Oposición tipo Venezuela

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Desde la redacción de @loscabareteros ponemos a su consideración la “Columna de columnas nacional” del viernes 05 de abril 2019. Oposición tipo Venezuela: Es probable que los ideólogos (si los hay) de la oposición al obradorismo deban leer con cuidado, y extraer lecciones, de la historia política de Venezuela durante los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. No para nutrir su hasta ahora tan fallida campaña propagandística adversa a lópez Obrador, sino para que esa derecha y similares estudien los graves errores de los adversarios de estos gobiernos bolivaristas y no los repitan ante un presidencialismo que, al menos hasta este momento, goza de un respaldo popular aplastante… ¿Nos tomamos en serio a Trump?…

 

Rayuela

“Lo que no puede hacer la oposición a Trump, sí podría lograrlo la falta de aguacate. ¿Imaginan a los gringos sin guacamole?”

 

Oposición tipo Venezuela

Julio Hernández López, escribe en La Jornada que: “Es probable que los ideólogos (si los hay) de la oposición al obradorismo deban leer con cuidado, y extraer lecciones, de la historia política de Venezuela durante los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. No para nutrir su hasta ahora tan fallida campaña propagandística que pretende equiparar lo que está sucediendo en México con la etapa del chavismo-madurismo. Por el contrario: para que esa derecha y similares estudien los graves errores de los adversarios de estos gobiernos bolivaristas y no los repitan ante un presidencialismo andresino que, al menos hasta este momento, goza de un respaldo popular aplastante. El caso de la Comisión Reguladora de Energía permite ver con claridad esa venezolización desde la derecha que pretenden practicar los partidos adversos a Morena y a su jefe máximo, el Presidente de la República. En lugar de propiciar ciertos acuerdos viables (finalmente, para eso es la política, y sus variantes son infinitas) y así aprobar en el Senado la cuarteta medianamente aceptable de los aspirantes a comisionados que finalmente fueron designados, los legisladores de PRI, PAN, PRD y MC optaron por hacerle el vacío político al obradorismo, para alcanzar así esa oposición, tan minoritaria, una victoria pírrica: hacer que el Presidente de la República cargue con la responsabilidad de esas designaciones y hacerse de una bandera menor de lucha, denunciando autoritarismo y predictadura cuando la estadística más simple muestra la ínfima condición de esa oposición y la mayúscula acumulación de apoyo hacia el morenismo-obradorismo (la nueva versión del PRI-gobierno, que fue aplanadora electoral, autopista para un imparable carro completo). (…) el rechazo por partida doble de las ternas propuestas por López Obrador para la CRE sería un hito democrático, un avance cívico, pues al rechazar dos veces las propuestas del Presidente se estaría demostrando la independencia del Poder Legislativo (como si Morena y sus aliados hubieran sido los rechazadores y no los complacientes) y al devolver al Ejecutivo federal la facultad de designación personal de esos comisionados se estaría cerrando una especie de círculo virtuoso (cuando la legalidad vigente mantiene esa facultad presidencial extrema como un mecanismo de seguridad institucional ante fallas en los procesos legislativos en los que debería primar la pluralidad, no el dedo superior, y la búsqueda del consenso, no el atrincheramiento de cada facción). Este episodio permite vislumbrar el gran error de lo que aspira a conformarse como oposición mexicana: siguen cediendo terreno al político dominante (AMLO), como la oposición venezolana lo hizo en ciertos momentos clave ante Chávez y Maduro, tratando de exhibir el autoritarismo de estos, aunque los mecanismos legales e institucionales permitían a esos presidentes, cada cual en su momento, servirse de las facultades constitucionales, legales y reglamentarias, y de las políticas, para avanzar en su proyecto y ocupar los espacios que en su fallida táctica iban dejando los antichavistas y antimaduristas”.

