¿Qué pasa Andrés Manuel?

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Desde la redacción de @loscabareteros ponemos a su consideración la “Columna de columnas nacional” del lunes 01 de abril 2019. ¿Qué pasa Andrés Manuel?: No necesariamente coincidía en todo lo que planteó aquél 1 de diciembre, pero extraño al Presidente de las primeras 24 horas y ciertamente no me enorgullezco del Presidente de los últimos días… Andrés Manuel como Trump: La relación de los medios de comunicación con el presidente Andrés Manuel López Obrador es cada vez más difícil.

Rayuela

“Es un enorme avance dotar a las trabajadoras del hogar de todos los derechos. Falta que se cumplan”.

¿Qué pasa Andrés Manuel?

Jorge Zepeda Patterson, en SinEmbargo escribe lo siguiente: “Me cuesta trabajo empatar al mandatario que oímos durante la toma de posesión, con el que hemos escuchado los últimos días. Hace cuatro meses Andrés Manuel López Obrador afirmó que deseaba ser un buen Presidente para todos los mexicanos, para los que habían votado por él y para los que no habían votado por él; su ejemplo era Benito Juárez, dijo, y aspiraba como el benemérito a convertirse en un verdadero estadista. Pero no veo cómo un estadista cometería la bravuconería de mandar de nuevo los mismos doce candidatos para un comité de regulación que los senadores ya rechazaron porque sus perfiles carecían de experiencia mínima o de la imparcialidad requerida. Un acto que entenderíamos en Donald Trump, pero no en un jefe de estado que aseguró que gobernaría con todas las fuerzas políticas. Tampoco veo a Benito Juárez llamando mascotas o animalitos a los pobres que necesitan ayuda. Hay razones morales, humanas y políticas para trabajar a favor de los que más necesitan, pero ningún político que se precie recurriría a las razones que se desprenden de las palabras del Presidente. Me recuerda el exabrupto de Vicente Fox cuando se refirió a las mujeres como lavadoras de dos patas en supuesta alusión meritoria a su laboriosidad, sin darse cuenta de la descalificación grosera que su frase entrañaba. Es obvio que López Obrador no pretendió ofender a los pobres, pero terminó haciéndolo. En Vicente Fox, un empresario lenguaraz metido a la política no extraña la falta de oficio. Pero resulta inexplicable que alguien que durante tantos años ha hablado de los pobres cometa un desliz tan absurdo. La compasión por los animalitos a la que se refiere nace del sentido de responsabilidad que debemos experimentar frente a un ser que de alguna manera es inferior a nosotros. Un lenguaje similar al que esgrimían los misioneros en la Colonia para proteger a los indígenas. Y a propósito de la Colonia, tampoco me parece lógico que un mandatario tan comprometido con los profundos problemas que padece México, tan consiente de las enormes dificultades que tiene por delante, se desgaste en infiernillos con el pleito gratuito que significa exigir públicamente una disculpa al Vaticano y a la corona española por las atrocidades cometidas en contra de las sociedades prehispánicas hace 500 años. Lázaro Cárdenas, otro de sus referentes, expropió el petróleo en respuesta al abuso de las transnacionales, pero no se metió en pleitos verbales innecesarios solo para darse la frívola satisfacción de enardecer a la tribuna. (…) No necesariamente coincidía en todo lo que planteó aquél 1 de diciembre, pero extraño al Presidente de las primeras 24 horas y ciertamente no me enorgullezco del Presidente de los últimos días”.

