Maquiavelo y el nuevo príncipe mexicano…

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Desde la redacción de @loscabareteros ponemos a su consideración la “Columna de columnas nacional” del lunes 12 de noviembre de 2018. Más que fifí, fue fofa: Sin cauce ni banderas viables… Maquiavelo y el nuevo príncipe mexicano: que no se olvide que “todo innovador tiene como enemigos a cuantos el viejo orden beneficia y como tibios defensores a aquellos a los que nuevas leyes beneficiarían”… La disputa en Morena.

Más que fifí, fue fofa: Sin cauce ni banderas viables

Julio Hernández López, escribe que: “La marcha había perdido su bandera original desde que en un lugar de la capitalina colonia Polanco se acordó, a la palabra, sin firma alguna, el pacto de la Alcachofa (se usa el nombre de la apreciada hortaliza dado que la sesión político-económica de referencia se realizó en el elegante restaurante Corazón de Alcachofa). ¿Qué se podría alegar en defensa de Texcoco, cuánta enjundia manifestante se podría detonar, cuál camino de reivindicación se podría exigir, si los principales presuntos ofendidos, los grandes inversionistas del proyecto caído, ya habían expresado su aprobación al golpe recibido, su gustosa disposición a recibir finiquitos, futuros contratos y eventuales compensaciones extra? En ese contexto de orfandad, la marcha pro Texcoco no tuvo capacidad de convocatoria ni presentó alguna elaboración seria para organizar posteriores acciones políticas. Cinco mil 500 personas, según el cálculo oficial de la policía capitalina: ninguna figura destacada, pues los adalides de la derecha prefirieron seguir refugiados en planas de prensa o tertulias de radio y televisión, los grandes empresarios ni siquiera enviaron a sus empleados que se hacen llamar dirigentes de cámaras patronales e industriales y los intelectuales que en otras faenas peleaban por ir a la fotografiable vanguardia ahora no aparecieron. Pero ya salió a la calle la amalgama de antilopezobradorismo apenas disfrazado (en un manifiesto le expresan reconocimiento básico, aunque censuran el tipo de consulta realizada y el anuncio de que habrá más, parecidas, y se oponen a todo el proceso técnico y político utilizado para justificar el cambio hacia Santa Lucía). Este domingo, el menú disponible no les permitió un guiso atractivo y es probable que los dueños de las despensas no hubiesen proporcionado los ingredientes mínimos para armar algo presentable (esos dueños de despensas se mantienen a la espera de que les sean restituidos los haberes esperados por el caso Texcoco y, mientras no quede resuelto ese punto, no les convendrá apoyar movilizaciones contra el inminente presidente). En el revoltillo testimonial de ayer fueron expuestos algunos de los puntos susceptibles de explotación propagandística contra el lopezobradorismo: desde el rechazo clasista a los migrantes hasta la histeria contra la presencia del venezolano Nicolás Maduro el próximo primero de diciembre. También estuvo uno de los principales jefes operativos de la ultraderecha, el decimonónico Juan Dabdoub, ex presidente del Frente Nacional por la Familia, pieza del Yunque en nuestro país. Incluso la mano patrocinadora de David Sánchez Guevara, quien aportó contingentes nada fifís, pancartas bien impresas y mantas verdes para identificar a su grupo político, Kairos, tiempo del bienestar mexiquense. Sánchez Guevara, como priísta, fue diputado local y alcalde de Naucalpan, preso durante más de dos años por acusaciones de corrupción que subsanó por medio de la opción reparatoria del daño”.

