanto trabajo nos costó transitar a un régimen democrático para que personajes de la peor calaña, verdaderas prostitutas profesionales, sigan medrando de ella.

Rayuela

“Es una estupidez que Maduro se haya comportado cual niño malcriado con un colega de Univisión. ¡Pero qué necesidad!”

Pence presiona a México

Julio Hernández López, en La jornada, escribe lo siguiente: “No es poca cosa que el vicepresidente de Estados Unidos conmine al gobierno mexicano, junto con el de Uruguay y otros del Caribe, a unirse al frente de países que aman la libertad y, en consecuencia con ese lineamiento trazado desde Washington, reconozca a Juan Guaidó como presidente de Venezuela. En la lucha de este país sudamericano por la libertad, dijo Mike Pence, no puede haber testigos inactivos. Las palabras del vicepresidente Pence corresponden a la fase que se pretende sea final en el ataque al gobierno de Nicolás Maduro. Además de la retención de fondos bancarios en el extranjero, a la administración bolivariana se le pretende despojar de los activos de la empresa estatal Petróleos de Venezuela, SA, como parte de una de las piezas de la pinza de estrangulamiento: asfixia económica, que agudice el desabasto y las complicaciones operativas en ese país, y el amago de una invasión armada que el Grupo de Lima ayer descartó, pero que la Casa Blanca y el Pentágono mantienen en su lista de opciones. La injerencia abierta y determinante de Estados Unidos en el caso venezolano trata de realinear a sus intereses los últimos intentos de establecer políticas de beneficio popular, y no cupular, que se han dado en Sudamérica. Denunciar esa injerencia y resistir a las pretensiones golpistas estadunidenses no significa de manera automática un apoyo a Maduro ni anula el derecho al análisis crítico de lo que ha hecho el sucesor de Hugo Chávez. Pero resultaría de una enorme ceguera histórica dejarse llevar por la histeria mediática, inducida y selectiva, y por las falsamente épicas convocatorias a cruzadas por la libertad. Hace bien el presidente López Obrador, es decir, el gobierno de México, en mantener una postura contraria al intervencionismo, a pesar de las advertencias y amagos de la cúpula estadunidense. México no convalidó las decisiones tomadas ayer por el mencionado Grupo de Lima y mantiene su postura de mediar en el conflicto. Ayer, en una entrevista radiofónica, el senador Martí Batres recordó, ante una pregunta sobre el honroso aislamiento en el que podría ir quedando México ante la evolución del caso Venezuela, que nuestro país ha mantenido una postura diplomática honorable y respetada, a pesar de los avatares del momento”.

La oposición, un voto, un espejismo

En Milenio, Carlos Puig, escribe que: “los partidos políticos de la mermada oposición salieron a celebrar la votación en el Senado sobre la Guardia Nacional como si en verdad existieran. Siempre es extraño ver celebrar a todos los partidos una votación con cero […] votos en contra. La verdad es que hay un mucho de espejismo en lo sucedido la semana pasada […]. Al final, los senadores del PRI y del PAN votaron por lo que ellos habían querido hace muchos años y que ahora tendrá López Obrador, control y permiso legal durante su sexenio para hacer con el Ejército y la Marina lo que quiera y tal vez, algún día, vaya usted a saber cuándo y cómo, una policía nacional. He leído también algo así como homenajes a Ricardo Monreal, el líder del partido del gobierno en el Senado, y aunque no cabe duda que lo hizo bien, tampoco tenía frente a sí adversarios formidables ni grandes ideas surgidas de sus plataformas políticas. Seguramente la coalición de la semana pasada se podría repetir alguna vez más en el sexenio, creo que lo intentarán frente a la pretensión del presidente López Obrador de estar en la boleta, oficialmente, en la elección de 2021 con la figura de revocación de mandato. Pero me parece que la celebraciones son más que anticipadas. El PRD, lo que queda de él, todo indica, tiene sus días contados. El proyecto de El Frente hizo pedazos a un PAN de por sí debilitado y confrontado después de dos sexenios en el poder […]; este año perderá Baja California con estruendo; será por eso que su gobernador chihuahuense anda buscando anclas en otros horizontes. El PRI, que se entregó con amor al peñismo, no sabe cómo quitárselo de encima y anda tan metido en su golpeteo interno para decidir quién será su nuevo líder, que difícilmente competirá electoralmente este año. Mientras, Morena busca, obtiene, ‘compra’ votos. Sí, de esos 30 millones que López Obrador logró y los otros aún no quieren ni pueden entender por qué; ni qué deben hacer para lograr algunos. Porque de eso se trata, y parecen haberlo olvidado”.