Andrés Manuel como Trump

Raymundo Rivapalacio, escribe en El Financiero, lo siguiente: “La relación de los medios de comunicación con el presidente Andrés Manuel López Obrador es cada vez más difícil. Se esperaba que sus conferencias de prensa mañaneras iban a ser un instrumento útil, donde transmitiría un mensaje sin intermediarios a sus gobernados y, al alimón, respondería las dudas de quienes procesan, ordenan, contextualizan y jerarquizan sus declaraciones, los medios de comunicación. Las cosas no han salido como se esperaba, quizás más frustrante y decepcionante para los medios que para él –quien finalmente cumple el objetivo de ocupar la mayoría de los espacios la mayoría del tiempo–, aunque en la última semana el presidente mostró señales de molestia con periodistas y subió el tono de sus insultos. Varios periodistas lo han confrontado por la forma como estigmatiza y polariza a los medios, utilizando como peyorativos los calificativos de “fifís” y “conservadores”, y cada vez los medios le exigen respuestas a sus preguntas, no evasivas ni ataques. Las cosas apuntan a que empeorarán. Las advertencias sobre la polarización que crea el discurso del presidente contra medios y periodistas –algunos de los cuales identifica por nombre–, reflejo de su mecha corta y su carácter excluyente contra quien no esté incondicionalmente con él, van creciendo. Él se defiende: es su derecho de réplica. La semana pasada el periodista Ciro Gómez Leyva abrió un debate en Radio Fórmula, donde varios abogados hablaron sobre este derecho. Dos posiciones reflejan la complejidad del tema. Por un lado, Fernando Gómez Mont, exsecretario de Gobernación, dijo que el presidente sí tiene derecho a la libertad de expresión, como reclama López Obrador, pero en momentos y espacios donde sea ciudadano y no en un marco institucional –como las mañaneras–, aunque en ningún espacio está facultado para dañar la moral de terceros. Daniel Cabeza de Vaca, exprocurador general, afirmó que el presidente tiene la obligación moral de hacerlo “en esta nueva dinámica” que vive nuestra sociedad. Una tercera visión que cabe a partir de un concepto asimilado en el mundo pero poco debatido en México –de ahí la falta de bibliografía sobre el tema–, es que el presidente no tiene los mismos derechos que un ciudadano, en donde entran por definición los periodistas, más allá de la función social que realizan. Robert Sharp, un activista por la libertad de expresión en el capítulo inglés de PEN, una organización internacional de escritores, escribió en diciembre de 2016 sobre el presidente Donald Trump, que si bien la protección de la Primera Enmienda lo ampara, las restricciones sobre la libertad de expresión para un presidente son distintas a la de los ciudadanos. (…) Todas las mañanas tiene un atril para lanzar infundios contra los medios y periodistas, con una exposición nacional que amplifica la forma como los mancilla con impunidad, porque nadie más tiene el mismo espacio para replicarlo. La libertad de expresión del presidente no contempla la provisión para denigrar a los medios, ni estimular con sus palabras linchamientos. Se puede argumentar que está en los linderos de violar la Constitución, que señala que “es inviolable la libertad de difundir opiniones, información e ideas”, y de manera indirecta, por intimidación, rompe la línea de la legalidad al empujar la previa censura. El achicamiento de las libertades es real”.

Clientelismo político

Samuel Aguilar Solís, en El Financiero apunta lo siguiente: “Sabemos que los ciudadanos en su inmensa mayoría acuden a las urnas ya sea libremente o movilizados por los partidos políticos, motivados por cuestiones de carácter emocional más que racional. Hasta donde se conoce prácticamente nadie hace un comparativo de las propuestas que partidos y candidatos realizan en las campañas electorales, es más, en muchas ocasiones los propios candidatos desconocen o cuando menos no hacen énfasis en las plataformas electorales registradas ante la autoridad por él o los partidos que los postulan. Los partidos realizan el registro de plataformas electorales más por cumplir lo que mandata la ley que por un compromiso programático ante la sociedad. Esto sin duda es grave por el nivel que nuestra democracia mantiene, que la hace una democracia con pies de barro porque al final del día esto nos habla de una ciudadanía también muy escuálida al reaccionar electoralmente en base a consignas o discursos fincados en lo emocional y no en propuestas racionales, eso es también al final de cuentas lo que explica que los políticos puedan hacer lo que quieran porque no hay después. Si es el caso, de llegar al gobierno, que se les pueda exigir que tienen que cumplir con un programa específico, al haber dicho puras vaguedades o consignas que buscaban hacer reaccionar al lector en base a emociones, y eso me parece es lo que ahora estamos padeciendo en México. La crisis de credibilidad que los partidos políticos mantienen, y el desprestigio que la clase política carga hicieron en muy buena medida la explicación del triunfo del actual Presidente y de MORENA y sus candidatos, pero sin duda no fueron sus propuestas de proyecto de país lo que se privilegió, no fue la actitud racional del votante sino el deseo de castigo a partidos y actores políticos vinculados a procesos de corrupción e impunidad y a unas condiciones de inviabilidad de la convivencia social lo que ha llevado a un presidente aún con una amplia popularidad, pero con escasos proyectos viables en las condiciones del entorno nacional y del contexto internacional, a impulsar sus ideas de lo que él y sólo él piensa que debe de ser México, y si la realidad no se enmarca para esas ideas, peor para la realidad. (…) Si mantenemos la tesis de la irracionalidad en general del votante entonces parecería que el otorgamiento de favores es por votos y eso explica en gran medida la actitud del actual gobierno y la espera de ese votante que querrá mantener sus apoyos sin querer saber más del proyecto nacional o del rumbo de la democracia. ¿Para preocuparse no?”