 

Las no prioridades

Alejandro Moreno, en El Financiero, escribe que: “Luego de cuatro meses de gobierno, la popularidad del Presidente López Obrador sigue alta y sin mayores movimientos. Según la encuesta que publicó El Financiero hace dos días, el mandatario cuenta con 78 por ciento de aprobación a su trabajo, promediando 79 por ciento desde diciembre, según la serie de nueve encuestas de esta casa editorial. La más reciente encuesta revela que, a pesar de que hay acciones y declaraciones de gobierno que no gustan a la mayoría de la población, no por ello se le ha retirado apoyo al Presidente. Ahí están la impopularidad de la medida de retirar recursos a las estancias infantiles, en la cual AMLO parece ya haber metido reversa, y la carta de solicitud de disculpas al rey de España por la conquista. La primera es una política pública con el potencial de mejorar o empeorar la vida de muchos mexicanos y mexicanas, mientras que la segunda es una acción simbólica que, si bien toca temas profundos como la dignidad de los pueblos, de ninguna manera se espera que las disculpas de Felipe VI (o la ausencia de estas) afecten la vida diaria de los mexicanos. El tema de las disculpas históricas no parece ser una prioridad para la mayoría de la población. Según la encuesta publicada el miércoles, el 59 por ciento vio mal que el Presidente pidiera al rey una disculpa histórica (frente al 27 por ciento que lo vio bien). La misma encuesta planteó otras dos preguntas adicionales que no se publicaron por falta de espacio, pero que comento a continuación. “¿Está usted de acuerdo o en desacuerdo con que el presidente López Obrador exija disculpas a gobiernos extranjeros por razones históricas?” El resultado: 30 por ciento de acuerdo, y 64 por ciento en desacuerdo. Aunque la popularidad de AMLO se mantiene alta, las rechiflas y abucheos que enfrentó en el último mes reflejan un descontento ya manifiesto. Recuerdo que la primera rechifla que se llevó Vicente Fox y que, para propósitos prácticos pudo significar el fin de la luna de miel del entonces gobierno de la alternancia, fue el 1 de mayo de 2001, en un evento en el Museo de Antropología. La primera para AMLO se adelantó más de un mes y en su propia cancha, durante la inauguración del estadio de beisbol en la Ciudad de México, pero no parece ser el fin de su luna de miel. Aun así, es importante comenzar a poner atención en el descontento. Según la encuesta de El Financiero, la desaprobación al Presidente alcanza 19 por ciento, y promedia 17 por ciento desde diciembre, con un punto alto de 25 por ciento a finales de ese mes, luego de la negativa de asistir a Puebla. Los que más desaprueban a AMLO son panistas, son de derecha y habitan en la región centro del país. Pero hay otros grupos que le deben preocupar más al Presidente: la desaprobación también destaca entre los menores de 30 años, entre quienes tienen escolaridad básica, y entre los segmentos con menores niveles de ingresos. Además, el nivel de aprobación es mayor entre evangélicos y de denominaciones protestantes, mientras que la mayoría católica expresa un poco más de descontento. La popularidad del Presidente sigue alta, pero, considerando que por lo menos la mitad del apoyo se basa en expectativas aún no cumplidas, el gobierno tendrá que definir mucho mejor sus prioridades. O mejor dicho, reflejar mejor las prioridades de la gente”.

 

¿Nos tomamos en serio a Trump?