Maquiavelo y el nuevo príncipe mexicano

Samuel Aguilar Solís, en El Financiero, escribe que: “El próximo uno de diciembre se inaugura el nuevo gobierno que encabezará Andrés Manuel López Obrador, después de obtener el triunfo en julio pasado y después de dos veces intentarlo antes, ahora no solo gana, sino que obtiene un triunfo arrollador, que hace volar con su movimiento MORENA, no solo el antiguo sistema de partidos, sino el sistema político mismo, es lo que Maquiavelo llamaría un “príncipe nuevo», es decir aquel que adquiere el poder “con armas propias y con virtud». Aunque nuevo, nuevo no lo es, ya que proviene del “antiguo régimen» priista de los 80s, en donde se inicia como militante y dirigente del PRI en su natal Tabasco, rompe con el partido al recibir un ofrecimiento para incorporarse al Frente Democrático que encabeza el Ing. Cuauhtémoc Cárdenas, pero podríamos decir que su trayectoria no es de ruptura para convertirse a la izquierda, ni contra el sistema capitalista ni contra la democracia liberal, reiteradamente se regodeaba de su «movimiento» era legal y pacífico «y no se ha roto ni un vidrio», creo que más bien lo que ha guiado su lucha política es la búsqueda de un México que de joven vio cómo se derrumbaba, no sé si comprendiendo a cabalidad el porqué de esa crisis del “ milagro mexicano» y del nuevo entorno internacional o de una forma de hacer política, pero que en el camino vio como el nuevo modelo neoliberal, era la forma del capitalismo financiero, en la época del internet y que se tradujo en una forma de capitalismo de amigos, y esa forma corrupta de usar el Estado para intereses solo de un grupo que controlaba o se fusionaba con el poder presidencial, fue la que guió su trabajo político y que harta la sociedad de eso y sus secuelas, de inseguridad, pobreza, desigualdad, violencia e inseguridad es la que con su voto hizo volar por los aires para llevar a López Obrador al poder. Ahora ya con el triunfo y las propuestas que el nuevo príncipe anuncia para su gobierno bien haría en tener en cuenta lo que Maquiavelo aconsejaba, en el sentido de que “(….)no hay cosa más difícil de tratar, ni en la que el éxito sea más dudoso o, ni más peligroso de manejar, que convertirse en responsable de la introducción de un nuevo orden político; porque todo innovador tiene como enemigos a cuantos el viejo orden beneficia y como tibios defensores a aquellos a los que nuevas leyes beneficiarían»; y con la manera como trató el tema de la cancelación del aeropuerto de Texcoco y busca posteriormente “arreglar” a las empresas afectadas no olvide el consejo del florentino que “ quien crea que los nuevos beneficios hacen olvidar a los grandes hombres las viejas ofensas se equivoca”. Que recuerde que “(…) un príncipe nuevo es mucho más observado en sus acciones que uno hereditario», y si bien en el discurso de AMLO hay muchas añoranzas, recuerde que “a los hombres les interesan más las cosas presentes que las pasadas”.

Preguntas del Monrealazo

Sobre la insistencia de Monreal sobre este tema en Milenio, Carlos Puig, escribe que: “Ricardo Monreal no se rinde fácil […]. Como había tuiteado después de la reacción del Presidente electo y su equipo económico frente a su iniciativa para acabar las comisiones de los bancos: ‘Pese a los puntos de vista de políticos, y grupos económicos y financieros, sigo sosteniendo que son un abuso cercano a la usura las comisiones bancarias y los intereses que se cobran a usuarios en #México. Es inadmisible, y continuaremos nuestro trabajo legislativo’. Monreal no es nuevo en esto. Lleva muchos años en la política para que lo que vivimos la semana pasada fuera un accidente, un descuido. Él sabía que una iniciativa de su grupo parlamentario y la mayoría que tienen en ambas cámaras sería leída por los afectados —los bancos— como una iniciativa del gobierno. No puedo imaginar que el ex Gobernador, ex Diputado, dos veces antes Senador, ex jefe delegacional no supiera que después de la sacudida que causó la cancelación del NAIM, otro susto para los mercados no sería bien recibido por el equipo económico que está armando un complicadísimo presupuesto federal que, sin nuevos impuestos, cumpla con las promesas de gasto hechas por López Obrador. ¿Entonces? ¿Qué quiere Monreal? ¿De quién quiere llamar la atención? Monreal no da batallas inútiles, algo quiere que suceda al interior de ese movimiento, que hoy se intenta convertir en partido, que se llama Morena. En primera instancia no parece haberle ido muy bien, salió regañado por la Presidenta del partido, el próximo secretario de Hacienda, el líder de la bancada morenista en la Cámara de Diputados y el Presidente electo”.