Pobres animalitos

En Reforma, Sergio Sarmiento, escribe que: “desde el púlpito de la mañanera el Presidente Andrés Manuel López Obrador pontifica: Los neoliberales ‘pusieron de moda una frase: ‘Enseña a pescar, no regales el pez’. ¿Cuántas veces usaron esto? Claro que hay que enseñar a pescar, pero también la justicia es atender a la gente humilde, a la gente pobre. Esa es la función del gobierno. Hasta los animalitos -que tienen sentimientos, ya está demostrado- ni modo que se le diga a una mascota: ‘A ver, vete a buscar tu alimento’. Se les tiene que dar alimento, sí, pero en la concepción neoliberal todo eso es populismo, paternalismo’ […]. López Obrador sostiene que la función del gobierno es’ ¡atender a la gente humilde, a la gente pobre’. Los pobres son como ‘animalitos’ que no pueden alimentarse por sí mismos. La verdad, sin embargo, es que la caridad no acaba con la pobreza, ni siquiera la disminuye. Por lo contrario, la vuelve permanente ya que genera incentivos para su preservación […]. Cuando López Obrador habla de los pobres como animalitos que no pueden cuidarse a sí mismos se refiere a las mascotas, que acostumbradas a vivir sin libertad no tienen efectivamente forma de alimentarse o de sobrevivir por sí mismas. Pero los animales en libertad lo hacen de manera admirable. No necesitan dueños. Por eso preocupa la visión de López Obrador, quien no quiere a ciudadanos con libertad y capacidad económica, sino a mascotas dependientes que tengan que permanecer toda la vida bajo la dependencia del ogro filantrópico. ‘Tratan de resolver el problema de la pobreza… manteniendo vivos a los pobres -escribía Oscar Wilde en El alma del hombre bajo el socialismo-. Pero esta no es una solución; es agravar la dificultad’. Quizá el propósito político no es eliminar la pobreza sino conservarla. Si a los pobres les das dinero, como animalitos dependientes, siempre estarán agradecidos y votarán por ti. Si los haces independientes, como los animales en la selva, sentirán la libertad de votar por quien se les antoje”.

Pata extendida

En Reforma, Denise Dresser, escribe que: “dependientes, domesticados, amaestrados. No ciudadanos con derechos, sino mascotas con instintos. Así percibe el Presidente a los pobres del país y así se refiere a ellos […]. Lo más loable de la 4T ha sido reconocer la pobreza lacerante, la desigualdad indignante. Lo más aplaudible del gobierno lopezobradorista ha sido colocar en el centro de la atención aquello que llevaba decenios en la periferia […]. Lo preocupante de programas en marcha sin reglas de operación, con presupuestos al margen del escrutinio. Lo inquietante de los errores, los vacíos y las prisas detrás de iniciativas con buenas intenciones que podrían producir malos resultados. Resultados contraproducentes como la discrecionalidad de lineamientos que no permitirá generar indicadores claros de cómo medir, contrastar, evaluar. Resultados como la opacidad que abrirá la puerta a prácticas arbitrarias y/o clientelares. El problema no reside en que el Estado regale dinero sino en que lo haga bien. El reto no es sólo lograr que el dinero ‘baje’ a quienes más lo necesitan sino que las transferencias estén acompañadas de una perspectiva más integral […]. Pero eso requeriría un cambio en la mentalidad presidencial, basada en distribuir y repartir, dar dinero y ser bendecido por ello. El lema tendría que ser ‘por el bien de todos, también los pobres’. Para que puedan dejar de serlo. Para que no tengan que cojear de mitin en mitin, esperando la próxima entrega del próximo político. Si la política social de la 4T no corrige los errores detectados y los riesgos vislumbrados, será peor de lo mismo. El argumento de la pobreza urgente para justificar la manipulación persistente. Clientelismo desparpajado y celebrado. Clientelismo al aire libre, diseñado a puerta cerrada. El clientelismo retrasa el desarrollo económico porque desincentiva a los gobiernos a proveer bienes públicos como escuelas, hospitales, refugios y estancias. Vicia la democracia al minar la equidad del voto, porque unos lo usan para comunicar preferencias políticas y otros como moneda de cambio. Perpetúa a líderes autoritarios en el poder porque quienes quisieran oponerse temen las represalias. Y convierte a los ciudadanos en mascotas, obligados a vivir con la pata extendida”.