De cómo las meretrices políticas siguen vivitas y coleando

Leo Zuckermann, en Excélsior, escribe sobre la nueva partidocracia: “Hartos de la partidocracia que nos gobernaba, el electorado votó mayoritariamente a favor de un candidato que, supuestamente, cambiaría el régimen político. Resulta que esa persona es hoy el Presidente y ciertos partidos políticos siguen ahí medrando con el presupuesto público. Y no es que yo esté a favor de la desaparición de los partidos, que son una condición necesaria de la democracia representativa. Lo que indigna son los partiduchos oportunistas que no aportan nada a la democracia: las meretrices que tanto han desvirtuado la profesión de la política. Número uno en la lista: el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), el que mejor ha perfeccionado el mercantilismo democrático. Un negocio redondo. Desde que obtuvieron su registro, durante el sexenio de Salinas, han recibido cientos de millones de pesos al año de financiamiento público. Esto les ha permitido vivir como marajás a sus dueños y cortesanos. Cuando llega la época electoral, contratan a los mejores profesionales en campañas políticas que les diseñan estrategias muy efectivas para ganar votos. Si la gente está en el ánimo de matar a los secuestradores, proponen la pena capital, aunque estén en contra de la muerte de los toros de lidia. El PVEM hace todo para ganar, incluyendo trampas penadas por la ley. No les importa. Prefieren obtener más votos y pagar las multas a posteriori. Históricamente, esta estrategia les ha redituado. Una segunda fuente de ingresos –quizá la más rentable– han sido sus votos en el Poder Legislativo: los ofrecen caros. Generalmente, se los venden a los partidos gobernantes. El sexenio pasado fueron incondicionales del PRI de Peña. Ahora lo son de Morena y AMLO. No tienen ideología. Su único interés es monetario. Siguiente en la lista: el Partido del Trabajo (PT). Creado también durante el sexenio de Carlos Salinas, bajo el patronazgo de su hermano Raúl, este partido también se ha vendido al mejor postor. El PRI lo creó para dividir a la izquierda, entonces liderada por Cuauhtémoc Cárdenas, que venía creciendo como la espuma. Posteriormente, se convirtió en satélite del PRD tratando de jalar votos a partir de la popularidad de López Obrador. Pero, como éste formó su propio partido (Morena), el PT perdió su fuente de votación. Tercer caso: Encuentro Social (PES). Supuestamente, es un partido liberal, pero tiene posturas conservadoras: está en contra del derecho de las mujeres a interrumpir el embarazo y del matrimonio entre homosexuales, por ejemplo. En realidad son un partido confesional formado por religiosos cristianos. Oliendo los vientos de cambio, también apoyaron a AMLO en 2018. (…) Increíble que sean los propios jueces electorales los que se presten a proteger a este tipo de meretrices de un régimen supuestamente caduco. Tanto trabajo nos costó transitar a un régimen democrático para que personajes de la peor calaña, verdaderas prostitutas profesionales, sigan medrando de ella. Hoy, por cierto, con el sostén de un Presidente que prometió regenerar y purificar a la política nacional”.