La disputa en Morena

En Milenio, Héctor Aguilar Camín, escribe que: ·el anuncio de que se cancelarían las comisiones de los bancos no fue un error político ni una descoordinación del nuevo gobierno, sino una manera anticipada de traer a los bancos a negociar en condiciones desventajosas. Un trutrú maquiavélico. Otros comentaristas ven en el acontecimiento una prueba más de la ceguera del nuevo gobierno ante la reacción de los mercados, o de su indiferencia hacia ellos, ya que de lo que se trata es de establecer quién manda aquí, cueste lo que cueste. Lo que registran y sugieren los medios es un hecho igualmente interesante: que estamos acudiendo a la primera disputa por el poder en el corazón del futuro gobierno. De un lado, el Presidente del senado, Ricardo Monreal, anuncia soberanamente, como poder independiente del Ejecutivo, una legislación de alto impacto. Asume un alto protagonismo. Frente a él, al día siguiente, la Presidenta de Morena, Yeidckol Polevnsky, desconoce el anuncio de Monreal y lo descalifica diciendo que Morena no hace ‘bomberazos’. Al día siguiente, en una declaración tajante el Presidente electo define la querella: dice que su gobierno no piensa hacer cambios legales que afecten el ámbito fiscal, económico o financiero. Es decir: Monreal juega sus cartas para ser un personaje autónomo en el gobierno de sucesión de López Obrador, su jefa de partido intenta frenarlo sin éxito y finalmente el jefe pone orden. La prensa de ayer añade una nota interesante a la deriva de la lucha interna. En la elección del coordinador de Morena en el congreso de Ciudad de México, el candidato afín a Monreal, José Luis Rodríguez, le ganó por un voto a Ricardo Ruiz, el candidato afín a Claudia Sheinbaum, la futura jefa de Gobierno. Los perdedores impugnarán. Puesto todo junto, lo visible es el pleito político interno, lo dominante es la autoridad del próximo presidente y lo interesante para ociosos y conocedores es el primer indicio , tan prematuro como inevitable, del mexicanísimo juego adelantado de la sucesión”.

La confusión como estrategia de poder

Por otra parte están quienes aseguran que esta acción de Monreal, podría tratarse de una acción premeditada por parte del gobierno entrante. En el Excélsior, Jorge Fernández Menéndez, escribe que:” lo ocurrido el viernes pasado fue, muy probablemente, más grave aún para la confianza de los mercados en la próxima administración que la ya de por sí grave cancelación del aeropuerto de Texcoco. En la mañana, Morena anunció en la Cámara de Senadores la presentación de una iniciativa para cancelar el cobro de prácticamente todas las comisiones bancarias […]. Quitar repentinamente el cobro de todas las comisiones al sector financiero provocaría un caos en el sector, pero, por sobre todas las cosas, generaría el colapso del sistema bancario y financiero. Los bancos viven, básicamente, de las diferencias que obtienen entre los intereses que cobran y los que pagan, sumados a las comisiones que perciben por sus servicios […]. Lo cierto es que pasaron algunas horas de pánico hasta que habló López Obrador y dijo que no habría cambios en el sistema financiero, al tiempo que Monreal defendía la iniciativa en el Senado, pero la retiraba para establecer, dijo, mecanismos de diálogo […]. La crisis se superó, pero el daño, el que ocasiona la desconfianza, estaba hecho […]. A estas alturas, no se sabe si se trata simplemente de la confusión que genera la larga transición y la inexperiencia en labores de gobierno o de una estrategia consciente de confusión. En un extraordinario documental de la BBC, HyperNormalisation, de Adam Curtis, éste habla sobre la manipulación de la política y la información modernas, a través de una estrategia de ‘manejo de la percepción'[…]… una estrategia de poder que mantiene a toda oposición completamente confundida, una interminable metamorfosis que es invencible porque es indefinible. La teoría de la conspiración y la confusión como una forma de ejercer el poder”.