Se ve, se siente, que legisla la CNTE

En Milenio, Carlos Marín, escribe que: “si a pesar y después de todo ‘no es para nosotros indispensable lo de la llamada evaluación’ docente, como dijo el viernes el Presidente, la Cámara de Diputados debe dejar de hacerle al Tío Lolo y ceder a la CNTE la chamba de discutir y aprobar la contrarreforma educativa y ocuparse de asuntos menos degradantes. Andrés Manuel López Obrador tiene confianza en que ‘si se fortalecen las normales, pues los maestros van a salir bien preparados para poder desempeñar su trabajo educativo con lo que tiene que ver con la calidad de la enseñanza…’. En una realidad jamás estática sino dialéctica, lo que se aprende en la carrera profesional que sea no es algo aplicable para siempre. De las consideraciones tomadas muy en cuenta para derogar la legislación peñanietista en la materia […], sobresale una que, tomada sin información precisa, concisa y maciza, sin duda es agraviante para el magisterio: la evaluación, porque la dirigencia facciosa la llamó desde un principio ‘punitiva’, lo cual es una patraña contumaz. Aunque el desempeño de los maestros en el aula no es el único factor en el aprovechamiento escolar de los niños y adolescentes del sistema enseñanza básica […], su responsabilidad es, desde luego, decisiva […].  No sobra recordar que las evaluaciones fueron concebidas en tres pasos: de no librar la primera, había la oportunidad de prepararse para una segunda y, si tampoco, lo único que perdería el examinado era estar al frente de un salón de clases […]. Los responsables de la política educativa tienen obligación de saber que los más bajos índices de aprovechamiento escolar se registran en los santuarios de la Coordinadora Nacional de supuestos Trabajadores de la Educación en Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Michoacán. Por eso es escalofriante que sea la CNTE, no los diputados federales en el dictamen que aprobaron, quien está decidiendo la legislación que viene. A las concesiones hechas a esa temible agrupación figura no solo la desaparición del Instituto Nacional de Evaluación Educativa […] y la absorción de funciones, en apariencia semejantes aunque sin autonomía, por la Secretaría de Educación sino, como es evidente, la proscripción de cualquier medición de la calidad del magisterio. ¿Y el interés superior de la infancia? Pues con la pena, pero muy por encima está el de una tumultuaria pandilla sindical”.

La elección de Puebla

En Milenio, Trascendió, asegura que: “con ventaja en las encuestas, el candidato de la coalición Morena-PT-PVEM, Miguel Barbosa, arrancó campaña este domingo anunciando un gabinete paritario de hombres y mujeres para el próximo gobierno en Puebla, ‘convencido’ de la necesidad de reconciliar a los ciudadanos y de lograr la paz con propuestas concretas para atacar la inseguridad y rescatar el campo. Barbosa se declaró seguro de arrasar en la contienda del 2 de junio sin apoyo del gobierno y pidió a sus adversarios no apostar a campañas negras ni guerra sucia”.