Hacia la Guardia Nacional

En Milenio, Carlos Marín, escribe que: “hoy de 60, cuando rondaba 39 de edad Ricardo Monreal fue para la revista Time y la cadena CNN uno de 50 notables dirigentes latinoamericanos. En 2000 figuró entre 100 ‘Líderes Mundiales del Mañana’ detectados por el Foro Económico Mundial en Davos. Diputado federal dos veces y el más joven gobernador (a los 37) de Zacatecas, ha sido jefe delegacional en la Cuauhtémoc (ahora alcaldía) y en tres ocasiones senador, cargo en que actualmente encabeza […] la fracción de Morena. Aunque la constitucionalidad de la Guardia Nacional es obra de mucha gente […], la nueva corporación será mérito sustantivo y acuerdo unánime, insólito, de los senadores de la oposición y la mayoría que coordina Monreal. Lo busqué […] para que me dijera por qué no es precisa la ‘homologación’ de los civiles y militares que conformarán la institución en ciernes respecto a la disciplina, y me confió […] que se cocina la legislación de un estricto fuero policial. Como es lógico, ningún hijo de vecino puede ser sujeto de la jurisdicción castrense y, para efectos legales, tan civiles son quienes en el futuro se incorporen a la Guardia Nacional como los policías federales que, junto con los militares y navales, constituirán el ‘pie de cría’ del organismo en ciernes. Solo en las fuerzas armadas[…], mediante lo que en México es el fuero de guerra, se garantiza la disciplina, el acatamiento de las órdenes, la movilidad en el territorio nacional, la flexibilidad de los horarios y en ellas se cultivan valores tales como el honor, el valor, la lealtad y el patriotismo con que se forman, norman y horman los soldados. En el ámbito civil, en cambio, se dan extremos de supuestos ‘servidores públicos’ […], como son los profes activistas de la CNTE, impunes y exentos de horario y fecha en el calendario […] Monreal anticipa que el fuero policial será semejante o lo más parecido al militar, porque de lo contrario la GN, inicialmente de 100 mil efectivos, operaría con una minoría (militar) ‘sometible’ y una mayoría (PF y nuevos alistados) incontrolable (paramilitares de facto) o, en palabras de altos mandos del Ejército, una ‘horda’ libre de cualquier sistema de control ‘civil’. El acuerdo senatorial, con Monreal y sus adversarios en los detalles clave, protege a la Guardia Nacional, a las fuerzas armadas, a su comandante supremo y, sobre todo, a los mexicanos…”.

Paternidad

Excélsior, Frentes Políticos, asegura que: “hoy debería quedar resuelta la conformación de la Guardia Nacional. Ricardo Monreal, presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Senadores, aseguró que el aval de la semana pasada, por mayoría, al dictamen por el que se crea la GN ‘es el inicio de otro tipo de relación’ entre el Ejecutivo y la oposición. Se trató, dijo, de un proceso de reconciliación. ‘Yo hablé con toda transparencia con la oposición y creo que es el inicio de demostrar que sí podemos lograr acuerdos claves’, precisó Monreal. Enfatizó que la minuta de reforma avalada ‘fue la mejor, no la posible’, y confió en que hoy podría ser votada en comisiones en la Cámara de Diputados para subirla al pleno el jueves. No lo olviden, Monreal fue quien cabildeó a todo nivel para hacerla posible. Habemus Guardia”.

Reservas sobre la Guardia Nacional

En Milenio, Héctor Aguilar Camín, escribe que: “el artículo 5 transitorio de la minuta sobre la Guardia Nacional aprobada por el Senado dice que el Presidente podrá disponer por cinco años de la fuerza armada para tareas de seguridad pública. Agrega que tal uso podrá darse de manera ‘extraordinaria, focalizada, subordinada y complementaria’. El problema es que las leyes que definirán exactamente el alcance de estas condiciones no existen, están por ser legisladas. Para su aprobación no será necesaria una mayoría constitucional en el Congreso, solo una mayoría simple. Es decir, que Morena podrá aprobar por sí sola esas leyes. El Presidente también ganó en la minuta aprobada la facultad de nombrar a un militar como jefe de la Guardia Nacional, no a un civil como sería de consecuencia con el resto de la reforma. Dicha facultad está contenida en el artículo 4 transitorio de la minuta, donde se indican los asuntos que deberá abordar la futura Ley General de Seguridad Pública. Esa ley definirá, entre otras cosas, los ‘requisitos que deberán cumplir’ los miembros de la Guardia Nacional […]. La previsión incluye desde luego al jefe de la Guardia, que puede ser un militar retirado […]. De modo que la minuta aprobada por el Senado deja virtualmente en manos del Presidente, vía Morena, las leyes que han de normar su uso del Ejército y la facultad de nombrar a un militar como jefe de la Guardia Nacional. En conclusión, me dicen un par de expertos en el tema, es una ‘gran noticia que hubiera oposición y apertura por parte de la mayoría de Morena en el senado’. Pero habría que tener ‘extrema cautela porque la militarización vive en los transitorios’”.