La polarización que viene

Antonio Navalón, en El Financiero escribe que: “Faltan diecinueve días para que se haga efectivo su cargo como presidente electo de la nación y, una vez que cambie de sentido los colores de la banda presidencial, la cuarta transformación de Andrés Manuel López Obrador habrá formalmente comenzado. Sorprendente y sorpresivo todo lo que ocurrió el primero de julio, incluido lo más importante, el número de votantes y el número de votos que recibió el candidato ganador. Ha sido igual de sorprendente la desaparición de facto del gobierno de la República, que realmente abdicó de sus funciones casi al día siguiente de que se hicieran públicos los resultados de la elección. Sorprendente e inusual que un gobernante tenga la posibilidad de gobernar de manera plena, sin más limitaciones que su propio sentido común, cinco meses antes de poder ejercer el poder. Entiendo y deseo que el presidente electo haya tomado buena nota y este haya sido un tiempo de prueba y error, para que dé un mejor gobierno. En cualquier caso, debe ser consciente de la suerte que tiene, porque al final del día, y ahí ya empezamos a entrar en el fondo de la cuestión, mientras no haya un cambio legal efectivo, en este momento lo que él ha recibido es un bono democrático que le ha permitido aplicar y empezar a cumplir sus promesas. Se le ha otorgado la oportunidad de pagar el desgaste y probar, tentar y observar la situación de la sociedad mexicana sin tener todavía, ya no sólo formalmente, los atributos del poder sino tampoco los costos del poder. El mundo se dirige hacia una peligrosa polarización. Las elecciones de la semana pasada en Estados Unidos fueron prueba de que los pueblos, a partir de un momento, se asustan, se organizan y buscan una contrarreacción a las espirales de la violencia. Trump no es republicano ni demócrata, no es ni de derecha ni de izquierda, es más, durante su gestión incluso ha conseguido que se olvide la separación de los ricos y los pobres. Trump ignora mucho más de lo que conoce. Sin embargo, es un gran conocedor de los resortes oscuros y de las cuentas pendientes que el mundo tiene”.

Ojos bien cerrados

El día de ayer, Felipe Calderón anunció su salida del Partido Acción Nacional (PAN), el cual lo llevara a la victoria en la contienda electoral de 2006. El blanquiazul lamento su partida, no obstánte puso énfasis en que el exmandatrio carece de una mirada crítica, hecho que le ha impedido disculparse adecuadamente por los errores cometidos durante su gobierno. Al respecto en el Excélsior, Frentes Políticos, asegura que: “lo último que Felipe Calderón, ex Presidente de México, hizo por el partido que lo llevó a Los Pinos fue votar por Manuel Gómez Morin para dirigente nacional. Y después renunció. Acción Nacional lamentó su partida. ‘Respetamos las razones de su decisión, la cual es propia de alguien que siente que una organización va por un camino distinto al que considera que debe seguir’, destacó el Comité Ejecutivo Nacional. Dejaron en claro que les sorprende que Calderón no haya esbozado la más mínima autocrítica. ¿Será porque lo que aportó a la historia de México no lo deja bien parado? Lo sabrá cuando en enero funde su partido y vea el poco capital político que le resta. Mejor no se desgaste”.

PAN, desdibujado…

Sobre la salida de Calderón del PAN, también en el diario Reforma, Templo Mayor, asegura que: “para nadie es un secreto que el PAN quedó desdibujado después de la derrota del 1o. de julio y los magros resultados de su alianza con el PRD y Movimiento Ciudadano. Y al mal saldo del proceso electoral 2018 se puede sumar la renuncia de Felipe Calderón a su militancia panista justo el día de la elección del nuevo dirigente nacional de ese partido. Habrá quienes digan que el ex Presidente ya había roto con el panismo desde que su esposa Margarita Zavala se lanzó como candidata independiente a la Presidencia, pero ni duda cabe de que el momento elegido por Calderón para hacerlo oficial es significativo. En su carta deja bien claro que se va a participar en la formación de una nueva opción política, y hacerlo en la jornada en la que muchos panistas se quejaron por la forma en la que se llevó la elección interna y otros tantos decidieron ni siquiera participar, resulta un guiño clarísimo con el que invita a que lo sigan. Quién sabe si en el PAN lo vayan a extrañar o se sentirán aliviados con su salida. Lo cierto es que de los dos presidentes de la República emanados de ese partido, ya no les queda ninguno para presumir”.