Enrique Quintana, en El Financiero, escribe que: “Ayer, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, señaló que ya no está pensando en cerrar la frontera con México como represalia por la falta de cooperación en el tema migratorio, sino que ahora estaría considerando imponer un arancel de 25 por ciento a la importación de autos. “Antes que cerrar la frontera pondremos los aranceles a los autos. No creo que vayamos a tener que cerrar la frontera; nunca tendremos que cerrar la frontera porque la penalidad impuesta por traer autos desde México de 25 por ciento sería algo masivo”, eso fue específicamente lo que afirmó. En la negociación del T-MEC, que se firmó el pasado 30 de noviembre y que espera la ratificación de los respectivos poderes legislativos, se incluyó una carta paralela, que señala que si Estados Unidos impone una medida arancelaria para el sector automotriz, habrá una excepción para 2.6 millones de vehículos para pasajeros importados desde México, sobre una base anual, así como para camiones ligeros y el equivalente a 108 mil millones de dólares en autopartes. Hay una discusión respecto a si esta carta operaría a partir de la firma del Tratado o si requiere la ratificación del documento. Algunos especialistas señalan que tras la firma del T-MEC, con independencia de su ratificación, México está blindado ante este riesgo. Otros opinan que se requiere la entrada en vigencia del Tratado para que también lo haga la Carta Paralela. Por lo pronto, ayer, la amenaza de Trump no causó preocupación en los mercados financieros, y ese hecho se reflejó en el comportamiento del tipo de cambio del peso frente al dólar, que por la noche cotizaba en 19.15 pesos en operaciones al mayoreo. Algunos piensan que no hay que hacerle caso a Trump, que alardea y amenaza con una y otra cosa, que va del muro, al cierre de la frontera y ahora a los aranceles. Mi opinión es que el presidente de Estados Unidos ha dado evidencias de que no se pueden tomar a la ligera sus amenazas. Más aún, en el contexto del proceso electoral que ya prácticamente está en curso. Casi todas las encuestas lo ponen en desventaja con los más notorios precandidatos demócratas. Por ejemplo, aun su encuestadora favorita Rasmussen Reports, da una ventaja de 49 a 44 por ciento a Joe Biden sobre Trump, en caso de que el primero decida contender. El promedio de las encuestas levantadas en los últimos 30 días marca una diferencia promedio de 9 puntos a favor de Biden. Si esas preferencias se mantienen, Trump va a buscar acciones espectaculares que logren atraerle más votantes. Y, aunque los aranceles a los autos mexicanos encarecerían el precio de los vehículos en Estados Unidos, el hecho podría ser presumido como una medida para preservar la seguridad nacional. Lo más riesgoso, sin embargo, es que Trump decida no someter el T-MEC a la ratificación de las cámaras del Congreso en EU. O que en determinado momento se vea tentado a denunciar el tratado actual para presionar a la ratificación del T-MEC. Quien vea a Trump como alguien que opera con criterios de racionalidad, se va a equivocar. Por esa razón, me parece que no podemos asumir que está “loquito”, y que no es para tomarlo en serio. Más nos vale que lo hagamos”.

 

El entuerto de Trump

Raymundo Rivapalacio, escribe en El Financiero que: “La disminución de la sonoridad de las críticas de la Casa Blanca contra México esta semana, fueron el preámbulo de que en un intercambio informal con periodistas en el Salón del Gabinete de la Casa Blanca, donde el presidente Donald Trump sostenía una reunión de trabajo con el gabinete, anunciara que la frontera no se cerraría y que abriría un plazo de un año para que redujera significativamente el tráfico de personas y de drogas hacia Estados Unidos. El aplazamiento fue el primer resultado de una batalla política de casi tres meses y medio entre los dos países, donde superaron momentos de crisis en las negociaciones, a punto de rupturas incluso, donde se fueron moviendo sus posiciones para encontrar, si no la mejor solución a la crisis migratoria, cuando menos la posible. La tensión con el nuevo gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador comenzó desde los primeros días de la administración, cuando en Washington empezaron a tener dificultades con dos discursos mexicanos que se confrontaban e incluso se contradecían. Por un lado, el de la Secretaría de Relaciones Exteriores, y por el otro, el de la de Gobernación. El canciller Marcelo Ebrard aceptaba que México fuera un tercer país seguro, donde le haría el trabajo sucio a Estados Unidos y mantendría en territorio mexicano a los inmigrantes que pedían asilo en aquella nación, mientras la secretaria Olga Sánchez Cordero decía que eso era inaceptable. Las posiciones antagónicas fueron una de las razones por las que el consejero especial de Trump, su yerno Jared Kushner, buscó una reunión con López Obrador, que llevó al presidente mexicano a hablar con ambos, exigirles que no se pelearan y que se coordinaran. A Ebrard le encargó coordinar todos los esfuerzos mexicanos, incluidos los migratorios en Washington, con el secretario de Estado, Mike Pompeo, y a Cordero la responsabilizó de la política migratoria sin quitarle el control –en este espacio se reportó el miércoles que así había sido– del Instituto Nacional de Migración. Su relación sería con Kirstjen Nielsen, secretaria de Seguridad Territorial, la responsable en Estados Unidos de combatir la inmigración indocumentada. El problema con Nielsen, sin embargo, se venía arrastrando desde tiempo atrás, cuando en diciembre, recién iniciado el gobierno lopezobradorista, buscaron que Cordero viajara a Washington para reunirse con ella. La respuesta fue negativa. Propusieron enero, igual; febrero, tampoco. ¿Finales de febrero? Las quejas se estaban acumulando en la Ciudad de México. A cambio del no encuentro entre las secretarias, Gobernación propuso un grupo de trabajo que encabezaban el coordinador de asesores de Sánchez Cordero, Jorge Alcocer, y el subsecretario de Seguridad Territorial para Estrategia, Política y Planeación de Estados Unidos, James McCament. (…) Sánchez Codero le dijo a López Obrador que tenían que incrementar el número de deportaciones. López Obrador aceptó. Hubo 13 mil deportaciones en las tres últimas semanas, que Trump vio como un paso positivo y canceló el cierre fronterizo. No será lo único. Los dos gobiernos están preparando medidas adicionales, no sólo migratorias, sino policiales y financieras, para atacar conjuntamente el fenómeno en la región”.