Cañonazos de 150 mil pesos

En Excélsior, Francisco Garfías, escribe que: “a cada uno de los ocho diputados que desertaron del grupo parlamentario del PRD les habrían ofrecido en San Lázaro 150 mil pesos, pero también respetarles sus espacios y canonjías, de acuerdo con el testimonio que ofreció uno de los integrantes de la bancada amarilla que, jura, no sucumbió a la oferta. El citado diputado o diputada del sol azteca […]— narró lo arriba expuesto a integrantes de la nueva coordinación de su mini grupo parlamentario (le quedan 11 diputados.) Los ocho que se fueron del PRD son Ricardo Gallardo, coordinador de la bancada; Mauricio Toledo, Héctor Serrano, Emmanuel Reyes, Lilia Villafuerte, Luz Estefanía Rosas, Carlos Torres y Javier Salinas. Eran nueve, pero uno se rajó y regresó al redil: Raymundo García Gutiérrez. A Héctor Serrano le adjudican haber ‘enamorado’ al grupo desertor y a los jefes de Morena haber ‘cerrado’ la negociación. Los desertores votaron, junto con Morena, el presupuesto, la Guardia Nacional (primera versión) y la polémica ampliación del catálogo de delitos graves que ameritan prisión preventiva oficiosa. El pacto que habría hecho Morena con los diputados experredistas creó un problema con los que se quedaron en el PRD: Lilia Villafuerte es secretaria de la Mesa Directiva. Los morenos le prometieron respetarle el lugar si renunciaba al PRD, pero el reglamento dice que ese lugar es de un diputado del sol azteca. Ya le pidieron a la diputada que actúe en congruencia con su decisión y deje la Mesa para que entre un o una perredista. Pero se aferra a formar parte de la directiva y Morena la apoya. Alega que fue electa por un año”.

Peligros para el presidente

Raymundo Rivapalacio escribe en El Financiero, respecto a la seguridad de AMLO: “El próximo sábado el presidente Andrés Manuel López Obrador estará en Hermosillo, Sonora. Como ha sido hasta ahora, viajará con un equipo de seguridad no mayor de 20 personas y se apoyará en las policías locales más los grupos de voluntarios que se sumarán a la protección del presidente. Igualmente, carecerá de información de inteligencia –que es parte de las tareas no vistas del desaparecido Estado Mayor Presidencial–, donde se establecían los riesgos que podría enfrentar el jefe del Ejecutivo para tomar la decisión final si iba o no al lugar previsto. López Obrador no toma en cuenta esas consideraciones, y las únicas ocasiones en las que ha optado por no ir a una ciudad o comunidad, es porque espera reclamos políticos que no quiere enfrentar. El presidente dice que el que nada debe nada teme, y que quien no hace daño, no es atacado. Pero lo que sucede en Sonora debería preocuparlo sobremanera. De acuerdo con los últimos datos de incidencia delictiva del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, enero de este año fue el más violento en la historia de México, con un incremento significativo en las cifras de homicidio doloso. Sonora fue el tercer estado que registró el mayor aumento, con 58.3 por ciento de homicidios dolosos más que en el mismo periodo en enero de 2018, superado sólo por Quintana Roo y Jalisco. La violencia en Sonora ha ido en aumento progresivo desde hace más de un año, derivado del choque entre los cárteles Jalisco Nueva Generación, que encabeza Nemesio Oseguera, El Mencho, y el Del Pacífico, que encabeza Ismael El Mayo Zambada, que durante el juicio a Joaquín Guzmán Loera, en Brooklyn, quedó claro que es el jefe máximo del narcotráfico, a través del brazo armado de los hijos de El Chapo, Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán, Los Salazar. Una fractura aparente en Los Salazar propició que un viejo enemigo de El Chapo Guzmán en Sonora, inyectara más violencia a la confrontación entre los cárteles. Se trata de Fausto Isidro Meza Flores, apodado El ChapoIsidro, que fue aliado Del Pacífico, pero rompió para vincularse con los remanentes del Cártel de los Beltrán Leyva, que desde que se escindieron de la organización Del Pacífico, hace casi una década, se asociaron con Los Zetas. La descomposición en las organizaciones criminales es el contexto de la violencia en esa región que va a visitar López Obrador, y que tiene como preámbulo la aparición de mantas en la vía pública de la capital sonorense, con el mismo mensaje: (…) El contexto de violencia y los mensajes de cercanía con Zambada y Guzmán, no lo ayudan en sus esfuerzos por garantizar seguridad. Quizás él no lo vea, pero hay gobiernos, expertos y narcotraficantes que sí están observando lo que hace y deja de hacer”.