Puebla y BC: ganaría AMLO

Julio Hernández López, escribe en La Jornada que: “Todo apunta a que Morena ganará las primeras dos elecciones estatales ordinarias que se realizarán después de la aplastante victoria presidencial y legislativa del año pasado. Pero, más que Morena (un movimiento de amplio espectro, que no logra una estructuración e institucionalización verdaderas como partido), el previsible ganador será nuevamente Andrés Manuel López Obrador, como personalísimo fenómeno mediático y político que transfiere su popularidad y arrastre a los candidatos a los cargos que sean y en las condiciones que sean. Puebla y Baja California serán, en esas condiciones, una suerte de referéndum, informal pero plenamente indicativo, respecto al ánimo social ante la manera de gobernar de López Obrador, con la característica especial de que durante largo tiempo ambas entidades federativas han sido asiento de poder del panismo. La modificación del escenario político poblano ha sido vertiginosa y fue producida por un suceso mortal que ha generado especulaciones varias. El panista Rafael Moreno Valle fue el jefe real de una facción política que sabía negociar con un abanico amplio de personajes, que iba desde la profesora Elba Esther Gordillo hasta el propio obradorismo. Obstinado en imponer a su esposa como virtual sucesora (aunque hubo un periodo de transición, con Antonio Gali como minigobernador de paso), lo logró de manera efímera, pues la gobernadora ya en funciones, Martha Érika Alonso, falleció junto con el propio Moreno Valle en lo que hasta ahora es considerado oficialmente como un accidente, sin visos de comisión intencional. Las dos muertes poblanas significaron un giro total en la política estatal. El grupo hegemónico perdió al jefe que era el orquestador de alianzas dentro del alicaído Partido Acción Nacional y también con Morena y el obradorismo. Ahora, con Miguel Barbosa como candidato reincidente (impuesto de manera cantada por Yeidckol Polevnsky, ejecutora marcial de órdenes superiores) todo apunta a que el morenismo obtendrá el triunfo en Puebla que el morenovallismo impidió en el pasado reciente a golpe de fraude electoral”.

Otra vez, otra vez las campañas…

Reforma, Templo Mayor, asegura que: “Todavía hay quienes no se reponen de las elecciones del año pasado y en seis estados ya iniciaron las campañas para los comicios del 2 de junio. En Aguascalientes y Durango renovarán alcaldías; en Quintana Roo y Tamaulipas, sus Legislativos; y en Puebla y Baja California se elegirá gobernador. Ahí se verá qué tan fuerte sigue siendo el ‘Efecto AMLO’. La elección poblana es la que más llama la atención, no sólo por las trágicas circunstancias que la propiciaron, sino porque se espera un vuelco en el resultado anterior. Miguel Barbosa volvió a iniciar su campaña como favorito, con la diferencia de que esta vez no tendrá que enfrentar una elección de Estado. De hecho, el abanderado de la coalición Morena-PT-PVEM se dio el lujo de pedir la reconciliación de sus paisanos y dejar atrás la guerra sucia. Fue notorio que mientras a Barbosa lo acompañó la plana mayor de Morena encabezada por Yeidckol Polevnsky, el dirigente panista Marko Cortés ni se apareció por Puebla y se limitó a publicar un tuit en apoyo de Enrique Cárdenas. Y la que de plano se desapareció fue la priista Claudia Ruiz Massieu, que no acudió ni con Enrique Acosta, en Baja California, ni con Alberto Jiménez, en Puebla”.

A las urnas… Sí, otra vez

En Excélsior, Pascal Beltrán del Río, escribe que: “parecería que apenas ayer se desarrollaban las campañas de 2018 y ya estamos de nuevo en una contienda electoral. En dos meses, una parte del electorado será convocada nuevamente a las urnas y ya veremos el apetito que tiene para ejercer su derecho al voto, en medio de la polarización política que vive el país […]. En Puebla tendrá lugar una elección extraordinaria para gobernador, luego de la trágica muerte de la mandataria estatal Martha Erika Alonso, el 24 de diciembre pasado, al estrellarse el helicóptero en el que viajaba […]. Por obvias razones, Puebla […] concentrará la atención en la jornada electoral. De tener un buen desempeño en las urnas, Morena, el partido de gobierno, podría crecer el número de gubernaturas que controla, de cinco a siete […]. Puebla sería un triunfo mayor para Morena, pues con esa gubernatura, el partido del gobierno tendría en sus manos tres de las cuatro entidades más pobladas […]. Estos comicios serán una prueba para el liderazgo que ejerce el hoy Presidente y también una forma de medir su aceptación entre los ciudadanos. También representarán una oportunidad para la formación de liderazgos locales […]. En Puebla, el ex Senador Luis Miguel Barbosa intentará ganar los comicios, luego de haberlos perdido el año pasado, y sobreponerse a las críticas por sus declaraciones acerca del helicopterazo. Tendrá enfrente a un candidato surgido de la academia, Enrique Cárdenas, candidato común del PAN, PRD y MC, partidos que en 2018 formaron la coalición Por México al Frente […]. Ayer domingo se dio el banderazo a las campañas en Baja California y Puebla, y a mediados de abril arrancarán en el resto de los estados. Serán procesos que seguramente incidan en el curso de la política nacional”.