 

Mercados de energía

En Reforma, Sergio Sarmiento, escribe que: “en Texas los productores no pueden ya siquiera regalar el gas natural. Los precios en el Waha Hub, el centro de distribución del condado de Pecos, han sido negativos desde el 22 de marzo […]. El Waha Hub ha arrastrado otros precios de gas en Estados Unidos. El 1o. de abril la cotización del Henry Hub de Louisiana estaba en 2.74 dólares (eia.gov). En cambio, Rusia vendió gas a Europa a un promedio de 6.01 dólares en febrero (Index Mundi). Lo que ocurre en el Waha Hub es producto en parte de un problema temporal de mantenimiento de un gasoducto y de planes de reparación de otro. Más de fondo es el hecho que la producción de petróleo y gas natural de la cuenca Pérmica del oeste de Texas y Nuevo México ha aumentado 120 por ciento desde 2016. El uso del fracking, o fractura hidráulica, ha impulsado este auge. Los precios bajos de Norteamérica nos benefician. Nuestro país ha venido realizando una transformación de su sistema de generación de electricidad al poner en operación nuevas plantas de ciclo combinado de gas que producen energía de manera más eficiente, limpia y barata. Un especialista mexicano me comenta, sin embargo, que en este nuevo gobierno, en lugar de acelerar la construcción de ductos, ‘los tienen parados y deciden utilizar combustóleo y carbón, cuyo costo está entre 10 y 12 dólares por unidad equivalente… Y luego nos preguntamos por qué somos un país pobre’. Los mercados de energía se mueven con gran rapidez. Tomar decisiones ideológicas y mantenerlas durante décadas, como se hizo en los tiempos del viejo PRI, ya no funciona. México hizo el cambio a las plantas de gas en un momento adecuado y esto ha redituado en un ambiente más limpio y en menores costos de generación. El problema es que la Cuarta Transformación quiere borrar todo lo que se hizo en el ‘periodo neoliberal’. Varios ductos están detenidos por grupos políticos, en algunos casos cercanos a Morena […]. El Presidente ha logrado así el objetivo de imponer un control absoluto sobre la CRE sin necesidad de eliminarla. Los nuevos comisionados ya no serán un contrapeso para las decisiones del Ejecutivo y de la CFE. Su función será acatar las instrucciones de Palacio Nacional, en un momento en que el cambiante mercado de energía necesita más inteligencia y flexibilidad que nunca”.

 

Medalla para Martí Batres

En Milenio, Trascendió, asegura que: “el que se colgó otra medallita a la vista del gobierno federal fue Martí Batres porque le funcionó la estrategia de votar la propuestas de la CRE en la sesión del miércoles a sabiendas de que iban a ser rechazadas, pues se trataba de permitir que el Presidente hiciera los nombramientos y desactivar a la oposición, que esperaba tener un amparo el jueves y así obligar a rehacer las ternas. Eso implicó que el líder cameral sorteara la metralla opositora en el pleno del Senado, lo que le valió el aplauso de sus compañeros de bancada en la reunión del grupo parlamentario de ayer por la mañana”.