La jugada de Calderón

En tanto en El Universal, Bajo Reserva, asegura que: “quienes lo conocen consideran que la jugada de ayer del ex Presidente Felipe Calderón, de anunciar su muy previsible renuncia del partido antes de que se informara de los resultados de la elección interna del jefe nacional del PAN, fue de ajedrecista. Nos explican que el anuncio no solo fue para madrugar a Marko Cortés y quedarse con la nota en los medios, sino que la intención es que el mayor número de personas que no están conformes con la nueva dirigencia migren al nuevo partido que ha anunciado que creará. Comentan que será muy interesante ver los números finales de la contienda interna y ver qué porcentaje votó en contra de Cortés, pues si don Felipe logra que 20 por ciento o más de los panistas deciden irse con él, Acción Nacional estará en problemas y el ex Presidente podría tener una base de militancia nada despreciable. Así que todo indica que los días de retiro de Calderón tendrán que esperar por algún tiempo”.

Seguridad

La estrategia de seguridad que vendrá con el cambio de gobierno es un tema que mantiene a los ciudadanos en la incertidumbre, sobre todo debido a la ola de violencia que se vida en el país. En Milenio, Carlos Marín, escribe que: “no sin contradicciones entre el Secretario designado, Alfonso Durazo, y Andrés Manuel López Obrador […], o el fracaso de los foros con víctimas […], la nueva estrategia de seguridad terminó fraguándose con el mayor sigilo, y hoy lo único seguro es que la administración que viene aprovechará a algunos investigadores clave de la saliente para mejorar la persecución del delito y la procuración de justicia. En escritorios del gobierno peñanietista se han trabajado ideas factibles de aplicar, algunas de las cuales el equipo de Durazo está adoptando y otras viene generándolas su gente de confianza. La Guardia Nacional puede ser una buena y novedosa carta, dado lo lejano que se antoja que la Corte declare inconstitucional la Ley de Seguridad Interior […], y la más remota posibilidad de que se abrogue. En la GN habrá efectivos de la Policía Militar, la Policía Naval y la Gendarmería (PF), con la tarea de pacificar el país más que confrontar a la delincuencia (se ignora todavía cómo lo intentará). Usar la nueva corporación pudiera resultar sagaz, ya que en los actos criminales que afecten la seguridad interior se daría prioridad a las entidades en emergencia y el mando quedará en manos de un civil, es decir, de cada Gobernador, a quien se responsabilizaría, en primer término, de la seguridad de sus gobernados. La receta implica que militares, cuyo comandante supremo es el Presidente de la República, queden subordinados, en primera instancia, a los mandamases locales. De ser así, y más allá de si gusta o no en las fuerzas armadas, queda por saber si López Obrador delegará temporalmente una atribución que constitucionalmente le es exclusiva. Entre los anuncios que se esperan está la unificación administrativa de las policías municipales, estatales y Federal para controlar la nómina, el personal y su rotación; los recursos humanos y financieros; la capacitación y adaptación al mando de los gobernadores pero administrado por la Federación, y todo esto con resolución para enfrentar eventuales controversias constitucionales por el derecho que tienen los estados y municipios de tener sus policías en un marco, adicionalmente, de mando único estatal. De este modo, la gestión de López Obrador asumiría la capacitación y el control de confianza de los 450 mil policías que estarían a las órdenes de Alfonso Durazo, quien aglutinará en su dependencia la Seguridad Pública, la Seguridad Nacional y la Seguridad Interior (inclusive quizá la Protección Civil), con un Cisen disminuido para ocuparse solo de la delincuencia organizada…”.

Paquete Económico

En tanto en Milenio, Trascendió, asegura que: “la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados, encabezada por el líder parlamentario de Morena, Mario Delgado, sostendrá hoy en el Palacio de San Lázaro una reunión privada con representantes del Consejo Coordinador Empresarial. A unas semanas de la discusión formal del primer paquete económico del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, la iniciativa privada podrá expresar sus inquietudes a los legisladores, sobre todo después de los diferendos generados por la cancelación del NAIM en Texcoco y el desplome de la Bolsa Mexicana de Valores por la intentona de legislar contra las comisiones que la banca cobra a los usuarios”.

@loscabareteros

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