La revocación de mandato

En Milenio, Héctor Aguilar Camín, escribe que: “se discute esta semana en el Senado […] la revocación de mandato, que se presenta en la misma iniciativa junto con la figura de la consulta popular, como si fueran parte del mismo árbol, Poco o nada tienen que ver en un sentido profundo ambas figuras. La consulta popular es un instrumento plebiscitario en el que los votantes deciden Sí o No sobre las materias más diversas. Quedan excluidas de su cobertura las cuestiones fundamentales del régimen político: los derechos humanos, los tratados internacionales, los impuestos, el presupuesto y la seguridad nacional. La revocación de mandato toca solo un aspecto, pero un aspecto fundamental del régimen democrático: la naturaleza misma del mandato de quien ha sido electo como gobernante por los ciudadanos. La iniciativa en cuestión establece una especie de segunda elección para el gobernante electo, cuyo tiempo de mandato original, seis años, podría ser anulado, revocado, a mitad del camino, en las elecciones intermedias del tercer año. La posibilidad de revocar el mandato a la mitad del camino le quita la mitad del valor a la elección primera, puesto que todo mandatario electo por seis años entra al cargo bajo la sombra de su posible remoción tres años después […]. Se presenta como una humilde subordinación a la voluntad de los votantes (‘el pueblo pone, el pueblo quita’), pero en realidad abre una puerta a la lucha sin tregua por el poder. Si la figura se ejerce desde y por una presidencia poderosa como la de López Obrador, parece innecesaria, redundante o maliciosa, como les parece a muchos: un paso intermedio a la reelección. Si la figura se ejerce contra una presidencia débil, es un recurso de la oposición para quitar y poner presidentes a su antojo, en medio de una continua crispación electoral y una continua inestabilidad de los gobiernos”.

Irresponsables

En Excélsior, Frentes Políticos, asegura que: “En medio de interrupciones por las protestas de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE), la Cámara de Diputados inicia la cuenta regresiva para concluir el segundo periodo ordinario de sesiones de la LXIV Legislatura. Y la sorpresa es que los legisladores concluirán con un alto nivel de rezago legislativo en las comisiones, principalmente en las de Hacienda y Crédito Público, Gobernación y Población, Justicia, Puntos Constitucionales, Salud y Educación. O sea, casi todas, pero sólo en casi todas, no vaya usted a creer que en todas. Los pendientes oscilan entre el 40 por ciento y el 90 por ciento de iniciativas sin dictaminar. ¿Qué opina, don Porfirio Muñoz Ledo, Presidente de la Cámara de Diputados? ¿Flojera o ineptitud?”.

Rebeldes panistas

El Universal, Bajo Reserva, asegura que: ” muchos panistas celebraron la resolución del Tribunal Electoral sobre la expulsión de Ernesto Cordero, debido a que desde el interior del blanquiazul siempre consideraron que éste era ya más priista que panista. De aquel llamado grupo de los rebeldes del PAN solo queda Roberto Gil, quien sin hacer mucho ruido se refugió en la denominada Asamblea de Gobernadores de Acción Nacional (GOAN), que agrupa a siete de los 11 mandatarios azules. Gil ahora participa en algunos órganos partidistas, desde donde—nos dicen— dicen continúa ‘grillando’ al maderismo y al anayismo, entre otros”.

En camino a la ‘pobreza franciscana’