 

Revocación

En Milenio, Héctor Aguilar Camín, escribe que: “la figura de revocación de mandato, en sí misma, para los tiempos por venir, y en la coyuntura de los tiempos que corren, es una fuente de riesgos políticos. No le da poder a la gente, como se dice, le da poder al gobierno y a la oposición. Al primero para refrendarse, a la segunda para cambiar gobiernos a mitad del camino. La revocación de mandato puede hacer del todo inviables los gobiernos democráticos normales en México hasta ahora, gobiernos con minoría en el Congreso. Y puede potenciar hasta la hegemonía absoluta la excepción democrática que vivimos, en la que el gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador está a muy pocos votos de tener con Morena una mayoría constitucional en el Congreso. Luego de una exitosa ratificación de mandato en 2021, estaría frente a un horizonte abierto prácticamente a lo que él decida. La verdad, el Senado tiene en sus manos una bomba de tiempo institucional y constitucional. Valdría más desactivarla que colorearla. El debate se ha decantado hacia lo accesorio de la propuesta, eludiendo lo fundamental. Se discute la fecha en que debe hacerse la revocación para evitar que coincida con las elecciones intermedias. No se discuten la figura misma y sus indeseables consecuencias en las mecánicas profundas de legitimidad, certidumbre y temporalidad de triunfos y los procesos electorales. Tampoco se discute mucho un asunto elemental de equidad en la contienda que la figura supone, al permitir a gobernantes electos salir a hacer campaña con sus recursos de Poder Ejecutivo, muy superiores, bajo cualquier hipótesis, a los de los otros partidos y candidatos. Se dirá que estas minucias serán debidamente reglamentadas en la ley secundaria correspondiente. Respondo que en la minuta por aprobarse no hay ni siquiera el esbozo de un lineamiento de criterios a seguir en la ley secundaria como hubo, al menos, en la reforma que creó la Guardia Nacional. La aprobación de esta reforma traerá al país daños institucionales que pueden anticiparse, como he tratado de hacer en mis colaboraciones esta semana. Nadie puede decir, en cambio con claridad, cuáles serían sus beneficios salvo por el demagógico dicho de que ‘El pueblo pone, y el pueblo quita’”.

 

Para tigre, la CNTE

En Excélsior, Pascal Beltrán del Río, escribe que: “por parafrasear al expresidente Vicente Fox, el Ejecutivo propone, el Congreso dispone, pero luego viene la conferencia mañanera del Presidente Andrés Manuel López Obrador y todo lo dispuesto se recompone o se descompone. La contrarreforma educativa es la mejor muestra de ello. Durante la campaña electoral, López Obrador prometió a los maestros de la CNTE que echaría abajo la Reforma Educativa (RE) impulsada por su antecesor. Luego de convertirse en líder de la mayoría oficialista en San Lázaro, el diputado Mario Delgado prometió que de la RE no quedaría una coma. Y, bajo la premisa de que muchos sectores sociales no habían sido consultados para la RE, el entonces futuro Secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma, se encargó de realizar foros en todo el país para recoger opiniones, incluidas las del magisterio. Pero, ¿qué pasó después? Que al presidente López Obrador le gustaron algunas partes de la RE […]. Además, la Coordinadora se enfrascó en la terminología de la contrarreforma prometida por AMLO y exigió al tabasqueño que no hablara de derogación o anulación de la RE, sino de abrogación. […] El resultado fue el envalentonamiento de la Coordinadora, que envió a un reducido grupo de agremiados a bloquear el Palacio Legislativo para impedir que el dictamen de la contrarreforma educativa, negociado entre las bancadas del oficialismo y de la oposición en San Lázaro, se llevara al pleno de la Cámara. Como la contrarreforma educativa requiere modificar artículos constitucionales, el oficialismo debió consensuar con la oposición e incorporar sus propuestas al dictamen, a riesgo de no alcanzar la mayoría calificada de dos tercios. Las partes pactaron un dictamen de contrarreforma educativa que no gustó nada a la CNTE. Enterado de ello, el Presidente ordenó a sus legisladores quitar del texto todo aquello que molestara a la Coordinadora […]. Así, el gobierno desató al famoso ‘tigre’ con el que el hoy Presidente tantas veces amenazó durante la campaña. Lo que fue un plantón de unos cuantos manifestantes frente a San Lázaro probablemente se vuelva un contingente masivo. La alianza con la CNTE podría convertirse para López Obrador en un auténtico pacto con el diablo del que difícilmente podrá zafarse, pues él mismo ha equiparado la aplicación de la ley con la represión, y ahora tendrá pocos márgenes de maniobra para domar al tigre. Lo irónico es que, al final, quizá no pueda dar gusto a la CNTE ni queriéndolo, pues alterar el dictamen ya aprobado puede llevar a la oposición a no entregarle los votos que necesita para materializar la contrarreforma”.