Planta de Huexca

En El Universal, Bajo Reserva, asegura que: “para el gobierno federal ‘el pueblo’ ha hablado y ha dicho que está de acuerdo con la operación de una termoeléctrica en Huexca, estado de Morelos. Luego de dos días de consulta ciudadana, ayer el presidente Andrés Manuel López Obrador dio a conocer que el pueblo consultado decidió dar el Sí al arranque de operaciones. Simplemente para poner en perspectiva qué se entiende por ‘el pueblo’ o ‘la gente’, valdría la pena considerar algunos datos. En la consulta realizada en todo el estado de Morelos y municipios de Puebla y Tlaxcala participaron 55 mil 715 ciudadanos. Nos hacen ver que tan solo el padrón de Morelos es de 1 millón 448 mil 356 votantes potenciales; el de los 15 municipios de Puebla involucrados en la consulta es de 184 mil 244 votantes potenciales y el de los nueve municipios de Tlaxcala considerados para el ejercicio es de 127 mil 913. Así que en el caso de Morelos solo 2 por ciento de los posibles votantes opinaron; en Puebla, 4.1 por ciento y en Tlaxcala 3.89 por ciento. Ahora tiene usted más claridad de lo que significa para la 4T ‘el pueblo’. Así, ya en blanco y negro, se ve algo pequeña la cifra de 55 mil 715 votos frente a un universo probable de votantes de 1 millón 760 mil 513. Es un pueblo chico”.

Planta Huexca

En Reforma, Sergio Sarmiento, escribe que “el Presidente ha decidido concluir y poner en operación la termoeléctrica de Huexca. Ha usado como justificación una más de sus consultas populares, la cual dio una aprobación de 59.5 por ciento a la propuesta de echar a andar la planta con el gasoducto y el acueducto que la alimentarán. López Obrador utilizó como argumento que esta planta no solo proporcionará electricidad a Morelos y a algunas zonas de Puebla y Tlaxcala, sino que será propiedad de la Comisión Federal de Electricidad […]. Que el gobierno esté dispuesto a impulsar la terminación de una termoeléctrica que ya estaba a punto de operar es positivo. El propio Presidente ha señalado que cancelarla habría implicado la pérdida de una inversión de 25 mil millones de pesos […]. Hay que aplaudir que el Presidente haya usado todo su capital político para impulsar la planta de Huexca y su gasoducto. La generación adicional es necesaria. Cabe lamentar que no muestre la misma preocupación por concluir los incluso más necesarios gasoductos en otros puntos del país. La señal del gobierno es que las garantías de la ley se aplicarán a las empresas gubernamentales, pero no a las privadas. La consulta por sí sola no garantiza que ya pueda operar la termoeléctrica de Huexca. Ayer el Presidente no se quiso comprometer con una fecha concreta de inicio de actividades. Si bien el gobierno afirma que en la consulta obtuvo un 59.5 por ciento de apoyo para la planta, un 40.1 por ciento de la población que sufragó lo hizo en contra, a pesar de que quienes con mayor vehemencia se oponen a la termoeléctrica boicotearon la consulta […]. La planta de Huexca es emblemática de muchas cosas que están ocurriendo en nuestro país. Muestra que hay grupos que se oponen a cualquier desarrollo, porque piensan que conviene a sus intereses mantener pobre a México. Señala también que el actual gobierno sí está comprometido con las inversiones, pero solo con algunas, las públicas y no las privadas, o las privadas únicamente cuando se encauzan a proyectos emblemáticos del gobierno, como el Tren Maya. Ahí están los mensajes claros, para quien quiera leerlos”.