Enrique Quintana, en El Financiero expone lo siguiente: “Hace una semana exactamente, el jefe de la Oficina de la Presidencia, Alfonso Romo, señaló ante la American Chamber, que había que tomarse en serio la expresión del presidente López Obrador respecto a que, de ser necesario, se pasaría de la austeridad republicana a la ‘pobreza franciscana’. Los datos que el viernes pasado dio a conocer la Secretaría de Hacienda respecto a las finanzas públicas, parecen empezar a dibujar esa mudanza a la túnica de sayal y las sandalias. 1.- El gasto público total ejercido en los dos primeros meses del año ascendió a 897 mil 160 millones de pesos. Esta cifra es 7.7 por ciento inferior en términos reales a la erogada en el mismo periodo de 2018. 2.- En el Presupuesto de Egresos aprobado por la Cámara de Diputados ya se había incorporado la austeridad republicana. Bueno, pues lo ejercido en los dos primeros meses del año está 7.8 por ciento por debajo de lo programado. Es el camino a la ‘pobreza franciscana’… de aquellos a los que el gobierno paga. 3.- Otra comparación interesante es el porcentaje de avance del gasto en los primeros dos meses. De acuerdo con el Presupuesto, el gasto programable sujeto a control, es decir, sin costos financieros, pensiones y participaciones, tenía el año pasado un avance de 17.2 por ciento respecto al total anual. En 2019, ese grado de avance es apenas de 14.5 por ciento. 4.- Hace un mes le comentamos en este espacio que hubo una cifra alentadora en enero, cuando se observó un crecimiento de la inversión pública de 14.4 por ciento en términos reales. En febrero la cifra es triste, pues hubo una caída de 26.6 por ciento en términos reales, con lo cual, los datos acumulados de los primeros dos meses indican un retroceso de 5.8 por ciento. 5.- Tal vez pudiera pensarse que el gasto tuvo que apretarse porque los ingresos se cayeron. No del todo. El calendario fijaba ingresos presupuestales de 885 mil millones de pesos para el primer bimestre. Se obtuvieron 854 mil millones. Es decir, 31 mil millones menos de lo previsto, pero el ajuste al gasto presupuestado fue de 76 mil millones de pesos. (…) Diversos exfuncionarios del área hacendaria, con quien he conversado, no se sorprenden de que el gasto avance lentamente. Es usual que pase eso al comenzar una nueva administración. El riesgo es que un fenómeno coyuntural eventualmente se instale como algo permanente a lo largo del año. Y el problema es que el efecto económico del lento arranque del gasto público es diferente en una economía que venía creciendo a 3 por ciento, como en el cuarto trimestre del 2012, a una que pareciera moverse de la desaceleración al estancamiento, como sucede ahora. Concluyo reiterando lo que aquí le he comentado con insistencia: se requiere una política contracíclica si no queremos que nos lleve la… recesión”.

¿Por qué México gana con el conflicto entre EU y China?

Luis Miguel González, escribe en El Economista: “¿Quieren leer una buena noticia? Ahí va ésta: México es el gran ganador de los primeros capítulos de la guerra comercial entre Estados Unidos y China. El primer año de enfrentamiento entre los dos gigantes se tradujo en un incremento de 10% de las exportaciones mexicanas a Estados Unidos y en una ola de interés de empresas que ahora están en China para instalarse en México. Algunas ya se mudaron. El incremento de las ventas a EU es el mayor en siete años y permitió a México rebasar a Canadá como segundo lugar entre los socios comerciales de Estados Unidos. En primer lugar está China, que tiene ventas muy superiores a las de México (600,000 millones vs 350,000 millones, aproximadamente). En el caso de las mudanzas, por desgracia, no hay estadísticas confiables. En todo caso, acumulación de anécdotas. ¿Por qué ocurre esto? Matthew Towsend y Eric Martin, de Bloomberg, se ocupan del tema en un reportaje, que tiene la ventaja casi terapéutica de hablar de algo importante que está pasando a México o en México y que no tiene que ver con AMLO o la 4T. Hay indicios de que algunas cadenas de valor que ahora conectan a Estados Unidos con China se están empezando a relocalizar y México es uno de los destinos favoritos de esta relocalización. Es lógico porque nuestro país tiene un acuerdo comercial con Estados Unidos, que garantiza aranceles bajos o nulos; cuenta con abundante personal calificado. Además está la cercanía geográfica, con todo lo que implica, empezando con menores costos de logística. El principal motivador de esta mudanza es Donald Trump. La implementación de sanciones comerciales al dragón ha elevado los costos de hacer negocios en China. Su objetivo era reducir el déficit comercial estadounidense y recuperar para EU una parte sustancial de la producción manufacturera que ahora está en territorio asiático. Nada ha ocurrido del modo en el que Trump imaginó. El déficit comercial alcanzó en el 2018 un nuevo récord, 891,000 millones de dólares y las plantas que están saliendo de China no se están dirigiendo a Estados Unidos sino a lugares como México. (…) Lo más probable es que el conflicto entre los gigantes continúe, con sus momentos de tensión y calma alternados. El reto para México será encontrar la forma de prosperar en el contexto de esta nueva guerra fría. La duda cabe: ¿Será posible trabajar con China y Estados Unidos al mismo tiempo?”.

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