 

Reforma Educativa

En El Universal, Bajo Reserva, asegura que: “es muy probable que la próxima semana se dictamine en comisiones y en el pleno de la Cámara de Diputados la reforma laboral que, según Mario Delgado, coordinador de Morena, ya tiene el consenso de todos los grupos parlamentarios. Sin embargo, hay algunos sindicatos que no están muy de acuerdo con el proyecto porque les quita privilegios y busca su democratización. Algunos no descartan que estas inconformidades pudieran generar protestas de sindicatos que acaben por confluir con las que llevan a cabo los integrantes de la Sección 22 de la CNTE por la reforma educativa. A este escenario se suma que el gobierno tiene la presión de la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, la demócrata Nancy Pelosi, quien condicionó la aprobación del T-MEC a que México avale la reforma laboral. Una bomba de tiempo podría estallar en San Lázaro”.

 

Derroche e impunidad

En Excélsior, Yuriria Sierra, escribe que: “la estampa es de risa. Un cuentahabiente es asaltado apenas segundos después de bajar de una patrulla que lo escoltó a su domicilio, servicio disponible en la CDMX, cualquier ciudadano que acudirá a un banco a depositar o retirar efectivo, puede solicitarlo. Así, a este hombre le arrebataron su dinero tan pronto los policías lo dejaron frente a su hogar. Los tres asaltantes huyeron. Ironía pura. También impunidad total. Justo esto es lo que permite que hechos tan inverosímiles como éste se cometan todos los días. No hay autoridades capaces de impedir que ocurran delitos, así se realicen frente a sus narices […]. Hojas de acetato a 122 mil pesos por pieza; plumas, 6 mil 950 cada una; carpetas, 27 mil; diurex, 29 mil; líquido corrector, 4 mil 100; tipo pluma, 9 mil 900; cuadernos profesionales, 21 mil 900; un lápiz, 2 mil 150; un marcador permanente, 13 mil 500 pesos; un lápiz adhesivo, 6 mil 680. Estos fueron algunos de los precios unitarios que pagó el gobierno de Peña Nieto en su último año de sexenio. Unitarios, repito, pero, no compró piezas únicas. Fueron 4 mil lápices al costo que arriba escribimos; 900 plumas. Hagamos la cuenta sólo de estos artículos. […] ¿Cuál fue el cambio para que el último periodo del sexenio el monto se incrementara casi 500 veces? ¿Quién tuvo la encomienda de agotar los recursos de esta manera? Mejor aún: ¿dónde está todo ese dinero? Hace un par de días, un juez federal desestimó las acusaciones contra Pedro Simón León Mojarro, excoordinador de las delegaciones de Sedesol, implicado en la Estafa Maestra, con la que se desviaron 300 millones de pesos en la Sedesol y Sedatu. La autoridad judicial no encontró elementos para responsabilizarlo de las irregularidades en convenios firmados con universidades. Una semana antes, otro implicado en el mismo caso, Francisco Báez Álvarez, exdirector de presupuesto en Sedatu, también fue exonerado. Tan maestra la estafa que encontraron la forma de salirse con la suya. Impunidad total. Eso es lo que permite que veamos a ladrones arrebatando maletines con efectivo a plena luz del día, pero también que los recursos del erario se desvíen con destino incierto. Me lo dijo la secretaría de la Función Pública hace unos días: habrá responsables de los desvíos. Mientras eso llega, queremos Estado de derecho para que esto ya no ocurra”.

 

¿Para cuándo?

Excélsior, Frentes Políticos, asegura que: “a cuenta regresiva se está alargando en el tema de la Guardia Nacional. Alfredo Femat, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores en la Cámara de Diputados, afirmó que el gobierno de EU está listo para colaborar con México en la implementación de la Guardia Nacional, mediante la Iniciativa Mérida. En la reunión de trabajo entre legisladores y funcionarios de la embajada de EU en México, se reconocieron las pérdidas económicas que ambos países sufrirían si Donald Trump cierra la frontera con México. ‘Ellos están dispuestos a colaborar en todo lo que es acreditación y certificación, mejoramiento del perfil de los policías en términos de nivel de confianza’, precisó. Pero no dijo cuándo”.

 

@loscabareteros

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