La consulta y el conflicto

El Universal, su Editorial, asegura que: “en la historia pasada y reciente el país ha sido rehén de protestas encabezadas por grupos sociales, las cuales la mayoría de las veces han tenido un final violento y en medio de represión. Este fin de semana se vieron quema de urnas, de boletas y de propaganda oficial durante la consulta que el gobierno federal realizó en Morelos, Puebla y Tlaxcala para determinar si se pone en marcha una central termoeléctrica en la localidad de Huexca. Agrupados en el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y Agua, miles de pobladores están en contra del plan oficial. El rechazo al Proyecto Integral Morelos, que incluye la construcción de la termoeléctrica en Huexca, un acueducto y un gasoducto de 160 kilómetros no es nuevo […]. Ahora el gobierno federal tiene el propósito de ponerlo en marcha a pesar del rechazo que existe en comunidades, pero para ello efectuó la consulta popular sábado y domingo […]. En esta ocasión hay varias razones para aseverar que se requiere algo más que la consulta o la oferta de beneficios sociales para el inicio de operaciones de la termoeléctrica. De acuerdo con opositores, en los municipios afectados por la generadora de energía, la gente votó en contra del proyecto. El Frente de Pueblos desconoció los resultados y amagó con bloqueos y tomas de carreteras […]. Entre los pobladores los temores principales son a la contaminación, al desabasto de agua y que el gasoducto que conducirá gas metano para la termoeléctrica es de alto riesgo por ubicarse en una zona sísmica. Una forma de disiparlos es involucrar en el proyecto a la población y a organismos internacionales —esto último lo ha planteado incluso el jefe del Ejecutivo. No se descarta que el malestar por la termoeléctrica llegue a puntos más álgidos. La mejor forma de evitar conflictos sociales es previniéndolos a tiempo por medio del diálogo”.

El Relevo

Reforma, Templo Mayor, asegura que: “cercanos al presidente Andrés Manuel López Obrador dicen que antes de que florezcan las jacarandas podría haber relevo… ¡en Pemex! Al parecer el agrónomo Octavio Romero sólo logró abonar a la mala imagen de la petrolera a nivel internacional, por lo que sería sustituido -¡agárrense!- por el tocayo de quien nacionalizó el petróleo: Lázaro Cárdenas”.

Morena, primera crisis por pleito Monreal-Polevnsky

Arturo Rodríguez García, en Proceso, escribe acerca de la crisis que se vive en MORENA: “Después de ser la plataforma que catapultó a Andrés Manuel López Obrador a la Presidencia de la República, el partido Morena enfrenta su primera crisis ante la proximidad de las elecciones estatales en Puebla y Baja California. Hasta 2018, ese partido político no fue más que un comité de campaña para López Obrador, organizado en torno a su figura, precario en diferentes aspectos estructurales que sólo mediante alianzas con partidos y organizaciones más disciplinadas, como el PES o la elbista Redes Sociales Progresistas, pudo capitalizar en las urnas el ímpetu de un electorado predispuesto a votar por su candidato presidencial. Parte de ese éxito fue construido también mediante alianzas locales con políticos procedentes de diferentes fuerzas políticas que desplazaron a los antiguos acompañantes del llamado “Proyecto Alternativo de Nación”. No eran ya los comités de apoyo integrados por viejos militantes de izquierdas, aquellos que reunieron las firmas en campo para que López Obrador tuviera su partido los que a la hora de la victoria llegaron a los altos cargos públicos ni a puestos de elección popular. Simpatizantes desde hace 18 años, inmersos en luchas locales frente a los poderes caciquiles, no fueron pocas las ocasiones en las que se inconformaron a López Obrador por el trato preferencial a sus nuevos compañeros de partido: los represores de apenas meses atrás; los conservadores con agendas incompatibles; los protagonistas de escándalos de corrupción; los linajes viejos que siempre encuentran acomodo en la fuerza política dominante, sea cual sea. López Obrador los llamaba a la calma, les decía que debían estar unidos, recibir a todo el que quisiera sumarse, al fin y al cabo, con él ya no iba a haber nada de eso, se acabarían las represiones, se arrancaría la corrupción de raíz y si alguien no coincidía en todo, podía regresarse luego a su partido pues lo importante era lograr el cambio. A final de cuentas, Morena terminó convertido en algo similar al PRI original: un acuerdo de diferentes corrientes ideológicas, pragmatismos y cúpulas poderosas de diferentes zonas geográficas. (…) La indefinición del partido se suma pues a las luchas internas por tomar el poder sobre este, por lo pronto, con dos bandos identificados (Monreal-Polevnsky), pleito intestino pues, que tarde o temprano les cobrará en fracasos”.

@loscabareteros

¡Comparte!

Share on facebook
Share on linkedin
Share on twitter
Share on reddit
Share on pinterest
Share on google
Share on email
Share on whatsapp
Share on print